Prefacio
- Dame más razones, Lexie - embestidas por embestidas, menos súplicas-. Dame más razones para no dejarte ir.
Son suaves sus toques pero propinan miedo en el alma.
Susurros de un Diablo abandonado que encuentra un brillo especial "en mi".
El toque es feroz y mortífero, sangre viviente en los ojos irritado por el tabaco.
El alcohol en su aliento, los jadeos intermitentes.
Todo eso se siente.
Mis caderas no se mueven, son sigilosas a quedarse quietas, saben que eso despertara más deceo.
Mi cuerpo no quiere darle la oportunidad de un cumplido o placer.
El silenció se abandona cuando saca su miembro suavemente del lugar donde estaba posicionado.
No suplico.
No lloro.
No tengo emociones.
Ni vida.