CAPÍTULO UNO
Jimin rodó los ojos y puso su mano sobre su boca, sofocando su risa cuando su hermana continuó contándole sobre su reunión del infierno. La risa alta era mal vista donde jimin trabajaba. Él estaba en Kim Corporación, sentado detrás de un escritorio en una zona de recepción en el duodécimo piso, donde se encuentran las oficinas de los peces gordos de la compañía.
Personalmente, a jimin no le importaba qué tan alto se rió. Pero a los hombres en este piso les importaba. Así que mantuvo la diversión en una risa silenciosa que se derretía en la alfombra pesada y paredes de azulejos.
Mientras que los ejecutivos le mostraban respeto, sabía que sólo lo hacían porque era el asistente del presidente de la compañía. Pero jimin no le daba un segundo de sus pensamientos a ellos. Mientras Kim Namjoon dijera que estaba haciendo un buen trabajo, eso era todo lo que importaba.
―Te lo estoy diciendo, jimin ―dijo jiwoo en el teléfono. ―Hanbin fue el peor cerdo chauvinista que he conocido. Nunca voy a dejar que nadie me ponga en una cita a ciegas de nuevo.
―Jiwoo, estás tan llena de tí misma. ―jimin giró en su silla, apoyando los pies sobre la mesa. ―Sabes que vas a ir a otra cita a ciegas ―Todos los pensamientos inteligentes huyeron cuando el señor Cielo dejó el ascensor. Los pies de jimin salieron de la mesa con un ruido sordo cuando él se enderezó, su respiración en pequeñas bocanadas mientras sus ojos se arrastraban para el desconocido.
Oh, wow. ¿Quién es este hermoso ejemplar de hombre?... Estará soltero?... Buscando?... Diablos, será que le importará entrar en el cuarto de las escobas durante cinco minutos?...
Su pantera maulló de acuerdo.
El teléfono se deslizó de sus dedos mientras que el rico aroma de perfume caro flotaba en su camino. Aspiró profundamente, oliendo con avidez al chico cuando su polla se movió en sus pantalones. Cuando el Sr. Cielo volvió la cabeza para jimin, él pudo ver sus impresionantes ojos negros.
―Discúlpeme.
Esa voz era tan sexy. Los dioses habían presentado a este hombre con una voz que sin duda hacía llorar a los ángeles. El timbre profundo vibró en el pecho de jimin y se deslizó hacia abajo hasta su polla que actualmente estaba acariciando.
―S-sí?
―El Sr. Kim pidió reunirse conmigo aquí esta mañana. ―Los ojos del señor Cielo se levantaron hasta mirar a la puerta de roble detrás de jimin, haciendo a jimin volverse para ver si Namjoon saldría, aunque sabía que Namjoon no había venido a trabajar todavía. Estaba en su casa con jin y su hija, Serenity, echándolos a perder. Namjoon no vendría en al menos 40 minutos.
Jimin no podía hacer que su cerebro formara las palabras. Estaba demasiado ocupado mordiéndose el labio, mirando los sensuales labios del hombre. Su pelo era una variedad de un negro tan intenso como sus ojos. También había un pequeño lunar debajo de su labio inferior. Jimin comenzó a imaginarse mordisqueando esos deliciosos labios.
―¿Estás bien?
Jimin apoyó la barbilla en la mano, sonriendo al señor Cielo.
―Lo estoy ahora.
¿De verdad quiso decir eso en voz alta? Su corazón latía fuerte. Su boca se secó. Jimin se sonrojó y sintió náuseas. La posibilidad de desmayarse estaba empezando a convertirse en real. El Sr. Cielo le dio una mirada a jimin que le dijo que él no era más que un idiota molesto y no se molestaría incluso en coquetear. La expresión de reprobación fue debidamente anotada.
Tomó el teléfono del mostrador, apuntando en la dirección de la sala de espera de lujo. Por mucho que jimin quisiera ser grosero, simplemente no estaba en él.
―¿Voy a llamar al Sr. Kim. ¿Su nombre?
―Jeon Jungkook.
Jimin conocía ese nombre. Colgó el teléfono y se puso a mirar las notas sobre su escritorio hasta que encontró una pegada a su calendario. Jeon Jungkook había sido contratado recientemente como jefe de seguridad de la compañía. Era sobre quien Namjoon se había referido como “el fijador”. El hombre necesitaba fijar su maldita personalidad arrogante. Aunque el Sr. Jeon no había dicho una palabra, su mirada había dicho todo.
En lugar de tomar un asiento, el Sr. Jeon se quitó la chaqueta, la puso de lado, y se enrolló las mangas de su camisa blanca. Apretó el Bluetooth en su oído y comenzó a hablar en voz baja. El hombre rezumaba poder y sensualidad, su posición diciendo que el Sr. Jeon podría poner a un hombre para abajo en menos de 5 segundos sin siquiera sudar.
Jimin tomó el teléfono de nuevo y se acordó de su hermana. Cuando puso el teléfono en su oreja, lo único que escuchó fue un tono de marcación. Tendría que llamarla de vuelta y pedirle disculpas. Marcó el teléfono de Namjoon, a la vez que sus ojos nunca dejaron de buscar al seguridad. El hombre era un idiota, pero seguía siendo un buen colirio para los ojos.
―Hey, jimin. ―Namjoon contestó el teléfono. El hombre siempre habló con jimin como si fueran amigos. No sólo jimin trabajaba para Namjoon, también vivía con él y otros cuatro chicos. Jimin era una parte del clan River walker.
―Tienes un Sr. Jeon aquí para verte.
―Sólo estoy un poco atrasado, jimin. Manténlo entretenido hasta que llegue allí.
¿Manténlo entretenido? ¿Qué debería hacer jimin, un striptease? Hmm, esto no sería una mala idea si el Sr. Jeon no fuera un idiota y jimin realmente tuviera el valor de hacer algo así.
―No hay problema.
Cuando jimin colgó, el Sr. Jeon lo miró.
―Está atrasado, pero llegará pronto. Le gustaría algo de beber? ―jimin podía usar algo, preferentemente alcohol. Tal vez eso lo soltase lo suficiente para detener una conversación con el chico sin la amenaza de babearse en sí mismo.
―Estoy bien. ―El Sr. Jeon se volvió y continuó su conversación.
Jimin tomó algunos archivos en los que estaba trabajando el día anterior y trató de mantenerse ocupado, pero sus ojos continuaron alejándose hacia el seguridad.
Necesitaba un descanso. Uno grande. Jimin tomó sus archivos y entró en la oficina de Namjoon, poniendo los papeles sobre la mesa barnizada. Cobarde o no, jimin se quedó allí mientras miraba a la vista panorámica. ¿Qué estaba pensando? El Sr. Jeon era demasiado caliente, demasiado alfa para alguien como jimin. Sus posibilidades con el chico eran tan bajas como sus posibilidades de ganar la lotería. Y puesto que jimin no jugó el juego estúpido, su probabilidad era cero.
Sabía que no podía salir de la oficina de Namjoon hasta que su jefe llegara, así que jimin salió y se dirigió directamente al café y se sentó sobre un aparador en el otro lado de la habitación. Mientras él se hacía un nuevo café, jimin escuchó al Sr. Jeon en la conversación.
―No importa lo que solía hacer ―El Sr. Jeon estaba diciendo. ―Las cosas están a punto de cambiar. Quiero una lista de todos los empleados, incluyendo el personal de limpieza. Esas cámaras no están allí sólo para ocupar espacio. Vea lo que se registró la semana pasada.
Jimin frunció el ceño. Si él no supiera nada, diría que el Sr. Jeon estaba buscando algo. Pero Namjoon no había dicho ni una palabra acerca de ningún problema. No últimamente. Hace unos meses, las cosas habían sido un poco locas. Regis, el alfa del Valle del Norte, había secuestrado al compañero de Namjoon. Luego estaba el incidente en el que uno de los inversionistas de Kim Corporación había intentado robar al compañero de Mingi, Joong. Miles estaba todavía en prisión en espera de juicio.
Hmm, también estaba el asunto del viaje de Hyunjin que había ido para recuperar a un reproductor. El alfa de Spokane había comprado un criador en una subasta ilegal y no estaba muy feliz cuando Hyunjin secuestró a su compra. Pero las cosas estaban tranquilas recientemente. En los dos últimos meses, nada fuera de lo común había sucedido. Felix, el hombre que Hyunjin había rescatado y al cual estaba acoplado, iba a dar a luz en un mes, pero más allá de eso, todo estaba tranquilo enfrente de la casa.
―¿Qué demonios quiere decir con que ha grabado sobre la película? ―El Sr. Jeon no parecía satisfecho. Hubo un gruñido gutural en su voz mientras hablaba. ―¿Quién infierno graba sobre los registros de filmación que no tienen incluso una semana de edad?. Al parecer, el chico al que el Sr. Jeon estaba gritando.
El Sr. Jeon mantuvo el ritmo en la sala de espera, gruñendo para quien estaba hablando. Si jimin tenía que adivinar, era Gus, el hombre responsable por los videos de vigilancia, entre otras cosas. Cuando el café estuvo listo, jimin se sentó detrás de su escritorio. Los ejecutivos salieron del ascensor y miraron al Sr. Jeon antes de buscar a jimin por una respuesta.
El ejecutivo, que era de unos sesenta años, moreno, y tenía una cara que sólo una madre podría amar, asintió con la cabeza y se dirigió al pasillo alfombrado hacia su oficina. Cuando las puertas del ascensor se abrieron de nuevo, dos asistentes salieron, hablando juntos hasta que vieron al Sr. Jeon. Charity, el asistente del señor Blend, se detuvo en su camino, evaluando al magnífico hombre que todavía seguía discutiendo en el teléfono.
―¿Quién es ese? ―Charity preguntó mientras dejó al otro asistente y corrió hacia jimin.
―El nuevo jefe de seguridad ―dijo jimin.
―Me pregunto si alguien le ha dicho al tipo que es un clon de Brad Pitt?.
Por supuesto que no, él Sr. Jeon era mucho más guapo y atractivo.
El Sr. Jeon se volvió, como si fuera capaz de leer la mente de Charity, y dio al hombre una mirada de desaprobación. Jimin no pudo evitar la sonrisa que se formó en sus labios. Al menos jimin no era el único que molestó al chico nuevo.
―No tienes nada mejor que hacer? ―Dijo Namjoon para Charity cuando salió del ascensor. Jimin sabía que Namjoon era uno de los panteras con raros talentos. Namjoon era capaz de teletransportarse, no sólo a él, sino a otras personas y objetos. Pero el don no era algo que Namjoon quisiera que todos conocieran. Como cuestión de hecho, las únicas personas que sabían acerca de su pequeño truco eran los miembros del clan River walker. Namjoon se había teletransportado al garaje y luego tomó el ascensor. Así había llegado hasta aquí tan rápido.
Charity se enderezó, dando un guiño a Namjoon antes de correr por el pasillo. Incluso Charity tuvo el buen sentido de no irritar a Namjoon. Charity podría ser el asistente del Sr. Blend, pero Namjoon mandaba a todos aquí. El Sr. Jeon dijo algo en su Bluetooth y luego colgó el auricular. Se acercó a Namjoon y le estrechó la mano.
―Me alegro de que llegara pronto ―dijo Namjoon cuando llevó al Sr. Jeon a su oficina. Jimin bajó la cabeza, fingiendo estar ocupado, pero sus ojos se arrastraron detrás del hombre lindo. Lo que no daría por ser capaz de correr los dedos por el pelo oscuro del hombre.
Jimin suspiró con irritación cuando vio a Charity en el pasillo, mirando a la puerta cerrada de Namjoon. El chico no tenía ninguna posibilidad en el infierno con el Sr. Jeon, pero nadie disuadiría a Charity de convertirse en una plaga. Jimin había visto a Charity antes en la lujuria. No había sido un espectáculo agradable y casi le había costado al hombre su trabajo. Algunas personas simplemente no aprendían. La única razón por la que Charity todavía estaba aquí fue porque el señor Blend se había quejado de las molestias de encontrar un nuevo ayudante. Pero Namjoon le había advertido a Charity para mantener las cosas en el trabajo profesionales.
Y esa fue la razón por la que jimin dejó los pervertidos pensamientos sobre el Sr. Jeon irse. Aunque Namjoon no haya disparado en jimin, su mirada de desaprobación. Jimin miraba a Namjoon y pensaba en el hombre como un hermano mayor. Jimin había llegado a los River Walkers en busca de un propósito, después de que su madre había muerto. Namjoon lo había tomado bajo su ala y había enviado a jimin a la escuela para aprender sobre hardware y desarrollo de software. Jimin había aprendido todo con éxito. Lo último que jimin quería hacer era dejar a Namjoon para abajo.
Jimin comenzó su trabajo poniendo al lindo seguridad fuera de su mente. Hizo algunas llamadas telefónicas, estableció el programa para Mingi, y realizó por email algunas propuestas. También reservó el próximo vuelo para Mingi. Al ser un nuevo padre, Mingi había disminuido su agenda, pero el tipo todavía manejaba su trabajo con eficacia. Mingi era el hombre que estaba detrás de los clientes. Hablaba suave con los clientes potenciales para invertir su dinero en las casas con energía solar de bajo consumo que Kim Corporación vendía y en que la mayoría de los shifter vivía. Mingi también había hablado de llevar a Joong y a su hijo con él en sus viajes de negocios. Era algo que Joong anhelaba.
Jimin quería tener a alguien para viajar. Infierno, le gustaría tener a alguien sólo para hablar. Los hombres de su clan eran buenos, pero no era lo mismo que tener una pareja. El problema era que la vida personal de jimin era inexistente. Namjoon no sólo lo mantuvo ocupado, sino que jimin tenía demasiado miedo de dormir con alguien que descubriera que tenía una marca de nacimiento de una luna en su entrepierna derecha. La marca de un Chekota Criador.
Él no quería que alguien se quedara con él sólo porque era un criador. Jimin quería una relación significativa. Ni siquiera le había dicho a Namjoon y a los otros hombres en casa, de su marca de nacimiento. Aunque el clan tenía algunos hombres lindos, ninguno había llamado la atención de jimin. Sería muy extraño tener a Taehyung o incluso Wonsik viniendo detrás de él para aparearse. No, gracias, ellos eran sus hermanos. Así que él mantuvo su estatus como un secreto bien escondido.
Jimin miró para arriba cuando la puerta de Namjoon se abrió. Su alfa ondeó la mano para que él entrara.
―Necesito hablar contigo.
Cuando jimin entró en la oficina, el Sr. Jeon le dirigió una mirada helada. ¿Qué demonios estaba pasando? Aunque Namjoon tenía generalmente a jimin asistiendo a las reuniones para tomar notas, jimin no podía ver por qué él era necesario apenas para hablar con el chico nuevo. Con libreta y un bolígrafo en la mano, jimin se sentó.
―No lo necesitas. ―Namjoon se dirigió a las manos de jimin. ―Sólo quería que supieras que el Sr. Jeon es el nuevo jefe de seguridad y te informará a ti.
Los ojos de jimin una vez más se fijaran en el Sr. Jeon viendo la expresión en la cara del hombre. La expresión del joven dijo que preferiría ser atacado por una manada rabiosa de conejitos vampiros. Jimin normalmente no cuestionaba las decisiones de Namjoon, pero no podía dejar de preguntarse:
―¿Por qué a mí?
Namjoon se sentó en el borde de la mesa, cruzando sus manos en una rodilla.
―Porque estoy demasiado ocupado en casa y tú sabes el funcionamiento interno de la empresa, incluso mejor que yo. Pase lo que pase aquí, el Sr. Jeon te dirá y entonces tú puedes informarme.
Genial, ahora jimin estaba atrapado trabajando con un tipo que lo miraba como si fuera un pedazo de tierra en el zapato del hombre.
¿Por qué Namjoon no le pidió que salvara al mundo? Eso habría sido una tarea más fácil de manejar que esto!..