Eres Mía ¡Primera Advertencia!

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

Emma Clayton era una simple chica de 17 años con una vida normal hasta que se vio en vuelta en una profecía antigua en la siempre terminaba perdiendo a su mate, Tomas y a todos lo que quería, ahora con el comienzo del despertar los enemigos buscarán matar a la pareja destinada por los dioses. ¿Será Emma capaz de soportar el peso de su destino? Y sobre todo, ¿conseguir su anhelado final feliz?

Estado:
En proceso
Capítulos:
5
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Capítulo 1 —Huida

Estaba caminando por el pasillo del instituto, y me encontraba llegando tarde a clases, si no fuera por culpa del despertador hubiese llegado más temprano, y se preguntarán ¿qué hizo el despertador? Sonar, si el no hubiese sonado yo me hubiese parado temprano, pero ese ruido tan insoportable me hizo estrellarlo en la pared y seguir durmiendo, por lo que es obvio, es culpa del despertador no mía.

Pero, como les seguía contando, estaba caminando abstraída en mis pensamientos hasta que alguien me empujo o mejor dicho me estrello hacia una pared, me quede en shock, no puede ser era él, el chico malo del instituto, y me miraba como si me quisiera devorar pero aun así con ternura.

—Quítate —dije en un intento desesperado por quitármelo, pero como no, él era más alto que yo y con unos músculos ¡que madre dios!…

Concéntrate

—MÍA —gritó con un rugido ensordecedor.

Y, a este ¿qué le pasa? Yo no soy suya, ni de su propiedad.

Moví me cabeza de forma frenética buscando ayuda, aposho, algo, pero todo el mundo o pasaba de forma normal o se me quedaban mirando con ¿envidia? Oye, tú, sí tú la chica con buena pechonalidad delantera, si quieres estar en mi lugar con un tipo que dijo que eres de su propiedad y tiene ¡oh, dios! Y de paso esta oliendo tu cuello como un lunático adelante, tal vez, me haya escuchado, porque se fue corriendo.

Lo empuje otra vez, y por lo concentrado que estaba se movió, y salí corriendo.

—Eres Mía, pequeña —dijo de forma tranquila mientras sentía sus ojos en mi espalda.

Después de correr un rato, porque no se me daba bien esto, mire hacia atrás, y técnicamente no había corrido nada, mi profesor de educación física estaría orgulloso de mí *notese el sarcasmo*, siento que me voy a desmayar, camine un poco más hacia un árbol y me senté.

Dios, me siento caliente, y no es por la temperatura, es un calor extraño, o tal vez sea que el tipo más peligroso de la escuela y el más buenorro dijo que eras suya, proclamo mi conciencia.

Cállate.

No puedo, porque tú eres yo y yo soy tú.


Lo que me faltaba una pelea con mi conciencia.


Tenía que llamar a alguien para que me fuera a recoger o ayudar, pero tire todo mientras huía, ¿será que sí mando una señal de humo alguien me entienda?

¡Cuéntale a Mariposa Salvaje lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

0

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

0

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes