あ!! calor ;; 𝙩𝙚𝙩𝙚 𝙭 𝙚𝙭𝙩𝙧𝙖ñ𝙤𝙨

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Sinopsis

☣ warning!! ➠ 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗲𝗻𝗶𝗱𝗼 𝗮𝗱𝘂𝗹𝘁𝗼, 𝘀𝗲 𝗿𝗲𝗰𝗼𝗺𝗶𝗲𝗻𝗱𝗮 𝗱𝗶𝘀𝗰𝗿𝗲𝗰𝗶𝗼𝗻 𝗱𝗲𝗹 𝗹𝗲𝗰𝘁𝗼𝗿. #!﹒tete solo tiene calor así que su abuelito lo ayuda a refrescarse ﹥𝗁𝗂𝗌𝗍𝗈𝗋𝗂á 𝗈𝗋𝗂𝗀𝗂𝗇á𝗅 , 𝗌𝖾 𝗉𝗋𝗈𝗁𝗂𝖻𝖾𝗇 𝖺𝖽𝖺𝗉𝗍𝖺𝖼𝗂𝗈𝗇𝖾𝗌.

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Tete se ríe cuando la puerta de la casa se azota tras de él. Camina hasta la sala en donde puede escuchar el murmullo de la televisión encendida y a su querido abuelito sentado frente a ella.

—Tete, querido has llegado.—su abuelo lo saluda con una sonrisa.

Tete le sonríe con ojos soñolientos y desenfocados. Se dirije hasta donde el anciano se encuentra y se sienta a un lado de él en el sofá de forma descuidada, su linda faldita se alza, dejando al descubierto las bragitas rosas qué llevaba esa noche.

—Abuelito.—lo llama con voz rasposa por el alcohol.—Te he extrañe.

El anciano por fin despega la mirada del televisor y mira a su nieto sentado a su lado, notando la forma extraña del comportamiento del adolescente.

—Yo también, mi bebé.—le besa la mejilla, cerca de la camisura de su boca, el aliento a alcohol de Tete lo golpea.— Tienes suerte de que tus padres no estén para verte como estas.

Tete se ríe de forma floja.

—Tengo calor.—dice intentado quitarse la chaqueta de manera torpe.

El anciano bufa al ver a su nieto intentar de manera inútil quitarse la prenda así que se incorpora de forma leve en el sofá para ayudarlo y la deja en el respaldar. Tete hace el amago del quitarse la blusa también pero el hombre lo detiene.

—¿Que haces?

—Tengo calor, quitámela.—lloriquea

—No puedo hacerlo, soy tu abuelo.—el hombre gruñe.

—P-por favor, abuelito.—sus ojos se llenan de lágrimas.— Hace mucho calor, q-quitámela ropa.

El anciano duda por un momento, no cree que sea correcto qué él le quite la ropa y vea el cuerpo desnudo de su lindo nieto, pero ¿Que puede hacer? Llenandose de valor comienza a desabrochar el botón de la falda de mezclilla qué Tete llevaba esa noche y la baja hasta que cae al suelo, al igual que la blusa dejando a su nieto en ropa interior.

—M-mis bragitas.—Tete abre los muslos sin pena.—Bajalas.

—Tete. No es correcto.

—¿Por qué?.—pregunta de forma inocente.— Eres mi abuelo, no un hombre desconocido. Puedes bajarlas.

—Pero...

—Hazlo.

Ante la mirada insistente de Tete, el hombre tomo los bordes de la pequeña tela y la desliza por las caderas y piernas bronceadas de su nieto. Traga saliva de forma inconsciente cuando sus ojos miran de forma penetrante el coño rosita y limpio de su bebé quien aun no a hecho el amago de cerrar las piernas, al contrario las a abierto más, apoyando los pies al filo del sofá.

—T-Tete, bebé, cierra las piernas.—las palabras salen de forma jadeante.

—Tengo calor ahí también.

El abuelo gruñe cuando Tete comienza a tocarse. Abriendo los labios vaginales de su coñito el cual empieza a humedecerse ante las caricias dadas.

—Tete.— el anciano le llama, advirtiéndole qué deje de hacerlo, su cordura apuntó de irse al carajo ante el espectáculo obsceno de su lindo nieto.

—T-tocame, tocame, a-abuelito.

El hombre lleva la mano el pequeño boton del clitoris de su nieto y lo acaricia, haciendo que el otro jadea ante la sensación rasposa de los dedos de su abuelito en su vagina. Tete lleva las manos tras su espalda, quitando el sostén para dejar sus pequeñas tetas al aire.

Jadea en el momento que el hombre lleva su lengua hasta su coñito, lamiendo toda la humedad qué Tete soltaba el cual no puede evitar mover las caderas para encontrarse con la lengua húmeda de su abuelito, lloriquea, soltando todo su orgasmo en la boca ajena.

Con la respiración dificultosa alza la cabeza del hombre entre sus piernas el cual se lame los labios, limpiando los residuos de los jugos de su pequeño nieto.

—Ahora yo te haré lo mismo, abuelito.

Hace qué el hombre mayor se siente en el sofá a su lado, con los dedos temblorosos baja el pantalón de piyama qué su abuelo tenía junto con los bóxer hasta las rodillas, haciendo que la polla roja totalmente despierta choque contra el vientre ligeramente prominente del hombre. La toma entre sus manos y la acaricia de arriba abajo hasta la base del saco. Su boca saliva, así que sin dudar se la mete en la boca hasta que la punta choca contra sus garganta, pronto su abuelo lo toma del pelo, y comienza a mover las caderas, follando la garganta de su nieto de manera desenfrenada provocando qué toda su polla entre hasta el fondo, escuchando el sonido húmedo de las arcadas qué Tete suelta en su boca.

Gruñe con la respiración trabajosa sintiendo como las caderas le tiemblan. El nudo en su estómago se hace más fuerte al igual que sus testiculos se vuelven duros como roca.

—Bebé, tu abuelito esta apuntó de correrse así que toma todo mi semen,¿Sí, mi dulce niño?

Tete asiente sintiendo el sabor amargo del semen inundar su boca al igual que el cosquilleo de su nariz chocar contra el vientre de su abuelo un par de veces más hasta que la fuerte descarga de semen caliente disparado en su garganta. Lo toma todo, succionando la polla venosa y ahora medio flácida del hombre. Chupa con fuerza todo el largo del tronco hasta la punta, ordeñando cada gota del caliente liquidó blanquecino de su abuelito. Una vez tragado todo la saca de su boca y mira con ojos risueños al anciano, abriendo la boca, mostrando qué no a dejado nada.

No sé aleja de la polla flácida al contrario, besa la punta roma y húmeda y vuelve acariciarla con la lengua.

—Sabes tan rico, abuelito.— Tete pasa su lengua por todo el tronco hasta que llega al saco flácido de los testiculos de su abuelo. Jugueton comienza a lamerlos y succionarlos, sin dejar de mover su mano por la polla caliente.

Su mano se mueve de manera rápida mientras su boca no deja de besar, lamer, chupar los testiculos. Abre la boca hasta que ambas bolas entran por completo y se mueve como si estuviera haciendo una mamada.

El hombre jadea ante la vista de su nieto tragando su saco mientras lo masturba gruñe hasta que vuelve a corrarse manchando la mano de Tete.

—Eso fue rápido.— se burla. Se pone de pie y coloca las piernas a cada lado de las caderas de su abuelo quedando hincado en el sofá.— Uhmm...

El hombre lo ayuda a colocarse arriba de él tomándolo por las caderas. Besa el vientre plano del adolescente dejando marcas qué pronto se pondrán de color verdoso.

—Abuelito...

—Dime, dulce.

—¿P-Puedo poner tu verga en mi coñito?.— pregunta, mientra inclina la cara quedando frente a frente con el hombre, mirándolo a los ojos.— Quiero sentir como tu semen entra en m-mi...

—Claro que si, mi príncipe.— el hombre posa los labios en los ajenos, la lengua experta de su nieto entra en su boca en un beso húmedo.— Mi polla es toda tuya, ¿Tu coñito es mio?

Tete sonríe mientras asiente. Tomando la polla erecta de su abuelito y la alinea contra su entrada, pero no la mete, acaricia su humedad con la punta del glande hasta que el anciano se cansa del jugueteo y le aprieta las caderas en advertencia.

Pone la punta dentro de él, bajando las caderas hasta que esta toda en su interior y el queda sentado en el regazo del anciano.

—Estas tan d-duro... Ahg~.— lo abraza por el cuello.

—V-voy a moverme.— el anciano lo toma de las caderas insitandolo a montarlo. Tete comienza a moverse de manera desenfrenada, dejándose caer de lleno hasta que polla de su abuelo se pierde en su interior.

Gimotea de placer ante las sensaciones en su interior provocadas por las embestidas dadas cada que sus caderas se encuentran. Respinga cuando las grandes manos ajenas toman sus nalgas y las abre para que la polla gorda entre hasta el fondo. Llora cuando la punta toca ese manojo de nervios que lo hacen desfallecer. Quiere más, quiere sentir todo dentro, el placer qué sólo el hombre que ahora lo besa puede darle.

—¡¡AHÍ!! DAME MÁS, MÁS, MÁS~.— grita cuando las caderas del hombre arremeten con más fuerza, moliendo con más avides su interior.—V-VOY A CORRERME, ME CORRO...

solloza, el orgasmo golpeado todo su cuerpo. Sus jugos chapoteando ante las embestidas de su abuelo el cual no a dejado de moverse. Las lágrimas le nublan la vista, pero puede ver de manera borrosa la cara distorsionada por el placer del anciano quien ahora lo ve con ojos hambrientos.

—Me aprietas -t-tan rico, voy a venirme.— el hombre jadea, enterrando su polla hasta el fondo y vaciando el semen de sus bolas en el vientre del adolescente, siente como la punta de su polla esta tocando el cuello uterino de su nieto quien tiembla por el órgasmo y el caliente semen bañando sus entrañas.

El anciano se sigue movimiento, dando pequeño empujes, prolongando el orgasmo.

—Tomalo todo, corazón.— el abuelo susurra en el oído de Tete.— Es solo para ti.

Tete aprieta sus entrañas para evitar que el semen y la polla flácida abandonen su interior. Lo escucha sisear una maldición. Las manos grandes ahora están en sus pequeños pechos, dando caricias suaves en los pezones erectos.

Una vez que los fluidos han dejado de salir, Tete se deja caer aun lado del sofá con las piernas temblorosas y el semen de su abuelo saliendo de él. Joder, a sido la mejor follada de su vida hasta ahora.

Vuelve a gemir quedito al sentir los dedos de su abuelo acariciar su coñito sensible, esparciendo el semen por todo los labios vaginales y clitoris. Los dedos largos y gordos entran en él, follando su interior.

—No dejes que se desperdicie.— su abuelo habla a su lado así que lo mira, el hombre está levemente inclinado hacía el, enterrando sus dedos profundamente mientras lo hace poner una pierna en el apoya brazo del sofá y la otra en el borde del mismo provocando qué sus piernas queden abiertas de par en par, dando la vista perfecta de su coñito hinchado siendo nuevamente follado.

Tete abre la boca para que el hombre lo bese quien no lo hace esperar. La lengua ajena se entrelaza con la suya y sorbe la saliva entre mezclada de ambos. El hombre jadea en su boca cuando Tete toma la polla flácida entre su mano y comienza a masturbarla al rito de los dedos en su interior.

—E-espera, quiero i-ir al baño.— Tete hace el intento de cerrar las piernas, pero la mano contraria lo impide.

—Esta bien, puedes hacerlo aquí.— el anciano deja de besarlo para llevar su atención al coño hinchado.— Quiero ver, muéstrame...

Tete niega, pero antes de poder detenerlo, sus jugos salen en forma de squirt, mojando el sofá y el suelo. Grita ante la placer de orgasmo mientras se convulsiona.

El anciano mira maravillado el espectáculo húmedo qué su bebé le está mostrando. Mierda es tan caliente. Lleva la mano hasta su polla y anima a Tete a acelerar el movimiento de su mano. Pronto también se está corriendo de manera desordenada.

Se quedan tendidos en el sofá hasta que ambos se recomponen.

El hombre toma a Tete entre sus brazos y lo lleva a la ducha, necesita bañarlo y limpiar el desastre de fluidos y ropa que dejaron en la sala.

Tete a pesar de todo sigue despierto, maravillado ante la atenciones qué su abuelo le da. El hombre lo baja en el baño y abre la regadera dejando que el agua tibia comience a salir.

—¿Puedes sostenerte?.— le pregunta a su nieto quien niega.

—Entra conmigo, tengo miedo de caer.— pide.

—Esta bien, bebé.

El anciano termina de quitarse la ropa ante la mira atenta de Tete y pronto los guía a ambos bajo el agua. El adolescente suelta un suspiro ante el agua cayendo sobre ellos, los músculos de su relajandose. Se da la vuelta, dándole la espalda a su abuelo quien comienza a lavarle el cabello.

—Alguien está animado nuevamente.— Tete señala dureza qué se frota contra su espalda.

—¿Puedes culparme?.— el hombre sonríe, terminando de pasarle la esponja.— Mi bebé es tan caliente.

Tete se ruboriza ante el cumplido.

—Ya qué tu me has ayudado a limpiarme, yo te limpiare...— susurra bajando hasta que la polla dura queda frente a su cara.— con mi boca.

La polla tiembla cuando la toma entre sus manos, comenzado a acariciarla, limpiando la punta cubierta de presemen con su lengua. Mierda, mierda, mierda, el sabor amargo de su abuelo lo hacen gemir mientras la toma toda con su boca, chupando hasta el fondo. Toma las caderas de su abuelo para que vaya más al fondo en su garganta mientras el comienza a moverse.

El hombre la toma de la cabeza, pero no hace intento de detenerla. La empuja hasta que qué la barbilla de Tete golpea contra su saco ante cada embestida qué le da en la boca con su polla. Es tan húmeda y caliente mientras su nieto le hace una mamada de garganta profunda. Pronto se detiene, enterrando su polla hasta dentro de la boca ajena mientras lo sostiene del cabello para que no se aleje. Suspira entrecortado cuando vuelve a correrse.

Tete se aleja jadeando por aire.

—H-hacerte esa mamada me ha vuelto excitar.— sonríe de manera traviesa.— Así que pongamos esto a funcionar de nuevo para que me la metas...

—Eres insaciable.— el anciano señala.— Vas a dejar a tu abuelo seco. Date la vuelta y apóyate de la pared.

Tete hace lo que le pide dándole la espalda y alzando las caderas mientras abre las piernas. Pronto siente la punta endurecida rozando su entrada.

—Yo solo quiero que mi abuelito me haga el amor... Mhg!

Solloza, el golpeteo de las caderas de su abuelo chocando contra sus nalgas se escucha en todo el cuarto de baño. Las embestidas son duras y rápidas. ¿Cómo es que aun puede moverse con esa energía?

—Mierda, me f-follas t-tan b-bien.

—Carajo.— el anciano maldice. Aparentando las tetas y los pezones sensibles de su nieto.

Las caderas le tiemblan y lo sabe, esta por venirse de nuevo. Sus testiculos se tensan, listos para darle otra descarga de semen a su hambriento nieto.

—Me voy a v-venir.

—¡Adentro, a-adentro, adentro!.— lloriqueo desesperado.— D-dame tu semen, ¡es mio!.

Tete vuelve a gritar cuando el orgasmo golpea haciendo que las piernas le fallen.

—Eres una c-cosita ¡ahg!.— sostiene a su nieto para que no dejarlo caer mientras se entierra hasta el fondo, soltando todo. Sus bolas se tensan hasta el grado que duele.—Tuviste otro squirt.

Tete asiente. Demasiado ido por el placer como para responder ahora solo quiere dormir.

—Bien, terminemos con esto.— el anciano. Saca su polla adolorida y comienza a limpiarlo de nuevo.

Para cuando termina de limpiarlos a ambos, Tete ya tiene los ojos cerrados, profundamente dormido. Así que lo acuesta en la cama mientras lo seca y lo viste con una piyama qué todo de la habitación de su nieto. No se preocupa por ponerle ropa interior ya a visto todo. El pudor y la decencia perdidos en el momento que tocó de manera pervertida Tete.

El teléfono comienza a sonar así que responde.

—Diga.

—Papá, solo llame para avisar que no llegaremos hasta la proxima semana.— la voz de su hijo suena algo preocupada.— ¿Puedes vigilar a Tete? No tiene clases así que solo es que coma y no llegue tarde a casa.

—Claro que si, hijo no te preocupes.

—Gracias, papá. Nos vemos pronto.

Su hijo colgó.

Tendrían una semana interesante.