La Verdadera Athena

Sinopsis

Tantas muertes y batallas, solo para que Zeus supiera que, Saori Kido, no era la verdadera Athena.

Genero:
Adventure/Action
Autor/a:
Brey-Lynx
Estado:
En proceso
Capítulos:
28
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
18+

Capitulo 1

Aclaraciones:


Pensaientos


Recuerdos



Olimpo


Muchas veces se ha dicho que la ira de Zeus era aterradora y vaya que tenían razon.


Hera, la esposa de Zeus, jamás, en todos sus años de vida, había visto a su esposo tan molesto como ahora, aunque, era entendible, después de todo, había sido engañado por una simple niña humana.


Sin embargo, no era el único molesto, los demas dioses estaban igual de indignados que él.


Saori Kido, la actual reencarnación de Athena, se encontraba enfrente de todos los dioses, viendolos con una gran arrogancia y creyendose la gran cosa, detras de ella estaban sus caballeros de bronce, los cuales no podían creer lo que estaba pasando.


Saori no era Athena, era una simple humana, una humana cruel, avariciosa, arrogante y llena de envidia, una mujer por la cual los caballeros dorados habían dado su vida, simplemente no podían creerlo, se sentían heridos, menos Ikki, el ya sabía que había algo raro en ella, por eso jamás le juro lealtad, él se había convertido en caballero, solo para mantener a salvo a sus hermanos.


Afrodita: ¡Esto es indignante!


Hestia: ¿Cómo es posible que no nos hayamos dado cuenta?


Hades: Ya decía yo que esta guerra santa era completamente extraña.


Dionisio: ¿Por qué lo dices tío?


Hades: La fuerza de esta humana era minima, sus capacidades de lucha eran una burla, recuerdo que las anteriores reencarnaciones de Athena eran fuertes, amables, siempre preocupándose por sus caballeros y la tierra, no les importaba dar sus vidas con tal de proteger a sus seres queridos, sobre todo esas niñas, Sendai y Sasha, han sido las mejores reencarnaciones, al contrario de esta humana, cruel, egoista, vanidosa e inutil.


Poseidón : Estoy de acuerdo contigo hermano, Saori Kido no es mas que un desperdicio de aire en este mundo.


La pelimorada solo veía con odio a esos dioses de pacotilla.


Los demás dioses estaban de acuerdo con Hades y Poseidon, exigiendo un castigo por tal ofensa ante ellos.


Zeus: ¡Suficiente!


Aquel grito provoco que todos quedaran en silenció, nadie decía una sola palabra.


Zeus: Tal y como lo han dicho, esto no es mas que una ofensa y merece un castigo.


Saori: ¿Y qué es lo que haras, padre?


La sonrisa de Saori era muy egoista, pensando en el hecho de que sus tontos caballeros la protegerían y darian su vida por ella, como siempre ha sido.


Zeus: No te atrevas a llamarme asi, no eres mi hija, no eres Athena, no eres una diosa, solo eres una tonta niña humana que crecio sintiéndose como una princesa y la dueña del mundo, pero no eres nada, es por eso que me encargare de quitarte esos humos que tienes en la cabeza..... Saori Kido, has cometido un gran pecado, por lo tanto, tu sentencia sera... Ser encerrada en el tártaro, donde veras pasar tus dias hasta que llegue tu muerte.


Los dioses estaban de acuerdo con aquel castigo, cruel, pero justo.


Saori, por otro lado, se habia puesto demasiado palida, no creyendo que Zeus le diera tal castigo.


Saori: ¡N-no, no puedes hacerme esto!


Decir que Saori estaba asustada, era mentira.


Saori: ¡Mis caballeros no permitirán que esto pase!


Zeus: ¡TU NO TE MERECES A ESTOS NOBLES CABALLEROS!


El cielo se nublo y los rayos iluminaron el lugar, dejando sorprendidos y asustados a Seiya y sus hermanos.


Zeus: ¡Los caballeros de bronce y los dorados son los caballeros mas nobles y leales que he visto en todos mis años de vida, no existe humano como ellos, desde tiempos inmemorables han existido caballeros dignos de Athena y ella siempre los ha amado, sacrificando su vida por ellos en cambio tu, hiciste que tus caballeros arriesgarán su vida por ti, como todo guerrero debe hacer, sin embargo, no mereces este sacrificio!


Nadie decía nada, nunca habían escuchado a Zeus hablar de esta manera, sobre todo por unos humanos, aunque él tenía razón.


Perséfone: Mi padre tiene razon, los caballeros dorados han sufrido un cruel castigo, aun y cuando todos sabíamos que estaban cumpliendo su deber.


Artemisa: ¡Ellos se atrevieron a levantar su mano contra los dioses!


Perséfone: ¡Así como lo hicieron tus guerreros, los de Apolo, los del tío Poseidon y los de Hades!


Apolo: ¡Pero ella ni siquiera es una diosa!


Perséfone: ¡Pero no lo sabíamos, nadie lo sabia y aun asi, tus guerreros levantaron su mano a un dios, el también merece el mismo castigo al igual que todos los demás, ¿acaso no es justo que nosotros, como dioses, impartamos el mismo castigo a todos nuestros guerreros?!


Todo el mundo quedo en silencio, después de todo, Perséfone tenía la razon.


Zeus: Mi querida hija, tus palabras estan llenas de razón, todos nosotros olvidamos que, a pesar de ser dioses, tenemos sentimientos como los humanos, después de todo, fueron creados a nuestra semejanza, lo único que nos diferencian es que ellos tienen la posibilidad de morir y encontrar el descanso eterno, nos hemos comportado como unos tontos, pensamos que por las malas acciones de algunos, todos deben pagar, al final, los propios humanos recibiran su karma o cualquier cosa que se merezcan por sus acciones, no somos quienes para decidir si viven o mueren, de eso se encarga destino y las unicas que saben sobre eso son las Moiras.... Es momento de terminar con estas absurdas guerras y vivir como el destino quiere.


Algunos dioses no estaban de acuerdo, pero no se atrevían a negarse a Zeus, por lo que tuvieron que aceptarlo.


Zeus: Para comenzar, Saori Kido, es momento de que cumplas tu penitencia.


Saori: ¡NOOOOOOOO!


Con un simple chasquido, la humana desapareció, dajando consternados a los caballeros de bronce, después de todo,la situacion era muy complicads


Shiryu: Dios Zeus ¿que pasara con el destino de la tierra y los caballeros que aun siguen con vida?


Zeus: Primero que nada, lo mejor sera liberar a los caballeros dorados y al patriarca del monolito, fueron castigados injustamente, le regresare la vida a todos los guerreros que perecieron en estas absurdas batallas, ustedes seran enviados al santuario, no sabemos que pasara ahora, por lo tento, deberan de aprovechar esto para organizarse y hablar sobre todo lo que ha pasado, el patriarca estara a cargo de todo, una vez que sepamos que paso con la verdadera Athena, se los comunicaré, es todo lo que podemos hacer por ahora.


Los caballeros de bronce estuvieron de acuerdo, aprovecharían el tiempo para poder meditar y pensar en todo lo que había pasado.


Zeus hizo desaparecer a los caballeros, mandandolos a la tierra, dejando salir un suspiró pesado.


Hades: ¿Qué pasara ahora Zeus?


Zeus: No estoy seguro hermano, la tierra necesita de Athena, pero no puedo sentir su cosmos.


Perséfone: Padre, debemos buscar a mi hermana.


Zeus: Lo haremos hija, pero primero, el pacto de paz, no pienso permitir mas guerras.


Todos los dioses estuvieron de acuerdo, bueno, la mayoria, los cuales ya estaban cansados de esas tontas guerras, era momento de madurar y seguir con sus respectivas obligaciónes, ademas, puede que un futuro, ayuden a mejorar la tierra.


Todos firmaron con su sangre un pergamino, donde todos se comprometían a estar en paz sin provocar guerras, aquellos que lo rompían, recivirian un cruel castigo, uno igual o peor al de Chronos.


Una vez todos firmaron, se retiraron a sus templos, quedando solo Zeus, Hades y Julian, la reencarnacion de Poseidon.


Poseidon: Estoy preocupado por Athena.


Hades: Aunque no lo creas, yo también lo estoy, no es normal que aun no haya aparecido.


Zeus: Lo se, por eso debemos de buscarla.


Poseidón: Pero, ¿como la encontraremos?


Hades: Hécate puede ayudarnos, hablare con ella, tal vez pueda encontrarla.


Zeus: Eso espero hermano, eso espero.

Academia Cross


Han pasado varios años desde que la batalla contra Rido terminó, en ese tiempo han pasado muchas cosas.


Primero, el saber que Yuuki era una sangre pura, hermana y prometida de Kuran, la segunda, el hecho de que Kaname haya engañado a Zero, solo para que protegiera a su hermana y así, dejandolo solo, estando Zero en cinta, importandole muy poco abandonar al que seria su primogénito.


Claro esta, que cuando Cross, Yagari y Kaito se enterraron, casi exterminan a todos los vampiros que trabajaban para Kaname, solo se detuvieron por Zero, quien no deseaba crear conflictos entre los vampiros y los cazadores, aunque, al resto de cazadores no le importaba mucho el tener que enfrentarse contra ese poco hombre.


Mas ellos no fueron los unicos molestos, Yuuki, al enterarse de esto, se puso furiosa, dejando ver porque era la reina de los vampiros, le dio la golpiza de su vida a Kaname, gritándole de todo lo que se iba a morir, no pudiendo perdonarlo por lo que le hizo a su hermano, por lo que lo obligo a responsabilizarse de los actos, importandole muy poco lo que el consejo le diria y estos, al no querer enfrentarse a la ira de su reina, obedecieron, por lo tanto, el hijo de Zero, era tratado como principe de los vampiros, a pesar de que no llevara el apellido Kuran.


Sin embargo, no todo era felicidad para Zero, la perdida de Ichiru fue un duro golpe para él, provocando que entrara en depresion, de la cual soll pudo salir gracias a su familia y a su pequeño bebé, ademas de la disculpa de Yuuki, quien fue hasta el para pedirle perdon con el rostro lleno de lagrimas y arrodillada, claro esta que eso jamas le devolverá a su hermano,pero sirvio para hacerlo salir adelante.


Ahora, Zero era feliz con su amado niño, sus amados padres y su hermano Kaito, aunque le hubiera costado mucho trabajo olvidar a Kaname, su hijo había sido una gran ayuda para sacarlo de la depresión en la que se encontraba y así poder buscar su propia felicidad.


Ahora trabajaba cómo profesor de literatura en la academia, dando clases al turno diurno y al nocturno, siguiendo trabajando como cazador y como padre soltero lo, aunque su familia lo ayudara.


Esa mañana en particular, Zero se encontraba arreglando el jardín de su casa, aprovechando que era fin de semana y no tendria que dar clases, usaba unos jeans azules, una playera color lila de manga larga, unos converse negros y su cabello despeinado como siempre.


Detras de él se encontraba su hijo de 15 años, Kiryuu Ren, una copia de él, aunque sus ojos tenían una leve combinación de el amatista y el borgoña, su cabello era mas abundante y la piel un poco tostada.


Usaba unos jeans negros, tennis de bota, una camisa blanca de manga larga y un sueter de lana negro, estaba sentado en una de las sillas del jardin, leyendo un libro, o eso trataba, ya que se distraía viendo el cielo y suspirando de vez en cuando.


Cuando ya iba por su decimo suspiro, Zero se dio la vuelta para ver a su hijo.


Zero: ¿Qué te pasa Ren? Ultimamente has estado muy distraído.


El menor dejo el libro en su regazo, viendo a su madre, quien tenía una mirada preocupada.


Ren: Me siento extraño.


Zero: ¿Extraño?


Ren: Si, no se como explicarlo, pero siento algo dentro de mi, como si quisiera salir, pero no se que es, ademas de que siento que alguien me llamará.


Zero se acerco a su hijo, posando una mano en su frente, pero no tenía fiebre.


Zero: ¿Desde cuando te sientes asi?


Ren: Casi un mes, pero hace tres días que se intensificó.


Zero: Es realmente extraño, mejor vamos a ver a tu abuelo Kaien, tal vez el pueda ayudarte y si no es así, iremos a la asociación para que un doctor te vea.


Ren asintió, odiaba preocupar a su mamá, pero no entendía que le pasaba, así que lo mejor era evitar complicaciones.