Prólogo
Datos importantes:
➺ Lui Yien tiene la misma edad que Fred y George
➺ Lui debió de ser de la casa Hufflepuff ya por su personalidad, pero por el bien de la historia será de Gryffindor
➺ La madre biológica de Lui sigue viva, pero su padre no
➺ Lui es sangre pura
ೋ❀❀ೋ═══ • ═══ೋ❀❀ೋ
- ¡Notición! ¡Notición! ¡Nueva primicia del Profeta! - Un chico exclamaba con periódicos en las manos, era inusual que algo extraño y fuera de lo común ocurriese en estas épocas ya que el ya-sabes-quien fue derrotado y las probabilidades de que volviese eran escasas
- ¿Una primicia? ¿Del Profeta? - Preguntó un hombre de pelo castaño con cierta confusión
- A saber que habrá pasado, Remus - Dijo un hombre de pelo negro con cierto sentimiento de rencor
𝗘𝗟 𝗣𝗥𝗢𝗙𝗘𝗧𝗔
La familia Shang ha sido asesinada brutalmente el 13 de octubre, se desconoce quien fue el culpable del asesinato, el padre y los dos hijos mayores se encontraron muertos en la casa, en el salón.
Sin embargo, la madre y la hija pequeña no se encontraron en ninguna parte de la casa, se estima que salieron corriendo y/o escaparon del presunto asesino, nadie conoce el paradero de ambas.
En cambio a los difuntos de la familia, en el cuello había grabado un símbolo extraño y desconocido, se supone que es parte de un culto de magia negra o posiblemente la formación de una marca hecha por mortifagos.
- Qué horror.....y se desconoce el paradero de la niña - comentó Remus terminando de leer el periódico
- Pobre de ella, seguramente fue la madre, le dije a Shio Tien que no me daba buenas vibras esa mujer - Comentó Sirius sobre la situación de la familia Shang
- No puedes acusar a alguien de algo tan grave además, Hao Xi no sería capaz de matar a su propia familia y raptar a su hija pequeña - Negó Remus, era muy improbable, aquella mujer amaba mucho a su familia como para matarlos ella misma
- Lo que tú digas, pero el que avisa no es traidor - Dijo Sirius para seguir caminando con él hacía el lugar donde solían encontrarse con James, Lily y compañía
Ambos entraron al pequeño café que había cerca, hacía tiempo que no se veía el grupo entero a excepción de Shio que lamentablemente fue asesinado justo ayer. La muerte de su amigo fue trágica, no volverían a ver a ese chino con un humor de 5 metros bajo tierra
- Me imagino que ya lo sabéis - Dijo Sirius con una sonrisa apenada
- Sí....y pensar que Shio ya no estará con nosotros - Dijo una mujer pelirroja muy apenada por la dolorosa noticia
- Alguien hizo esto, seguramente alguien que lo conocía muy bien - Comentó un hombre pelinegro con gafas
- La esposa
- ¡Sirius! - Exclamó el hombre de pelo castaño con una mirada de decepción
- ¿Qué? Yo solo doy opciones - Dijo el hombre pelinegro con un pequeño suspiro
- Me pregunto dónde estará Lulu (apodo), es imposible que se haya ido sola - Dijo Lily preocupada por la niñita linda que ella solía cuidar cuando el padre no podía
- Con la esposa, seguramente torturandola
- ¡Sirius!
- Perdón, ya paro, como sea la esposa al final, todos vosotros me deberéis 10 galeones cada uno - Dijo Sirius señalando a todos los que estaban en la mesa
'• Un tiempo después •'
Remus había vuelto a su casa junto con Sirius, habían ido al funeral de su amigo al que tristemente se ha ido de este mundo, pero nada duraba para siempre. Lo que más le entristecía a Remus era que su amigo solo murió a los 23 años, todavía le quedaba una vida por delante.
Ambos estaban descansando tranquilamente en el salón cuando alguien golpeaba la puerta de manera gentil, Remus (quien había perdido contra Sirius en piedra papel y tijeras) se levantó del sofá y abrió la puerta, para su sorpresa, era la niña
- Por las barbas de Merlín, ¡es la niña! - Exclamó el pelinegro sorprendido al ver a la pequeña delante de su puerta, pero este recibió un golpe de parte del hombre de pelo castaño ya que la chiquilla estaba durmiendo tranquilamente
- Está durmiendo - Susurró el peli castaño - Pero, tiene muchas heridas - Dijo cargando a la niña en brazos - Además de que tiene algo grabado en el brazo izquierdo, ¿podrías decirme que dice? - le preguntó a Sirius quien estaba observando a niña también
- Te lo diría si supiera chino, Remus - Respondió encogiéndose de hombros - ¿Acaso se hablar chino? No - bromeó mientras ponía una manta sobre la niña que fue dejada en el sofá
- ¿Pero como llegó hasta aquí? - se preguntó Remus confuso - Es imposible que ella haya ido hasta aquí sola, Lulu no sabe donde vivimos - Añadió
- Quien sabe, pero lo único que importa es que está aquí y a salvo - Dijo Sirius sonriendo de manera positiva
- Será mejor que durmamos, mañana será un día muy largo - Dijo el peli castaño para después irse a su habitación a dormir
Sirius se quedó un rato más, cuidando y vigilando de la pequeña Lui. Al cabo de unos 15 minutos, él se fue a dormir también, ambos se alegraban verla, pero se notaba que la pequeña había pasado por algo muy malo.
'• Al día siguiente •'
Remus bajó de las escaleras y no vio a la pequeña Lui a lo cual entró en pánico inmediatamente, buscó en el salón, en la cocina, en el baño, por todas partes y no la encontró. Era muy imposible que se haya ido, la puerta estaba cerrada con llave además de que ella solo tenía dos años, bueno tres.
- ¡Sirius! ¿Viste a Lulu? - preguntó el peli castaño mientras seguía buscando desesperadamente
- ¿Eh? No - respondió el pelinegro medio dormido - ¿Por qué? ¿No está en el sofá? - Preguntó estirándose y bostezando
- No, no está
Al oír esa respuesta, los ojos de Sirius se abrieron como platos a lo cual se puso a buscar también, a pesar de haberse levantado recientemente, no podía perder a su "sobrina" quien la conoció por primera vez ayer
Pero la calma volvió cuando ambos escucharon unas risitas en el jardín (un sitio de la casa que nunca fueron a mirar), ambos salieron al jardín lentamente en caso de que era algo peligroso, a su suerte, era Lui quien estaba con una cría de hipogrifo
- ¿Eso es un hipogrifo?
- Si, si lo es
- ¿Y Lulu está jugando con él?
- Si, así es, Sirius
- ¿No crees que sería peligroso para ella?
- ¿Por qué lo dices?
- Porque está a punto de morderle los ojos
- ¡¿QUÉ?!
Remus apartó a la pequeña Lui de la criatura mágica, algo que a ella no le gustó en absoluto, la cría de hipogrifo salió volando ya que no pudo hacer lo que quería hacerle a la niña
- Eh, Remus no quiero ser pesado pero al parecer a Lulu no le ha gustado que la separases del hipogrifo - Dijo Sirius apuntando la cara entristecida de la pequeña
- Esto va para largo....- Comentó Remus suspirando, ahora entendía porque Shio le decía que cuidar de Lulu era difícil, ella era muy fácil de perder de vista, sobretodo en sitios amontonados de gente, algo que le pasó a James (a Lily no porque ella supo como controlar la situación)
Después de tantas horas de alegrar a la pequeña, ambos hombres estaban sentados en el sofá exhaustos de todos los intentos, al menos podían observar como la pequeña Lui jugaba con lo que sea que le hayan dado para que se entretuviese.
- Será una brujita igual de traviesa que su padre, de eso si - comentó el pelinegro mientras observaba a Lulu
- También será muy poderosa....de eso no hay duda - añadió el peli castaño con una pequeña sonrisa
- Espero que cuando ella se vaya a Hogwarts, no se le acerque ningún chico - comentó Sirius no gustándole que un chico se le acercase a Lui en un futuro
- No puedes obligar a Lulu a alejarse de los chicos - Negó Remus aquello que dijo el pelinegro - Y tampoco puedes colarte en Hogwarts para evitar todo eso, Sirius - dijo descartando esa idea que Sirius tenía en mente
- Mira que eres aguafiestas, solo quiero protegerla
- ¿De que? ¿De tener amigos?
- Ya sabes a lo que me refiero Remus
- ¿De que ella se enamore?
- Si lo dices de esa forma, suena muy mal obviamente