Capítulo 1
Había luchado tantos días, que ya no recordaba la última vez que había dormido bien, fue en ese momento que estaba en mi estación de combate remoto, una avanzada estructura que te permite controlar un avatar androide a distancia, fue cuando entonces recibí un mensaje.
—Retomamos de nuevo el mismo camino…. Ya todo acabo, como estas Alex, dijo C339524.
Recobraba poco a poco la conciencia de mi último viaje, aquella maquina con voz femenina estaba en la obligación de inyectarme aquel narcótico a las 8:00 horas, con el fin de seguir la batalla.
—Sr. Alex Zarath que tal su viaje, ¿descubrió algo más?, desde que iniciamos hace nueve días…no he dejado de vigilarlo, mis superiores quieren resultados ya…por favor no intente levantarse de la camilla—Insistía.
Estaba como atado a una camilla lleno de cables que me permitían el control de las unidades de defensa a distancia. Era un proceso algo complejo de explicar que poco a poco daré detalles del proceso mientras seguimos con la misión.
—Sigamos entonces. Ya me inyectaste de nuevo la droga DEX, tengo que seguir investigando aquel lugar… solo que me siento cada vez más adormecido por la notoria falta de sueño—Le respondí a C339524.
—Descanse Sr. Alex, dijo C339524.
—Muchas Gracias…” Sara”.
Caí de nuevo en la inconciencia esperando recuperarme un poco de aquel trabajo, mi nombre es Alex Zarath miembro del glorioso ejercito estatal de New Hemerie y defensor de las puertas, que nos protegen de la plaga desde hace muchísimos años.
La plaga en si son unos seres invasores de mundos que destruyeron prácticamente el 97% de nuestro mundo, logramos una férrea resistencia en la superficie, pero gracias a la ayuda de un par de heroínas que el tiempo no hizo el favor de preservar sus nombres, que defendieron las puertas hacia Hemerie hasta el final, hasta que el ultimo humano que quedaba con vida lograra entrar. La raza humana se vio en la obligación de vivir bajo tierra.
Allí junto a la inteligencia artificial llamada Vladimir construimos grandes ciudades una de ellas la más antigua Hemerie, era la primera línea defensiva con el exterior, para defendernos de la plaga.
Aquellos seres que se propagan rápidamente como si eliminaras a uno y salieran en su lugar dos más, la raza humana en respuesta a los ataques creo androides que protegen las salidas a la superficie manteniendo a raya a estos seres.
Los androides ahora son controlados por nosotros mismos, ya que temíamos una rebelión de nuestras propias creaciones, no queríamos que vuelva a pasar lo que paso con “El Maestro” y su grupo de llamados “Alquimistas” androides que se aliaron con la plaga para la exterminación humana.
Aquella droga que “Sara” me inyecta se llama DEX, esa droga se utiliza para poder entrar a mi avatar de androide llamado Jacob, “Sara” es mi asistente que responde al código: C339524, la llamo “Sara” así para resumir su larguísimo código, es un secreto entre nosotros.
Al cabo de unas horas despierto, con mucha energía renovaba, me pongo en contacto con Sara.
—“Sara” como va todo, has logrado encontrar pistas en mi ausencia.
—He encontrado rastros de cadáveres de la plaga, pero por alguna razón no se regeneran, aquellos rastros se dirigen a la Puerta A—Dijo Sara mientras analizaba con sus manos el porque esos engendros no se regeneraban.
Habíamos combatido todo tipo de plaga, desde la más básica llamada “macnafago”, hasta plaga en forma de gusanos deformes formados de múltiples seres llamados “Serpentis”. Nuestra misión encomendada era de proteger la puerta A, ya que se rumoreaba por otros avatares el surgimiento de un nuevo tipo de plaga que estaba destruyendo las puertas, algo muy grave.
Alex y Sara siguieron con su investigación, pasaron la noche en un edificio soporte, a pesar del tiempo el edificio seguía en pie a pesar de que esa zona se haya declarado en cuarentena hace muchísimo tiempo.
Al día siguiente llegarían a las cercanías de la Puerta A