Capítulo 1: Capitán sin escrúpulos
NOTA DE LA AUTORA: ¡Buenas! este es un pequeño oneshot que escribí hace tiempo (uno de mis primeros fics yaoi de Bleach) sobre Byakuya y Renji a modo de nostalgia. Es un AU con muchos tintes de la versión original en cuanto al comportamiento de los personajes (las partes habladas por Byakuya siempre las escribo en negrita, las de Renji normales, para diferenciar mejor las conversaciones) ¡espero que os guste!!
Capítulo 1: Capitán sin escrúpulos
**Renji**
Empujo con fuerza mi cadera para que mi polla entre más dentro del cuerpo de mi amante el cual se retuerce de placer bajo mi musculatura. Intento aumentar el ritmo pero su gemido de dolor me hace pausar y no ser tan brusco, si sigo así no llegaré al orgasmo otra vez ¡joder! No sé qué me pasa últimamente.
-Ah!...Renji….ah! ah!.....-
Mi pareja se corre de inmediato con un grito y veo como su semen mancha la sábana bajo su pecho. Salgo de su interior notando mi polla totalmente dolorida y me cubro un poco cuando él se incorpora para abrazarme y besarme el pecho.
-Te quiero, Renji….- acaricio el pelo revuelto de Rikichi suspirando tristemente.
-Yo también enano….- no puedo ocultar el malestar en mi voz y mi novio me mira asombrado.
-¿Qué te pasa? No me digas que… ¿no te has corrido?-
-No te preocupes, debo estar cansado-
-¡Renji! Eso no es normal ¿no te aprieto lo suficiente? ¿¿Me corro muy pronto?-
-¡No es eso! dios…no te alteres Riki, no volverá a pasar, te lo prometo- cojo su rostro entre mis manos para besarle y me incorporo de la cama para coger el pantalón y ponérmelo sin usar ropa interior. Rikichi se ruboriza cuando hago eso y él se levanta también limpiándose con la sábana.
-vas a llegar tarde a la Uni si sigues así- le tiro la camiseta haciéndole refunfuñar y yo le guiño un ojo mientras entro al baño a echar una meada rápida. No he podido concentrarme, joder no lo entiendo, sé que quiero a mi novio, sino no saldría con él desde hace un año, si hasta vivimos juntos ya y todo y lo llevamos bien...oh no…es por “ese”…el desgraciado en el que no dejo de pensar cada segundo…joder.
-Te haré algo de comer a ti también, a ver si te vas a desmayar de camino a la academia- soy soldado en la academia de infantería y en mis vacaciones trabajo a media jornada en una floristería y en una pizzería, pagando el piso y los estudios de la universidad de Rikichi, por lo que vamos algo justos.
Rikichi es un buenazo, el novio perfecto. Para lo pequeño que es, sabe cocinar, limpiar y consolarme. Nos conocimos en el instituto y fue él el que se me declaró. Terminamos follando y al final…de novios con piso alquilado. A veces pienso que fue precipitado, pero no puedo resistir ver esos ojos brillantes mirándome como si fuera un dios o algo así. Eso me hace sentir más culpable aún.
-¡¡Uff llego tarde!!! ¡Renji venga coge tus cosas!! ¡¡Te regañarán!!-
-No hay problema, hasta las doce puedo entrar, no empiezo la instrucción hasta por la tarde-
-Menos mal que la academia está cerca de aquí, no soportaría estar separado de ti tantas semanas.-
-Lo sé… me tienes aquí los fines de semana y en vacaciones-
-Oye Renji… ¿has pensado lo de ir a esos sitios donde se folla con otros sin compromiso?-
-¿la sauna? ¿Los cuartos oscuros? ¿Las casas harem?-
-Vaya…que bien te lo sabes-
-Sabes perfectamente que yo era un promiscuo antes de salir contigo-
-Lo sé…por eso pienso que quizás necesitas a alguien más aparte de mí….-
-¿de qué hablas??-
-¡No sé! Podemos probar a ver pelis porno o quedar con otro tío para hacer un trío, una orgía…lo que sea para recuperar el morbo-
-Rikichi….-
-Muchos gays lo hacen, no tiene nada de malo…sé que solo es sexo, nadie me quitará tu cariño-
-está bien….veremos a ver, pero eso es muy caro…-
-¿¿ir a una sauna a follar es caro? Venga ya Renji, que no soy tonto-
-No pienso meterte en ese nido de ladillas y hongos. Es asqueroso, ahí solo van los viejos y los desesperados, además, creo que la única sauna que había en Karakura la terminaron cerrando-
-Bueno, pues vayamos a esas casas de citas, hay hombres muy guapos.-
-Uff….mira que eres pesado. Parece que tienes tú más ganas que yo de “innovar”-
-No es eso….quiero que tengas placer Renji….- Rikichi me mira ruborizado y yo le sonrío antes de besarle posesivamente y echarle sobre la cama conmigo entre sus piernas. De veras no puedo contarle mi pequeño secreto….le destrozaría y no quiero terminar mi relación con él…
-Tenemos tiempo para uno rapidito ¿te parece bien?-
-Siempre….fóllame con todas tus fuerzas, Renji-
--Unas horas después--
-¡Muy bien muchachos, retiraros a las duchas!!- resoplo tras terminar las cincuenta vueltas que hemos dado al patio notando como todos mis músculos palpitan por la tensión del esfuerzo al que he sometido mi cuerpo. Voy a las duchas con mis compañeros y jadeo de placer cuando el agua fría cae sobre mi piel refrescándome un poco.
-¡Eh Abarai! ¡Si tienes el culo tatuado y todo!!!- uno de mis compañeros me da con la toalla y yo agarro la mía de un extremo para devolver el azote. Empiezo a reír a carcajadas por el juego hasta que mis compañeros palidecen al ver la sombra que acaba de proyectarse sobre mí.
-Soldado Abarai, veo que te diviertes- trago saliva al oír esa profunda voz y me giro para encarar a mi capitán. Odio todo de él. Su físico, sus ojos fríos, su voz grave, su carácter agrio y soberbio. Definitivamente él entero.
-Estamos en el descanso Kuchiki taicho, no tengo que dar explicaciones de lo que hago en mi tiempo libre-
-¿esas tenemos?- veo que mis amigos ya han salido corriendo de las duchas haciendo una reverencia como súplica y estoy solo ante el peligro como un animal enjaulado.
-Acompáñame-
Le sigo gruñendo sin mediar palabra durante todo nuestro camino. Varios compañeros se asoman por las ventanas de sus pabellones mirándome preocupados, todos temen al capitán Kuchiki, es el terror de la academia.
Cuando entro en su dormitorio un escalofrío me recorre de pies a cabeza al ver la cama hecha con sábanas limpias y un edredón por encima. A los soldados no se nos permite tener tanta ropa en la cama porque debemos aguantar el frío como fuertes hombres.
Cierro los ojos al sentir como el aliento de mi capitán golpea contra mi hombro cuando pasa por mi lado rozando su uniforme con mi brazo desnudo. Únicamente llevo una toalla en la cintura y él parece divertirse mirándome de arriba abajo aunque su boca sigue siendo una línea cerrada inexpresiva.
-Pocas veces veo tu cabello suelto…- el solo oírle susurrar hace que resople y mire hacia otro lado cuando sus dedos enguantados acarician uno de mis mechones de pelo. En estos años me ha crecido mucho, tanto que me roza las nalgas, pero siempre le llevo recogido en una coleta alta por comodidad.
El capitán se aparta a una distancia prudencial de mí y me mira con ese brillo tan característico que no me gusta ni un pelo. Ya sé lo que va a decir.
-Compláceme, Renji- pongo una mueca de rabia en mi rostro al oírle y niego con la cabeza oyéndole resoplar airado.
-¿estás sordo?-
-No quiero chuparle la polla….-
-Te arrepentirás si no lo haces…lo sabes bien-
Claro que me arrepentiré porque sé cómo terminará esto. Como siempre. Desde que entré en esta academia no ha habido ni una puta noche que este tío no me folle en contra de mi voluntad. Nada más verme, se quedó impresionado por mi físico y gracias a que la armé buena el primer día porque tengo un carácter demasiado impulsivo, terminé castigado en su dormitorio, pero no recibiendo una paliza, sino una follada brutal. Me reventó la virginidad anal a su antojo.
-Vamos….no me gusta repetir las cosas-
-Tsk!....- caigo de rodillas al suelo poniéndome frente a su cadera y agarro su cinturón con furia tirando de su pantalón para que le caiga hasta la altura de las botas. Agarro su flácida y blanca polla acariciándola con una mano mientras clavo mis ojos furiosos en los suyos.
-Esmérate, pareces nuevo-
-Claro….porqué no- le siseo entre dientes destilando toda mi ira y empiezo a lamer su glande notando como su polla da un respingo por la impresión. Agarro sus huevos oyéndole gemir algo brusco por el tirón y me da un golpecito en la mano advirtiéndome de que a la próxima no será tan benevolente si intento dañarle. Una vez le mordí la polla mientras se la chupaba y bien que se ensañó luego con mi culo. Seguiría virgen por esa zona si este tío no me hubiera mancillado ¡me siento como una puta!!
Meto en mi boca uno de sus huevos haciéndole suspirar. Sí, esto le gusta, soy todo un experto haciendo mamadas, tengo demasiada práctica y él lo sabe. Pellizco entre mis labios la piel que recubre sus testículos y rozo con mi nariz su base para ir recorriendo toda su polla hasta la punta y metérmela en la boca.
-….así, Renji….- noto que me agarra del pelo para que profundice más mis acometidas. Succiono lo más fuerte que puedo y hago círculos con mi lengua sobre su glande provocando que ya gruña de placer por lo bueno que soy.
-ah….- el gemido que tanto me cuesta arrancarle por fin sale de sus labios y me siento más confiado para seguir chupándosela cada vez más insistente.
-Ah, Renji….sí….- noto que está a punto de correrse porque su polla se está hinchando dentro de mi boca. El cabrón la tiene más gruesa que yo, aunque no tan larga, pero su grosor es impresionante para mi boca. Deslizo uno de mis dedos por una de sus nalgas prietas y le meto un dedo en el ano haciéndole abrir los ojos por la sorpresa y más cuando consigo que se corra por ese acto. Trago sin remedio todo su semen que sale despedido como una manguera y él no me permite retirarme hasta que bebo todo. Su sabor no es tan amargo como el de otros hombres y al menos no me dan nauseas.
Al retirarme me relamo los labios viendo que eso le satisface. Su coleta ya está medio deshecha tras haber echado la cabeza varias veces hacia atrás por los espasmos del orgasmo y sus ojos están algo nublados, pero fijos en mí. Es…condenadamente guapo. Perfecto. Le detesto.
-Renji….- no me gusta que pronuncie mi nombre de ese modo. Es sensual, amenazador, erótico. Abro los ojos cuando me atrae hacia su rostro agarrándome la nuca y nos fundimos en un beso hambriento y dominante. Le empujo apartándole de mí y él se sorprende por mi reacción.
-No vuelva a hacer eso o me iré ¿está claro??- termino alzando mi voz y él me mira en silencio fijamente. ¿Pero cómo se le ocurre besarme como si fuéramos amantes? Encima su beso no me ha desagradado sino que ha conseguido que me empalme más de lo que estoy. Maldita sea.
-Tu cuerpo es más sincero que tú-
-Cállese….terminemos con esto de una puta vez- mi capitán alza una de sus diminutas cejas observándome con superioridad y me agarra un brazo para ponérmelo a la espalda empujándome de rodillas contra la cama. Veo como termina de desnudarse tirando sus pesadas botas a un lado y agarra mi toalla para dejarme totalmente desnudo con mi culo ante sus narices.
Un suspiro de placer escapa de sus finos labios y se me dispara el corazón cuando siento sus manos acariciándome la espalda, recorriendo cada uno de mis tatuajes mientras yo contengo las lágrimas. ¿Por qué es tan cabrón? ¿Por qué no le golpeo y le denuncio por acoso sexual?
-ah!!- jadeo al sentir como roza con un dedo mi entrada tras abrir mis nalgas y arrodillarse en el suelo. Agarra mi polla tirando de ella hacia atrás y chupa mi glande como si fuera un caramelo. Oh por dios….es tan morboso ver cómo me mira, con ese salvajismo reflejado en sus profundos ojos azules…
-Ah! Pare….basta….-
-Aún no te corras- eso ha sonado a orden directa y tengo que apretar los dientes cuando mete un segundo dedo en mi agujero tras habérselo mojado con su propia saliva. La temperatura de mi cuerpo empieza a ascender y realmente siento descargas placenteras recorrer mi bajo vientre. Sabe cómo ponerme entre las cuerdas, como si conociera mi cuerpo al milímetro. Cuando un tercer dedo entra acompañado de su lengua no puedo evitar asustarme y jadeo más alto cuando sus lamidas se hacen intensas.
-ah! Ah! ¡No! Ah!! ¡No lama más! agh!!! Ah! taicho…¡¡aaaah!!!!- me corro sobre su edredón apoyando mi cabeza al no poder sostenerla sobre mis hombros por la tensión y el ligero mareo tras el repentino orgasmo. Mi polla dolorida cae hacia abajo rozando mis huevos y mi superior saca sus dedos de mi ano incorporándose hasta ponerse de pie.
-Vamos Renji, aún puedes con más….-
-No….ah….déjeme descansar….- hace mucho que no me corro. Bueno, desde antes de las vacaciones que fue la última vez que me folló el culo como si fuera nuestro último día de vida o algo así. Esa noche me corrí siete veces seguidas de la tralla que me dio, no me extraña que con Rikichi no pueda concentrarme, no me apetece ni correrme después de las maratones nocturnas con este demonio.
-Ah….tai…cho….- estoy notando como su polla irrumpe en mis entrañas lentamente haciendo que ambos gimamos cuando se queda dentro totalmente. El poco vello que tiene roza mis nalgas y siento todo su grosor dentro de mi culo. Ah…es delicioso….qué asco, como puede gustarme….
-Renji- mi superior se inclina sobre mi húmeda espalda para comprobar si estoy bien y besa mi nuca dulcemente haciéndome tiritar.
-Muévase…..- él me complace moviéndose muy despacio y tengo que agarrarle de un brazo para que aumente el ritmo aunque no parece con intención de hacerlo.
-Nhh! Ah….más rápido….-
-No….ah….hoy no, Renji….quiero sentirte…-
-Ah….joder….esto no es placentero….-
-¿seguro?- Kuchiki me embiste con fuerza rozando mi próstata lo que me hace callar de inmediato tras jadear extasiado. Cada vez que su polla entra lo hace con fuerza golpeándome ese punto de placer, aunque la saca lentamente para alargar el orgasmo.
-ah!....¡AH!....ah….-
-Te he echado de menos….ah…Renji….-
Pues yo no capullo. ¿De qué habla?? Claro, estas vacaciones habrán sido muy duras para él teniéndose que matar a pajas pensando en mi culo, ya podría habérsele caído a trozos o algo así, sería libre….y feliz con mi pareja que no tiene ni idea de los cuernos que lleva hasta ahora. Soy infiel a Rikichi con mi jefe….es repugnante…
-ah….ah! Renji….- me engancho a sus brazos cuando empieza a subir el ritmo tanto que apenas puedo gemir sin atragantarme con mi saliva. Reconozco que el sexo con él es la ostia, siempre consigue que me corra varias veces y aún me queden ganas de seguir recibiendo, cosa que nunca he hecho.
-ah! Ah! ¡¡Me corro! Ah!! ¡¡AAAH!!!- vuelvo a eyacular sobre el edredón y noto como él lo hace dentro de mi agujero dándome un placer exquisito. Me gusta sentir su semen caliente dentro de mí. Estoy enfermo.
Mi capitán sale de mi interior con cuidado aún jadeando y se tumba a mi lado acariciando mi cabello, retirándolo de mi rostro sonrojado y húmedo. Cuando nuestros ojos se cruzan veo que está tan cansado como yo y se está mordiendo el labio inferior de forma tan sexy que me dan ganas de besarle, pero mi orgullo me puede.
-Renji….- nunca se cansa de pronunciar mi nombre. Cierro los ojos cuando siento que acaricia mis cejas tatuadas y puedo atisbar un brillo de felicidad en sus ojos. Solo un segundo claro.
-¿Dónde vas?- me levanto pese al ardor de mi culo y agarro la toalla para cubrirme.
-A mi pabellón a intentar descansar-
-No- el capitán me agarra de la cintura arrastrándome de nuevo a la cama. Me arropa con la sábana y el edredón, más el brazo que pasa rodeando mi cuerpo cuando se queda totalmente pegado a mi espalda. Gruño enfadado cuando besa mi oreja y suspira mientras aspira el aroma de mi cabello.
Ni siquiera me doy cuenta de que me he quedado dormido cuando abro los ojos y le encuentro aún abrazo a mí respirando suave. Me incorporo dolorido y me aparto de él maldiciendo lo buenorro que está dormido tan tranquilamente. Debería matarle. Dejar la academia. Denunciarle. Violarle. Se me pasan tantas cosas por la cabeza al mirarle que tengo la cabeza echa un lío.
Me pongo la toalla alrededor de mi cintura y observo rabioso las marcas que ha dejado de sus chupetones en mi pecho y pezones. Esto se tiene que acabar. Ya.
-Renji- un escalofrío vuelve a recorrerme al oír su voz y ver que está despierto aún tumbado en la cama. Me retiro hasta la puerta mirándole con odio y antes de que pueda girar el pomo para salir de la habitación, él me agarra por detrás rodeando mi cintura con sus brazos.
-Déjeme….- me enfurezco aún más cuando una de sus manos se posa sobre mi polla encima de la toalla y le doy un codazo en su costado izquierdo haciéndole sisear de dolor.
-¡Basta! ¿Es que no se cansa?? ¡No soy un juguete!!!-
-En esta habitación mando yo-
-¡pues eso tiene fácil solución!!! ¡¡Salgo y punto!!!- me vuelvo hacia la puerta y consigo abrirla un poco pero mi capitán da un manotazo justo a tiempo de que me vean casi en bolas el resto de oficiales que están haciendo la ronda. Kuchiki me pone contra la pared de madera acorralándome entre ésta y su cuerpo y jadeo humillado cuando me quita la toalla dejándome totalmente desnudo.
-Eres delicioso….-
-ah! No….- mi capitán me muerde el cuello dejándome una marca más a las que ya tengo y abro los ojos cuando mete un dedo entre mis nalgas y nota que aún estoy pegajoso por su semen. Me inserta su falange en el ano tensándome y apoyo mi frente sobre la pared suspirando cada vez con más intensidad.
-….no me canso de ti….- Kuchiki taicho pega su polla totalmente endurecida contra mis nalgas mostrándome lo excitado que está de nuevo. Aprieto los dientes e intento volver a golpearle, pero me agarra los brazos poniéndolos sobre mi cabeza para que no lo haga.
-¡¡AAH!!! Agh!! ¡No! ¡Ah!!- un grito rasga mi garganta cuando mi superior vuelve a penetrarme de pie con una fuerza que no ha mostrado en la anterior ronda. Éste sí que es el tirano que me folla cuando le sale de los cojones, el que me da duro cuando su paciencia llega a un límite y lo más lamentable de todo, es que mi próstata es tan masoquista como yo. Me gusta esta violencia que ejerce sobre mí, es muy estimulante ¡tengo la polla como una roca!!! No hace falta ni que me toque, me correré con sus rudos embistes.
-ah! Ah! ¡Taicho! ¡Ah!! ¡Ah!!!!-
¡Joder!!! Mi culo está tan lleno, quiero que se corra ¡lo necesito!! Empujo mi cadera contra él para que me la meta más al fondo y veo la lujuria reflejada en sus ojos al ver mi obsceno gesto.
-¡¡me corro! Ah! Ah! ¡No aguanto!!! ¡¡Ah!!!!- mancho toda la pared con mi esperma y él se corre copiosamente en mi culo provocándome un gemido lastimero cuando abandona mi interior bruscamente. Todo su semen escurre por mis piernas temblorosas y no me atrevo ni a mirarle de lo ruborizado que estoy.
-Renji, date la vuelta….- le niego con la cabeza y él me retira los mechones de pelo para ver mi rostro. Se sorprende al ver mis ojos brillantes por mis lágrimas de rabia y en cuanto posa sus labios sobre los míos, no dudo en pegarle un mordisco que le aparta de inmediato con un hilo de sangre recorriéndole la barbilla.
-Le odio….¡¡¡dios, como le detesto!!! ¡¡¡NO SOY UNA PUTA!!!-
-Renji- mi capitán me agarra de un brazo y yo me suelto cogiendo la toalla para cubrirme un poco y escapar antes de que quiera repetir.
-Si sigue con este acoso le denunciaré ¡¡¡arruinaré su carrera!!!-
-¿y quién te creerá?- me quedo boquiabierto al pensar que tiene razón. Un capitán tan sobrio y respetable como él….nadie creerá que le gustan este tipo de juegos….
-Renji, ven…- mi rostro tiembla cuando mi capitán me posa sus manos descubiertas y besa mi frente como si fuera un niño pequeño. –eres mío…no te dejaré escapar…-
-Dejaré la academia….le juro que huiré de usted-
-Te perseguiré donde quiera que vayas.-
-¿porqué?? ¿¿Por qué cojones me ha elegido a mí??-
-Porque te quiero, Renji-
-¿¿querer?? Jaja….JAJAJAJA!!!! ¡¡Sí claro!!! ¡¡Usted no sabe lo que es el amor!!! ¡¡Es una bestia fría sin sentimientos!!! ¡Un marica dominante hambriento de sexo!!!- dejo de reírme al ver que su rostro está pétreo mirándome. Tiene que estar bromeando….le encanta burlarse de mí, lo sé….desde el primer día me lo demostró….
-Tsk! No soy tan idiota….además, tengo novio y lo que le estoy haciendo es…- no puedo ni continuar hablando, la ira me ciega. Salgo de su habitación importándome una mierda que me vean los oficiales o mis compañeros, solo tengo que decir la verdad y dejar este sitio.
Entro en las duchas directo para frotarme el cuerpo hasta que la piel se me queda hinchada y enrojecida, sobre todo las zonas donde el capitán ha dejado sus marcas personales, y qué hablar de mi culo, porque me escuece el ano de mis restregones con la esponja más que cuando he sentido su polla dentro. Amor dice….esto es una violación continua…
-¡Renji ya estás aquí!!- Rikichi me abraza nada más entrar al apartamento por el permiso del fin de semana, como siempre. Acaricio su cabello corto y procuro que la sonrisa no me salga muy falsa.
-estaba deseando verte ¡¡tengo un regalo sorpresa!!-
-Uy…eso me da bastante miedo-
-¡Te gustará! Es…para la cama….- Rikichi se ruboriza y yo abro los ojos de par en par cuando entro a nuestro dormitorio y veo una cajita con un grueso vibrador dentro.
-Riki… ¿Qué es esto?-
-Fui a un sex-shop y me dijeron que un vibrador es un buen juguete para estimular a la pareja…me lo meteré junto a tu polla…y tú también sentirás placer cuando vibre… ¿no te gusta? Me da algo de corte probarlo, pero…-
-No….no te preocupes, está bien, sé cómo funcionan-
-¿¿ya los has probado verdad?? ¡Tienes que enseñarme, eres un dios del sexo!-
Sí, un dios….destronado por otro más arrogante y fuerte. Rikichi me cuenta lo que ha hecho en la universidad mientras comemos y cuando cae la noche, ya en nuestro dormitorio estamos tumbados en la cama totalmente desnudos devorándonos la boca.
-ah! Ren…Renji….mm! ah!- Rikichi jadea extasiado cada vez que mi lengua le penetra la boca con una destreza que he adquirido con mucha práctica. Acaricio su pequeño cuerpo con mis grandes manos y sus gemidos ya pasan a otro umbral cuando meto dos dedos en su diminuto agujero obligándole a agarrarse con fuerza a las sábanas.
-ah! Ah! ¡Renji más! ah!!- sigo preparándole bien y veo el vibrador ya desenvuelto y preparado para usarle. Cuando le cojo noto que huele totalmente a nuevo y me lo meto en la boca para lubricarlo con mi saliva viendo como Rikichi se ruboriza al máximo mirándome.
-Kami, Renji….qué guapo eres….-
-Ju, no seas pelota, necesitamos prepararlo bien….-
-ah, sí….métemelo….lo quiero junto a tu polla….- me quedo indeciso al ver su rostro lleno de placer y se sorprende cuando empiezo a penetrarle solo con mi polla, aunque para él es suficiente sumergirle en el éxtasis. Acciono el vibrador que empieza a revolucionarse en mi mano y mientras embisto suavemente a Rikichi no lo llevo a su agujero ya ocupado, sino al mío para penetrarme con el vibrador jadeando de placer.
-Renji…. ¿lo estás probando tú? Ah!....-
-Sí….ah…. ¿quieres que te lo meta a ti?-
-No…si disfrutas está bien…yo soy feliz con tu polla….- le sonrío antes de volver a besarle y me meto con fuerza el vibrador mareado por el éxtasis cuando me rozo la próstata deliciosamente. Es igual que cuando me folla mi capitán, aunque el vibrador no es tan grueso como su polla pero es un sustituto bueno, no puedo controlarme.
-ah! Ah! Sí….ah!! – pienso en esos ojos azules profundos y esa melena negra que roza mis hombros cuando Kuchiki taicho me folla salvajemente. Aumento la vibración del juguete a tal extremo que grito casi al correrme.
-ah!!! ¡AH!-
-¡Renji! Ah! Ah! ¡Me vengo!!-
-Ah!! Tai….- abro los ojos de par en par al darme cuenta de lo que iba a decir pero por suerte Rikichi se eclipsa con su propio gemido orgásmico y no me oye. Veo que me he corrido dentro de él y está riéndose feliz.
-¡Por fin! Jaja….has recuperado el ritmo, Renji….me alegro….-
-Ah, sí….es gracias a ti, Rikichi….- mi pareja se engancha a mi cuello para besarnos y cierro los ojos sintiendo cómo me gustaría gritar con todas mis fuerzas. Me he follado a mi chico pensando en mi capitán. Me he corrido por penetrarme el culo, no por el placer de sentir mi polla estrujada entre las paredes del esfínter de Rikichi. Realmente Kuchiki taicho tiene razón….jamás escaparé de él.