Ofrenda De Navidad [Karmagisa]

Sinopsis

Los demonios conviven con los humanos de este pueblo, sin embargo, cada año se sacrifican 3 personas para que los demonios no los maten. El sacrificio de noche buena, el sacrificio de navidad, y el sacrificio de año nuevo. Si, estas fechas no son felices para los humanos que viven aquí. Hasta que dan una ofrenda particular el día de Navidad. ❤️¡One-shot por el cumpleaños de karma! 2021. ❤️Historia algo corta. ❤️Karmagisa. ❤️ +18. Lenguaje obsceno y escenas calientes.

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Completado
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1
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18+

Parte Única.

En cada paso que los aldeanos daban se podía sentir la tristeza, el miedo y el frío de la nieve que les llegaba a las rodillas. Cada paso se hundía en la nieve, tanto que los más bajos debían estar guiados o cargados por los más altos.


Era la madrugada de navidad, estaban a nada de recibir el año nuevo en unos días, y nadie estaba emocionado. ¿Porque estarías emocionado por morir? Cada año se hacían 3 sacrificios de adolescentes jóvenes y hermosos en el pueblo para que los demonios no los mataran a todos.


Nadie sabía que hacían con ellos, pero solos les importaba sobrevivir.


Dos hombres, los más músculos del pueblo llevaban a un chico de los brazos, tan flaco y con el cabello tan largo, que parecía una hermosa mujer de piel tan blanca como la nieve y cabellos azules como él hermoso cielo por la mañana.


Sin embargo su mirada azulada estaba más que aterrada, lo que opacaba su atractivo femenino. Miro hacia atrás, el pueblo les seguía asustados desde atrás, vio a su mejor amiga, quien desvío la mirada con tristeza y el joven muchacho de cabellos azules, juro que iba a llorar.


No sabía que este era su último día esta mañana, de haberlo sabido, al menos hubiera comido su comida favorita antes de morir.


Las náuseas del miedo recorrió todos su cuerpo cuando fue amarrado y puesto sobre una plataforma de obsidiana con marcas satánicas en todos lados... Los del pueblo se alejaron formando un círculo alredor de la obsidiana. Entonces las marcas brillaron de color rojo como ya era costumbre.


Entonces unos sonidos extraños los rodearon a todos, los integrantes del pueblo se abrazaron y se juntaron más, asustados... De los árboles, se pudo apreciar unos ojos brillantes provenientes de varias presencias a su alrededor.


Pero solo uno de ello se dejó ver... Una extraña figura de humo negro y ojos rojos se acercó a la plataforma de obsidiana, y cuando estuvo frente del chico peliazul de ropas blancas, viendo sus orbes azul brillante, fue que mostró su verdadera apariencia.


Un hombre de vestiduras elegantes, comparables con las de un príncipe y una capa roja oscura, le sonrió. Haciendo brillar sus brillantes ojos Cobres en el procesó, un chico azulado en la plataforma de obsidiana, sintió un escalofrío en todo su cuerpo y un lijero rubor se apoderó de sus mejillas.


—Así que esta ternurita con cuerpo de chica es mi ofrenda. —La voz burlona que soltó hizo a los del pueblo arrodillarse del terror, el peliazul trago en seco con temor. El demonio comenzó a hablar con su demoníaca voz mientras camina a su alrededor, observando cada detalle de él como su fuera su presa, relamiendo sus colmillos con deseo.— Si no tuviera buen olfato, pensaría que es una joven con pene.


El joven que estaba haciendo de sacrificio se sonrojo de sobre manera, y cubrió su rostro con la ayuda de la obsidiana.


Unas fuertes carcajadas se escucharon provinientes de los demás demonios, el demonio de cabellos rojizos también río antes de poner su mano sobre la cabeza de su ofrenda. Sonriendo coqueto y con malicia vio a las personas del pueblo mientras el peliazul temblaba de miedo, el demonio tenía una mano muy cálida.


—Gracias por esta ofrenda y la anterior, asquerosos humanos. Nos veremos el 31 de diciembre como de costumbre.


Una ventisca oscura cubrió el bosque, las escrituras en la obsidiana dejaron de brillar y las presencias demoníacas desaparecieron sin dejar rastro.......


El muchacho peliazul despertó de golpe aterrado, estaba en los brazos de alguien y casi grita al notar que era el demonio. Dio una mirada fugaz hacia abajo, no había suelo, así que como pudo se aferro al cuerpo del demonio, quien volaba con unas enormes alas negras en su espalda.


El demonio lo aferro más a él y rió.


—Eres uno de los pocos humanos que sobreviven a la entrada al infierno, que satisfactorio. —La voz del demonio resonó en sus oídos, esta ves con una voz más humana, seductora y tranquilizadora.— Que ofrenda tan especial me han dado... Escucha —El peliazul se estremeció un poco, soltando un pequeño gemido al sentir al demonio susurrando en su oído.— Mi nombre es Karma Akabane ¿cual es el tuyo, peculiar criatura?.


—... Nagisa.... Shiota...


—aww, que tierno nombre~ —Nagisa pudo sentir cuando aterrizaron, por lo cual dejó de aferrarse tanto y miró a su alrededor.


El cielo era rojizo, el suelo estaba hecho obsidiana y frente a él estaba un enorme castillo oscuro, con diseños de lunas rojas en las ventanas, y con estandartes de estrellas rojas, doradas y azules a su alrededor... Era muy bonito todo si se lo preguntaban.


Pero no era bonito cuando se ponía a pensar que harían con él...habian muchas posibilidades que se le pasaban por la cabeza, sobretodo con lo que estaba haciendo el demonio justo ahora.


Karma, masajeaba con sus manos su cadera mientras hacía unos sonidos extraños juntando su frente con la de nagisa.

Tenía miedo de preguntar que hacía y que harían con él, pero trato de hablar algo sutil mientras veía como la oscura cola de demonio en forma de corazón invertido se enrredaba en su pierna.


—... Yo... Me gustaría saber... ¿Que hará conmigo?...


—.... Bueno, me gustan las mascotas humanas —Río el demonio mientras dejaba de hacer ese sonido extraño, y le soltaba para luego mirar el castillo.— sin embargo todos los sacrificios que quiero que sean mis mascotas mueren al entrar al infierno o por él trabajo... Ufff... Aun así siento que la cosa será diferente contigo.


Nagisa siguió con la mirada al joven demonio hasta que este paro justo en la antrada y le miró con su sonrisa burlona.


—Entra para que empieces tus quehaceres, hermosa mascota.


Y a unos meses habían pasado desde su llegada al infierno, y para sorpresa del demonio, el humano seguía con vida apesar de todo lo que había hecho y vivido.


O tenía mucha vida y ganas de vivirla, o tenía mucha suerte.


Se había adaptado bien al infierno.


Pues sin importar que tarea le pusiera a hacer, siempre la hacia con una sonrisa en el rostro y terminaba sin una sola herida.


Alimentar a los dragones: perfecto.


Cuidar de las plantas del castillo: perfecto.


Limpiar su habitación: perfecto.


Hacer las compras para hacer la comida: perfecto, incluso discutian levemente aveces porque nagisa quería cocinar.


Y Sacar a pasear a su zorro mágico de 4 ojos: más que perfecto.


Y de todas las cosas que hacía nagisa que le dejaba impresionado, había una en específico que amaria que me hiciera pero que solo podia soñar.... Ya que aun no tenia valor para pedírselo, después de todo el humano se veía tan puro...


Suspiró con desánimo mirando como corría por la pradera demoníaca con aquel zorro antes mencionado. La idea de tener una mascota humana, no era tratarlo como un perro ni nada, la idea de mascota humana durante generaciones era un esclavo sexual para aliviar los deseos que todo demonio tenía reprimido y que podrían hacerlo explotar de ira.


Pero nagisa se veía tan puro, tan dispuesto, y tan vivo aun después de llevar tanto tiempo en el infierno, que le era imposible hacerle tal petición.


—¡Buenos días! —Grito el peliazul a un demonio que iba volando.


—¿¡Y que demonios tienen de bue-... —Ese demonio callo y paso saliva al ver el rostro de su mascota, ese rostro tan puro.—.... Buenos días.


Nagisa le sonrió y se despidió del tipo. Eso le hizo reír internamente desde el techo de su casa, nagisa siempre tenía el mismo efecto en todos... Pero le enojaba no poder disfrutar de ese efecto todo el tiempo y en la manera que él quería.


Esa mañana del 24 estaba más que enojado consigo mismo, ni si quiera había ido a buscar su ofrenda como de costumbre. Y esque, el demonio ya llevaba varios días asi de amargado, llegando a incluso dejar de parecerse a su antiguo yo, Y se podría decir, que nagisa lo noto.


—¡Señor karma! —salido de sus pensamientos al escuchar la voz de nagisa, siempre le pareció curioso que aunque su nombre fuera karma, nagisa siempre lo pronunciara como Karuma.


Bajo del techo del castillo para encontrarse con nagisa y su pequeño zorro.


—¿Que necesitas, humano? —Nagisa se sorprendió al escuchar lo dicho y desvío la mirada con nerviosismo.


—Yo... Es solo que no me había fijado hasta ahora que el amo karma tenia orejas puntiagudas.... —y como era costumbre, cada que él decía humano, nagisa le respondía como amo o señor. Pero eso no fue lo que llevo al demonio de cabello rojo y ojos Cobres a hacer una mueca y bajar un poco sus puntiagudas orejas de elfo.—.... Yo.... Pienso que se ben muy bien....


Cuando karma estaba apunto de gruñirle y gritarle "¿qué tenia en contra de sus orejas?", el demonio escucho esto, dando como resultado a un demonio confundido con un leve sonrojó y con sus colmillos aún presentes.


—.... —Nagisa le dio una mirada tímida antes de sonreír— Amo karma, si me lo pregunta, he estado notando que usted no está de muy buen humor estos últimos días. Así que... Me gustaría verlo sonreír más, me gusta ver su sonrisa señor, aun no tengo derecho alguno de decir eso.


Nagisa desvío la mirada algo temeroso por lo que había dicho, hasta que sintió otra ves ese extraño sonido que sonaba lo más similar a los dragones que habitaban en el infierno. Al subir la mirada se encontró un sonrojado karma que gruñia un poco mientras movía sus alas y cola.


—... ¡Si esto es una especie de... Seducción humana, no funcionará conmigo! ¡Oíste!


Y el demonio desapareció justo ante sus ojos... ¿Que había sido eso?.



25 por la tarde.


Nagisa no había visto a su amo en todo el día, pero había hecho sus tareas tal y como él se lo hubiera ordenado, incluso haciendo otras cosas.


Pero pensado en el hecho de que no lo había visto hoy, paro su juqueteo con el zorro de su jefe.


—¿Crees que lo que le dije no fue apropiado? Pero si dije la verdad... El amo es muy bonito cuando está de buen humor... Desearía que regresará a ser como era cuando llegue a aquí. —Suspiró mirando el atardecer rojo del reino demoníaco, no estaba tan mal, casi era más bello que el de su pueblo.


El cual no extrañaba casi nada.


El Zorro a su lado párpadeo y miró también el atardecer.


—Humano, sabes como es un demonio que rara ves celebra su cumpleaños, está en constante.... Y necesita... ¿Como decirlo? —Sip, el zorro sabía hablar, y torció la mirada mientras buscaba las palabras para terminar la oración.


—¡Una pareja!


—¡SI-... DIGO-.... ¿¡QUE!?


—¡si! el amo necesita una pareja o alguien en quien descargarse. Mi padre decía que cuando un hombre adulto llevaba mucho tiempo sin concentirse, empezaba a amargarse por todo. ¡Eso es lo que necesita! Alguien que lo concienta.


—¿Y donde hallarás a alguien tan loco que quiera aparearse con el todo poderoso, rey de los demonios carmesí? —el zorro le miró con desdén hasta que nagisa bajo la mirada con un leve sonrojó... Lo entendió enseguida.— No. Nagisa, no. Eres joven y él es un demonio. Y aunque le tengas ganas desde hace ya un tiempo, esa relación por nada en el mundo debe empezar así.


—Pero ragnar... ¿No crees que es mejor dejarlo con alguien que ya conoce?...


—Tanto tiempo en el infierno a empezado a dañar tu cerebro.... Si te digo que no, es no. ¿Oíste?. —Nagisa soltó un bufido.— él no es nada amable cuando hace lo que tu llamas descargarse.


—¿La has visto? —Los ojos de nagisa brillaron un poco.


—Lo suficientemente como para saber que no es buena idea que vayas. Escúchame, ¿si? Prométeme que no iras a su habitación cuando me vaya a mi casa.


—Lo prometo....


—......


—......


—Más te vale no haber cruzado los dedos —Gruñó el zorro antes de despedirse e irse "corriendo" por el aire hasta su casa, el reino de fuego.


Pero por obvias razones, nagisa no hizo caso a la advertencia y aquella noche salió de su habitación hacia la habitación de su amo.... Camino silenciosamente por el pasillo hasta llegar a la puerta y dar unos débiles golpecitos a la madera fina. Nadie abrió, pero antes de que tuviera que tocar otra ves, escucho ruidos y la puerta se abrió un poco lentamente, revelando al rostro de su señor.


—¿Nagisa? ¿Qué se supone que quieres aquí humano? Tengo mejores cosas que hacer. —Nagisa apreció poco gracias a la estorbosa puerta, pero karma estaba sin camisa luciendo sus más fuertes músculos.


Desvío la mirada algo sonrojado pensado bien lo que iba a hacer y en cuestión de segundos, Se acercó peligrosamente hasta chocar sus labios con los de karma.


El demonio se quedó sorprendido si  hacer nada ¿que rayos estaba pasando? ¿Porque su mascota lo estaba besando? Esa confusión solo hacía más fuerte la extraña sensación que sentía en su estómago, como de millones de mariposas infernales en su estómago. Ambos exhalaron al tiempo antes de que nagisa pidiera permiso para un toque más intimó.


La miedo el labio inferior de karma por unos segundos, quien lo separo enseguida.


—¡¿Q-que estas haciendo, humano?!


—Mi señor, por favor... Permitame liberarlo de la carga que lleva.


Karma juro que unas flechas habían atravesado sus 4 corazones al ver a nagisa con un leve sonrojó mientras ponía una mano en su pecho y con la otra tomaba la muñeca del demonio... En la inmensa cama color Magenta, el honrado demonio soltó un Suspiró de placer.


—Ahhh... Si... Así... ¡Ohh, justo allí!... Lo haces bien... —el demonio miraba al techo mientras acariaba su frente y apartaba sus ahora sudados cabellos con la lengua ligeramente afuera, mientras que con su otra mano, acariciaba la cabeza de su "mascota", quien le estaba dando la felacion más exquisita de su vida.


Solto un gruñido bajo de placer al sentir como nagisa succionaba su largo y descomunal pene mientras acariciaba sus bolas. Los dentellantes ojos azules de nagisa miraron el grueso trozo de carne demoníaca de que sacó de la boca, antes se volverla a mentar en ella con el rostro más que rojo y mojando una ves más ese miembro con su saliva.


Se sentía algo sorprendido haciendo ese tipo de cosas y más sorprendiendose con que su amo no tenía vello púbico... Es más, no había rastro de que haya tenido dicho vello en toda su vida. Que perfecto era ese hombre.


Apartó un mechón de su cabello mientras sacaba de su boca una ves más aquel pene descomunal. ¿Porque insistía en que era descomunal? Pues estaba seguro que ninguno pene en el mundo tanto ni tenía tanta longitud y anchura, y ni se diga de la duración de sus ereciones.


Llevaba ya alrededor de 20 minutos tratando de hacer que se corriera y no estaba ni cerca. Pero no pensaba perder la batalla.


—¿Que pasa? ¿Ya te cansaste?.... —Los ojos del demonio brillaron con deseos y el silencio llegó cuando vio a nagisa posicionandose sobre su erecion.


—Yo... Esta limpio y me había preparando hace poco, así que... Espero que con eso sea suficiente. —Trago con nerviosismo mientras hacía entrar de apoco ese pene dentro de él.


Iba menos de la mitad pero ya se sentía tan bien que había empezado a babear un poco, karma por su lado exhalo una sonrisa coqueta mientras masajeaba los muslos de nagisa.


—No te preocupes... En cuanto entre por completo, voy a dilatarte tanto que dejaré mi forma en tu culo. —Nagisa soltó una pequeña risita algo nerviosa por lo dicho. Aunque más por el hecho de que muy dentro de él, el deseo crecía tanto que quería que le rompiera la cadera con eso.


—Me alegra saber que con esto me estoy llevando su furia, señorito Akabane.


Cuando entró por completo ambos gimieron del dolor y el placer, viéndose cara a cara antes de de besarse y empezar con el va y ven.


Empezaron lento hasta que nagisa se acostumbró, entonces karma se quedó arriba y empezó a arremeter con fuerza en el interior de nagisa. Quien se aferró con fuerza la espalda del demonio y trataba de controlar sus fuertes gemidos y no llegar a las nubes.


Karma iba rápido, duro y preciso, golpeando ese punto que le hacía en loquecer tanto que su mente terminaba en blanco.


Aunque con la poca conciencia que tuvo, le dio ternura ver como la cola de karma se enrrollaba en su pie.


—¡Ohhh dios! ¡Me encanta! ¡Más fuerte, rompeme!


—Lo que desees querido~... Estas tan apretado.


Y así fue durante toda la noche, cambiando de posición, dejando a nagisa seco mientras él aún no soltaba su blanquecina semilla. Al menos hasta que teniendo a nagisa sobre su escritorio, gimiendo y llorando de placer, sosteniendo con fuerza su pene y su cadera gracias sus piernas, decidió morderlo.


Una leve luz se apoderó del cuerpo de nagisa, mientras daba su último gemido y con sus paredes le impedía a karma alguna movida más. De la fuerza con la que era atrapado, karma finalmente se pudo correr...


Aún pasados los minutos, karma seguía dentro de nagisa soltandolo todo pero sin moverse, nagisa por su lado, seguía abrazándolo con fuerza mientras le besaba y decía románticas palabras, como si su culo no estuviera rebosando de semen y dejando un todo un desastre en el suelo.


—karma... Te amo, pero no se cuanto más vas a continuar con esto —Nagisa rió un poco antes de soltar un pequeño gemido, sentía sus entrañas tan calientes...


—.... Bueno, primero que nada, así que es como se dice "te amo" o "me gustas mucho" en el infierno. Es lindo que ahora podamos compartir ese sentimiento —karma junto si frente con la de nagisa y la movió levemente como una caricia. Ahora nagisa comprendía porque había hecho esa acción cada mañana desde que llegó.— segundo, pararé en 10 minutos más, ya sabes, es para segurarse de que quedes embarazado.


—Jajaja, como si fuera posible~


Karma también rió.


—y tercero... ¿Sabias que ayer fue mi cumpleaños número 3000? Espero que este no haya sido mi regalo, porque entonces no podrás levantarte por varios días. —Nagisa se sonrojo de sobre manera hasta las orejas, poniendo una cara incrédula mientras karma se lamia la labios de forma seductora.


—¿Eh?...


—Jejeje....


—¡No, espera karma! ¡Te haré un postre popular en la tierra! Es con una fruta muy deliciosa llamada fresa... ¿Si?.


—¿ah? Supungo que estaba bien... Pero si no me complace, quiero que follemos otra ves ¡Y también quiero que nos casemos esta noche!.


—¿¡Casemos!?


Incluso los demonios reciben regalos de navidad ¿eh?.


¡Pues feliz boda para karma y nagisa! ¡Y feliz cumpleaños karma Akabane!.


25/12/2021




—¡Oye, esta cosa llamada fresa sabe muy rico!


—¿Verdad? —desde entonces hay campos de fresas en el infierno.