Prólogo
Mads
Hace 4 años
El viejo Valter tose sangre con una mano en su escritorio y la otra en la herida que le acaba de hacer Alexander, su cuerpo tiembla, todas sus fuerzas están concentradas en tratar de mantenerse de pie; aun así el viejo se las arregla para burlarse de Alex
-¡Te quejas como niño pequeño diciendo que no te pareces a mí… y mírate aquí, tomando mi lugar así como yo lo hice con mi padre…pero lo triste es que al menos no lo hice por una perra mestiza!-
El pecho de Alex se agita al escuchar el insulto, cualquier otro insulto en la última hora no obtuvo la misma reacción; toma aire con rudeza, su expresión cambia, se incorpora y veo como suelta el arma, esta cae al suelo, el viejo la mira, pero luego posa sus ojos en mí, yo mantengo la mía apuntando precisamente a su cabeza. Alex se gira a la chimenea al fondo de la habitación y toma una de las barras de metal; la habitación tiene poca iluminación la luz de la luna se adentra por la ventana y sin embargo es fácil ver el terror en los ojos del anciano en el momento en que Alex se acerca a él con la barra de metal en la mano
-Tienes razón padre, una parte de ti está en mi interior- balancea Alex la barra golpeando ligeramente un extremo de ella con la palma abierta - y estas a punto de conocerla personalmente-
El viejo chasquea los dientes, el dolor se muestra en su rostro, gotas de sudor y sangre se acumulan en su cara y la mano que tiene en el costado no hace nada por detener esa herida; él aprieta con fuerza la mano que tenía en el escritorio; pensé que se enfrentaría a Alex, talvez intentar defenderse pero comienza a reírse como un loco
-¡Vamos! ¡¿Que esperas? mátame a golpes!- le grita Valter -así como mi padre cayó por mi mano y yo que caí por la tuya… tú caerás también-
Alex vuelve a respirar hondo, mira directamente a los ojos de su padre -Nunca seré un padre como tu- le responde Alex
Valter se ríe de nuevo, quiero decirle a Alex que terminemos con esto, que él está ganando tiempo pero se que necesita esto, que necesita cerrar el ciclo, pero entonces lo que dice el anciano me sorprende
-¿Quién dijo que tendría que ser un hijo tuyo?-
Los dos lo miramos confundido, pero no dejo de pensar que quiere ganar tiempo, es totalmente inútil, nadie vendrá por él.
-¿A que te refieres?- le pregunta Alex
- La perra de tu madre escapó con mi hijo, tu hermano, ella ha tenido mucho tiempo para llenarle la cabeza de suficiente mierda para que algún día viniera por mi- Valter respira con dificultad, sigue tosiendo sangre- pero ya que no estaré- sonríe - él vendrá ahora por ti… a reclamar su parte-
La sangre en su boca hace que sus dientes se vean rojos, Alex aprieta su agarre en la barra hasta que sus nudillos están blancos
- Entonces lo esperare y le daré el mismo destino que a ti-
El silbido de la barra agitándose en el aire es todo lo que se escucha antes de que esta se estrelle contra la mano de Valter este ruje de agonía pero no por mucho tiempo, nuevamente Alex lo golpea en su otro brazo rompiéndolo, luego sus dos piernas. Cuando ve al viejo molido en el suelo con su respiración agitada suelta finalmente la barra de metal, me mira y me hace una señal con la cabeza.
Me muevo hasta quedar a un lado del viejo y apuntó a su cabeza con mi arma, el viejo entre quejidos me habla -Te trate como un hijo-
Aprieto el agarre en mi arma -No- los recuerdos de esos años llegan a mi mente -Era menos que un perro- disparo y con eso el viejo deja este mundo.
Siento la mano de Alex en mi hombro -Eso es todo- le digo algo exhausto
-No- él gruñe -todavía no-
Bajo mi arma y la enfundó, si lo que dijo Valter es verdad espero por el bien del hombre que no se aparezca nunca, porque juro que lo matare.