Mi corazón en llamas
Mi corazón está en llamas
al ver como la esperanza
se marchita, se apaga.
Y como el dolor me mata.
Esa mirada me amarga,
Ese serio rostro me ata.
Sus blancos brazos no abrazan,
sus negros cabellos se escapan.
Cruel soledad me acaba,
tempestad que no se calma.
Barco que va hacia el mañana,
sin una brújula ni mapa.
Ser un triste viudo de almas,
que la alegría no alcanza.
Ser mariposa sin alas,
ser guerrero sin espada.
Solo muero, cabizbaja.
Cuando siempre me rechazan.
Cuando siempre me apartan.
¿Por qué ellos hoy me separan?
Amo la novela y el drama,
el arte que más me llama.
Con todo eso nadie me habla,
y creen que no sé nada.
Soy persona desolada,
cuya familia le ama.
Pero que, con un arma,
busco acabar mi alma ago-tada.
Fin de una vida asolada,
fin de una vida amargada.
Fin de una vida tan amada,
fin de una vida apreciada.
Un varón de alma rosada,
un varón que a damas no ama.
En un mundo que le aplasta,
y que él le denuncia basta.
Siento en mí una mordaza,
que me prohíbe y me atrapa,
me aprieta y rompe la cara.
Mordaza que no se saca.
Suicidio que me agasaja,
con acabar la borrasca.
Suicidio que me maltrata,
y me pega y me amenaza.
Mi triste vida se marcha,
la fría flama se apaga.
¡Vida tan atormentada,
vida tan apresurada!
Esta locura me gana,
y me quita y me maniata.
Esa razón que batalla,
y no miente y a mí me salva.