Reviviendo en Gate

Sinopsis

Yuuko Burgos Kazami, fue un asesino a sueldo y mercenario, el muerio luego de subrir una enboscada en la guerra de ucrania cuando soldados ucranianos emboscaron a su peloton. El abre los ojos en un lugar totalmente diferentes, con un sistema similar al de un videojuego otorgado por la misma Emperatriz del Infierno, Lucifer, ahora con este poder, podra vivir tranquilamente y formar su propio imperio

Genero:
Fantasy/Scifi
Autor/a:
K9999MX
Estado:
Completado
Capítulos:
21
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

Capítulo 0: No estoy en mi mundo.

Debajo de un hermoso árbol, se encontraba un joven de cabello verde, este viste una gabardina negra de cuero de borrego color negra, debajo de ella, una camisa de botones de manga corta color rojo oscura, unos pantalones bombachos color negro, unas botas tipo militar color negra y unos guantes negros.

Aparte, a su lado izquierda, una espada japonesa tipo Nodachi de 108 cm con empuñadura color verde y una hoja finamente afilada que podría cortar a la mitad a un humano como si fuera mantequilla. De su lado derecho, una pistola Eagel Desert color negra con un cargador ampliado.

El peliverde comenzó a despertar, sintiendo un fuerte dolor de cabeza una vez comenzó a abrir los ojos. Se los froto un poco para enfocar su vista y noto que se encontraba en medio de alguna llanura de algún continente desconocido. Lo principal que hizo, fue verificar su estado, físicamente estaba todo correcto.

Sus armas, rápidamente las visualizo cuando miro a sus lados y las tomo rápidamente. Luego de suspirar pesadamente decidió ponerse de pie.

Yuuko: ¿Pero que coño? –se preguntó rascándose la nuca, desconociendo totalmente lo que estaba pasando. - Se....Se supone que morí.... Pero..... –dijo mirando a su alrededor.

Se encontraba en medio de alguna llanura desconocida, pero su atención se centró en la pantalla azul que apareció de la nada con una barra de carga que llego en unos pocos segundos a su 100%.

Una barra de experiencia se materializó en su campo de visión, luego una barra de salud color roja apareció en su parte inferior izquierda, otra barra de munición apareció en su parte inferior derecha y luego un signo de interrogación arriba de la de la barra de salud. Luego, una especie de “Mini consola” se materializo en su muñeca derecha.

[Por favor, elija una clase para continuar]

-Comando.

-Soldado.

-Asesino.

-Cazador.

-Sirena.

-Gunzerker.

-Berserker.

-Mecanomante.

-Psicópata.

Yuuko: ¿Qué coño? –se preguntó viendo las clases, el las reconocida. - Bueno. - dijo encogiéndose de hombros para elegir el de Comando.

[Clase Comando desbloqueada]

Apareció en su campo de visión, luego en donde estaba antes el signo de interrogación apareció la pequeña imagen de una torreta. Y en su cintura trasera una pequeña cajita se materializo quedando pegada en su cinturón.

Yuuko: Vale, creo que ya sé a dónde va esto. –suspiro. - Parece que después de morir reviví o aparecí aquí, en este mundo totalmente desconocido, la pregunta es, ¿En cuál? –pregunto al aire.- Dejare las preguntas existenciales para después.

[Debido a su gran experiencia como mercenario en su vida pasada y por todas las personas que ha matado y su gran experiencia en armas, automáticamente inicia siendo nivel 50]

[+50 puntos de habilidad recibidos]

[Tiene suficiente nivel para elegir otra clase]

[Casa 50 niveles podrá ir adquiriendo una nueva clase para fortalecerse]

[Carpetas Desbloqueadas]

Yuuko: ¿¡Qué coño!? –se preguntó algo sobre exaltado por lo que acaba de pasar. - ¿Carpetas? –se preguntó para ingeniárselas y entrar al apartado de carpetas del “Sistema”

[Carpetas]

[Desde este apartado encontrara diferentes carpetas con artículos que le servirán en sus viajes, cortesía de la emperadora del infierno Lucifer]

Yuuko: ¿Lucifer? Mierda. –suspiro sorprendió.

[Carpetas]

-Armas.

-Armas Blancas.

-Libros.

-Cambios de ropa.

-Vehículos.

-Artículos variados.

-Armaduras

-Materiales de construcción.

-Equipo Táctico.

-Invocaciones (Bloqueado) (Necesitas ser nivel 200)

-ETC

Yuuko: Vale, que beneficioso. –dijo suspirando. - Mejor para mí. –sonrío con malicia.

Yuuko aún estaba analizando las carpetas, esto le tomo un par de horas ya que si eran bastantes. En si las carpetas contienen todo lo necesario para vivir y eso le facilitaría las cosas, más que nada en el tema de armas de fuego, ya que las armas le serian de gran utilidad y era lo prioritario, aparte, el tema de los vehículos, le sorprendió ver que podía sacarse del “Inventario” un jodido tanque T-14 armada ruso o incluso un M850 Grizzly de Halo, pero solo los usaría en situaciones especiales.

Lo único que saco de la Carpeta de Armas, fue una AK-47 con lanza granadas, una mira, cañón algo largo, puntero laser, linterna, cargador ampliado y culata modificable para su comodidad y unos cuantos cargadores que guardo en algunas bolsas dentro de su gabardina. Luego de seguir divagando en el sistema y llegar que era un sistema basado en el videojuego de Borderlands, un juego que el solía jugar grandes cantidades de horas, decidió sacar un vehículo de la carpeta de vehículos para aventurarse en este mundo.

Un carro color negro se materializo frente de él, un carro curioso para muchos, solo contaba con dos lugares, el conductor y el artillero. Sin más, se montó en él, pero antes revisar el mapa, y noto que estaba en las llanuras al noroeste de un imperio llamado Sedera, o eso decía el mapa. Noto varias pequeñas localidades o tribus de alguna raza y decidió mejor ir a ese lugar primero.

Sin más, arranco el carro, el cual rugió como una bestia y piso el acelerador rumbo a una de las tribus cercanas, intrigado de lo que encontrara. No sabe nada de este mundo y solo espera que en esta segunda vida, al menos, logre formar una familia y pues, tener unos cinco hijos como el soñó en algún momento.

Yuuko, fue un mercenario, cazarrecompensas y asesino a sueldo en su vida pasada, su familia desde generaciones pasada, fue una familia de mercenarios. Su padre, su abuelo, el padre de su abuelo y así sucesivamente. Incluso su familia tenía su propio grupo armado “El Grupo Shadow” que suele ser contratado cuando algún gobierno entra en guerra.

Yuuko fue desplegado en Afganistán, en África, Israel cuando fue contratado por los palestinos para llevar a cabo misiones de asesinato y sabotaje y por último en Ucrania en apoyo de los rusos, siendo su grupo armado de mercenarios el que más bajas ucranianas tubo, así como la destrucción de cientos de blindados de diferentes países, incluyendo los famosos e “Invencibles” M1 Abrams y varios helicópteros e incluso cazas ucranianos.

Yuuko: Buenos tiempos. –dijo sintiendo la briza algo caliente de las llanuras. - Veamos que encontramos. –dijo al aire.

.

.

.

.

.

.

Tribu de Conejas Guerras.

Reina Tyuule.

La hermosa coneja guerrera, reina de su tribu por ser considerada la más fuerte y porque ella llevo a la vitoria a su tribu contra otra tribu de conejas guerreas de las llanuras. Actualmente descansaba tranquilamente en su pequeño palacio de su localidad.

Las conejas no tenían tanta “tecnología” de arquitectura, por lo que no tenían muchas casas construidas a base de piedras o de mármol. La mayoría de las viviendas de la pequeña ciudad de conejas guerreas eran en su mayoría de madera.

Tyuule se encontraba descansando cuando una de sus súbditas entro despertándola de golpe. Tyuule estaba por regañar a la coneja que entro sin permiso a sus aposentos personales, pero al ver la cara de preocupación de la coneja decidió mejor preguntar por la situación.

¿???: Mi lady, tenemos una situación. –dijo preocupada.

Reina Tyuule: ¿Qué sucede? ¿Nos atacan otras tribus? –pregunto rápidamente.

¿???: No mi reina, un hombre, un humano de apariencia extraña está derrotando a nuestras conejas rápidamente y necesitamos ayuda, no sabemos de dónde salió, pero es demasiado fuerte y rápido. –respondió rápidamente.

Reina Tyuule: ¿¡Que!? –pregunto con sorpresa. - ¡Avisa a todas! ¡Iré en seguida! –ordeno rápidamente.

¿???: S-si mi lady. –dijo para salir de la habitación de Tyuule.

Tyuule se levantó rápidamente para equiparse con su armadura de batalla y tomar una de sus espadas que tenía en su habitación personal. No sabía lo que estaba pasando exactamente, pero cuando salió de su habitación, dos conejas Guardaespaldas, personales de ella, se posaron a sus lados guiándola hasta la salida este de su comunidad.

Cuando salió de lo que parece que es su castillo, vio que varias conejas corrían en una sola dirección, ella se unió a ella y muchas se alegraron al ver a su reina uniéndose a la batalla. Minutos después de correr, noto varias conejas inconscientes, no muertas, inconscientes alrededor de un solo hombre.

Era el hombre más musculoso y alto que jamás vio, los humanos no eran muy frecuentes en sus territorios y más le extraño ver esa carrosa de hierro desconocida, aparte, la espada de origen desconocido que el enorme hombre sostenía fuertemente con su mano derecha. El hombre estaba desnudo de su torso, dejando ver sus enormes y marcados pectorales.

Lo que parecía ser su pantalón estaba rasgado y se notaban los cortes en varias partes de su cuerpo, a causa de los tajos de sus guerreras. No sabía quine era, pero en algo estaba de acuerdo, que el solo haya podido vencer a más de una veintena de sus conejas soldados, que en si ya son peligrosas, daba mucho de qué hablar.

Aparte de que el hombre no parecía estar cansado y se notaban una especie de tatuajes azules que brillaron cuando el hombre se movió demasiado rápido hacia una de las conejas que lo rodeaba, dándole un fuerte golpe con el mango de su enorme espada, en el estómago de una coneja.

¿???: PUAAAGGGG..... –la coneja cayó al suelo inconsciente.

Tyuule no entendida porque el hombre no las mataba, fue cuando desenfundo su espada y se impulsó para tratar de atacarlo de manera directa. El hombre noto eso y luego de dar una patada giratoria que tumbo a otras dos conejas para que no se volvieran a levantar, movió su enorme espada de hoja delgada la cual bloqueo su ataque.

Reina Tyuule: ¿Quién eres? No eres un humano común y corriente. –pregunto y hablo en lo que ambo forcejeaban por ver quien media primero.

Yuuko: Me llamo Yuuko Burgos Kazami. Y solo buscaba información de este lugar, ando desorientado, pero parece que tus conejas no tomaron bien mi presencia y se lanzaron al ataque. – respondió tranquilamente.

Reina Tyuule: Que nombre más extraño, pero el solo hecho que vencieras a veinte de mis conejas solo me dice que eres una persona peligrosa. –dijo con seriedad, asiendo fuerza en el forcejeo y mirando más de cerca al enorme hombre musculoso que la miro directamente a los ojos.

Yuuko: Comprendo, tampoco era para que me atacaran. Solo buscaba donde quedarme a pasar la noche y luego orientarme. –explico.

Yuuko rompió el forcejeo cuando pateo las piernas de la coneja haciendo que perdiera el equilibrio, para luego girar hacia el contrario de las manecillas del reloj con su pierna derecha recta y dar una patada giratoria directa al rostro de la coneja, la cual dio unos giros sobre su propio eje. La coneja tenía que admitirlo, ese hombre no era un humano normal y su pata le dolió mucho.

Yuuko solo se quedó ahí parado en lo que Tyuule se recomponía de la patada directa hacia su mandíbula, sonrío al encontrar un oponente fuerte luego de tantos años. Las otras tribus de conejas no eran la gran cosa y sus reinas menos, a todas las logro asesinar sin mucho esfuerzo gracias a su fuerza sobrehumana y otras habilidades con su espada.

Tyuule: Interesante, normalmente no suelo sentir mucho dolor gracias a mis habilidades como coneja, pero tú, debo felicitarte, lograste hacer que sintiera dolor. Eso solo hace que me interese en ti. –sonrío con intriga por saber de este “Humano” extraño.

Yuuko: Me siento honrado viendo de la reina de esta comunidad, pero como te rápido, yo no inicie la pelea y si no dejan de llegar, tendré que atacar a matar ahora. –dijo serio.

Tyuule: ¿Te estaban conteniendo? –pregunto algo incrédula. – Jejeje hagamos un trato, si me ganas en este combate, dejare que te hospedes en mi palacio y te daré toda la información que necesite además del privilegio de aparearte conmigo ya que debo admitir que eres digno para dar a luz a conejas fuertes, pero si gano, serás mi súbdito para toda la eternidad hasta que mueras y me obedecerás en todo.

Yuuko: Suena justo, además, hace tiempo que no tengo un digno oponente y no creí que ese digno oponente fuera una reina de una tribu de conejas. –dijo blandiendo su espada en una pose extraña para Tyuule y luego sonrío. - ¡Ven con todo lo que tengas! –alzo la voz emocionado por pelear.

Tyuula: ¡Aaaahhhh! –grito y se lanzó contra el “Humano”

El intercambio de espadazos no tardo y los ruidos del metal chocando se escucharon en toda la entrada de la tribu de las conejas. Todas miraba con asombro como ese hombre estaba peleando en igualdad contra su reina, catalogada como la más fuerte de las conejas entre las demás tribus. Yuuko era único, cuando desbloqueo la clase de sirena, su fuerza, agilidad y velocidad aumentaron brutalmente y más siendo nivel 50.

Tyuule, por su parte estaba sorprendida de como este humano era brutalmente rápido, ágil a pesar de su tamaño y extrañamente habilidoso con su extraña espada. Tyuule se agacho y dio un barrido con su pierna con la intención de tumbarlo, pero no resulto, su pie impacto contra la dura piel del hombre y esta gimió de dolor.

Yuuko aprovecho y la tomo de uno de sus pies luego de que, por medio de unos movimientos con su espada, hiciera que Tyuule soltara la suya. Yuuko la cargo y la azoto repetidas veces contra la tierra como si fuera una muñeca de trapo. Todas miraron impactadas como su reina estaba perdiendo la pelea. En eso Tyuule con su pierna libre alzando a darle un rodillazo en la cara al peliverde.

Tyuule se suelta y rápidamente se lanza en un combate a puño limpio contra el humano, lanza varias patadas giratorias rápidamente que Yuuko bloquea con dificulta y este hizo una mueca de dolor cuando una de las patas de Tyuule dio contra sus costillas izquierdas, luego la coneja dio un salto para darle una fuerte patada circular al peliverde.

Yuuko escupió sangre luego de recomponerse de la patada. Ambos peleadores, humano y coneja jadeaban ante el brutal intercambio de golpes y padas de hace unos segundos. Pero ambos tenían intenciones de seguir, aunque Yuuko decidió termine de una vez. Se abalanzo contra la coneja y aplico una finta de boxeo para luego proporcionarle un gancho derecho a la coneja en su rostro.

Prosiguió con un uppercut en la mandibula haciendo que Tyuule mirara hacia arriba mientras un poco de sangre salía de su boca. Yuuko dio un giro para proporcionarle una fuerte patada en las costillas derecha a la coneja y esta gimió en dolor. En eso Yuuko corre a toda velocidad y embiste contra la coneja y le aplica una llave sometiéndola en el suelo. Teniendo su brazo en el cuello de la coneja la cual estaba sintiendo que el aire le faltaba.

Tyuule no podía zafarse, poco a poco sus fuerzas disminuían y segundos después se desmayó.

Yuuko: *jadeando* Aaaah. –dijo para hacer a un lado a la inconsciente Tyuule. –Carajo, eso fue imprecionante. –dijo al aire, ante las miradas atónitas y de intriga de las demás conejas que le miraban.

Dalilah: Tyuule-sama. –corrió hasta verificar que su reina estuviera bien.

Yuuko: Tranquila. –dijo poniéndose de pie. –Solo esta inconsciente. –dijo suspirando del cansancio. - Diablos sí que pega fuerte. –dijo mirando a las demás conejas sorprendidas.

Dalilah: ¿Quién se supone que eres? –pregunto aun sorprendida.

Yuuko: Solo alguien que se perdió en estas llanuras. –Mintió sabiendo que tiene un mapa. - Bueno, déjame ayudarte. - dijo para carga al estilo nupcial a Tyuule la cual seguía inconsciente. - ¿Dónde la pongo? –pregunto admirando más de cerca a la hermosa coneja de cabello y pelaje blanco.

Dalilah: *saliendo del shock* Ven. –dijo para voltearse y caminar.

.

.

.

.

Yuuko estaba tranquilamente senado a un lado de la cama de Tyuule. Ya habían pasado un par de horas luego de pelea donde claramente Yuuko gano al estar más experimentado en el tema de pela a puño limpio. Tyuule podría ser rápida y tener una fuerza sobrehumana, pero carecía de técnica y estilo de pelea. Al momento que Yuuko le aplico una llave de King Box, la pelea ya estaba ganada para él.

Tyuule empezó a dar señales de despertar, la coneja se levantó un poco y luego se agarró la cabeza por el pequeño dolor que le empezó, se froto los ojos después y al abrirlos, vio al enorme hombre musculoso a un lado de cabello verde, no se asustó ni exalto, supo quién gano la pelea, nunca había conocido a un humano con tales técnicas de pelea cuerpo a cuerpo o con la espada.

Reina Tyuule: No eres del todo humano. –hablo rompiendo el silencio y Yuuko solo volteo a verla. - Eres algo más. Conozco el olor de los humanos y tú no lo eres. –dijo con seriedad e intriga.

Yuuko: No me creerías si te lo dijera. –fue lo único que respondió en lo que seguía mirando su celular.

Reina Tyuule: Bueno, pues tenemos mucho tiempo, total, no tienes a donde ir ¿no? Porque no te quedas por un tiempo. –sugirió. –Quiero saber más de ti, eres único y me atraes bastante. –se sinceró.

Yuuko: Por mí no hay problema. –respondió para verla a los ojos, unos hermosos ojos rojos.

Reina Tyuule: Bien. –dijo para sentarse al borde de la cama. - Soy todo oídos. –dijo para ponerse cómoda.

Flashback.

Hace 5 horas.

Yuuko se encontraba manejando entre las enormes llanuras en las que se encontraba. El aire caliente del medio día según él, chocaba con su rostro. Pero el sonido del tono de llamada de su celular hizo que parara de golpe el carro, haciéndolo derrapar, por el susto que le dio escuchar su tono de llamada.

Yuuko: ¿Qué carajos? –se dijo sacando su teléfono celular, uno de los cuatro que tenía en su gabardina y que olvido que los tenía ahí. - Una llamada......¿De Lucifer? –se preguntó con duda.- Mejor contesto. – dijo y pusheo al círculo verde de la pantalla.- ¿Hola? –hablo.

Lucifer: Ohhh..... Señor Yuuko, veo que ya despertó y que ya se encuentra en movimiento, me alegro que se tomara con calma todo lo acontecido hace unas horas jaja. –hablo una voz femenina al otro lado. - Bueno, supongo que ya indagaste por el sistema que te puse y considerando tu historial de muertes y destrucción, opté por que iniciaras desde el nivel 50. –explico tranquilamente. - No estaba considerando revivirte en otro mundo, pues moriste haciendo lo que más querías, pero mi esposo el emperador dijo que aún te faltaba más por vivir y decidió mandarte a este mundo.

Yuuko: B-bueno, gracias supongo y con todo lo que me distes supongo que podre estar bien por el momento en lo que subo de nivel. –agradeció.

Lucifer: Jajaja... mi esposo no se equivocó al revivirte en otro mundo y más en este que necesitara de tus habilidades y conocimientos para la matanza. –dijo con gracia. – Bueno, en resumen, el sistema se basa en el juego de Borderlands, uno que curiosamente le encanta a mi marido y cuando supo que te gustaba a ti también, decido darte uno similar al que él tiene. –explico.

Yuuko: Eso explicaría las clases que son las del juego uno y dos, pero bueno, no niego que agradezco esta oportunidad de revivir. –se sinceró.

Lucifer: Puede que muy pronto te hagamos una visita, dentro de unos 20 años tal vez, tranquilo, que no envejecerás, ya que no eres humano, ahora eres un demonio. Cuando llegues a nivel 100 en tu sistema, te saldrá la opción de escoger una raza para convertirte en un demonio oficialmente, eso ya lo dejo a tu decisión, aunque ya me imagino que raza elegirás. –rio desde el otro lado.

Yuuko: (Conejo demonio, suena genial jaja). -Penso para sí mismo. - Si, ya se cual elegir y porque tan..... como decirlo....¿porque tanto por mí? –pregunto con curiosidad.

Lucifer: Mi esposo ve potencial en ti para que seas un general de alto rango en el infierno, te ve mucho potencial que sé que puedes explotar. Pero él sabe que al menos quieres vivir una vida un poco más tranquila, formar una familia, tener hijos, cosas con las que mi esposo se siente identificado, ya que tanto el cómo tú, comparten un pasado curiosamente igual. –explico.

Yuuko: Comprendo, espero conocer a tu esposo para agradecerle esta oportunidad de rehacer mi vida, casi desde cero. –dijo agradecido. – Por ahora iré a una comunidad de conejas que está cerca de aquí, créeme que agradezco el mapa y demás cosas.... ¿Una pregunta? –dijo con intriga.

Lucifer: ¿Sí?

Yuuko: ¿Las carpetas contienen cosas infinitas? –pregunto.

Lucifer: Que comes que adivina, esto es para que puedas construir tu propia comunidad. No creas que no sé qué quieres tener tu propio reino. Aparte, podrás comprar cosas en las tiendas, todo tu dinero ahorrado se movió al sistema. –explico.

Yuuko: Bueno, eso sí lo note jeje. –dijo con una gota de sudor al notar que tenía dinero infinito. – Al menos no me preocupo por ese tema y más por el tema de la comida. –explico. - ¿Algo más que debería saber? –pregunto.

Lucifer: Jajaj, solo no mueras antes de llegar al nivel 100, una vez te conviertas en demonio, podrás regenerarte, aunque serás un hibrido, un mestizo entre demonio y humano. Cuando llegues al nivel 200, serás un demonio definitivo. –explico. - Por ahora es todo, puede que mi esposo te llame debes en cuando para saber tu progreso antes de que te demos una visita, nos vemos luego. –colgó la llamada.

Yuuko: *suspira* Bueno, por ahora se me olvido que ya puedo desbloquear otra clase. –dijo al aire recordando. - Estado. –dijo y una pantalla azul se materializo frente de él.

Nombre: Yuuko Burgos Kazami.

Edad: 25 años.

Raza: Humano.

Nivel: 50.

Clase: Comando.

Habilidades:

-Torreta Sable.

Yuuko: Hora de desbloquear el poder de la sirena. –dijo con una sonrisa.

[Clase Sirena desbloqueada]

Nombre: Yuuko Burgos Kazami.

Edad: 25 años.

Raza: Humano.

Nivel: 50.

Clase: Comando, Sirena.

Habilidades:

-Torreta Sable.

-Fase Dimensional.

Yuuko: Bien, hora de continuar. –dijo para arrancar el carro nuevamente.

Fin del Flashback.

Tyuule: W-wow.... La verdad, te tomaría por loco, pero viendo que no mientes por tu tono de voz y la forma en la que contestes.... simplemente increíble, eres un tipo de reencarnado. –dijo con asombro.

Yuuko: Si, lose. Pero bueno. –dijo suspirando. - No sé cuánto tiempo me quede aquí, si es que me lo permiten. Aun debo seguir explorando este mundo. –dijo y Tyuule bajo las orejas. - ¿Pasa algo? –pregunto.

Tyuule: Quédate. –dijo sincera mirándolo a los ojos. - Quédate y enséñanos todo lo que sabes. –dijo casi rogando. - Seré tu esposa si quieres, pero quédate, eres el único que podría ayudarnos si el imperio en algún momento nos ataca. –dijo sincera.

Yuuko:*suspiro* Creí que nunca lo pedirías. –sonrío, él ya tenía pensado quedarse en esta comunidad, su sueño, aunque más raro que pareciera, era formar una familia con una coneja guerrera y Tyuule, no solo era bonita, ella cumplía con todo lo que él quiera, una mujer fuerte, decidida, que se preocupa por su pueblo y de muy bien físico, porque tiene un cuerpo envidiable.

Tyuule: Eso quiere decir que...- fue callada cuando Yuuko, la tomo de sus mejillas y le planto un beso que tomo por sorpresa a Tyuule, la cual se sorprendió unos segundos teniendo los ojos bien abiertos y luego los cerro correspondiendo el beso del futuro demonio.

Segundos después, ambos se separaron por la falta de aire dejando un hilo de saliva entre los dos.

Tyuule: De ti, nunca me aburriré. –sonrío sonrojada.

Yuuko: Yo me encargare de que nunca te aburras, no creas que no sé qué las conejas solo buscan un hombre para reproducirse, pero conmigo será diferente. Como explique, planeo elegir la raza de Conejo Demonio, de esa manera, podre estar a tu lado sin problemas.

Tyuule: ¿enserio abandonarías tu humanidad por mí y esta tribu? –pregunto sorprendida, pero a la vez Feliz.

Yuuko: Claro que sí. –dijo acariciándole sus mejillas, sonrojándola en el acto.

Tyuule: Entonces, estaré más que dispuesta a casarme contigo y dar a luz a tus hijos... quiero decir, a nuestros hijos. –sonrío, no solo por la idea de tener hijos fuertes como lo son ellos dos, sino por la posibilidad, que, con Yuuko, tal vez haya posibilidad de unir a las demás tribus, algo que nunca ha podido lograr por las diferencias religiosas.

Yuuko: Me parece bien........Mi reina. –dijo a cálida y picardamente, haciendo que Tyuule sienta un escalofrió, pero de los buenos, aparte de que movía su colita de un lado para otro.