Prólogo
Set, dios ctónico, deidad de la fuerza bruta, de lo incontenible, señor del caos, dios de la sequía, del desierto y de lo anormal, señor de lo irreal, el mismo caos personificado, Kim Taehyung para los simples mortales.
Después de que sucumbiera ante las delicias de tener tanto poder en sus manos, fue recluido en el cofre de madera nogal con cerradura de oro que está encantada, en un intento de que su corrompida mente tuviera un balance correcto entre lo bueno y lo malo.
Bien y mal fueron los responsables del destierro hacia ese reducido espacio.
Con el cofre en manos la hermosa jovencita de cabellos dorados brillantes y largos miró a su opuesto con ojos llorosos. —¿Qué podemos hacer?
El joven de piel canela, ropas oscuras cuál noche miro con algo de frialdad hacia su opuesta. — caos es sólo eso, caos, su mente fue corrompida por el poder, debe haber equilibrio mi querida bien.
La rubia continuó mirando el pequeño cofre que temblaba apenas con ojos llorosa, las lágrimas jamás terminaban de llegar a un sólido porque se desvanecen al instante. — lo sé, pero caos se puede reformar, el no tiene a su compañero, Orden dejo la existencia antes de que caos naciera.
—lamento ser siempre el portador de noticias malas, pero caos seguirá en su encierro. — el de tez morena se acercó a la radiante rubia quien continuaba llorando por lo bajo mientras miraba ese pequeño cofre, simplemente le retiró el cofre de sus bellas y cálidas manos y lo reemplazó por sus frías manos. — se que caos es como un hijo para ti, pero debes de ser fuerte, querida hermana, soy tu opuesto mientras tu sientes calidez yo sentiré frío, mientras tu estás inquieta yo estoy tranquilo, como tu opuesto debo ser rudo con esta decisión y decirte que tu pequeño caos estará allí por mucho tiempo.
—hermano. — la rubia levantó la mirada hacia el contrario, no tenía una sonrisa en sus labios pero era tan normal en ambos que no le daba importancia. — comprendo tu postura, pero ¿podría al menos dar la oportunidad de que alguien llegue a dar orden a la vida de caos?
—aceptaré esto si te hace sonreír.
Bien simplemente se lanzó a brazos de su opuesto
—espero esto funcione.
Ambos sintieron mirando el cofre con una inscripción.
Lejos de aquel cofre, Bien tembló un poco por lo que estaba haciendo, pero era necesario.
—hermana, tranquila.
—¿si el mortal que abre ese cofre lo incentiva a la destrucción? Temo que no pueda equilibrarse.
—encontraremos a un nuevo orden para el, ahora preocupamos por nuestros deberes, destino y sentencia estarán encargados y lo sabes, vamos.
—¿Qué es esto? —un joven de cabellos castaños se acercó a las repisas de aquel librero de la polvorienta azotea al notar algo relucir entre todas esas cosas viejas que habían dejado allí. Tuvo que pararse de puntas para poder atrapar aquella caja, más bien un cofre bien conservado pero bastante polvoriento. —woo, parece una reliquia, el señor Max, debo llamarle, pero aún tengo demasiado que organizar y no hice una lista aún.
Dejó el cofre a un lado, justo en la mesa de vidrio que estaba tan empolvado como lo demás mientras tomaba una postura pensativa el cofre dio un pequeño destello que no pasó a ser nada para ser notado por el castaño.
frunció el ceño antes de dar vueltas en su silla. — ¿Qué significa eso?
Paro de girar al ver una luz salir del cofre, la mezcla de terror y adrenalina estaba sin contar la curiosidad carcomiendo su cuerpo.
El pequeño cofre resplandeció con mucha fuerza, los únicos ojos que observan tal hecho cerró los ojos ante la cegadora luz cayendo de espaldas.
La luz terminó por extinguirse, Jungkook aturdido acarició la zona lastimada por el fuerte golpe que se dio, al incorporarse sobre el suelo, lo primero que miraron sus ojos fue unas garras bastante afiladas, el gruñido bestial y el sonido de suelas impactando el suelo.
—¿Qué mierda.....?
No sabía que le sorprendía más si el hecho de que un hombre bastante alto con ropas oscuras al igual que su cabellera la cual estaba amarrada en una pequeña coleta, mechones rizados y tez bronceada, algunos lunares notorios, ah si y justo en su mano sostenía una gran cadena gruesa de la que un gran perro con ojos color carmesí lo miraban totalmente furioso de sus fauces corría lo que parecía sangre junto a la baba del mismo animal.
Entonces pensó en hacer lo único que en su mente tenía planeado.
—¡AHHHHHHH!
☠ 30/09/2021☠