Para siempre - Mau Loa
Advertencia: estoy mezclando un poco la línea del tiempo de la serie... esto me di cuenta después de que lo escribí... así que perdonen.
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❝I kēlā me kēia lā o ko mākou ola❞ - Cada Día de Nuestras Vidas
—Es definitivo.
— ¿Qué es definitivo?
—Que te odio.
—No. No lo haces.
—Oh, sí. Si lo hago.
Danny no tenía dudas de eso, aunque siempre le decía lo mismo cuando Steve los metía en cada situación peligrosa. Su compañero de trabajo era un imán para las situaciones de riesgo.
Si el peligro no venía a él, él iba hacia ello.
Como cuando siguió a Catherine a Afganistán a rescatar a un niño que habían secuestrado los Talibanes hace un par de años, y Steve tuvo que ser rescatado al recibir un disparo y casi ser sacrificado por su causa. Danny se sintió terriblemente asustado y aliviado de tener a su amigo de vuelta y agradecía a Dios que le prohibieran volver a ese lugar. Sí, se sintió mal por Catherine en un principio cuando se tuvo que quedar para terminar la misión sola, pero no tanta, ya que no le gustó nada que Steve fuera tras ella en primer lugar.
— ¿Qué querías que hiciera? No podía dejarla ir sola.
Eso le había dicho Steve a Danny. Y lo odió.
Siempre entendió la necesidad de Steve de ayudar a los demás, eso era lo que más admiraba de él, cosa que no admitiría frente a nadie.
Volviendo a este momento, no había mucha diferencia a otras situaciones en la que estuvieron antes... este se acercaba al segundo puesto en su lista de situaciones peligrosas y todo por una mala información que los llevó a una trampa en la que justamente ellos dos tuvieron que caer.
»Un momento atrás«
El equipo 5.0 junto al S.W.A.T. habían llegado armados al estacionamiento de un edificio donde se llevaría a cabo un intercambio de armas, pero el lugar estaba vacío.
—Quizás sea yo pero, ¿No se supone que tiene que haber armas en un intercambio de armas? ¿Cómo un traficante de armas o algo parecido? —dijo Danny mirando hacia Steve.
—No lo entiendo. Aquí es donde el intercambio se iba a producir. —Steve miró el entorno sin entender bien que estaba pasando.
— ¿Tal vez supieron que llegaríamos y cambiaron la ubicación? —preguntó Chin en general.
—Puede ser, o nos dieron mala información. —dijo Kono. —Peinaremos la zona por si alguien vio algo.
—Si hagan eso. —dijo Steve.
Danny vio como todo su equipo junto a S.W.A.T. se retiraban de allí dejándolo solo junto a Steve. Danny lo miró de reojo tratando de no sonreír.
— ¿Quizás cambiaron la hora? —preguntó Danny.
— ¿Qué quieres que diga?
—Que te equivocaste, ¿Quizás? —le dijo Danny de manera sarcástica. —Qué deberíamos haber investigado más antes de venir y hacer perder el tiempo a todo el mundo.
—Deja que te diga una cosa. Ese hijo de puta... se está riendo ahora mismo en su celda. —dijo Steve a Danny antes de hace una seña con su mano libre. —Vamos.
Steve estaba enojado. Ese desgraciado se arrepentiría de hacerles esto.
—Solo para que conste, esto es lo mismo que admitir que estas equivocado.
—Bien. —dijo Steve dándole la razón a su compañero. Justo en ese momento se escuchó un móvil sonar. — ¿Escuchaste eso? —preguntó Steve cuando volvió a sonar.
Tanto Danny como Steve miraron una puerta que estaba al costado de ellos y se posicionaron a cada lado con arma en mano. Steve le asintió con la cabeza a Danny y abrió la puerta. Danny pasó primero apuntando con su arma a la habitación, encontrando a un hombre de color atado a una silla y todo golpeado. Cuando entró Steve, Danny cerró la puerta.
Danny se acercó al hombre para sentirle el pulso. —Está vivo, apenas.
— ¿Cómo te llamas? ¿Quién te hizo esto? —preguntó Steve mientras le sacaba la cinta de la boca.
—Bomba... bomba...—susurró el hombre.
Ni Steve ni Danny pudieron reaccionar a tiempo cuando todo tembló y estalló a su alrededor.
Momentos después, Steve se sentía aturdido cuando trató de levantarse mirando a todos lados. Se quejó cuando algo tiró en su cabeza pero, eso no impidió que se levantara apartando algunos escombros de encima. Una vez que pudo pararse, buscó en su chaleco una linterna. Cuando la tuvo en mano, comenzó a observar su alrededor. Hizo una mueca a cuando sintió otra puntada en la cabeza.
— ¡Danny! —gritó Steve buscando a su pareja. — ¡Danny!
Steve comenzó a caminar apuntando con la linterna a todos lados, sacó su móvil pero no había señal. Sintió que el alma se le salía cuando vio un pie se salía de los escombros, no fue hasta que se acercó más que se dio cuenta de que era el hombre que habían encontrado. Steve sacó algunos escombros de encima del cuerpo y le tomó el pulso, el hombre estaba muerto. Steve se sobre saltó cuando escucho un ruido.
— ¿Danny? —preguntó Steve cuando escuchó una tos.
—Steve...
Steve vio un brazo sobre salir de entre los escombros, se acercó rápidamente hacia Danny y le tomó la mano.
—Danny. —dijo Steve aliviado. —Te tengo, amor. Estoy aquí.
Steve soltó lentamente la mano de Danny y comenzó a sacar los escombros que estaban encima de Danny.
—Creo... creo que tengo una costilla rota. —dijo Danny una vez que Steve sacó un pedazo grande de concreto. — ¿Dónde está el sujeto?
—Muerto. —contestó Steve tratando de sacar un pedazo de columna que estaba encima de una de las piernas de Danny.
Steve volvió hacia Danny y le tomó la mano. —Danny, amor. Esto es muy pesado, no lo puedo levantar y no hay cobertura móvil así que no puedo pedir ayuda.
—Está bien. —susurró Danny.
—Tengo que ir a buscar algo para hacer palanca y poder liberar la pierna. Vuelvo enseguida.
Steve hizo el amago de alejarse cuando Danny apretó más su mano. —No te vayas. —dijo Danny asustado
—Cariño, todo va estar bien, solo serán unos segundos. —le dijo Steve suavemente tratando de tranquilizarlo.
—Solo quería recordarte mi claustrofobia. Ya sabes estamos en un espacio cerrado y yo atrapado debajo de eso.
—Sí, claro. Pero solo serán unos segundos, amor. Solo aguanta.
Steve espero hasta que Danny asintió con la cabeza antes de soltarle la mano y buscar algo para hacer palanca.
— ¿McGarrett? —llamó Danny a Steve.
— ¿Qué?
—Te amo. —dijo Danny entre medio de quejas.
—También te amo.
»Actualmente«
Ya había pasado un tiempo desde que estaban atrapados entre los escombros. Steve había logrado sacar su pierna pero habían descubierto que tenía un fierro enterrado en su costado, para Danny fue terriblemente doloroso cuando Steve se lo tuvo que sacar. Cuando todo el intenso dolor se fue y estuvo dispuesto a salir de ahí, Steve le dijo que no había salida.
Estaban perdidos.
—Sabes... había pensado hacer esto en otro momento. —dijo Steve mirando su alrededor lleno de escombros.
— ¿Qué cosa? —preguntó confundido Danny. Él vio como sacaba algo del bolsillo de su chaleco antibalas. — ¿Qué? —Steve se acercó a Danny despacio, y le tendió una cajita negra.
—Te lo iba a pedir esta noche. —dijo Steve mientras abría la cajita.
—Steve...
—Sé que no soy bueno mostrando mis sentimientos, o-
—Cualquier cosa. —dijo Danny interrumpiendo a Steve.
— ¿Me dejas? Trato de ser un poco romántico aquí.
— ¿Romántico, Steve? Romántico sería estar es una cena en la playa, bajo la luna y tu arrodillado en la arena. Eso sería ser romántico. —dijo Danny. —A y no estar enterrados con poco oxigeno bajo tierra y con una herida sangrando.
Steve puso los ojos en blanco ante lo que decía su compañero. Danny podía ser tan dramático.
—No estamos bajo tierra. Danny. —dijo Steve. —Y me gustaría hacerlo ahora que tengo el valor de pedírtelo.
Danny lo observó por unos segundos.
— ¿Desde hace cuánto que lo tienes? —preguntó Danny cruzándose de brazos.
—Unos cinco meses. —dijo Steve encogiéndose de hombros.
— ¿Cinco meses? Cinco. Meses. ¿En serio? ¿Y justo ahora se te ocurre? —Gritó Danny. —Ayer a la noche estuvimos juntos, Steve.
—Lo sé, yo-
Justo en ese momento sonó el móvil de Steve. Steve lo sacó de su bolsillo y vio el número de Kono.
—Es Kono.
— ¿Jefe? ¿Puedes oírme?
—Sí, sí.
— ¿Están bien?
—Sí, Danny está un poco lastimado. —dijo Steve y Danny bufó a su lado. — ¿Tu y Chin están bien? ¿Lou?
—Si justo salíamos del edificio cuando explotó todo.
Steve se sintió aliviado. — ¿Cuándo nos sacaran de aquí?
—Estamos trabajando el ello, necesitamos la ubicación en donde están.
—Estamos en la sala de mantenimiento, en el lado sur del garaje.
—Bien, aguanten chicos.
Steve tomo la mano de Danny y entrelazó sus dedos.
—Gracias. —susurró Danny. —Y aunque no demuestras tus sentimientos a los demás... siempre lo hiciste conmigo y con Grace. —Danny apoyo la cabeza en el hombro de Steve. —Y eso es lo que cuenta, en lo que mi respecta.
Steve beso la cabeza de Danny.
—Quiero que sepas otra cosa.
— ¿Qué?
—Pase lo que pase, realmente, desde el fondo de mi corazón, te odio mucho. —Danny terminó la frase riendo.
— ¿No lo podías dejar pasar, no? Yo también te quiero, cariño.
Tardaron un poco de tiempo y mucho esfuerzo de Steve para poder salir. Cuando Danny logró salir y ponerse de pie, lo primero que vio fue a Grace corriendo hacia él. Danny la abrazó fuertemente, por un momento en serio pensó que moriría. Sintió una mano acariciar su cuello.
—Tienen que ver tu herida, Danny. —dijo Steve.
— ¿Vas a estar bien, Danno? —preguntó Grace preocupada.
—Sí, Monito. Estaré bien. —le dijo Danny.
• • •
Danny observaba el océano sentado desde la playa, frente a la casa de Steve. Su mente daba vueltas y vueltas en lo que había pasado en el día, descubrir que todo fue una trampa para encubrir una misión fallida de décadas atrás y que un inocente muriera por eso había dejado a todos más allá de enejados.
Y ahora que estaban en casa y que todo había pasado, y aunque su costado le mataba, había encontrado que mirar el océano o surfear lo calmaba más allá de lo que lo hizo cuando vivía en Nueva Jersey, aunque surfear estaba fuera de cuestión por ahora.
Danny sintió una presencia detrás de él, y un momento después sintió a Steve sentarse detrás de él. Steve rodeo la cintura de Danny atrayéndolo hacia él. Danny suspiró al apoyar su cabeza contra el pecho de Steve.
—Si. —dijo Danny después de un rato de silencio.
— ¿A qué?
Danny sintió el cuerpo de Steve tensarse. —A casarme contigo.
— ¿En serio? —preguntó Steve y su vos sonó un poco sorprendido.
Danny se levantó y se volvió para acomodarse en el regazo de Steve. Una vez que se acomodó rodeo el cuello de Steve con los brazos.
— ¿Por qué suenas sorprendido?
—Porque no lo has mencionado desde que lo propuse. —Steve se encogió de hombros. —Creí que necesitarías más tiempo.
—En teoría no lo hiciste. Nunca dijiste la pregunta, sin embargo, sabía que quería pasar el resto de mi vida contigo cuando te hirieron en ese avión, ¿Lo recuerdas?
—Casi morí. —asintió Steve.
—Sí, y fue el peor día de mi vida.
—Pero aprendiste a pilotar un avión.
—Fue terrible, además tuve que donarte parte de mi hígado.
—No fue tan mal. Tengo una parte de ti dentro de mí después de todo.
Danny suspiró. — ¿Volvemos al punto de partida?
— ¿Cuándo?
—Pronto. Aunque hay que hablar con Grace.
—A ella le encantará la idea.
Danny asintió con la cabeza en acuerdo. Su hija le había preguntado cuando se casarían él y Steve muchas veces, Danny había llorado cuando Grace aceptó su relación con Steve.
—No importa a quien ames, Danno. Solo quiero que seas feliz.
Danny se había sentido orgulloso de su hija en ese momento. Estaba agradecido por el apoyo que ella le brindaba. Él sabía que su hija estaría de lleno en organizar la boda. También sabía que una vida con Steve nunca sería aburrida, aunque había ocasiones en la que quería que su vida fuera así, sin tantos peligros, pero había amado al hombre desde hacía varios años como para saber que eso nunca ocurriría. Y a pesar de todo eso Danny sabía que no podía estar sin Steve en su vida.
Danny podía decirle a Steve la mayor parte del tiempo que lo odiaba, pero ambos sabían que eso no era cierto. Danny confiaba en Steve desde el momento en que lo conoció, y aunque desde hace un tiempo que estaban juntos, Steve nunca trató de dejarlo atrás en ningún momento, siempre se cuidaron entre ellos y al finalizar un caso después de pasar un tiempo con el equipo en Kamekona’s, terminaban en la casa de Steve o en el de Danny ya sea durmiendo o haciendo el amor.
Danny estaba jodido y lo peor era que no le importaba.
—Oye, ¿A dónde fuiste? —preguntó Steve mirándolo a los ojos.
Danny sonrió y besó brevemente los labios de Steve. —Te amo, Steve.
—También te amo, Danno.
Steve le devolvió la sonrisa volviendo a besar a Danny en un beso más largo y cargado de todos eso sentimientos que no se decían en voz alta.
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»Unos meses después«
—Te odio.
—No lo haces
—Te odio, odio la forma en que manejas y odio la forma en que te vez cuando manejas.
—Te prometo que después de la boda manejaremos por la ruta más tranquila.
—Contigo no lo creo. —en ese momento sonó el teléfono de Danny. —Hola, cariño. ¿Qué sucede?
— ¿Plateado o dorado? —se escuchó la voz de Grace.
— ¿Qué?
—Los detalles de las mesas, Danno.
— ¿Plateado o dorado? —le preguntó a Steve.
— ¿Es importante?
—Solo responde.
—Plateado.
— ¿Escuchaste Monito? —preguntó Danny, escuchó la confirmación de su hija y colgó.
Danny frunció el ceño al no recibir respuesta de Steve por un tiempo a lo que habían estado hablando antes.
—Mira... esa es una motocicleta. Esto es un auto. No caben en los mismos sitios.
Steve estuvo a nada de poner los ojos en blanco— ¿Quién lo dice?
Steve aceleró más.
— ¿Qué te acabo de decir, animal?
—Relájate. ¿Sí? Tengo esto.
Steve volvió a esquivar un par de autos hasta quedar detrás de la moto que perseguían. Llevaban más de 20 minutos tras de ella. Solo porque una chica hizo que mataran a su padre por tener otra familia con una mujer, para que su mama no sufriera. Era malo que una hija le hiciera eso a su padre y era la razón por la que iban tras de ella y su novio en la moto.
— ¿Qué están haciendo?
Steve y Danny vieron como la moto pasaba por encima de unos conos y vallas, Steve maniobró el auto hasta volver a estar detrás de ellos. Tanto Steve como Danny vieron con horror como una camioneta se interponía delante de la moto y ambos chicos fueron despedidos de ella haciendo que traspasaran las ventanas de la camioneta.
Steve detuvo el auto y corrieron hasta los chicos, ambos vieron a la chica sentarse, Steve se dirigió a ella y Danny fue hacia en muchacho. Danny miró a Steve y negó con la cabeza.
El chico estaba muerto.
• • •
Danny envolvió sus piernas alrededor de la cintura de Steve cuando habían llegado a la habitación sin dejar de besarlo. Steve caminó hasta la cama y dejó a Danny allí, lo miró por unos segundos y se alejó de la cama, Danny se quejó cuando lo sintió lejos.
—Quítate la ropa—la voz de Steve salió baja y ronca.
Danny sintió un escalofrío recorrer su espalda pero no esperó a que se lo dijera dos veces. Steve también comenzó a desvestirse sin dejar de mirar cada movimiento que su prometido hacía. Danny se acomodó en la cama, sentía su cuerpo arder por la anticipación y la mirada de lujuria que le daba Steve no lo ayudaba.
Steve se acercó lentamente a Danny separando sus piernas. Danny gimió cerrando los ojos cuando sintió los labios de Steve contra su muslo interno. Steve besó, mordió y chupó aquella zona y luego hizo lo mismo con el otro muslo, Danny estaba seguro que al día siguiente se le notarían los moretones, pero cuando Steve tomó entre sus manos el miembro de Danny éste lo paró.
—No tienes... no tienes que hacerlo—le dijo Danny en un jadeo. Siempre le dio vergüenza que Steve le diera sexo oral, porque cuando estuvo casado con Rachel, ella no le gustaba hacerlo.
Steve le dio una sonrisa antes de tomar el lubricante y derramarlo entre sus dedos. Danny aunque quería sentir su boca contra su pene chupándolo no podía evitar pensar que necesitaba a Steve dentro de él como ya, desde que tuvieron su primera vez juntos, nunca habían podido estar tanto tiempo sin hacer el amor y con el día que tuvieron hoy ambos necesitaban desahogarse entre ellos.
Danny gimió cuando sintió el primer dedo introduciéndose en él y no mucho después sintió otro, Danny volvió a gemir cuando lo sintió moverse dentro y fuera de él. Steve no entendía por qué no podía dejar de mirar cada reacción de Danny ante lo que le estaba haciendo pero eso no importaba ya, desde su primera vez había quedado obsesionado con ver a su Danny deshacerse por el placer que le brindaba. Steve estaba seguro de sus sentimientos hacia Danny y aunque no se lo diga en voz alta todo el tiempo, sabía que Danny sentía lo mismo, y siendo sincero consigo mismo, no podía esperar para que Danny sea suyo legalmente.
—Steve... —llamó Danny en un jadeo. —Por... fa-favor.
— ¿Q-qué es lo que quieres, Danno?
—A-a ti, dentro de mí.
Steve sacó sus dedos de la entrada de Danny y lubricó su miembro. —Abre más las piernas, bebé.
Danny estiró sus piernas lo más que pudo y suspiró cuando sintió que la cabeza del pene de Steve rozaba su entrada, Danny se empujó hacia Steve pero este se alejó.
—Steve... —se quejó Danny. —De-deja de jugar.
El Steve dejó escapar una risita y tomó la cintura de Danny con una mano y con la otra alineó su pene con la entrada del Danny, y de una sola estocada entró en Danny.
Cuando Steve estuvo dentro de Danny, Steve juntó sus labios con los de su prometido en un beso lento pero apasionado, Danny rodeó la cintura de Steve con sus piernas, sus manos fueron a parar a la cabeza de Steve para atraerlo más a él. Steve comenzó a moverse lento y profundo luego de unos minutos.
—Más... más rápido. —gimió Danny contra los labios de Steve. Se sentía bien dejar el mando a otra persona en algunas cosas, como el sexo por ejemplo y eso Danny no lo pudo hacer hasta que conoció a Steve.
Steve se alejó un poco y tomó con más fuerza la cintura de Danny, y comenzó a embestirlo más rápido y con fuerza, y aún más profundo, haciendo que Danny cerrara los ojos y abriera la boca para dejar salir los ruidos más sensuales que Steve haya oído nunca. Las manos de Danny fueron a parar a los hombros de Steve.
—Ah... ah Steve.
—Tan... apretado. —jadeó Steve aumentando las embestidas.
Estuvieron un rato así hasta que llegaron a su clímax, Danny gemía y jadeaba el nombre del Steve mientras trataba de seguirle el beso; y Steve simplemente no podía más de la excitación, no podía evitar sentirse maravillado de cómo hacía que su cuerpo reaccionara contra el de Danny. Nunca en su vida sintió esa conexión con alguna mujer u hombres, y Steve quería sentirla toda su vida.
—Dios, yo... —jadeaba Danny tratando de recuperar el aliento.
Steve se acomodó en la cama y atrajo a Danny a sus brazos. —Te extrañe. —admitió luego de dejarle un beso en la frente.
— ¿Me extrañaste a mi o a mi cuerpo? —bromeó Danny con una pequeña sonrisa somnolienta.
Steve sonrió también y besó los labios de Danny en un beso perezoso. —Ambos...
Danny cómodo su cabeza en el pecho del Steve y suspiró cansado, y maravillosamente satisfecho. —Solo nos separamos unas horas después del arresto, pero también te extrañé.
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»Dos días después«
—Te vez bien, Danno.
Danny sonrió frente al espejo mirando hacia su hija atreves de él, había acaparado la habitación de invitados en la casa de Steve. Habían decidido hacer el casamiento en la parte trasera de la casa frente al océano.
—Gracias, Grace. —le agradeció Danny. Su hija se lució en dejar todo perfecto junto con la madre de Danny.
Danny se miró por última vez al espejo. Vestía una camisa blanca suelta con un pantalón de vestir también blanco y sin zapatos ya que la ceremonia sería en la playa, también tenía puesto un collar de flores ya que tendrían un casamiento hawaiano, lo único que estaba de más eran los moretones y rasguños que había obtenido ese día y el día anterior.
Danny tomo aire y lo dejó salir, se sentía nervioso cosa que nunca lo sintió cuando se casó con Rachel. Danny salió de la habitación de invitados, cuando comenzó a escuchar voces en la habitación de Steve que estaba justo al lado y con curiosidad se acercó a la puerta y escucho claramente la voz de Catherine. Danny frunció el ceño, ella no debería estar acá, lo último que escucharon de ella era que estaba en una misión encubierta al otro lado del mundo.
—Te necesito Steve. No podré hacer esto sin ti. —le escuchó decir.
Y Danny sintió que su alrededor giraba, ahí se iba su oportunidad de casarse con Steve, porque sabía que él se iría con ella, simplemente lo sabía. Danny no pudo escuchar lo que Steve le respondió pero si a Catherine responderle, al parecer ella estaba más cerca de la puerta.
—Estoy seguro que el equipo se las arreglará sin ti unas semanas.
Danny escucho pasos dentro de la habitación y luego escucho la voz de Steve. —Tengo que hablar con Danny.
Danny contuvo la respiración.
—Puedes llamarlo desde el avión. —dijo Catherine. —Cuando llegué vi que estaban preparando una boda... ¿Danny se casa otra vez o...? —preguntó.
—Sí.
Y Danny sintió su corazón hundirse.
—Sí.
Ni siquiera le dijo que era su boda también.
—En ese caso. —dijo. —Pero no puedo hacer esto sin ti, Steve. Doris no tendrá oportunidad.
Danny ya no quiso escuchar más, se volvió y entro a la habitación cerrando la puerta despacio. Se apoyó contra la puerta por unos segundo cerrando los ojos, luego miró hacia la cama por un momento. Con un suspiro derrotado se acercó a ella y comenzó a sacarse la camisa cuando la puerta se abrió dejando ver a Steve en sus ropas blancas.
— ¿Qué haces? Creí que ya estarías listo.
Danny lo ignoró comenzando a ponerse su camisa azul. Estaba tratando de pensar que decirle, era obvio lo que pasaría y no estaba preparado para escuchar lo que Steve tenía que decir.
—Danny.
Steve observo a Danny terminar de ponerse la camisa para luego tomar sus zapatos, en ningún momento se volvió a mirarlo y lo estaba preocupando, se habían visto hace unas horas y Danny estaba feliz, sonriente. No entendía que había pasado.
—Danny, ¿Puedes mirarme? —preguntó Steve. —Vamos, Danny.
Danny dejo de ponerse los zapatos. — ¿Qué quieres? —la voz de Danny sonó hueca.
Steve se acercó hasta Danny y se arrodillo frente a él, quedando a la misma altura. Steve tomo el rostro de Danny con su mano y lo levantó para poder mirar los ojos azules de su Danny que en ese momento se veían tristes.
— ¿Qué sucedió? —preguntó Steve preocupado. — ¿Danno?
—Escuché... escuché a Catherine. —dijo Danny en un susurro. —Y no me llames así.
Steve lo miró por unos segundos y suspiró. —Dan-
Danny lo empujó haciendo que Steve cayera de culo al piso y se levantó de la cama. —No fue a propósito. Iba a buscarte para bajar juntos. —Danny caminó hasta la ventana dándole la espalda a Steve. — ¿Cuándo te vas?
Steve se levantó del suelo y se acercó otra vez a Danny, ahora entendía el comportamiento de su compañero. Catherine ya había hecho bastante mal en su relación con Danny, pero había hecho una promesa que no pensaba romper ahora o nunca.
— No me voy a ir, amor. —le dijo Steve a la vez que posaba sus manos en la cadera de Danny.
Steve sintió a Danny saltar sorprendido. A Steve le encantaba como su pareja bajaba la guardia con él.
—Oh.
Steve esperó a que Danny dijera algo más, pero no dijo nada.
—Te prometí que no me iría otra vez, ¿Te acuerdas? ¿Cuándo fuiste a salvarme? —Danny asintió levemente con la cabeza. —Cuando desperté en esa camilla y te vi, ahí tratando de no llorar, diciéndome que todo iba a estar bien y que me amabas. Me di cuenta realmente cuanto significaba para ti. —le dijo Steve abrazándolo un poco más fuerte. —Yo sabía que te amaba meses antes de eso.
Danny siguió sin decir nada, así que Steve le siguió hablando. Tal vez no tenía que dejar todo por sentado.
—Te prometí esa vez que ya no haría esas misiones con Catherine. No, ahora que vamos a formar una familia. —dijo Steve pasando sus manos suavemente por el estómago de Danny.
Steve sintió a Danny tensarse en sus brazos. — ¿Cómo te enteraste?
—Vi el test en el baño. Y los resultados de los análisis que estaban en la mesita de luz.
Danny se quiso matar, había olvidado de guardarlos.
— ¿Y tu madre, Steve?
Steve suspiró y abrazó más fuerte a Danny. —Doris ha estado fuera de mi vida por más de 20 años y cuando volvió...—Steve apoyo la frente en el hombro de su amante. —solo hubo más sufrimientos y mentiras. Traté de ayudarla lo más que pude, pero al parecer ella no lo valora, no lo suficiente.
—Es tu madre, Steve. —dijo Danny una vez que se volvió para ver a Steve a los ojos. No quería ser la voz de la razón pero tenía que hacerlo. —Si no vas y pasa algo, sé que te arrepentirás y no quiero que en un futuro sientas resentimientos hacia mi... nosotros.
—Eso no va a pasar... —Steve rodeó la cintura de Danny con un brazo y con la otra mano acarició la mejilla de Danny. Steve decidió que sería totalmente honesto con su futuro esposo. — ¿Crees que si voy y la ayudo en lo que sea en que se haya metido, algo va a cambiar? Según Catherine ella quiso rescatar a alguien en Marruecos y salió mal, y ahora esta presa. Yo ya hice todo lo que pude por ella y tú lo sabes, pero ya no. Estoy cansado de que me use y me mienta una y otra vez. Sé que me estoy repitiendo, pero debes saber que no voy a ir a ningún lado. Terminé con Doris y Catherine.
Danny lo abrazó con fuerza escondiendo su rostro en el cuello de Steve, se sentía aliviado por sus palabras pero cuando pasara lo que tenía que pasar, él estaría para su Comandante, así como siempre estuvo.
— ¿Por qué no le dijiste a Catherine que esta sería tu boda también? —Danny realmente quería saber. Sintió a Steve reír suavemente. Danny lo miró. — ¿Por qué te ríes, Animal? —Danny le golpeó el hombro.
— Porque, quería que ella lo viera con sus propios ojos cuando me vea tomarte la mano y decir acepto.
Danny lo observó por unos segundos antes de echarse a reír. —Eres horrible.
Steve se encogió de hombros sonriendo, tomó la cara de Danny entre sus manos y junto sus labios en un beso tranquilo.
—E aloha au iā ’oe i nā lā a pau o ko kāua ola ’ana. —le susurró Steve a Danny en el oído una vez que se separaron.
Danny se estremeció al sentir el aliento de Steve tan cerca de él. — ¿Qué significa?
Steve le sonrió y lo miró a los ojos. —Te amaré todos los días de nuestras vidas.
Danny solo tardó un segundo en volver a besarlo, pero este fue un beso más apasionado. —Vamos, tenemos una boda a la cual asistir.
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