𝐁𝐑𝐎𝐖𝐍𝐈𝐄𝐒- HeeJakeHoon

Sinopsis

—¡Ey!...—detuvo el destino de Heeseung quien volteo a verlo con el ceño fruncido— ¡Oye! Por nada del mundo te atrevas a comer los brownies de la cocina— el grisáceo lo miró confundido, la musica estaba muy alta y en definitiva se le complicaba entender a pesar de los gritos de su amigo— No te comas los brownies de la cocina— repitió —¿Escuchaste?— Heeseung asintió con una sonrisa y el pelinegro imitó aquella acción para perderse entre la gente junto a su lindo novio. Si tan solo Heeseung si lo hubiera escuchado… Jake=Top(siempre Top nunca in-Top) Hoon= versátil Hee=Botom.

Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

𝐁𝐑𝐎𝐖𝐍𝐈𝐄𝐒



Por favor, recordar que esto es solo ficción





Heeseung estaba cansado pero aquel afrodisiaco en su sistema no permitía que el movimiento circular de sus caderas se detuviera y las sensaciones que ocupaba el miembro del rubio en su boca junto con las estocadas del pelinegro en su interior lo mantenían aún más motivado a continuar.


Si tan solo no hubiera sido tan confiado no estaría en esta calurosa situación que por un largo rato se tenía previsto que no iba a terminar, pero sobre todo maldecía a Riki, a éste y sus deliciosos brownies.




-Un día antes-




Heeseung estaba en la mesa de estudios intentando hacer los ejercicios que el maestro de física había impartido ese día, estaba con un tic nervioso y se encontraba desesperado porque aún no iba ni por la mitad de la cantidad asignada y ya sentía perder.


¿De qué carajos le servía la física? Estaba estudiando para ser letrista y compositor, entonces, ¿por qué siquiera le impartían dicha materia? Siempre se preguntaba aquello cuando se estresaba debido a las asignaciones del pesado maestro. Soltó un suspiro dirigiendo su mirada hacia el gran reloj en la pared rogando para que sus mayores no llegaran tan agotados de sus respectivos trabajos y le ayudaran, sobre todo al mayor de éstos que se le daba muy bien la física.


Viendo que aún era relativamente temprano cerró su cuaderno para relajarse y descansar un poco ya que tenía horas sentado sin lograr algo realmente significativo en su tarea, era viernes en la tarde y quizás un momento de ocio le ayudaría a despejar la mente, después de todo tendría el fin de semana y algunos días extras para completarla. Heeseung se levantó y se dirigió a la amplia sala para ver algún programa entretenido quedándose pegado a su reality de postres favorito, al parecer un tipo de maratón estaba pasando por la tele y ¿qué mejor que perder un poco el tiempo viendo a un grupo de personas competir por quién haría la mejor sobremesa? Tomó algunas botanas de la despensa y se acomodó en el sofá para disfrutar viendo aquel programa que le entretenía tanto, en el episodio que transcurría los concursantes tenían como reto hacer brownies, la receta debía ser única utilizando algunas nueces como ingrediente principal, raro, pensó, pero no le tomó mucha importancia. Al final, como era de esperarse el mejor ganaría y aquello era lo verdaderamente relevante. El de pelo grisáceo tan solo se emocionó ya que los brownies eran su postre favorito y recordaba con algo de pesar que tenía un tiempo que no comía unas buenas porciones, quizás les escribiría a sus mayores para que le llevaran a casa unos cuantos pedazos de la pastelería que tanto le gustaba. Tomó su celular escribiendo en aquel grupo que tenía con su dúo dispuesto a convencerlos, pero un mensaje interrumpió su acción llamando su atención de inmediato.


Riki, su mejor amigo, el verdadero señor de las fiestas ya le estaba avisando que el día de mañana armaría tremendo desorden en su casa y que esperaba verlo ahí, Heeseung rio para sí mismo por la insistencia en sus mensajes, la verdad era que a pesar de que en ocasiones ambos terminaban en aprietos le gustaban sus fiestas alocadas, por lo que se emocionó rápidamente pensando en que de a primeras la pasaría bien y que quizás un poco de alcohol y buena música lo harían despejarse y relajar el estrés ocasionado por la universidad. En su mente todo se estaba visualizando de maravilla por lo que impulsivamente dijo que sí, sin pensar en su mayor problemática.


Sunghoon y Jake, eran un obstáculo, sus amados novios no tenían problema con que se divirtiera ni mucho menos, eran conscientes de que él era todo un adulto y como debía ser, Heeseung no tenía restricciones ni nada parecido, aunque en ocasiones sentía que lo sobreprotegían, más bien lo hacían cuando Riki y sus fiestas se involucraban, el chico les caía bien, pero sus… “reuniones sociales” no tanto, así que la sonrisa que se formó en el rostro del grisáceo empezaba a desaparecer preguntándose como convencería a los mayores de dejarle pasar un buen rato.


Pasó el resto de la tarde ideando formas para obtener un sí sin mucho esfuerzo de su parte, entreteniéndose tanto en eso que cuando reaccionó el maratón había terminado y ya se acercaba la hora de la cena y próximamente el pelinegro y el rubio llegarían a casa. Eso le dio una idea. Heeseung no era bueno cocinando comida muy extravagante, pero asar la carne y el ramen picante se le daba bien así que completamente emocionado se levantó del sofá, pero unas risas que provenían de la entrada lo descolocaron, al parecer los dos hombres  habían llegado antes de lo previsto por lo que fue rápidamente hacia donde escuchaba las voces encontrándose con ellos muy sonrientes.


—Hola, bebé —dijo Sunghoon, acercándose cariñosamente al grisáceo para darle un pico e ir rápidamente hacia su recámara y sin dejar que Heeseung lo asimilara Jake imitó la acción del rubio.


—¿Cómo te fue en las clases de hoy, bonito? —le preguntó mientras pasaba directo a la cocina ya que al parecer habían traído algo de cenar.


—Tan bien como podría irle a un joven de 23 años que está en medio trimestre con un fastidioso maestro de física —murmuró irónico, dirigiéndose hacia donde el pelinegro se encontraba — La verdad fue un día cansado y tengo algunos ejercicios de física que me han estresado —agregó siendo honesto sin dar muchas vueltas.


—¿Quieres que te ayude con eso? —cuestionó mientras dejaba la bolsa en la meseta viendo al menor asentir.


—De verdad te lo agradecería —soltó con extremo drama, sosteniéndose de su brazo y haciéndolo reír— ¿Cómo les fue a ustedes? —Cuestionó.


—Algo pesado, trabajar con divorcios siempre es agotador, pero hoy fue un tanto más … difícil — contestó soltando un suspiro — Pero como sea, iré con Sunghoon a darme una ducha, hemos traído algo de pollo y cerveza. ¿Puedes acomodarlo mientras volvemos? —le preguntó, recibiendo un asentimiento del menor — Buen chico —murmuró, besando su frente para luego perderse en el pasillo.


Heeseung sirvió lo indicado acomodando todo en la mesa de la sala, una buena película los distraería del día pesado y quizás los pondría de buen humor, buscó una que le pareciera adecuada en su catálogo conectando su móvil a la TV y revisando algunos mensajes mientras esperaba a los mayores. De repente el aparato en sus manos le indicó que recibía una llamada de su mejor amigo y éste la tomó con discreción.


—¿Qué hay, Hyung? —le saludo animadamente la voz del menor — ¿Ya le pediste permiso a tus papis? —Preguntó con burla, provocando que Heeseung frunciera el ceño.


—Oye… —lo retó con la voz, escuchando su estruendosa risa.


—Lo siento, pero es inevitable —el mayor resopló — Bueno. ¿Ya les dirás o no? ¿Por qué no solo dices que vas hacia algún lado? Puedes decirles que veremos una película o algo parecido —dijo sin mucho interés.


—Por Dios, Riki. ¿Olvidas que soy un adulto? —Le cuestionó — Tengo veintitrés años, ellos no son mis padres, son mis novios, puedo hacer lo que quiera— arrimó con molestia.


—Entonces no les digas —dijo simple — No entiendo cuál es el problema.


—¿Quizás se deba a que en la última de tus fiestas terminamos en la comisaria? —le dijo con una pizca de ironía, haciendo que el contrario soltara un ruido extraño viéndose acorralado.


—Oye, eso fue hace mucho —dijo despreocupado.


—Hace un mes, Riki —le recordó.


—Sí, bueno, pero nos divertimos. ¿O no? —Heeseung tenía claro que sí, pero no le daría alas a su amigo — Bueno, está bien. Te prometo que esta vez no terminaremos con la policía, así que tu tranquilo ¿Sí? — le aseguró — Vamos, Hyung, divirtámonos este sábado y olvidémonos un poco de que somos estudiantes con obligaciones —Heeseung suspiró escuchando la voz suplicante al otro lado.


—Está bien, está bien —dijo sin darle mucha importancia, percibiendo las voces de sus mayores en el pasillo —. Bueno debo dejarte.


—Espera hyu… —Heeseung no esperó a que el chico terminara de hablar y cerró la llamada para volver a concentrarse en configurar la película.


—¿Con quién hablabas? —Preguntó Sunghoon prácticamente arrimándose contra el menor.


—Hablaba con Riki —respondió alejándose un poco para tomar una pieza de pollo, Jake pasó al frente para inclinarse e imitar al menor y luego sentarse junto a Heeseung sin darle mucha relevancia a lo dicho.


—¿Qué quería? —Preguntó el pelinegro llevando el alimento a su boca.


—Mmm… Nada… Bueno, no nada —balbuceó, dándose cuenta de que inconscientemente estaba nervioso —. Quiero decir, me invitó a ver una película y… Digo, iremos mañana — Dios. ¿En serio les había mentido tan descaradamente? Se preguntó maldiciendo en sus adentros, Heeseung no lo notó por estar concentrado en la culpa que sentía por mentir, pero Jake y Sunghoon se miraron extrañados con una pequeña mueca burlona, el menor nunca fue bueno para decir mentiras, por eso cuando eran más pequeños ellos solían ocultar sus travesuras y mentir por él. ¿Acaso al grisáceo se le olvidaba que desde chicos se conocían a la perfección? Cada maña, manía y costumbre, por lo que tanto Jake como Sunghoon les pareció tierno aquel pobre intento de mentir por parte del contrario.


—Mmm… Con que una película. ¿Eh? —Dijo el rubio escondiendo su diversión ante la actitud nerviosa del menor que asentía.


—Heenie, ¿a qué hora es la fiesta de Riki? —Preguntó Jake de manera calmada.


—Empieza a las ocho y… —Heeseung cubrió sus labios de inmediato, mirándolo con miedo por haberse auto-delatado — Yo… —hablaba con dificultad y Sunghoon rio abrazándolo con fuerza.


—¡Ay! Eres tan lindo Hee —chilló Sunghoon dándole besos por todo el rostro haciendo que el menor se quejara —. ¿No crees que es lindo Jakey? —Preguntó al mayor quien sonreía viéndolos con ternura.


—Definitivamente es una lindura —dijo cariñoso acariciando el cabello del chico que ahora tenía un puchero en sus labios — ¿Algo que decir, pequeño? —Le cuestionó alzando una ceja y éste tan solo agachó la cabeza avergonzado.


—Lo siento… Perdón por mentir —susurró como un niño arrepentido.


—Heeseung-ah. ¿Por qué intentaste mentir así? —Preguntó el rubio, sirviéndose un poco de cerveza.


—Ay. ¿En serio no lo saben? —Les cuestionó irónico — Riki se burla de mi diciendo que son mis papás y que debo pedirles permiso para todo, no es algo muy sano, tengo veintitrés años y ustedes… ¡Agh! —Heeseung estaba irritado, él no era un niño y ellos lo sabían, nunca pensaron que el menor se sintiera así de frustrado, solo se preocupaban por él, era su lindo novio al que consideraban que debían cuidar, pero no pensaron que aquello le causaría mal al muchacho.


—Perdónanos Heenie, no queríamos que te sintieras así —dijo Jake acercándolo a su cuerpo, mimándolo un poco, Heeseung se dejó hacer — Solo nos preocupamos porque siempre terminas en problemas y ciertamente verte en la comisaria no nos cayó muy bien la última vez —agregó, recordándole lo sucedido la última vez que se unió a su amigo para festejar — Pero no es para que creas que tienes que mentir para salir con Riki o… Ir a sus fiestas, que no nos agradan del todo, ese niño no tiene auto control, pero eres un adulto. Solo esperamos que te cuides, Hee ¿Está bien? —El menor asintió.


—Entonces… ¿No tienen problemas con que vaya? —Preguntó pequeño.


—Por supuesto que no, bebé, solo cuídate y si pasa cualquier cosa llámanos —dijo Sunghoon — Sabes que te amamos, ¿no? —Le preguntó acariciando sus mejillas, este respondió afirmativo.


—Yo también los amo —habló sincero, acercándose al rubio para besarlo tiernamente, separándose al escuchar un quejido de Jake.


—Hey, ¿para mí no hay beso? —Preguntó fingiendo estar ofendido, haciendo reír a Sunghoon y a Heeseung, quienes lo besaron en la mejilla — Así no —se quejó frunciendo los labios esperando un pequeño beso de sus amores.


—A veces actúas peor que un niño pequeño —dijo el pálido rodando los ojos, dándole lo que quería haciendo que el mayor sonriera embobado.


—Y eso te gusta, ¿o no? —Soltó coqueto dándole otro beso — A ver, Heenie, ven aquí… También debes darme unos buenos besos, bonito —se dirigió al menor tomándolo de la nunca para besarlo, el cual lo recibió con gusto.


Así estuvieron unos cuantos minutos dándose besos y cariños hasta que se decidieron tomar una pausa para cenar y beber mientras veían la dichosa película que hace largo rato llevaba pausada en la TV. Charlaron animadamente de temas triviales y rieron por uno que otro comentario coqueto de Jake.

Heeseung se relajó bastante debido al ambiente que formaron los mayores a su alrededor, estando más tranquilo por saber la razón de la protección de ambos, lo cual entendía, pero confiaba en que se podía cuidar solo. La película terminó y el grisáceo no pudo evitar bostezar sintiendo su cuerpo pesado.


—Creo que ya no doy más, necesito dormir —admitió, levantándose del gran sofá — ¿Ustedes se quedarán aquí? —Jake y Sunghoon asintieron, agitando sus vasos con alcohol en ellos — De acuerdo, me iré a dormir.


—Descansa, amor —dijeron ambos al unísono y el menor solo asintió para dirigirse a su habitación, cayendo inmediatamente dormido cuando su cuerpo tocó el colchón.












Apenas despertó se sentía atrapado puesto estaba aprisionado por los brazos de Jake el cual tenia  la costumbre de en medio de la noche pasarse a su habitación, suspiró preguntándose cuando detendría aquello, a veces se cuestionaba quien realmente era el menor, ya no tenían doce años. Aunque al parecer ya era una costumbre que muy difícilmente fuera cambiada.


Heeseung se removió con cuidado y como pudo escapó de los brazos que lo rodeaban, lo amaba pero si que podía ser tremendo pesado, rodó los ojos y lo cubrió con las sabanas pensando en dirigirse a la cocina a preparar algo para desayunar. Faltaban poco para las diez por lo que unas tostadas eran buenas para la hora, con lo que no contaba era que un Jake adormilado lo tomara de la muñeca evitando que siquiera se despegara de la cama.


—¿A dónde vas tan temprano?— pregunto el mayor entre sueños con los ojitos entrecerrados debido al resplandor que provenía de la ventana, Heeseung se inclinó acariciando su cabello pareciéndole tierno.


—Hare el desayuno ¿no tienes hambre?—le cuestiono viéndole negar con la cabeza lo que provocó que riera por lo bajo— Hyung son casi las diez de la mañana—le hizo saber.


—Si pero es sábado— contesto— Es muy temprano aun, podemos pensar en el desayuno luego, ven aquí— dijo jalando con poca fuerza a Heeseung para recostarlo de nuevo en la cama y abrazarlo— Quedémonos así un rato más— el grisaceo suspiro puesto sabia que no podría escapar.


Al rato un confundido Sunghoon llegó a la habitación viéndoles con la mirada adormilada y un puchero desde la puerta, se acercó bostezando y algo ido pero eso no evito que empujara un poco a Heeseung para hacerse espacio quedando el grisaceo en medio de ambos siendo envuelto por el rubio y el pelinegro.


—Volveré a dormir, con su permiso— dijo Sunghoon con la voz ronca pasando su pierna por encima de Heeseung y Jake.


—Ustedes son unos pesados…—dijo con la voz ahogada el chico entre ellos pero sin realmente poner mucho empeño en moverse


—Ssh… si, si como digas— respondió Sunghoon dándole un beso cariñoso y vago en la sien como si arrullara a un bebé mientras con sus dedos acariciaba el cabello de Jake el cual de poco se rendía nuevamente.


—¿Enserio no me dejaran levantarme?—pregunto con la voz ahogada.


—No— respondieron al unísono haciendo que Heeseung se diera por vencido y de a poco aunque estuviera luchando con aquello termino por quedarse dormido.


Cuando fue consiente de que realmente se había quedado dormido estaba completamente solo en la cama, aunque debía admitir que se sentía realmente bien haber descansado, se levantó estirándose un poco apartando de si la pesadez en su cuerpo y dirigiéndose a la ducha inmediatamente ya que sentía que lo necesitaba. Al terminar se dirigió a la cocina encontrándose con Jake y Sunghoon bastante cariñosos quedando prendado a la escena, ambos se daban castos besos y se sonreían tiernamente susurrándose cosas haciendo que el menor los viera con ternura y soltara un suspiro en el proceso haciendo que los mayores notaran su presencia.


—Al fin despertaste— dijo Jake abrazando la cintura del rubio posando su barbilla en el hombro del mismo


—¿Que quieres decir con eso?— preguntó Heeseung con el ceño fruncido— Si no fuera por ustedes hubiera sido el primero en hacer algo productivo— dijo mientras se acercaba a la meseta—¿Qué hay para desayunar?


—¿Desayunar?— preguntó Sunghoon con diversión — Heenie ¿Siquiera te has fijado en la hora?— este negó llevando un vaso de agua a sus labios— Son las tres de la tarde, tu comida esta en la mesa— le indicó.


—¿Las tres de la tarde?— preguntó con sorpresa viendo a los mayores asentir— ¿Por que me dejaron tanto rato ahí tirado?— cuestionó aún sin aire.


—Intentamos levantarte luego pero empezaste a hacer rabietas y entendimos que estabas muy cansado— respondió Jake encogiéndose de hombros, separándose de Sunghoon para tomar su celular el cual no dejaba de sonar— Con permiso— dijo saliendo de la cocina para tomar la llamada.


—¿Enserio no pudieron despertarme?— preguntó en tono bajo viendo a Sunghoon negar lento.


—Enserio, pero… ¿De que te preocupas?— le cuestionó acercándose al verlo ansioso de repente— Es sábado simplemente deberías descansar y listo— dijo sin más.


—Es que no se, siento como si perdiera el tiempo, pensé en relajarme en la fiesta pero claro  aprovechar algo la mañana, no lo se, algo de eso— divagó llevando sus uñas a la boca con nerviosismo entendiendo Sunghoon el problema.


—Oye, no deberías ponerte así, solo descansaste— le dijo apartando su mano y procediendo a acariciar su rostro— Se que la universidad puede ser estresante pero no deberías dejar que  eso te carcoma, a veces te pude ir bien en otras mal, si es por tu tarea podemos ayudarte y lo sabes ¿mm?— Heeseung asintió sintiéndose mas tranquilo.


—Lo siento creo que solo me dio una crisis de repente… ¿Y si mejor no voy a la fiesta?— Sunghoon negó.


—No tienes que disculparte, mereces tiempo para ti y para divertirte—  le dijo en una especie de reproche— Ve a esa fiesta y olvídate un rato de la universidad ¿Era el punto no?— cuestionó con obviedad.


—Si Jake oye algo de eso seguro te castiga— dijo en un tono gracioso y Sunghoon rio estruendosamente recordando que Jake era un fanático del estudio, aunque lo había tomado con un poco mas de calma después de un par de años.


—Espero que lo haga— dijo coqueto


—¿Por eso quieres que vaya a la fiesta? ¿Para dejarme fuera?— le cuestionó con un puchero en sus labios fingiendo estar molesto escuchando un sonido chistoso salir de los labios del mayor.


—Por supuesto que no tontito— dijo apretando sus mejillas desinflando el aire que tenia en estas haciendo que riera. Heeseung sabia que no era el caso, pero era conocedor de que en ocasiones ellos tenían sus momentos y no le molestaba en absoluto, siendo el alguien que no tenia un libido tan elevado como sus mayores, Heeseung era de los que prefería ser mimado sin mucho sexo de por medio, le gustaba pero no lo veía como una necesidad. Sunghoon le dio un beso en los labios sacándolo de sus pensamientos— ¿Entonces que? ¿Iras?— preguntó con diversión al ver al menor tan ensimismado en sus pensamientos— Aunque claro si te sientes mejor quedándote en casa podemos hacer algo que quieras— dijo con una dulce sonrisa acariciando su cabello y antes de que el grisaceo dijera algo Jake apareció nuevamente en la cocina.


—Hoon creo que tenemos que salir— dijo Jake con un tono de preocupación y el mencionado lo miró extrañado— Al parecer el señor Kim no se tomó muy bien el tema del divorcio y la señora Park está gravemente herida en el hospital— el rostro de Sunghoon se torno color papel, siempre fue pálido y un tanto enfermizo pero en este momento parecía un fantasma. Pareció quedar en shook por un momento, luego simplemente  reaccionó y haciendo un ademan corrió a la habitación a traer unas cosas.


Heeseung los veía prácticamente corretear con torpeza por la casa notándolos torpes y asustados por la reciente noticia así que como pudo los detuvo, parecía que podrían tener un colapso.


—¡Ey! Tranquilos…— posó sus manos en sus mejillas— Ella debe verlos calmados, no se que tan grave es la situación pero… van a ayudarla y estoy seguro que no querrá verlos así— Sunghoon y Jake se miraron realmente tenían esa expresión demacrada con tan solo escuchar eso y se sentían horribles pero intentaron calmar sus respiraciones— Vayan tranquilos podrían tener un accidente de esa forma, lleguen bien, obtengan ese divorcio y encarcelen a ese maldito— Los mayores asintieron besando las mejillas del menor, saliendo de la casa con rapidez.


Heeseung suspiro, no sabía que ser abogado de divorcios era algo tan desgastante o más bien era que Sunghoon y Jake se tomaban sus casos muy personales, el grisáceo sabía de primera mano que sus amores se tomaban muy enserio su trabajo y se relacionaban muy íntimamente con sus clientes, casi como si fueran amigos lo que a veces los consumía demasiado y en efecto aquello preocupaba al menor de los tres pero sabía que al final de cuentas era la forma en que trabajaban y estaba a orgulloso de ellos.












Heeseung se daba una última mirada al espejo , mientras acomodaba algunos mechones rebeldes. Jake y Sunghoon aun no llegaban y al parecer no volverían a casa en un largo rato.


Un mensaje entro a su móvil, era Jake indicándole que estarían hasta muy tarde y que si aún estaba en la fiesta para entonces ellos lo buscarían, el grisaceo solo respondió con un emoji característico suyo y les deseo suerte. Cuando estuvo completamente listo se dirigió a la casa de Riki la cual apenas ya cerca de unas cuadras sentía vibrar el suelo por el volumen tan alto y masivo de aquella música que sobresalía de las ventanas del menor.


No sé le hizo raro que apenas siendo las nueve de la noche la gente estuviera como si llevarán tres horas bailando, la mayoría estaban desordenados y sudados, por el calor y los constantes movimientos que seguramente habían ejercido en “la pista” como le llamaba a la sala que estaba repleta de gente que movían sus cuerpos al compás de la música. Algunos hablaban en varias esquinas de la casa o más bien se gritaban por sobre el alto volumen y otros se comían la boca, típico, tan típico como ver a su amigo metiendo su  mano bajo la falda del chico de cabellos rosas.


—¿Por qué no me sorprende?— preguntó Heeseung con diversión al llegar a su lado y con eso rompiendo el momento de los tortolos.


—¡Heeseung Hyung!— gritó Riki emocionado alejándose del chico menudo para abrazar al grisáceo— pensé que no vendrías...  ya me andaba preocupando— dijo mientras abrazaba la cintura de su novio.


—Si, se nota que te tenía preocupadísimo— dijo con un tono irónico haciéndole mención de que hace unos segundos atrás estaba toqueteando descaradamente al chico a su lado— Hola Sun—saludo al menor que le dio una sonrisa avergonzada devolviéndole el saludo tímidamente.


—Bueno, bueno… quizás si me distraje un poco— dijo mirando a Sunoo de reojo con una sonrisa picara— Pero lo importante es que estás aquí y estoy feliz por eso, deberías sacar estrés, vamos a bailar un poco — agregó  el pelinegro aunque Heeseung batallaba para escucharlo un poco debido a la música. También era obvio que ya había bebido el suficiente alcohol para estar notablemente contento lo que le hizo reír un poco.


—Si, si… también estoy feliz—dijo palmeando su hombro— Iré a…  beber algo primero ¿Si?— agregó viendo que realmente Riki tenía toda su atención en el pálido chico. El más alto asintió desinteresadamente aunque pronto recordó algo.


—¡Ey!...—detuvo el destino de Heeseung quien volteo a verlo con el ceño fruncido— ¡Oye! Por nada del mundo te atrevas a comer los brownies de la cocina— el grisáceo lo miró confundido— No te comas los brownies de la cocina— repitió —¿Escuchaste?— Heeseung asintió con una sonrisa y el pelinegro imitó aquella acción para perderse entre la gente junto a su lindo novio. Si tan solo Heeseung si lo hubiera escuchado…




El grisaceo se movía entre los bocadillos de la mesa realmente su parte favorita de las fiestas de Nishimura era la comida, a veces ni entendía como podía meterse en líos cuando se la pasaba más tragando en ellas que en otras cosas y es que bueno, se divertía a su manera. Bebía, comía, bailaba… esa era su fuente de entretenimiento y nada más.


Antes de llevar algunas chucherías a su boca notó los pequeños cuadritos de chocolate que no parecían ser el centro de atención, de hecho casi parecían ser repudiados. Pero eso a Heeseung no le importó, total… “Más para él”


Primero uno, luego dos, quizás terminaron siendo seis… el grisaceo francamente perdió la cuenta, pero en su defensa estaban deliciosos. Realmente no sabía que tenían pero podría decir que le hacían competencia a sus favoritos, quizás luego preguntaría la receta a Riki o le pediría el contacto. Heeseung termino dejando la cocina para bailar un rato, la canción que empezaba a sonar era pegajosa y de su tipo. Todo estuvo bien, parecía estarlo hasta que su cuerpo hormigueaba extraño, sentía calor y mucho quizás podía adjudicarlo al baile, a la gente o al furor que ocasionaba la música en él, pero no creía que fuera el caso.


Su respiración era errática, sus manos ardían y extrañamente sentía su polla endurecerse, siendo la tela de su apretado pantalón repentinamente una molestia, dolía como el carajo y se sentía extremadamente descolocado, mareado y con grandes ganas de tocarse hasta sentir que el ardor disminuyera.


No entendía que le estaba sucediendo pero detuvo su baile eufórico en busca de alivio, el calor era cada vez más, no dejaba de sudar y su rostro se sentía caliente, como si tuviera fiebre, mientras pasaba entre la gente se preguntó si quizás había comido algo descompuesto o alterado. Su vista empezaba a fallarle más y más, nublada por sabrá Dios que cosas, casi a oscuras visualizo a su mejor amigo el cual no sabia muy bien lo que hacía. Pudo haberlo tocado pero simplemente cayó sobre él, espantándolo y asustándolo aún más al ver su estado endeble.


—¡¿Hyung?!..¡¿Hyung!?— le llamó con preocupación escuchando leves balbuceos— ¡¿Qué sucede, Hyung?!— preguntó, viendo el estado sudoroso y la mejillas rojizas, algo andaba mal, muy mal.


—N-no se…. Tengo mucho calor, Riki— hablo estrujando la ropa del contrario. El pelinegro empezaba a temer y la idea de que quizás su amigo había ingerido algo erróneo empezó a taladrarle la cabeza ¿Acaso el mayor no había escuchado su advertencia?.


—Sunoo… trae un poco de agua, por favor— pidió a su novio mientras examinaba al contrario— Hyung… escúchame ¿Si?— Heeseung parecía no escuchar del todo— Tú de casualidad … ¿Comiste de los brownies de la cocina?— el mayor sonrió  casi drogado asintiendo y  llevando su diestra a su entrepierna dando un ligero espectáculo a los que podían verle mientras frotaba la zona.


—Y estaban deliciosos— agregó con aquella sonrisa que demostrar aquel estaba dopado hasta su última neurona.


—Mierda… ¡Arriba!— como pudo Nishimura levantó al peligris llevándolo casi a rastras al segundo piso para llevarlo a una habitación cualquiera lo cual consiguió luego de echar a un dúo que parecía en celo— Hyung… ¿Cuántos te comiste?— preguntó intentando saber qué tan fuerte había sido la dosis.


—¿Cuántos que?— cuestionó ido el mayor desabotonando su camisa con torpeza.


—Brownies… — respondió con un suspiro agotador.


—Mmm.. no lo sé.. ¿seis?— respondió inseguro.


—¿Seis?— repitió con los ojos como platos.


—¿O fueron diez?—se preguntó con duda. Haciendo ligeros sonidos.


—¡¿Diez?!—grito—  ¿Cómo que diez?— al pelinegro le saldrían los ojos de sus cuenca, eso era seguro—... Carajo, Hyung— se mordía la uña de su pulgar con nerviosismo viendo la puerta con ansiedad— ¿Qué carajos hiciste?—pregunto preocupado por el estado de su amigo— Jake y Sunghoon van a matarme—dijo en tono bajo, con terror sabiendo lo que le esperaba.


—Riki… aquí está el agua—dijo el pelirrosa,  el mencionado la tomó con rapidez y con pánico lanzo el agua sobre el contrario que terminó avispándose un poco debido al susto.


—¿Qué mierda… Riki?!— aunque no fue suficiente —Quiero irme a casa, quiero ver a Jake, quiero ver a Hoon— dijo torpe dando vueltas extrañas en la cama. Todo húmedo y con movimientos incoherentes— Me duele— murmuraba — Llámalos… llámalos— rogó. El menor estaba desesperado y culpaba al imbécil de Jungwon por traer esa mierda, se la paso advirtiendo a todos y por estar más pendiente a lo caliente que estaba no dio la información a la persona que más le importaba.


—Riki… deberías hacer lo que dice, esto parece grabe— aconsejó Sunoo sacando al menor de sus pensamientos viéndose preocupado por el chico— Anda Ri, busca su teléfono y haz algo— le apresuró.


—Mierda— dijo por lo bajo tanteando el cuerpo de su amigo en busca del aparato— ¿Dónde está, Hyung?— la pregunta fue soltada pero no era dirigida al chico drogado que lo manoteaba— ¡Carajo!— gritó con ira— Voy a matar a Jungwon, juro que voy a matarlo— dijo entre dientes.


—Riki ya cálmate— dijo Sunoo con suavidad, moviéndolo ya que podía notar que su novio no estaba en su mejor estado— No vas a matar a nadie, tonto— agregó mientras buscaba el móvil por su cuenta con tranquilidad, encontrándolo rápidamente— Toma, márcales o algo— dijo extendiéndole el celular del grisaceo.


El pelinegro tomó el aparato desbloqueándolo de inmediato. Primer tono, segundo tono, tercer tono y nada. La ansiedad volvía, lo intentó con Jake y la misma respuesta, nada, dejar varios mensajes que no fueron vistos. Dio varias vueltas más sin saber que hacer, escuchando los quejidos de su amigo.


—Estoy muy jodido — aunque claro no tanto como el desorden que era el grisaceo en aquella cama.









—Estoy tan agotado —se quejaba Sunghoon arrastrando los pies, mientras que iba de la mano con el mayor— Por lo menos logramos que ese mal nacido quedara en manos de la policía— soltó con aparente enojó por el tema— ¿Cómo pudo hacerle algo así?— se preguntó— Casi la mata a golpes— dijo horrorizado.


—Por suerte no sucedió y el va a pagar por lo que hizo— dijo abriendo la puerta del automóvil para que Sunghoon ingresara.


—Claro que lo hará— aseguró el rubio viendo su móvil con desinterés— Oye… tengo varías llamadas de Heenie ¿será que ya es hora de recogerlo? Espero que aún esté ahí fue hace rato— dijo con preocupación sin notar los diversos mensajes.


—Seguramente está bien, sabes que no suele volver solo si está con Riki, lo más probable es que nos esté esperando— dijo tranquilamente encendiendo el auto y emprendiendo viaje.


Ambos no tardaron en llegar y notar lo abarrotada que se encontraba la casa del mejor amigo se Heeseung, no era extraño ni nada parecido, así eran las fiestas de Nishimura, a pesar de todo no notaron su alrededor solo enfocándose en buscar al menor para llevarlo a casa. Pasaron entre los jóvenes un poco incómodos, hasta llegar a la cocina, donde suponían que estaría el grisaceo atragantándose con ella.


Fue raro ya que no se encontraba ahí, fue aún más raro para Jake que hubieran tantas personas en la cocina cuando nadie estaba realmente interesado en las botanas de la mesa.


Sunghoon intentó tomar una de las porciones del brownie en la mesa, lo cual se le hizo curioso. Era un aperitivo extraño para una fiesta como esa y le parecía aun más raro que Heeseung no estuviera merodeándola, pero aun con aquel pensamiento le ofrecería un poco a Jake, quien se encontraba sirviéndose algo de ponche despreocupado el cuál se negó al postre y el rubio se encogió de hombros disponiéndose a llevar el pedazo a sus labios, sin embargo, la voz de una chica le detuvo.


—Yo que tú, no comería eso, guapo —dijo, sonriéndole coquetamente — A menos que quieras una noche movida —agregó, acariciando de manera sugerente el hombro de Sunghoon, poniendo en alerta al pelinegro quien instintivamente tomó al pálido de la cintura, dejándole un claro mensaje a la chica — No me importa si son dos —Jake la miró con desagrado por el comentario y Sunghoon solo ignoró lo dicho por ella como si nunca hubiera saltado con aquello.


—¿A qué te refieres? —Preguntó, intercalando su mirada del brownie hacia ella con curiosidad.


—Pues… éstos pequeños están alterados, cielo —contó —. Están aquí para que… algunos tengan una buena noche de sexo —agregó siendo más clara — ¿No han notado algo raro aquí? —Les cuestionó con una expresión burlona a lo que Jake y Sunghoon por primera vez observaron con cuidado su entorno.


Los jóvenes parecían extraños, algunos bailaban al ritmo de la música aparentemente de manera normal pero sus cuerpos se frotaban de manera sugestiva y provocadora, más que desesperada, algunos otros se besaban de forma casi animal y un terror fue evidente ante los ojos de ambos. Sunghoon miró con miedo a Jake viendo reflejado aquel sentimiento que empezaba a carcomerlo por dentro en los ojos del mayor.


—Heeseung —dijeron ambos, dejando a la chica con una expresión de clara confusión viendo como aquellos hombres guapos la dejaban sola para irse rápidamente hacia solo Dios sabe dónde. La castaña tomó un pedazo del dulce alterado y lo llevó a su boca como si nada, buscando a alguien de su gusto. Jake tomó su celular marcando al menor mientras lo buscaba entre la gente siendo respondido prácticamente al instante.


—Hola, ¿Heeseung? ¿Dónde estás, bebé?— un suspiro se escuchó en la línea.


—Jake Hyung…— escuchó una voz baja.


—Maldita sea, Nishimura ¿Qué carajos?— preguntó con evidente molestia.


—Hyung! Te juro que está vez yo no fui— aseguró.


—Eso dices siempre, voy a matarte, si le pasó algo a Heeseung, te juro que voy a …— no pudo terminar su amenaza ya que el rubio le arrebato el teléfono.


—¿Donde están, Riki?— cuestionó rápido.


—Estamos en el piso de arriba, tercera habitación a la izquierda — respondió rápido. Sunghoon colgó con prisa indicándole al pelinegro que debía subir pidiéndole que se calmara por un segundo. Para cuándo encontraron la habitación, Riki y Sunoo estaban fuera.


—Puedo explicarlo, Hyung— dijo rápidamente deteniendo su vaivén.


—Luego hablaré contigo— dijo serio, intentando abrir la puerta.


—Espere… Hee está… ocupándose de su problema— dijo suponiendo que ya sabían ganándose una mala mirada con quizás temor— Está solo, está solo— juró viendo la mirada asesina en Jake— Juro que está vez no hice nada, enserio, está vez no fue mi culpa— se lamentó.


—Esta bien, te creo , respira Riki— hablo Sunghoon sosteniéndole de los hombros, brindándole un poco de calma— Jake, saca a Heeseung de ahí y deja de ver a Riki así— pidió.


Jake entro a la habitación encontrándose con una escena un poco desastrosa, Heeseung se masturbaba como un loco desesperado, dopado y al parecer sin sus sentidos bien colocados, el pelinegro se hacía una idea de lo que se encontraría pero se le hacía difícil digerirlo. Se acercó al menor con cuidado llamando su nombre quien como pudo le vio  y sonrió al instante sin detenerse.


—Jakey…— balbuceo— Viniste por mi~


—Si, vine por ti, bebé — le dijo suave acariciando su cabello —Detén eso y vamos a casa ¿Si?— pidió amorosamente.


—N-no puedo… lo necesito— respondió con la voz entrecortada— A-arde…


—Lo se, lo se… vamos a ayudarte pero aquí no ¿Está bien?— dijo intentando detener el movimiento del menor pero solo logro que Heeseung tomara su mano y la colocará sobre su miembro erecto.


—¿Vas a ayudarme?— preguntó guiando la mano del mayor. Jake asintió rápido.


—Si, lo haré, pero vamos a casa— dijo apartando la mano con suavidad. El pelinegro le ayudo a erguirse para luego acomodarle la ropa, Heeseung se dejó hacer con dificultad recargándose en él. Salieron de la recámara a paso cuidadoso bajo la atenta mirada de Sunoo y Riki— Hablaremos luego jovencito— advirtió Jake dejando así asustando al muchacho. Bajó con lentitud las escaleras mientras el menor gemía en su costado.


—Oye… No te asustes ya se le pasará ¿está bien?— hablo Sunghoon— Tu tranquilo, te llamaremos luego — culminó despidiéndose para seguir al moreno quien con algo de dificultad logro salir de aquella casa —¿Qué deberíamos hacer? ¿Llevarlo al hospital?— preguntó Sunghoon mientras acariciaba el pelo del menor en la parte trasera del automóvil.


—¿Hospital?— cuestionó Jake con duda— No lo creo, nos van a investigar y sabrá que cosas más, esto incluso podría meternos en un lío muy grande con respecto al trabajo y aunque quiero matar a ese pequeño bribón… — dijo refiriéndose a Riki — No lo quiero ver en la cárcel— respondió — Iremos a casa y lo vamos a resolver— agregó. Sunghoon se quedó pensativo, Jake tenía razón.


—¿Cómo lo vamos a resolver, Jake?— preguntó obvio— Se comió como mi diez... mal contados— dijo con exalto— La cantidad es demasiada puede hacerle daño…


—No importa cual haya sido la cantidad, al final solo tiene un propósito y solo debemos hacerlo hasta que el efecto pase— Jake habló sobre eso como si nada mientras detenía el auto debido al farol que estaba en rojo.


—Jake… Eso…— se detuvo al escuchar la voz de Heeseung llamarle.


—Sunghoonie…— el grisaceo se removió dirigiendo su vista nublada al pálido, acariciando su rostro—  Hyung… me arde— susurró tomándolo del cuello de la camisa que traía puesta haciendo de ella un desastre debido a los tirones. Heeseung se frotaba contra él buscando alivio sin pensarlo dos veces ¿Siquiera lo hacía?. Definitivamente Heeseung no estaba en todos sus sentidos o más bien su cuerpo no lo estaba, ardía y dolía, necesitaba ser atendido, tocado, lo que fuera que calmara la necesidad tan animal de su cuerpo por ser follado. Por lo menos estaba seguro. Estaba con Jake y Sunghoon, su lugar seguro.


El menor sabía que podía confiar en ellos, no le importaba siempre y cuando fueran ellos.


Sunghoon estaba descolocado, no sabía que tal cosa podía ser tan fuerte y viendo el estado de su novio simplemente no sabía del todo como reaccionar solo dejaba que el menor hiciera lo que deseara para conseguir alivió. Cuando llegaron a casa apenas prestaron atención a la hora, era media noche, pero era sábado… domingo si lo pensaban correctamente ¿Pero que importaba?


Sinceramente, Sunghoon y Jake no encontraban nada excitante en desnudar a su amado novio en esta situación, pero lo ameritaba, quizás al principio era más un deber, no se sentía del todo correcto. Sunghoon había comenzado acariciando su cabello, besando su cuello preguntándole constantemente si estaba bien, silenciando los gemidos del menor con besos lentos y amorosos, mientras que Jake tocaba su cuerpo con mesura, besando su pecho, acariciando sus caderas, quizás dejando un par de marcas en el cuerpo ligeramente bronceado.


Sunghoon dudo, Jake dudo… sobre todo cuando llevó su mano al miembro erecto del grisaceo, cuando sus suplicas se escucharon aún más dolorosas pero sorpresivamente placenteras. Su dulce voz rogando por más quizás fue el detonante o tal vez cuando entre balbuceos Heeseung les dijo que estaba bien, que eran ellos y que eso era perfecto. Cómo si confiara en demasía en ambos aun en su estado de poca lucidez.


—Jakey… quiero más— rogó levantando sus caderas, con un sonrojo que reconocían bastante bien. Heeseung estaba avergonzado, siempre había sido así, incluso en otras ocasiones cuando los besos dulces se tornaban calientes y las suaves caricias en toqueteos atrevidos se tornaba de esa manera, tan tímido y con poco libido, pero aún así lo disfrutaba solo que no era tan expresivo con las palabras y sus gemidos, y cuerpo hablaban por él— N-no es suficiente…— hablo con la voz entre cortada. Jake pasó su lengua lentamente por el miembro de su necesitado novio reiteradas veces hasta introducirlo en su boca por completo mientras continuaba masturbándolo.


Sunghoon fue el primero en darse cuenta de que aquello le estaba excitando, ver a Jake chupando la polla urgida lo ponía, quizás no era el momento o la ocasión pero no podía evitarlo, besaba el cuello de Heeseung y retorcía sus pezones  sensibles, escuchando los gemidos que incrementaban su excitación mientras no perdía de vista los movimientos de Jake y el sucio sonido que ejercían sus labios sobre el pene del menor. Sus ojos se encontraron y el rubio lo vio, el deseo y la mirada oscura en el mayor, se veía increíblemente sexy y ante los orbes de Jake, el pálido se veía igual, Heeseung de la misma forma aunque de una manera retorcida y enfermiza para él.


¿Cómo podrían estar disfrutando aquello? Se preguntaron internamente, no lo sabían pero ya estaban en eso. Las manos del grisaceo se presionaban en la abundante cabellera oscura mientras sus labios se devoraban los del pálido de manera desesperada. Un orgasmo crecía en el vientre de Heeseung, la boca de Jake hacia maravillas y su cuerpo que se encontraba débil no podía evitarlo.


—V-voy a correrme— avisó intentando apartar al mayor de su miembro aunque esté permaneció succionando hasta que el semen caliente fue soltado en su paladar. Jake se incorporó, tragando todo y viendo a Sunghoon que parecía esperar algo de él, sonrió pequeño tomando al rubio por la nuca besándolo de esa forma sucia pero amorosa que era tan característica de ellos, compartiendo el sabor de la esencia agridulce de su lindo novio. Quizás parecía que sería lo único, pero el miembro de Heeseung seguía erguido y ahora, Jake y Sunghoon estaban duros… ¿Era normal aquello? ¿Estaba bien? ¿No eran unos enfermos por disfrutarlo? Su tierno y dulce novio estaba en un lío pero ellos estaban duros por eso, calientes por los ruegos y definitivamente locos por devorarlo— Y-yo… Quiero… F-follenme, por favor—  pidió con la voz rota. Sus ojos vidriosos, mejillas rojas y respiración irregular eran un espectáculo novedoso para los mayores que aunque fuera provocado por aquella droga que el menor había consumido no dejaba de ser morbosamente placentera y excitante— Yoonie… Hoonie… Por favor— ahí estaba ese tono infantil, ese que Heeseung utilizaba para convencerlos de cualquier cosa desde que eran unos infantes, ese que siempre había funcionado, casi como si estuviera del todo en sus cabales, acariciando con su izquierda el cabello en la nuca de Sunghoon y con su derecha el rostro de Jake acercándolos. Dando un beso al rubio y luego otro al moreno chupando y mordiendo los belfos con poca fuerza.


—Haremos lo que pidas, precioso — le aseguró Jake sobre sus labios descendiendo a su pecho nuevamente para tomar uno de sus pezones y chuparlo, lamiendo y mordiendo suavemente provocando gemidos suaves en el menor. Sunghoon imitó la acción del pelinegro con el otro pezón siguiendo un ritmo similar. Ambos chupaban y de vez en cuando compartían besos mientras hacían de Heeseung todo un desastre, o al menos solo un poco más— Vamos, bebé… hay que prepararte — hablo nuevamente el moreno moviéndose y dándole la vuelta al menor con sumo cuidado. Heeseung más que solo darse la vuelta, se colocó de una forma en que su trasero desnudo estuviera alzado haciendo sonreír al mayor por la vista— En está situación… sabes cómo comportarte ¿mm?— dio una ligera nalgada para luego amasar los glúteos del grisaceo— Eres tan listo…— halago acariciando la espalda e inclinándose para besarla y descender con sus labios por toda la espina dorsal hasta llegar a su trasero. Jake lamió y mordió las nalgas suaves, dejando marcas que luego admiraría mientras los gemidos suaves de Heeseung lo envolvían— Gime así, sigue gimiendo así de bonito para Hyung— susurró arrastrando su lengua al esfínter del menor perdiéndose por completo entre su culo.


Sunghoon se masturbaba frente a Heeseung quien pedía más y más, al parecer esa noche sería como un cd descompuesto, pero le gustaba, por un demonio que si. Los labios entre abiertos del grisaceo parecían llamarlo, quería sentir los sonidos expulsados por el menor vibrar en su polla, tomó al contrario de la barbilla viendo la saliva escurrir por sus comisuras de una forma sucia que lo mantenía con la mirada fija en él.


—H-hyung…— gimió mirando a Sunghoon con la vista nublada. Estiro su diestra poniéndola sobre la polla dura, masturbándola con una fuerza endeble. La lengua de Jake hacía estragos en su recto que se contraía debido a la excitación que le provocaba el mayor, haciéndole gemir por lo bueno que era preparando su culo, obviamente estaba más sensible, podía sentir todo más nítido, pero Jake siempre había sido bueno en eso. Su mano se movía con más prisa sobre el falo de Sunghoon quien gemía bajo encontrando poco las caricias en su polla necesitada de calor.


—Vamos, bebé…— hablo el rubio meloso mientras empujaba de manera juguetona su miembro en los hinchados labios quienes no ponían objeción y succionaban la punta— Hazlo Heenie, chúpame la polla—  pidió recibiendo una positiva del muchacho— Se buen chico, has que Hyung se sienta bien— agregó acariciando el cabello suave de color grisaceo.


—H-hare que Hyung se sienta bien— dijo tembloroso el menor mientras llevaba el miembro del pálido a su boca. Chupó con fuerza acallando sus gemidos, haciendo vibrar la enorme polla que hacía estragos en su garganta, la voz de Sunghoon se quebraba debido a la experta felación. Si, quizás Heeseung no era partidario de mucho sexo, pero había algo que nunca se había atrevido a decir, amaba hacerle sexo oral a sus mayores, sobre todo a Sunghoon; había algo en sus expresiones que lo excitaban y le hacían poner gran empeño cada que lo hacía. Lo masturbaba, lamía y chupaba haciendo del miembro un desastre con su saliva, sintiendo a su polla doler y su trasero ser complacido por la lengua del moreno.


—¿Te gusta chupar mi polla, bonito? ¿Te gusta la polla de Hyung?— preguntó el rubio con morbosidad mientras sus ojos conectaban con los de Heeseung.


—S-si… Me gusta chuparte la polla, Hyung — aceptó con rapidez— Me gusta tu polla— dijo no creyendo lo suelta que estaba su lengua, vio la sonrisa en Sunghoon quien tomó su cabeza y direccionó su miembro nuevamente en su boca follándola con lentitud y sintiendo la garganta contraerse a su alrededor cuando presionaba por rato hasta provocar arcadas a su novio. Heeseung seguía complaciendo al mayor, tan concentrado en eso hasta sentir un líquido frío ser derramado y esparcido por su recto, un dedo deslizándose por su esfínter con cuidado, luego dos y luego tres, estirándolo deliciosamente— J-Jakey… ponlo dentro, follame— rogó con su voz quebrada mientras continuaba masturbando al pálido— V-vamos … hazlo ya, por favor…— pidió con suavidad, con un tono desesperadamente dulce


—Si me lo pides así de lindo es difícil negarme, Heenie— dijo en un susurro empujando su polla sin penetrar, jugando con el menor y su desesperación— Me gusta como pides que te folle, pídelo una vez más, se bonito Heeseung— el menor hizo un sonido extraño pero que para Jake y Sunghoon fue divertido y tierno— Solo pídelo una vez más— dijo inclinándose para susurrarle las palabras y morder el lóbulo de su oreja.


—F-follame, Hyung… lo quiero, lo necesito— complació al mayor que de forma lenta adentro su miembro por completo en él.


—Eres un buen chico, Heenie— dijo soltando un suspiro y besando la nuca del menor con cariño, comenzando un suave vaivén que hacía que Heeseung soltara pequeños sonidos con cada estocada, eran duras pero lentas dando en su punto una y otra vez— Sigue chupando la polla de Hoonie, cielo, me gusta eso— expresó con su voz entre cortada.


—Eres tan sucio…— dijo Sunghoon viéndole con morbo— Pero eso está bien, me gusta que lo seas— el rubio tomó al moreno del cuello juntando sus labios en un beso demandante, un besuqueo torpe pero delicioso y desastroso, compartiendo saliva que escurría mientras Heeseung se embriagaba en placer por tener su boca y culo llenos de las pollas de sus novios— Mierda… Heesie, eres tan bueno en esto— halago Sunghoon al separarse de Jake echando su cabeza hacia atrás— Sigue así, precioso— lo motivó. El grisaceo llevo sus manos a la cadera del mayor empujándose así mismo, moviendo su cuerpo hacia adelante y hacia atrás haciendo que las penetraciones fueran aún más duras y precisas. Era enfermo el hecho de que disfrutará aquello a pesar de que era un deseo ajeno, pero seguía estando bien, eran Jake y Sunghoon al final de cuentas, y eso nunca sería un problema. Lo que si podía serlo era el deseo insaciable que sentía en ese momento por lo que sus caderas hacían un movimiento involuntario para sentirse aún más lleno de la polla gorda del moreno.


—Y-ya veo… este ritmo no es suficiente para ti ¿verdad?— Jake apretó con ahínco la cintura del menor empalándolo más duro y más rápido, una y otra vez sin consideración alguna. El sonido de los cuerpos chocando, piel con piel, la boca chupando, los gemidos y gruñidos, era mucha estimulación— Voy correrme…— aviso el mayor con dificultad .


—Hazlo dentro, lléname Yoonie— pidió auto penetrándose como si quisiera ordeñarlo. Jake tomó la polla sin atención de Heeseung mientas este se encargaba de tomarlo. Masturbándolo rápidamente, el pelinegro sintió el pre semen del menor escurrir en su mano y sin mucho más ambos se corrieron al mismo tiempo. Heeseung sintió el líquido caliente ser expulsado en su interior mientras su polla también dejaba salir todo sin perder la dureza. Jake salió del interior del contrario viendo el esperma deslizarse por los muslos. Sus largos dedos pasaron por la esencia espaciándola como un lubricante por el recto, dio una nalgada fuerte retirándose.


Sunghoon aun tenia la polla dura, no se había corrido, lo estaba conteniendo también quería llenar al grisaceo de su esencia, así que compartió algunas caricias y besos con Jake, dándole un pequeño respiro.


—Solo mírate… Nunca pensé verte de este modo— habló el rubio dándole la vuelta, colocándose entre sus piernas. Heeseung cubrió su rostro con vergüenza repentina— Déjame verte, bebé… me gusta— dijo apartando las manos e inclinándose para besarlo. Dulce y tierno. Sunghoon metió toda su extensión de golpe, tomando la erección de Heeseung en su diestra masturbándolo mientras lo penetraban de manera dura y ruda, haciendo que los gemidos del menor fueran sollozos en partes.


Jake se mantenía con la vista puesta en ese encuadre, se veía perfectos. De aquella manera tan vulgar y primitiva, no podía negar que ambos lo volvían loco y verlos coger nunca había sido tan excitante como ahora, dentro de poco, su polla estaba dura nuevamente, la tocaba y deslizaba su mano de arriba hacia abajo, observando las expresiones de su amado Sunghoon y su amado Heeseung. Apartado se tocaba gruñendo y soltando gemidos por lo bajo, mordía su labio inferior intentando controlar los sonidos que brotaban de su garganta, solo quería llenar su sentido auditivo con el tañido provocado por los cuerpos de los menores revolcándose. Sunghoon miró a Jake desde su lugar, sonriendo pequeño con morbo.


—Jakey…— llamo suave peinando su cabello rubio hacia atrás mientras bajaba la intensidad de sus embestidas. Jake le vio con la mirada oscurecida viendo aquel brillo en Sunghoon que podría reconocer sin importar que— ¿Piensas quedarte solo a observar?— preguntó inclinándose hacia el cuerpo del menor— Ven aquí y follame, cariño—pidió— Ven… —le llamó con insistencia. El mayor se acercó llevando hacia atrás el cuerpo pálido, besando sus hombros y cuello, acariciando su cintura y empujando las caderas un par de veces bastantes fuertes para escuchar a Heeseung deshacerse.


—Dices que soy sucio, pero tú…— en una posición incómoda compartieron un beso desordenado hasta quedar sin respiración— I-inclinate, Hoonie…— le dijo, separando sus nalgas dejando una espesa hilera de saliva entre ellos, estrujando su polla para complacerle. Tomó los tobillos de Heeseung y sin reparo empujó su miembro de un solo golpe en Sunghoon tomando impulso de las piernas del grisaceo, cada estocada dura era sentida por Heeseung quien se sentía morir del placer, sentir las fuertes penetraciones por medio de Sunghoon era una maravilla. El sexo de antes era bueno ¿Pero como lo era? Lo estaba olvidando porque este lo superaba.


Ver a Sunghoon y Jake ser tan cómplices en ese momento lo ponía y le hacía pensar que solía ser muy cerrado y distante con respecto al sexo, se estuvo  perdiendo de todo esto junto a ellos, ya no se lo estaba perdonando, aún si su cuerpo solo era un esclavo de los efectos de aquel afrodisiaco, que maravilla era sentirlo y se parte de eso ahora.


—J-joder… Yoonie, vas a romperme— gimió Sunghoon con un dulce alarido deleitado, como si aquello era lo que realmente deseara— ¿P-puedes sentir eso Heesie?— preguntó al menor que ahora se tocaba así mismo quien asintió puesto podía sentirlo como si Jake lo follara— ¡DIOS!.... voy a correrme dentro, voy a llenarte, bonito— dijo ayudando al menor con su erección. Cómo si fuera posible, Jake aumento el ritmo de sus embestidas tocando el punto de Sunghoon haciendo que esté a su vez tocará el de Heeseung— N-no voy a soportarlo más.


—Esta bien, solo córrete, Hoonie— pidió el grisaceo— Dámelo…— rogó y sin más se sintió ser llenado nuevamente con una esencia diferente pero igual de importante para él. Estaba caliente muy caliente, no pudo evitar correrse ensuciando parte de su abdomen y la mano pálida, escuchando además un fuerte gemido por parte de Jake indicándole que este también se había corrido.


Jake se movió dejándose caer en la cama con agotamiento sudado sin poder creer todo lo que estaba pasando, cerrado sus ojos un momento regulando su respiración, Sunghoon imitó su acción, no procesaba todo pero lo intentaba, los tres respiraban con dificultad completamente cansados pero había un pequeño detalle, Heeseung aún no estaba del todo calmado, su cuerpo aun hormigueaba, su polla estaba recta y dura nuevamente. ¿Estaba hecho un desastre? Sí ¿Estaba cansado? Por supuesto que sí, pero su estupidez lo había llevado a tal situación y aún no se deshacía de los efectos, no del todo.


Heeseung se incorporó posicionándose de rodillas a la cama tomando las pollas flácidas de sus mayores. Jake y Sunghoon le vieron con sorpresa por la acción pero no tuvieron palabras para reprochar, era el deber de ambos ayudar al menor con aquello no importa que, no esperaron que el grisaceo los masturbara a ambos con vicio, usando su boca e intercalándola entre ambos miembros hasta tenerlas duras como rocas otra vez.


—E-esta vez… te toca montar, pequeño— dijo Jake con desgana dejándose hacer por el menor quien beso, lamió y mordió sus labios mientras Sunghoon estimulaba su recto con sus dedos usando la mezcla de semen como lubricante. Heeseung tomó la polla de Jake en su mano hasta llevarla a su esfínter y clavarla completa— Maldición… esto es mucho— habló el moreno con dificultad llevando sus manos a las caderas del menor el cual daba pequeños saltos sobre su polla sintiendo en esta ocasión que no era suficiente como si no estuviera lo suficientemente conforme y lleno.


Sunghoon estaba detrás suyo, besando su cuerpo, mordiendo y lamiendo aquellas zonas erógenas que conocía muy bien, mientras Jake masturbaba el miembro desatendido. Una idea loca, pero provocativa paso por la mente de Heeseung que quizás de a poco perdía los efectos pero no recuperaba su cordura dejándose envolver por el calor otorgado por sus mayores. Dejó los pequeños saltos y movió sus caderas en círculos, lento y torturador para la polla de Jake.


—Jakey… quiero más— le hizo saber— Quiero, necesito…— susurró endeble tomando la mano de Sunghoon que había estado acariciando su abdomen—Hoonie… por favor, tú también… te quiero dentro también— Jake no daba crédito a lo que escuchaba ¿No seria eso demasiado? Seguramente si, lo sería, definitivamente… pero ese brillo en los ojos de Heeseung no lo dejaba pensar correctamente, llevó su diestra al rostro del menor acariciando su mejilla con dulzura y suavidad.


—Heeseung… ¿Estás seguro?— preguntó con temor viendo como este detenía sus movimientos asintiendo. Jake se irguió mirando a Sunghoon por encima del hombro de Heeseung sorprendiéndose al notar una mirada cargada de deseo en él, como si hubiera estado esperando tal cosa. Jake suspiró casi como si estuviera acorralado por dos súcubos, Sunghoon besaba, chupaba y mordía el cuello del menor bajo la atenta mirada del moreno, sus ojos estaban completamente oscurecidos y no había rastro de la mirada amorosa y dulce que este solía darle— Ustedes…— suspiró nuevamente cuando su habla se cortó— Si duele o es demasiado… solo dilo ¿está bien?— preguntó.


—¿De que tienes miedo Yoonie?— preguntó Sunghoon acariciando el pecho del mayor, llevando su diestra a su rostro acercándolo a él para besarlo y poseer sus labios en aquel beso tan extrañamente cuidadoso— Tranquilo amor, nuestro bebé puede con esto— sonrió de esa forma que lo volvía loco— ¿Cierto, cariño?— le cuestionó al menor lamiendo su cuello con lentitud el cual asintió respirando ansioso.


—Y-yo puedo…— respondió tembloroso.


—Eso es… que buen chico— Sunghoon besó la mejilla del grisaceo mientras frotaba su polla contra el trasero del contrario— Será un poco difícil precioso, pero estarás bien— susurró.


—Eres un demonio— lo acusó el pelinegro el cual se apoyaba en sus antebrazos.


—¿Y vas a fingir que no te gusta que lo sea?— preguntó guiñándole un ojo al Jake exhausto, el cual soltó un bufido divertido.


—Supongo que tú ganas— dijo rendido con una sonrisa algo boba


—Siempre lo hago, Yoonie— respondió coqueto mientras con cuidado empujaba su polla en el agujero del menor— Relájate, amor… lo vas a disfrutar— besó la nuca sudorosa y acaricio a Heeseung en busca de relajar su cuerpo sin problemas, Jake se unió masturbándolo y besándolo cariñosamente— E-eso es…— dijo entre cortado al sentir su pene acorralado— Esto se siente muy bien— agregó empezando a moverse lentamente.


Jake se movía por inercia siguiendo el ritmo de Sunghoon, tan tranquilo pero con golpes fuertes, sus pollas se frotaban en el estrecho agujero y la sensación no podía ser más placentera. En cuanto a Heeseung, estar completamente lleno lo mantenía al borde del límite, nunca habían intentado algo así y definitivamente ni siquiera lo imagino, menos se imaginó así mismo deseándolo tanto como ahora o quizás en algún futuro no tan lejano, sentía que se volvería adicto a tener ambas pollas en su culo proporcionándole placer. Estar de esa forma con los hombres que amaba era algo nuevo y estaba en una línea lúcida tan pobre que no sabría decir si era todo el amor que sentía hacia ellos que lo hacía sentir de esa manera o si simplemente solo había necesitado un ligero empujón para arriesgarse a experimentar. Después de esto dudaba ser el Heeseung que solo buscaba mimos por parte de ambos en las noches.


La boca de Jake en su pecho, pasando su lengua por todo este, chupando sus pezones, mordiéndolos y tornándolos más sensibles de lo que ya estaban lo tenían al límite junto al rubio que lo masturbaba y lo penetraba lento pero duro, tocando su punto junto al moreno. Se sentía morir, que sería partido en dos, pero había descubierto que adoraba sentirse de ese modo y quería experimentarlo en más ocasiones luego de toda esta locura.


—¿E-estas satisfecho ahora, bebé? ¿Nuestro pequeño se siente bien?— cuestionó Sunghoon mientras incrementaba la velocidad y se deleitaba con los gemidos de Heeseung y Jake al conjunto.


—S-si… Estoy satisfecho, Hyung….  Esto es siente muy bien— respondió agitado gimiendo aún mas alto— S-si… ahí, más— Heeseung era un desastre y quería seguir siéndolo, deseaba ser las ruinas de una buena cogida como está. El afrodisíaco en su cuerpo quizás ya no estaba presente o simplemente al disfrutarlo tanto y sentirse complacido le hacia ignorar el ardor que se mezclaba con el placer que estaba experimentando. Sin avisar se corrió nuevamente de manera abundante sobre la mano del pálido el cual apenas tuvo la oportunidad la extendió a Jake haciendo que la lamiera y que chupara los dedos largos y delgados, todo bajo la atenta mirada ida del menor de los tres. Jake beso a Heeseung y luego a Sunghoon. El sabor salino compartido y el cuerpo endeble que aún profanaban solo incrementaba la excitación en los mayores, hasta el punto de preguntarse si habían consumido ellos también.


—E-estoy cerca… muy… cerca— hizo saber el rubio que no detenía sus embestidas.


—Y-yo igual…— igualó el mayor buscando alguna queja en el grisaceo que se apoyaba en sus hombros.


—S-solo háganlo dentro— en un hilo de voz respondió— Llénenme con su semen hasta que mi culo no lo resista— pidió con una claridad que no pudo evitar sonar graciosa y absurdamente excitante para sus mayores.  Jake y Sunghoon complacieron el pedido de su amado novio, dejándose ir en su interior vaciándose por completo en él, sintiendo el semen caliente salir por borbotones del agotado Heeseung que cayó sobre el pecho del pelinegro. Sunghoon hizo el amague de salir pero el grisaceo lo detuvo— N-no lo hagas, quedémonos así un rato más— pidió haciendo reír vagamente a los mayores.


—Vaya… pensé que ya deseabas un descanso, bonito— dijo Sunghoon besando su espalda sosamente, mimándolo. Jake acariciaba el cabello de Heeseung perezosamente el cual gemía con molestia porque su cuerpo aún ardía, no estaba en calma y eso lo enojaba pero no podía evitarlo. Echó sus caderas hacia atrás provocando que un sonido chicloso se escuchara y que Jake hiciera un sonido que demostraba sorpresa.


—¿A-aun?— preguntó con temor viendo al menor mirarlo con eso ojitos brillantes que pedían disculpa mientras se movía auto penetrándose— R-realmente luego de esto… no saldrás por un buen rato— amenazó sabiendo que solo era eso, una amenaza, solo bastaban los ojitos de ciervo del menor y podía conseguir lo que sea.


—E- esto, tiene pinta de que no terminará pronto— aseguró Sunghoon con voz cansada tomando la cintura del menor para sostenerse resignándose junto a Jake al hecho de que esto sería para rato mientras los primeros rayos de sol se asomaban por la ventana.











Heeseung sentía las caricias en su cabello y su nombre ser llamado con dulzura, abrió los ojos con dificultad viendo a Jake sonreírle pequeño, se veía agotado pero llevaba aquel traje color gris que le quedaba tan bien, lo cual le extrañó ¿Qué no era domingo?


—Bebé…—le llamó nuevamente— Levántate, debes comer algo— dijo con suavidad. Heeseung intentó incorporarse sintiendo un ligero dolor en su espalda baja, aunque era lev le tomó por sorpresa haciendo que una mueca algo graciosa se formará en su rostro— Con cuidado, bonito…— le ayudó.


—¿A dónde vas vestido así?— preguntó somnoliento. Sunghoon salió del vestidor de la habitación apretando el nudo de su garganta— ¿A dónde van? ¿Ocurrió una emergencia otra vez?— cuestionó.


—Heenie, cariño… Es lunes debemos trabajar— hablo Sunghoon—Luego de haberte ayudado con tu pequeño problema… quedaste completamente rendido— le hizo saber. Heeseung estaba descolocado.


—¿Quieres ducharte antes de comer?— preguntó Jake sacándolo de sus pensamientos— Puedo ayudarte con eso antes de irnos— el menor negó rápidamente sintiéndose avergonzado.


—Lo siento— dijo cubriéndose con las sabanas de la cama— De verdad lo siento mucho, tendré cuidado la próxima vez— su voz se escuchaba amortiguada por la tela cubriéndole. Jake retiró la obstrucción mirándole amoroso.


—Oye… eso no fue nada ¿Está bien?. No lo sabías ¿O si?— Heeseung negó lentamente— Tranquilo no estamos molestos contigo— le aseguró.


—¿No lo están?— preguntó inocentemente pasando sus orbes de Jake a Sunghoon viendo a ambos negar.


—No lo estamos— repitió Sunghoon terminando de arreglarse.


—¿Y con Riki?— Jake soltó un suspiro


—Ni con Riki, nos explicó todo, un conocido suyo llamado Yang Jungwon llevó esa porquería— soltó un poco molesto al parecer— Quizás venga a ponerte al día con las clases de hoy— respondió el moreno— Sería bueno que descansaras por hoy ¿Si?— el grisaceo asintió con tranquilidad dándole vueltas a lo dicho— Bueno, nos veremos en la cena, te traeré brownies de tú pastelería favorita— dijo dándole un beso en la frente para salir— Ah!... por cierto, no he olvidado tu tarea, puedo ayudarte al volver— Heeseung hizo un sonido afirmativo más centrado en lo ocurrido durante el fin de semana.


—Descansa, cariño— dijo Sunghoon dando un beso suave en su frente al igual que el pelinegro— Te amamos— le recordó con una sonrisa.


—Yo también los amo— respondió bajo quedándose completamente solo. Heeseung se levantó con cuidado buscando su móvil, mientras caminaba sentía aquella molestia como eso una simple molestia, no era para tanto según él, estaba tranquilo y efectivamente tal vez solo requería un buen baño y un delicioso desayuno que ubicó rápidamente en la mesa de noche, Jake al parecer lo había preparado, lo cual lo hizo sonreír así que detuvo su búsqueda por un rato para desayunar y darse un baño, al final si lo había necesitado.


Cuando salió de la ducha, escuchó su móvil en alguna parte, encontrando lo bajo la cama, era Riki así que no lo pensó dos veces para tomar la llamada.


—¡Hyung! ¿Estás bien?— preguntó con aparente preocupación en su voz— Por favor dime qué si…— rogó a través de la línea.


—Estoy bien… solo cansado, es todo— dijo ido.


—Me alegra saber eso, realmente me asuste y…


—Riki… ¿Aun tienes el contacto de Yang Jungwon?—El pelinegro fue interrumpido por la voz de Heeseung con aquella pregunta que lo desenfoco.


—Eee… ¿Si?— respondió con duda por la extrañez— Oye...


—No es nada malo, solo tengo curiosidad sobre algo…— dijo rápidamente, en la mente de Heeseung quizás la dosis había sido muy fuerte y por eso su cuerpo había reaccionado tan abruptamente al afrodisíaco, pero… ¿Y si la cantidad era menor? No tendría porque ser tan problemático  ¿Cierto?


—Lee Heeseung… No hagas una tontería— escuchó al menor advertirle  para luego recibir un mensaje de su amigo con el contactó del mencionado.


—Una vez más, en menos cantidad— dijo para si mismo, porque sin duda Heeseung tenía curiosidad y quería la receta de esos brownies.




Fin


Me mame... 11091 palabras xD

Wuaos, creo que tiene más palabras que mi primer one shot JakeHoon, hasta ahora es el que más palabras tiene ajsskskks


¿Que opinan del final?

Heeseung cricoso JAJAJAAAJAJ


Diganle no a esas vainas mis solecitos esto es ficción no más 😔☝️


Si hay alguna falta no hay pedo si me dicen, que es lo más probable shhd pero nada eso.


En fin, les he traído Brownies espero que les haya gustado mucho, tuve trancazos en el trío pero creo que quedó bien ajdkfk y nada hasta aquí por ahora, los quiero mucho🥺♥️