Único
Sonic nunca se había considerado un chismoso, pero es que los chismes llegaban a sus oídos sin poder evitarlo realmente.
Ese día en particular mientras atravesaba los pasillos concurridos de la escuela, no pudo evitar sentirse extrañamente cohibido.
En su opinión, su escuela siempre había sido caracterizada porque cada mañana en los pasillos todos se enteraban de un chisme nuevo ya que no se molestaban en limitar su tono de voz. Ese día no fue la excepción.
Escuchaba tanto a chicos como chicas hablar sobre el maravilloso año que habían tenido, las experiencias y sobre todo el sexo.
¿Qué tenia ese día en especial que todos estaban hablando de eso?
Fue entonces en que, como si estuviesen hablando sobre él, siguió caminando encogido de hombros y con un nudo en el estómago.
¿Por qué todos estaban hablando sobre sus maravillosas experiencias durante el sexo cuando él apenas y había dado un beso en su vida?
Antes de que el ciclo escolar diera por terminado se había propuesto perder su virginidad con algún chico ardiente. Había fallado de una manera muy lamentable en su tarea, ya que apenas y atraía la atención cuando salía a alguna fiesta, que por cierto era cada mil años.
Es cierto que no era fan de esos ambientes, pero escuchando conversaciones como esas a mitad del pasillo, presumiendo todo lo que habían vivido, lo hacían sentirse miserable.
No podía llegar virgen a la universidad.
Era el penúltimo día en su último año y se encontró lamentándose hasta la existencia porque era cierto, a menos de que perdiera su virginidad en las próximas veinticuatro horas, sería un perdedor virgen en la universidad.
Había pasado su año escolar sobresaliendo en sus materias y siendo el mejor en sus clases, y aún con eso, practicaba deportes en su tiempo libre, ¿Qué era lo que tenía que no parecía llamar la atención de alguien?
—Esto apesta. —murmuro por lo bajo mientras se detenía en su casillero para golpear su cabeza con este.
—¿Qué apesta? —escuchó una voz muy cerca de él, así que se sobresalto un poco.
—Dios, Amy, me asustaste... —exagero, con su mano en el pecho.
—¿Has escuchado lo que dicen en el pasillo? ¿Es que acaso ya a nadie le importa exponer su intimidad ante la presencia de todos? Es asqueroso. Pero bueno, ¿Qué puedo esperar de un montón de cerdos adolescentes con las hormonas alborotadas? —se acerco a su casillero junto al suyo y sacó sus libros.
—Y que lo digas... —murmuro desanimado, luego volvió a golpear su cabeza contra el casillero —Voy a morir virgen, Amy.
La rosada lo miró y soltó una sonora carcajada que lo hicieron hacer un puchero.
—¡Oh, Sonic! —dejo de reírse y se apoyo entre todos los casilleros —¿Es por eso que traes esa cara? Escuchando a todos hablando de eso cuando tu... bueno, ya sabes.
—Hey, nosotros. —corrigió, señalándolos a ambos.
—Si, sobre eso... —le dedico una sonrisa inocente —tengo algo de lo que hablar contigo.
—Por favor dime que no es lo que me estoy imaginando.
Silencio.
—¡Amy Rose, no puedes hacerme esto! —se lamentó, estrellando su cabeza de nuevo.
—Oye, vas a matar tus únicas dos neuronas si sigues pegándote así. —reprocho —Y lo siento, ¿okey? No tuve el tiempo de decirte porque paso de la nada, no lo tenia planeado, lo juro.
—Sigue siendo traición. —dramatizo.
—¡Ay ya! Sonic no tienes que sentirte mal por algo así. Deberías tomártelo como algo bueno, ¿sabes? Que tu primera vez sea con cualquier patán que encuentres será un recuerdo miserable que mantendrás el resto de tu vida. ¿No prefieres que sea... ya sabes... en serio?
—No lo sé, supongo... Pero es que es humillante, ¿a cuantas personas de este lugar conoces que sigan siendo vírgenes?
—¡No puede ser! —Sonic apretó los ojos cuando escuchó esa voz cerca de él —¿Sonic the Hedgehog sigue siendo virgen?
—Si, Knuckles, gracias por divulgarlo ante toda la escuela. —se lamentó el erizo azul con pesar.
¿No podía tragárselo la tierra y escupirlo en Hawái?
—Lo siento, amigo, pero es que es... sorprendente viniendo de ti. —se acerco hasta ellos y palmeo su hombro.
—¿Sorprendente por qué?
—Eres tu. —se encogió de hombros —Si me preguntas a mi, eres lo suficiente popular como para que... sigas así.
—Lo dices como si se tratara de una peste. —recriminó Amy —Ser virgen no es malo.
—Corrección, —Knuckles siguió —ser virgen en la universidad es lamentable.
—¡Ya esta! Voy a morir, virgen, solo y pobre. —se lamentó Sonic mientras abrazaba a Amy buscando consuelo de su tragedia.
—¿Ves lo que provocas? —regaño a Knuckles.
El equidna sonrió inocente y se rasco la cabeza.
—Sabes... podemos conseguirte una cita. —aconsejo, en un encogimiento de hombros —Conozco a los chicos del equipo, un par de ellos están solteros y quizás podría convertirse en una oportunidad.
—¿De verdad planeas conseguirle una cita con esa bola de idiotas? —Amy encarno una ceja.
—¡No! ¡Es perfecto! —exclamo Sonic —Es la oportunidad que buscaba, ¿por qué no se me había ocurrido?
—De hecho se me ocurrió a mi primero, —siguió Amy — a principios del año te lo dije, pero tu estabas taaaaan —alargó la palabra —enamorado y haciendo historias en tu cabeza, que era imposible razonar contigo.
Eres más irritante cuando estas enamorado.
—¿Estuviste enamorado? —cuestiono Knuckles, interesado —¿Por qué yo no sabia sobre eso?
—Fueron los tiempos en los que Rouge te botó, no creo que lo recuerdes. —Amy se cruzó de brazos, con una sonrisa burlona. Knuckles se arrastraba por los pasillos esas fechas.
El equidna se encogió de hombros avergonzado, recordando su actitud. —Bueno, ese no es el punto. ¿Quién era?
Sonic sintió el calor en sus mejillas y orejas. —N-no es importante.
—Claro que lo es. —Amy siguió, burlándose de él ya que era divertido —No puedo creer que hayas llegado al nivel con el que llegaste con él. Recordaré tu humillación y te molestaré con ello hasta que te mueras.
—¡Amy! —recriminó, abochornado —Eso ya pasó, lo superé.
—Si claro, te aseguro que en el momento en que Knuckles mencionó al equipo de futbol, solo pudiste pensar en él.
—¡No! —sentía a sus mejillas más calientes —No es así. Lo superé hace mucho, además, el que esta fuera del alcance de Shadow soy yo, no al revés. —se cruzó de brazos, intentado sonar serio, cuando sus mejillas y orejas seguían coloradas.
—¡No puede ser! —Knuckles exclamo —¡Te gustaba ese idiota! —se burló a la par que soltaba una carcajada.
—¡Cállate! ¡Eso ya pasó! —recriminó Sonic —Él y yo apenas y hablamos, ya ni siquiera lo veo de esa manera, somos amigos.
Eso era cierto, pero a la vez no.
Sonic se moría por Shadow desde siempre, todo el mundo lo sabía.
Se conocían desde el jardín de niños después de que Sonic le clavara un lápiz en la mano. Lo sé, muy romántico.
Convivieron mucho desde entonces, tiempo en que Sonic descubrió que le agradaba mas que cualquier persona y quería estar a su lado todo el tiempo.
Al ser amigos cercanos en la secundaria, las competencias de verdad empezaron.
Compartieron todas las clases y en todas pelearon por el primer lugar, siempre era Shadow, luego Sonic, y así sucesivamente todos los semestres, solo que a comparación de Sonic, Shadow empezó a practicar deportes, descubriendo su talento, a eso sumándole su perfecto promedio se convertía en una potencial amenaza a su promedio perfecto.
La rivalidad se habría mantenido así, de no ser porque en la fiesta de graduación se besaron por accidente estando ebrios.
Sonic cayó por completo por él, y eventualmente descubrió que siempre había estado enamorado, desde que tenía uso de razón.
Nunca se sintió orgulloso de tal cosa, mucho menos porque él y Shadow peleaban por cualquier cosa, que quien tenia mejor desempeño académico, quien era el mejor en los deportes, quien era más popular y un infinito etcétera. El problema seguía porque el solicitado por todos los chicos y chicas era él y el que tenia una relación nueva cada semana, y posiblemente el que tenia una vida sexual increíble, era él.
Todos sabían que era el chico más popular y atractivo de la escuela, no había nadie que se atreviera a contradecirlo, odiaba eso. Odiaba estar enamorado de Shadow porque así no podía insultarlo sin que eventualmente se le saliera un lo siento o un halago; era terrible.
Cuando empezó su último año, se habían distanciado un poco, la competencia seguía ahí pero ya no cruzaban palabras tan seguido, tan solo se insultaban cada tanto y Shadow le brindaba unas sonrisas burlonas que terminaban con Sonic con un ataque en el corazón y las piernas temblado. El erizo lo tenia en la palma de su mano lo quisiera o no, y ya tenía demasiado tiempo de eso, pero nadie tenia que saber que aún seguía así o incluso peor.
Cuando comenzaban la preparatoria es cierto que se prometo perder su virginidad con Shadow, después de todo, eran una clase rara de amigos con tensión sexual y coqueteos constantes. Pasaría eventualmente, ¿no?
Bueno, parece que ese tarde o temprano se convirtió en dos años en donde apenas y habían cruzado palabras.
—¿Tendrías sexo con él si tuvieras la oportunidad? —le cuestiono Knuckles con travesura.
Sonic sintió a sus mejillas más calientes que nunca y titubeo avergonzado. Escucho la carcajada de sus dos amigos y se sintió peor. —¡Ya déjenme en paz!
—Hablando del rey de Roma... —Amy hizo un ademán con la cabeza para que Sonic se percatara de la presencia al final del pasillo.
Como ya lo había dicho, para Sonic, Shadow era perfecto haciendo cualquier cosa, por mas mínima que fuera, ya habría captado su atención. Eso había sido siempre.
No habían cruzado palabras desde el principio de la semana, Sonic estaba en su casillero tranquilamente cuando Shadow llego por detrás y pico sus costillas haciéndolo saltar y gritar del susto, después de eso se contaron brevemente su fin de semana para que finalmente Shadow lo invitará a un partido que se llevaría a cabo el viernes y al que no tenia pensado asistir.
En ese momento, en que lo vio dirigirse a su casillero a un par de metros de ellos, se dio cuenta del moretón púrpura a un costado de su rostro, ¿se había metido en una pelea?
Shadow no era un problemático, nunca antes lo había visto con un moretón en el rostro, se preocupo ante esto.
Sin pensar del todo sus acciones, dejó a sus amigos para dirigirse a su dirección y meterse en su camino, antes de que abriera su casillero.
—¿Te metiste en una pelea? —cuestiono una vez que puso su mano en su hombro para así llamar su atención y que lo mirara.
Shadow parpadeo ante su repentina presencia pero le sonrió con tranquilidad. —Buenos días para ti también, Maurice.
Como odiaba que lo llamara de esa manera, mucho mas con esa vocecita fingida suya.
—Estoy hablando en serio. —recriminó —Tu nunca te metes en problemas, a menos que yo te meta en ellos.
—¿Hablas de esa vez en la que te salve el pellejo de un lunático que amenazaba con golpearte? Ese día si que me lleve un buen golpe, eh.
Sonic rodó los ojos. —Bien, no perderé mi tiempo entonces. —y se dispuso a irse por donde vino, de no ser porque la mano de Shadow se aferro a su muñeca.
—Estoy bien, Sonic. —recalcó, con su tranquilidad habitual —Fue un malentendido, no tienes que preocuparte.
—No me preocupo. —murmuro —Solo que pensé que con esa actitud tranquilita de mierda con la que respondes a veces, finalmente llevaste a un tipo a romperte la cara.
Shadow soltó una risa. —Puede ser... —le soltó la muñeca y lo miró —Hey, no me dijiste algo con respecto a mi invitación.
—¿Para que me querrías ahí de todos modos? ¿No tienes como mil amigos?
—No realmente. —se encogió de hombros —¿Está mal que quiera verte ahí?
Sonic titubeo. —N-no, es solo que nunca lo habías pedido. Es raro.
—Te voy a decir que es raro. Que sigamos teniendo la misma rivalidad que cuando éramos niños; cuando lo superes, habrás madurado.
—¡Mira quien habla! El que sigue la confrontación como si su vida dependiera de eso.
Shadow volvió a reír. —Me haces actuar estúpido.
—Ah, ¿ahora es mi culpa? —se cruzó de brazos, en un intento de indignación.
—¿Ves? De esto estoy hablando. No podemos tener una conversación tranquila sin que quieras partirme la cara.
—Déjame decirte que eso no tiene nada que ver. Eres molesto por naturaleza y me exaspero.
Shadow rodó los ojos con diversión. —Ya, en serio, ¿Está mal que quiera que estés ahí el día del partido? Somos amigos, ¿no?
—Eso no lo sé, tu dime.
—No seas testarudo, Sonic. Claro que somos amigos.
Sonic se extraño ante la insistencia de Shadow, tenia un millón de amigos y se lo pedía a él como si fuesen los mejores amigos, ¿Qué acaso no podía abstenerse y pedírselo a alguien más?
No quería ser cruel, es solo que la idea de tener a Shadow en el campo, completamente sudado le traía unos muy agradables pensamientos que no debería tener con él y que ya comenzaban a colmar su paciencia. A veces odiaba sus malditas hormonas y la insistencia con querer imaginar a Shadow y él...
—¿Entonces...? —la voz de Shadow lo regresó a la realidad, parpadeo confundido.
—Bien bien, ahí estaré. ¿Contento? —exhalo, rendido.
—Bastante. —sonrió satisfecho —De hecho creí que tendrías un compromiso o algo así, siempre estas ocupado.
—Lo dices como si fuera un aburrido que te evita todo el tiempo. —Shadow hizo una mueca que lo indignó —¡No soy aburrido!
—No dije eso, solo que a menos de que tengas una cita, lo aceptaría. —se encogió de hombros con la misma maldita sonrisa —Tu no sales a citas.
—Podría hacerlo, es solo que no estoy interesado... —se cruzó de brazos intentando verse serio.
—Si, claro. Y tu maravilloso plan de perder la virginidad este año sigue en pie, ¿o no?
Sonic sintió a los colores subirse a su rostro. —¿Cómo...?
—Vamos, Maurice, todo el mundo sabe que eres virgen. —se burló.
—¡Eso no es de tu incumbencia! Si voy a morir solo y virgen es mi problema, ya me rehusé a seguir con mi plan, mi destino es ese. —dramatizo.
—No vas a morir solo y virgen.
—¿Cómo sabes? —bufó —Tienes razón, soy un perdedor. Ya pasé por la negación y estoy asimilándolo del todo. —lloriqueo.
Shadow sonrió y negó con la cabeza. —Eso no es tan malo, ¿sabes?
—¡Lo dice el casanova que no tiene ese problema! —rebatió.
—Mira, si estas en tu lecho de muerte y sigues virgen, tendré sexo contigo, ¿bien?
Sonic soltó una carcajada. —Si, claro. —respondió con sarcasmo.
—Lo digo en serio. ¿Ya ves que gran amigo soy? —alardeo —Es más...
Se volteo hacia su casillero abierto y se inclino para tomar un pedazo de hoja y un bolígrafo, después escribió algo y finalmente cerró la puerta.
Le tendió el pedazo de papel y Sonic lo tomó confundido. —Para cualquier emergencia, dulzura. —y le guiño un ojo.
Sonic leyó el pequeño papel en sus manos y el sonrojo cubrió sus orejas, pero cuando estuvo a punto de reclamarle algo, Shadow ya se encontraba caminando por el pasillo.
—¡Esto no es divertido, idiota!
Aún abochornado volvió a leer: “Cupón para una follada gratis”.
Lo único que le faltaba.
[ *** ]
Tan pronto como sonó el timbre para dar inicio a sus clases, Sonic se apresuro a su salón junto a Amy quien le cuestiono que había sido todo eso, a lo que respondió que nada, una simple conversación a mitad del pasillo.
—Estaba coqueteando contigo. —le dijo, muy segura.
—Por supuesto que no, hasta nos pusimos a pelear. —rebatió.
—Te estaba comiendo con la mirada, no me digas que no te diste cuenta. Él no mira así a cualquiera.
—Te estas confundiendo. Me invitó al partido de nuevo y le dije que si, es todo.
—¿Por qué la insistencia en verte ahí? —cuestiono, curiosa —Tiene como mil amigos, ¿no?
—¡Eso es lo que yo le pregunte! —se encogió de hombros —Pero dijo que éramos amigos y que quería que estuviera ahí, digo, no significa nada... ¿verdad?
—No se si eres un ciego o un idiota. —se lamentó ella, con las manos en su rostro —Obviamente quería que estuvieras ahí. Al parecer eres el único que no nota lo obvio en este lugar.
—Estas delirando... Shadow siempre ha sido así conmigo, coquetea por naturaleza con esa vocecita de mierda que tiene.
—Precisamente porque siempre ha sido así contigo es que finalmente tienes que darte cuenta que estas estancado en este lugar porque quieres. Shadow es muy obvio, si me preguntas a mi.
Fue en ese momento en que recordó el pedazo de papel arrugado dentro de su chaqueta.
Shadow siempre había sido un tanto llevado con él, pero nada que cruzará los limites obvios que para Sonic eran primordiales, esos que te motivaban a seguir el coqueteo. Shadow tenia el mismo tono con él y con el resto de la escuela, entonces, ¿Qué había notado Amy que según ella era muy obvio?
Es cierto que nunca le había dado un papel que dijera algo como eso, ni tampoco había hecho alguna broma sugestiva con propósito de molestarlo, tan solo lo trataba como siempre.
Pero el papel era una broma, ¿verdad? Shadow no era capaz de insinuarse a él de esa manera tan descarada...
¿VERDAD?
—Oh dios... —murmuro por lo bajo, mientras los colores se subían a su rostro.
—¿Qué paso?
—C-creo que tienes razón... —murmuro.
—Claro que la tengo, nunca me equivoco. —alardeo.
Sonic se puso a recordar cada momento a solas que había tenido los últimos meses con Shadow, intentando buscar un indicio de un coqueteo obvio que finalmente le dieran a entender que si había sido un ciego todo ese tiempo.
Es decir, si, era algo despistado pero quería creer que no tanto.
Recordaba sonrisas cómplices, un par de guiños y besos volados y unos intercambios de miradas durante el campo cuando Shadow entrenaba y él pasaba ahí por casualidad. Obviamente cada una de estas situaciones terminaban con una discusión estúpida que era olvidada al día siguiente.
Su rara relación de amigos era... eso, rara.
Es decir, si alguien le preguntaba en serio, que era lo que sentía por Shadow no sabría como responder, es decir, ¿le gustaba o solo lo quería como un amigo y ya había superado esa etapa que fue su vergonzosa adolescencia? Quería creer la segunda, de verdad, pero recordaba ese papel arrugado que estaba empuñado en una de sus manos y sentía el calor en su rostro y orejas.
De repente, la pregunta hecha por Knuckles esa mañana regreso a su mente: “¿Tendrías sexo por él si tuvieras la oportunidad?”
Obviamente si. ¿Cada cuanto se te presenta una situación como esa?
—¡Sonic! —Amy exclamó sacándolo de sus pensamientos de inmediato —¿Qué tanto estas pensando? Tienes la cara roja. —se burló.
—¡N-nada! Es que... me acorde de esa vez que... que... —intentó pensar en una excusa pero su mente quedo en blanco.
—No intentes buscar una excusa. —le cortó —Se lo cochambroso que eres, seguro estas pensando una cochinada.
—¡No es cierto! —se excuso, indignado —O sea... algo así, pero no así, ¿entiendes?
Amy lo miró con una ceja alzada. No, no le creyó.
—En fin, iba a decirte que tengo un plan. —cambio el tema —Esta noche es la fiesta de fin de curso de Mephiles y toda la escuela está invitada. Cuento con que esta será mi gran oportunidad.
—¿Vas a follar con Shadow?
—¡Shhh! —exclamo con vergüenza —No quiero que toda la escuela se entere por tu culpa.
—Estoy segura de que se enteraran para el fin de semana por palabra de él.
Sonic se quedó callado. —Le pediré que no lo haga.
Amy soltó una risa. —Me doy una idea de algo que puedes hacer para convencerlo.
—Por dios, Amy, cállate. —se tapo el rostro sonrojado y escuchó la carcajada de la rosada a su lado.
[ *** ]
El día escolar paso muy rápido, los profesores despidiéndose de aquellos que terminaban su último año, otros llorando porque iban a repetir el curso y luego estaba Sonic, que estaba perdido entre sus pensamientos, ideando un plan para esa noche y así no morirse de vergüenza en el intento.
Estaba en su habitación, parado frente al espejo viéndose de pies a cabeza.
No era feo, es más, se enorgullecía de si mismo debido a que hacía ejercicio muy seguido, estaba muy conforme ante lo que veía, y esperaba que esa noche aquello le sacara un buen provecho a la situación, porque no iba a hacer el ridículo frente a Shadow, al contrario, iba a sacar un muy buen provecho de aquel papelito que tenía empuñado en su mano.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando sintió a su teléfono vibrar dentro de la chaqueta que se había puesto hacer un momento; tomó el aparato entre sus manos y leyó el mensaje de Amy: “Mi madre me prestó el auto esta noche. Baja ya, guapo ;)”
Se rio al imaginar la voz de Amy diciéndole aquello.
Suspiro, relajándose, y se dio una última mirada en el espejo antes de tomar sus llaves de casa y bajar corriendo las escaleras, despidiéndose de su madre en el trayecto con un “no me esperes despierta”. Cuando vio a Amy aparcada frente a su casa la inseguridad volvió a recorrerlo porque lo que menos buscaba esa noche era una burla y a Shadow alejarse de él para no hablarle por una eternidad.
—¿Vas a quedarte ahí parado toda la noche o vamos a embriagarnos muy irresponsablemente como los adolescentes que somos? ¡Vamos! Mueve tu trasero aquí.
—Tengo miedo de lo que pueda pasar esta noche. —murmuró, mientras cerraba la puerta del vehículo para que Amy comenzará a conducir.
—Conoces a Shadow desde hace mucho tiempo; ignorando lo patán que puede ser a veces, ambos sabemos que no sería capaz de hacerte... daño, al menos te prometo que no viviría para contarlo. Pero ya sabes lo que dicen, “los que pelean se aman y terminan en la cama”, es ley de la vida, cariño, era solo cuestión de tiempo para que Shadow cediera un poco; es tu oportunidad para aprovechar ese roce.
—Hablas de mi como un confianzudo; me refiero a que, si lo soy pero cuando voy a retarlo a una carrera o algo parecido, soy inexperto en... toda área de la que tú me estás hablando, voy a hacer un ridículo si me confío demasiado en esta ocasión.
—Mira, estas sobre pensándolo demasiado, en el momento en que tengas un trago encima todos los pensamientos inseguros se irán y podrás actuar tranquilo, confía en mi, el alcohol es la excusa perfecta para volverte lo suficientemente desvergonzado pero sin llegar a ser vulgar, créeme, se sobre eso.
—No se si debería confiar en una chica que hace apenas unos días dejo de ser virgen.
—Confía en que soy una chica y no me equivoco. —le sonrió tranquilamente —Ahora, deja todas tus inseguridades dentro del auto y respira, porque ya llegamos, galán.
Sonic hizo caso a su amiga y se bajó del vehículo un poco más confiado, Amy llego a su lado y rodeó sus hombros con su brazo y lo impulsó para que comenzara a caminar. La casa esa inmensa, sabía que Mephiles nunca decepcionaba en lo que fiestas respecta, la música retumbaba en sus orejas y la falta de luz solo le permitió ver una bola de gente desplazándose de un lado a otro entre la oscuridad.
Mephiles y él no eran precisamente desconocidos, practicaban deporte juntos y les había tocado hacer un proyecto de Ciencias hace unas cuentas semanas, en el que sorprendentemente ambos aprobaron con una buena calificación; el tipo le caía muy bien, y para variar, sabía de su para nada discreto —según él — crush con Shadow. La situación no sería tan vergonzosa si ambos erizos no fueran los mejores amigos; pero bueno, el destino era cruel.
—Voy a buscarnos algo de beber, así que relájate, Sonic. Te ves muy bien, ¿si?
Sonic asintió y la vio perderse entre la multitud. Se quedó de pie, con sus manos dentro de la chaqueta intentando apaciguar sus nervios, no servían de nada y tenía que convencerse del todo de eso.
—No creí que fueras un tipo de fiestas. —sintió a una presencia a sus espaldas por lo que se sobresaltó.
—Jesús, me asustaste. —se aclaró la garganta —Si, bueno, creo que era momento de cambiar de ambiente por una noche, ¿sabes? Además, he escuchado que tus fiestas son buenas y debo admitir que a simple vista no se ve nada mal.
—Yo siempre doy las mejores fiestas, por algo todo el mundo vino esta noche. Incluso tu novio está por aquí, lo vi llegar hace un rato. —le sonrió con picardía y por inercia se sonrojó, afortunadamente no fue obvio debido a las penumbras del lugar.
—Él no es mi novio, lo sabes.
—Eso no se lo creen ni ustedes. Shadow está loquito por ti, es solo que no ha querido admitirlo, y te lo digo yo que soy su mejor amigo.
—¡He vuelto! —exclamó Amy, mientras le entregaba su bebida en la mano —Oh, hola Mephiles, buena fiesta.
—Hola, preciosa. Lo sé, hago lo que puedo. —alardeó —Y, si me disculpan, espero que disfruten esta noche, sobre todo tu, azul. —se acercó para susurrar —Y ya sabes, si necesitas un lugar más privado esta noche, él sabrá a donde ir. —y le guiño el ojo cómplice antes de desaparecer entre la multitud.
—¿Ves? Incluso Mephiles lo sabe, debes considerarte afortunado de que su mejor amigo lo sepa y no haya opinado una estupidez al respecto.
—Sí, y ambos tienen razón, —miró su bebida y se acabó el contenido de un trago, sintió a su garganta arder un instante y aguantó una mueca —esta es la noche. Tráeme otro de esos. —señaló el vaso y le sonrió rápido.
Y tras ese trago vinieron aproximadamente otros cuatro o cinco. La vergüenza e inseguridad se fueron por el caño y en su lugar dejaron a un descontrolado erizo que se había metido entre toda la multitud para comenzar a bailar como un loco, por primera vez no le importó la opinión de alguien, se convenció de que a la mayoría no volvería a verlos después de esa noche y eso fue suficiente para que no volviera a pensar en nada que no fueran los pasos de la canción; recordaba vagamente que Amy se había ido a algún lado con unos amigos y que estaría pendiente de él por si necesitaba algo.
No había escuchado de Shadow en toda la noche, ni siquiera había pensado en él o se había preocupado de la situación de hace unas horas, aunque muy en el fondo si esperaba tener una oportunidad.
Una canción que conocía comenzó a sonar a todo volumen, y en el momento en que se estaba preparando para comenzar a bailar de nuevo, sintió a una cálida presencia detrás y a unas manos detenerse alrededor de su cadera, un escalofrío le recorrió la espalda cuando le escuchó susurrarle. —Hola, dulzura. —su voz sonó tan ronca con una combinación dulce, se sintió bien escucharla y la reconoció de inmediato.
—Hasta que te apareces. —se soltó de su agarre y se dio la vuelta para verlo de frente, estaba igual de guapo que siempre, incluso si lo había visto esa mañana, esa noche se veía un tanto diferente y no sabía exactamente cuál era esa diferencia pero le restó importancia. Le sonrió —He estado esperando por ti mucho rato, erizo.
—¿Ah si? ¿Tanto me extrañaste? —cuestionó, socarrón.
—Eres un idiota, tú y ese mugroso papelito en el que no he parado de pensar en todo el día, ¿acaso soy una clase de broma para ti?
—Vamos, Sonic, sabes que no es así.
—¿No? ¿Entonces con que razón me lo diste?
—¿No es muy obvio para ti? —rebatió, con la misma sonrisa.
Sonic soltó una ligera risa. —¿Quieres follar? ¿Es eso?
Shadow imitó la acción. —¿Nunca te has detenido a pensar lo que esto significa, verdad? Tú y yo peleando es rutina de todos los días, a cualquier persona ya la habría mandado al carajo desde el día uno; tú en cambio, sigues aquí poniendo mi mundo de cabeza y provocando una y mil sensaciones desconocidas que me he cansado de esconder. ¿Quieres escucharme decir que el papelito sólo era una excusa para confirmar que estás igual de interesado que yo para que algo ocurra entre nosotros? Bien, es eso.
Sonic se quedó en blanco durante un momento, pero una sonrisa un tanto divertida se dibujó en sus labios. —Creo que me ahorraste el sermón a mi. Gracias por decirlo.
—¿Eso es todo? —cuestionó, un tanto incrédulo —Creo que esperaba palabras cursis de tu parte y quizás uno que otro beso. ¿Me vas a dejar así, erizo?
—¿Así como? ¿En la friendzone o con las ganas de algo más?
—Ambas.
Sonic sonrió, con la misma pizca de picardía. —Bueno, eso puede solucionarse muy fácil. ¿Qué dices si me ayudas a confirmar si esto —dio un ligero apretón a su entrepierna —de verdad es un campeón?
Shadow lo miró con los ojos ligeramente entrecerrados, Sonic pudo percibir como su mirada se oscurecía ligeramente dejando un destello rojo hambriento. Su yo sobrio debía estar muy orgulloso.
[ *** ]
La primera vez que beso a Shadow ambos estaban ebrios y había sido hace mucho tiempo, por lo tanto no lo recordaba exactamente, tan solo la sensación amena que fue sentir aquel dulce beso que se convirtió en el primero de toda su vida.
Ahora, el beso que le dio al momento de cerrar la puerta de la habitación prácticamente lo desarmó entre sus brazos, la sensación fue ruda y desesperada, completamente diferente, una de sus manos acunó su mejilla y la otra se detuvo en su cadera. Shadow besaba de maravilla.
El roce entre ambos cuerpos no hizo más que elevar su calentura, había estado bailando durante horas y aún sentía a su cuerpo caliente, pero en ese momento se sintió hirviendo y en busca de aprovechar cualquier roce, por más mínimo que fuera porque realmente ya no estaba pensando en las posibles consecuencias, solo estaba haciendo lo que quería, y no se sentía mal consigo mismo, para su sorpresa.
Se estremeció cuando Shadow se atrevió a bajar su mano hasta su trastero para darle un ligero apretón mientras comenzaba a besar su cuello; estaba acorralado contra la pared y vulnerable, así que esta vez si alcanzó a sentir algo de vergüenza.
Shadow volvió a tomar su rostro entre sus manos mientras le miraba directamente a los ojos, Sonic se sintió maravillando ante los impresionantes orbes del azabache tan cerca de él y un ligero escalofrío le recorrió. Y entonces ocurrió lo que menos esperaba, Shadow le sonrió con dulzura, por un momento la pizca de picardía se desvaneció y solo estaba él, mirándolo con una inusual adoración que nunca le había demostrado. Se sintió más enamorado que nunca con esa simple acción.
Sonic se atrevió a dedicarle la misma sonrisa a la vez que se atrevía a unir sus labios nuevamente. Shadow tomó aquello como la última iniciativa, así que lo tomó de la cintura para guiarlo hacia la cama a unos cuantos pasos de ellos. Sonic se aferró a él, hasta que sintió a sus piernas chocar con la orilla de la cama; levantó la vista y Shadow le dio un último corto beso en los labios antes de empujar ligeramente su pecho para que cayera sentado en el colchón. El cuerpo del azabache se encontraba de espaldas a una gran ventana de la que no se había percatado cuando llegaron pero reflejaba la luz de la preciosa luna, se veía... como un hermoso dios a sus ojos, tan perfecto.
Shadow se inclino un poco para volver a unir sus labios con los de Sonic, luego, con ambas manos acarició sus brazos despojándolo al mismo tiempo de su chaqueta y dándole otro empujón para que quedara recostado en la cama; Shadow se tomó la libertad de apreciarlo algunos segundos, con la luz de la luna iluminando su cuerpo maravillosamente. Se retiró su propia chaqueta bajo la atenta mirada de Sonic y después se acercó hasta él para quedar sobre su cuerpo que se encogió ligeramente ante la cálida cercanía y sentir su respiración chocando con la suya. Sonic se lamentó un millón de veces ser un virgen patético que se sonrojaba con la más mínima acción.
—¿Estas nervioso? —le cuestionó Shadow, mientras su mano se dirigía a su mejilla para acariciarla ligeramente.
—E-Es que... no sé que quieres que haga. —admitió, muy sonrojado porque realmente no quería hacer algo mal o arruinar el momento por completo y pasar un ridículo frente a Shadow que lo obligarán a cambiarse de planeta.
—¿Estas nervioso por hacerlo mal? —contrario a lo que creyó, no encontró ninguna pizca de diversión en su voz. Asintió —No tienes que preocuparte por eso, yo me encargaré de hacerte disfrutar, solo relájate.
Shadow se relamió los labios y se inclino quedando frente al rostro del menor para posteriormente volver a unir sus labios con rudeza.
Sonic disfrutaba que Shadow tomase el control, algo que no creyó que ocurriría; su miembro saltó ansioso cuando las manos contrarias comenzaron a tocarlo como si lo conocieran a la perfección, que zonas le causaban escalofríos y suspiros. Le encantaba la manera en la que lo hacía sentir en ese momento, tan querido.
Shadow comenzó a repartir besos a lo largo de su cuello, bajando lentamente por su abdomen hasta llegar a su miembro que tomó con una de sus manos para comenzar a bombearlo lentamente, Sonic sintió aquello como una corriente eléctrica y echó la cabeza hacia atrás cuando la mano contraria fue reemplazada por su lengua. Pudo jurar que vio estrellas. Se aferró a las sábanas a su lado y todo su cuerpo se estremeció violentamente cuando su miembro se encontró dentro de la boca Shadow, sintió a la lengua moverse rápida y experta. Sabía que acabaría pronto.
—Shadow... —gimió por lo bajo y su propia mano fue a parar a las púas del azabache —dios mío.
Sentía a su orgasmo demasiado cercano, pero contrario a lo que creyó, Shadow se alejó de él, dejándolo sonrojado, de piernas abiertas y con la respiración irregular.
El erizo mayor se agachó para recoger su chaqueta del suelo y de esta saco un sobre pequeño que Sonic tardó en reconocer como un condón. Ah, no iba a dejarlo a medias, menos mal.
Como si Shadow leyera su mente, soltó una ligera risa. —¿Creíste que iba a irme?
—Shadow no te atrevas a hablarme después de que no me hayas dejado correrme, mi mente aún no coordina.
—Nunca dejó a una pareja insatisfecha, sería muy cruel hasta para mi dejarte sin correrte. —abrió el sobrecito y se puso el condón bajo la atenta mirada contraria —Ahora se buen chico y abre las piernas, ¿quieres?
Sonic obedeció sin chistar, para este punto no le importaba lucir desesperado, había tenido la oportunidad de acostarse con Shadow esa noche y definitivamente no iba a desaprovecharlo.
Shadow volvió a posicionarse entre sus piernas y su rostro regresó a estar frente al suyo para unir sus labios nuevamente; sus manos se encargaron de que las piernas del erizo azul rodearan su cadera y se quedaran ahí.
—¿Estas listo? —murmuró contra su cuello.
Sonic asintió y por instinto se aferró a sus hombros.
Un gemido ahogado abandonó sus labios cuando sintió al miembro contrario hacerse paso en su interior, aquello le dolio como el infierno.
Para su suerte, Shadow se quedó quieto y besó su rostro ligeramente esperando que se acostumbrara.
No supo cuantos segundos o minutos permanecieron en esa posición, prácticamente abrazándose, pero Sonic tomó la iniciativa y meneo ligeramente sus caderas como señal de que ya podía moverse.
Shadow empezó con movimientos lentos y profundos, el dolor poco a poco se fue apaciguando y con ello se encontró pidiendo por más, aferrándose a los hombros de Shadow y a las sábanas a su lado; le importó poco que se encontrara haciendo un escándalo con una fiesta afuera, aquello se sentía jodidamente increíble, Shadow si que sabía lo que hacía y aquello si era un campeón ya que no aguanto mucho tiempo y finalmente se corrió acompañado de un gemido alto contra la boca del azabache. Y con ello, solo bastaron unas cuentas embestidas más para que Shadow se liberará en su interior dentro del condón.
—Dios... eso fue...
—Lo sé, soy un campeón. —alardeó Shadow, aún contra sus labios.
Sonic rodó los ojos y le dio un ligero golpe en el pecho. —Nunca había conocido a alguien tan narcisista.
—Mira quien habla, eres la persona más narcisista del mundo.
—Espera a que sea yo quien te folle y tendremos esta conversación luego.
—¿Insinúas que habrá una próxima vez?
—¿Y por qué no?
Shadow soltó una risa y se separó de él para ponerse de pie e ir a deshacerse del condón, a los pocos segundos regreso junto a él y se recostó en la cama, ambos estaban boca arriba.
—Podemos hacerlo cuando quieras, pero con una condición.
—¿Cuál?
—Exclusividad. Yo no follo con nadie más y tú tampoco.
—No es como si hubiera más personas con las que pueda hacer esto. Y espero que esto no sea lo que le dices a todas las personas con las que te acuestas.
—¿De verdad me crees tan patán? Puedo contarte con una sola mano todas mis relaciones; lo que has escuchado son rumores, te lo aseguro.
—Bueno... ¿entonces el que eres bueno en la cama es una mentira? —preguntó, socarrón.
—Bueno, esa es una muy grande excepción. —sonrió y lo miró de soslayo —¿Quieres saber por qué quiero exclusividad contigo?
—No, ¿Por qué?
—Porque me he convencido a mi mismo de que quiero ser más para ti, no solo tu rival, o una rara especie de amigos... quizás me gustas tanto que ya no he encontrado más razones para tener que ocultarlo.
¿Le gustaba a Shadow?
Esperen.
¿Qué?
No sabía si aún eran los efectos del maravilloso orgasmo pero, ¿había escuchado bien?
—¿Te gusto?
—¿No lo sabias? Creí que era demasiado obvio. Y después del papelito creí que te lo iba a dejar en claro, si que eres despistado.
—Creí... creí que solo estaba paranoico.
—Tu siempre estas paranoico.
Sonic le pegó en el pecho. —No lo estoy. Pienso mucho todo lo que hago, se que es un defecto, o también hablo demasiado cuando estoy nervioso y no quiero decir una respuesta inmediata para no sonar desesperado pero... —hizo una ligera pausa —¿lo estoy haciendo, verdad?
—Si, lo haces. Pero no creo que sea un defecto, creo que esa es una de las muchas cosas que te hacen maravilloso.
Se sonrojó furiosamente. —C-cállate.
—¿Entonces que dices? ¿Aceptarás que también te gusto o te vas a quedar balbuceando?
—Creo que te estás dando mucho crédito al decir que me gustas.
—¿No te gusto? ¿Estas seguro?
—Quizás... quizás me gustas un poco.
Shadow sonrió, orgulloso. —En ese caso creo que nuestro acuerdo de exclusividad puede ir más allá, ¿Qué te parece si...? Intentamos algo bien entre los dos, ya sabes...
—¿Dices... ser una pareja?
—Sí. Digo, no somos extraños, Sonic; te conozco y tú a mi, creo que incluso nos hemos demorado en dejar toda la rivalidad atrás. Sabes que significas mucho para mi y que he velado por tu bienestar más de una ocasión.
Sonic lo miró a los ojos, ah pero que hermosos le parecían esos ojos.
—Creo que tienes razón. Y acepto, creo que es hora de que ambos maduremos un poco.
—Nunca creí que le agradecería a un pedazo de papel esta oportunidad.
Sonic sonrió, un tanto avergonzado. —Si, creo que tienes razón.
—Oh, ¿y si vas a venir a mi partido, verdad? Ya quiero ver la cara de todo el mundo cuando se enteré de lo nuestro.
—¿Por qué?
—¿Te haces o simplemente no ves lo que habla todo el mundo sobre nosotros cuando creen que no nos damos cuenta? Peleamos muy seguido en los pasillos y por ello he escuchado más de un comentario, entre ellos el motivo por el que esto —señalo el moretón al costado de su rostro —me paso.
—Nunca me contaste a detalles lo que hiciste.
—Digamos que dijeron algo sobre ti que no me gustó, así que enfrenté al tipo. Era grande, pero creo que él quedo peor que yo.
Me muero por ver su cara en el campo cuando sepas que ya eres mi novio. Ah, que bien suena eso.
Sonic soltó una risa. —Si, suena muy bien. Novio.








