Prólogo
Tosió un pequeño pétalo rosa que voló frente a su atónita mirada. Durante un instante no supo, o no quiso saber, qué era eso que había salido tan sutilmente de su cuerpo. Lo vio caer lentamente hasta posarse en el suelo, sin ruido y con toda la tranquilidad del mundo. Angel retrocedió un paso antes de elevar la mirada hasta su reflejo donde encontró lo que más temía. La sangre en la comisura de sus labios le indicaba lo que tanto le aterraba.
Era amor lo que sentía por él.
Durante semanas intentó convencerse de que sus sentimientos seguían siendo los mismos, de que lo veía tal como lo siempre debió hacerlo, sin embargo, en ese momento acababa de confirmar que ya no era más así. Su cuerpo se lo acababa de gritar prácticamente a la cara lo que quiso negar con tanta fuerza. Con el ardor sutil de su garganta, apartó la mirada del espejo antes de limitarse a inclinarse sobre el lavabo para limpiar su boca. No sabía que debía hacer en esa situación.
Estaba perfectamente consciente de que los síntomas empeorarían conforme pasaran los días, hasta el punto de que realmente las raíces destruirían sus pulmones y su corazón, acabando con él. A su parecer, era un final trágicamente necesario. No había nada en los nueve círculos que alguna vez lograra que esa persona se fijara en él. Mucho menos, que él mismo se atreviera a confesarlo.
Angel apretó los bordes del lavabo sintiendo como el nudo en la garganta, sumado al escozor que el pétalo había dejado, comenzaban a hacerlo flaquear. Sus ojos se humedecieron y su boca formó una curvatura para nada normal en su rostro, por lo que sin poder contenerse, comenzó a llorar. Se odio así mismo por guardar sentimientos por alguien más, pero sobre todo, por elegir a la persona menos indicada.
Sin fuerza, lentamente sus piernas lo dejaron caer hasta el frío suelo del baño donde permanecía aquel pequeño pétalo rojo teñido de rojo. Aquel que había marcado un inicio y que terminaría con una final desagradable para él. Angel lo observó con la mirada nublada y el dolor en su garganta.
<<Si tan solo fuera alguien más>>








