Rabbit Hole
A Lee Minho le gustaba mucho dejar que sus ideas más perversas salieran algunas veces, para los miembros de su grupo no era algo de extrañarse que el segundo mayor aparte de su carácter excéntrico pero dulce tuviera gustos un tanto particulares, no lo juzgaban y quizás el hecho de que su objetivo siempre habia sido Felix (aunque esté no parecía notarlo) era quizás un tema de conversación recurrente cuando el joven de pecas no estaba en los alrededores.
Decir que la pascua no era una buena ocasión para que Minho se permitiera dejar salir una de sus tantas ideas perversas sería mentir y aunque los miembros parecían hacerse los desentendidos en cuanto lo vieron moverse mientras tomaba algunas cosas de la caja de herramientas le dio un poco más de seguridad aún sabiendo que ellos mirarían lo que haría con el chico de cabellos castaños, porque quizás ninguno de ellos lo decían tenían un gusto por admirar todas las facetas del menor y está era una de la que más de uno ansiaba presenciar. Vivir en departamentos separados era en este momento lo mejor que pudo pasarles y el que ya no sean tan vigilados le permite a Minho abrir un orificio con la ayuda de un taladro, mueve la herramienta durante el mismo lugar hasta que parece haber un orificio lo suficientemente grande para que no solo su polla salga de ahí sino para que pueda tocar al chico de pecas apenas caiga en su juego.
La emocion era notoria en el rostro de Lee Minho, sus manos sudaban mientras una sonrisa un tanto burlona se formaba en su boca.
Luego de unas horas Felix se adentra al departamento, agotado por la práctica y con una bolsa llena de huevos de chocolate que les dará más tarde a los miembros, se sorprende al no notar a nadie más en su hogar y más a esas horas de la tarde, el pecoso decide ignorar eso y termina por arrastrar sus pies hasta su habitación, dejando su teléfono en algún lugar de su escritorio se dispone a retirar la ropa de su cuerpo, deslizando primero la camiseta negra fuera de su piel mientras la musculatura que lentamente parece recuperar queda a la vista, sus bonitos pezones atraen a quien le observa desde la otra pared que ansiaba grabar en su cabeza cada peca que hay en su piel, se quita los pantalones hasta que estos caen en algún lugar de la habitación y solamente con boxers el menor se lanza a su adorada cama permitiendose suspirar luego de tanto.
Sus ojos se vuelven lentamente pesados y antes de que siquiera piense en dormir ve algo asomarse por un orificio que estaba seguro apena noto, tan curioso como un gato levanta la mitad de su cuerpo y observa la endurecida polla que sale de su otra pared, el australiano traga un poco de saliva, algo en su propia mente le pide que ignore eso pero termina por acercarse, por curiosidad o simplemente ser un joven que desborda hormonas en sus plenos 20s. Felix admira fascinado la erección que parece ser un regalo para el y quizás en un acto impulsivo lo toma entre sus manos, acaricia primero desde el glande hasta el falo, recorriendo las venas marcadas hasta llegar a la base y de ahí a sus testículos. La boca se le hace agua y se permite lamer de forma circular el glande, impregnando con su saliva la punta, el sabor salado llena su lengua pero este no le desagrada sino le impulsa a succionar con más fuerza hasta que va adentrando más y más de aquella polla en su boca.
Quiere parar, necesita detener lo que sea que lo haya impulsado hacer esto.
—Mira que al final si eres una puta.— Felix sabe de quién es la voz pero se siente tan extasiado del sabor de su pene que simplemente se niega a usar sus neuronas.
— Así bebé, chupa todo lo que quieras.
Y eso quizás no deberia de calentarle pero en menos de lo que espera está aferrado a la pared moviendo su cabeza con fuerza, llenando todo el pene con su saliva deseoso de tener aquel trozo de carne duro siempre usando sus pomposos labios de aquella forma. Dirige su mano hasta sus boxer y remueve la incómoda tela hasta buscar su anillo de carne, sus dedos frotan este mismo mientras sigue dándole placer al "desconocido" detrás de la pared, no es hasta que adentra un dedo de golpe en su ano que Felix aprieta un poco sus labios a la vez que un gemido lastimero escapa de su garganta.
Por otra parte, Minho era un desastre al otro lado, con ojos vidriosos y labios entre abiertos se vuelve loco al tener al pecoso cómo siempre a querido, deseoso, extasiado y perdido en su pene como si este fuera el alimento más delicioso que ha probado en su vida, estaba a nada de correrse y solo puede mover sus caderas un poco más rápido en un intento de llenar los belfos del menor con su semen, muerde sus labios con fuerza que hace sangrar estos a la vez que observa a Felix ahogar un gemido contra su polla mientras sigue moviendo su mano contra su ano, dos movimientos mas de su cadera y termina derramandose en la boca del australiano.
Ninguno habla, sus respiraciones agitada es todo lo que se puede oír y aunque quizás Minho está satisfecho y listo para sacar su pene del orificio es rápidamente detenido por Felix que no tarda en tomarlo con fuerza evitando su retirada, mira por otro de los orificios al pecoso con una sonrisa y ojos brillantes por la excitación que simplemente no espera que su flácido y sensible pene termine siendo usado rápidamente para penetrar el culo del menor.
—¡Mnnh! — Félix siente sus ojos llenarse de lágrimas por la penetración tan brusca pero placentera, los leves piquetes de dolor en su recto le hacen permanecer quiero un momento hasta acostumbrarse a la intromisión, con ojos brillantes y sus labios siendo mordidos comienza a moverse.
No le interesaba si estaba sobreestimulando a quien sea que esté del otro lado, solo quiere sentir su polla abriendo su interior sin piedad alguna, quiere ser un bonito desastre para quien le observa usarlo y aunque Felix intenta disimular su necesidad, admira de reojo a la pared. Minho por otra parte apenas su puede controlar sus gemidos, el sudor recorre su cuello y empapa su camisa mientras es usado tal cual dildo por el australiano, sus manos pican y no es hasta que usa otro de los oficios que había hecho para tocar su la piel de su espalda que estos se detiene, recorre la curva de su cuerpo con adoración y posesión que impulsan a Felix a moverse un poco más rápido.
—Si bebé, salta para mí.— La mano de Minho sube por sus hombros hasta el cuello del pecoso, rodeandolo con esta misma, empieza a ejercer algo de presion a la vez que sus caderas corresponden los movimientos del más joven.
Felix era un desastre, su piel aperlada que destaca las bonitas pecas junto con su polla endurecida que baila cada que se mueve contra Minho era un espectáculo para quien lo viera y el que quizás no note las miradas curiosas y excitadas de los otros miembros desde la puerta es quizás lo que lo hace más morboso, estaba tan desesperado por conseguir el placer que tanto quiere que sus caderas se mueven cada vez más rápido y negándose a tocar su cuerpo para llegar al clímax no es hasta que un golpe a su próstata lo hace temblar y correrse cómo un colegial inexperto, sus ojos se llenan de lágrimas y se deja caer contra la pared mientras el semen de Minho llena su recto.
El castaño dirige su mirada hasta el orificio de la pared y solo puede ver a Lee Minho contento y con una mirada que promete no ser la última vez que lo hará por supuesto Felix solo puede sonreír agotado y con las lágrimas secas en sus mejillas.
No sería la última vez que ellos dos darían un espectáculo a sus miembros.









ocupo otro cap😭😭😫😫😫