"Tu libertad es mía"

Sinopsis

—Recuerda bien esto Demián, tú provocaste esto. —estampó sus labios contra los míos. —¡Aléjate imbécil!. [...] —Suficiente hago con pagar tus estudios como para que exageres. ¿Por qué siempre dice que exagero?. [...] Oh lindo petirrojo, tendré que enjaularte.

Genero:
Other/Fantasy
Autor/a:
Cherry_27
Estado:
En proceso
Capítulos:
2
Rating
5.0 4 reseñas
Clasificación por edades:
18+

...1...

Narra Demián.


—le di una fuerte bofetada que resonó por la habitación. —Jódete Samuel, no tienes por qué interferir en mi vida privada. —su mirada poco a poco volvió a centrarse en mi.


Sus orbes ardían de furia.


—Recuerda bien esto Demián —sujetó mis brazos estampandome contra la pared. —, tú provocaste esto. —por primera vez en toda mi vida, visualicé sus orbes carmín con temor.


Estampó sus labios contra los míos.


Abrí los ojos atónito, ¿qué demonios se supone que está pasando?. Intenté apartarlo pero era inútil, cualquier fuerza que ponía era sobrepasada con el triple de la suya torturando mis brazos. —Mngh —me quejé con esmero en busca de oxígeno, este idiota está metiéndose con algo que ni siquiera comprende. —. ¿Qué demonios Samuel?. —solté agitado, me giró contra la pared en un acto rápido estampando mi mejilla izquierda contra la fría pared, paso mis brazos por detrás de mi espalda forzandolos con la suficiente fuerza como para inmovilizarme.


—Tú lo provocaste. —susurró en mi oído, un hormigueo recorrió mi espina dorsal y giré lentamente para intentar encararlo pero solo recibí una mordida en el cuello. Planeaba gritar cuando insertó dos dedos dentro de mí cavidad bucal, ahogandl cualquier tipo de sonido proveniente de mis cuerdas vocales. Solo me quedaba resistir un poco para intentar tumbarlo.


Realmente no quiero hacerle daño salvo por la bofetada, pero, estoy plenamente consciente de que todo esto está mal.


—Déjate llevar, te prometo que será satisfactorio. —soltó con un tono candente mientras succionaba pequeñas partes de mi cuello.


—Ugh... —fruncí el entrecejo, tenía que liberarme lo más rápido posible, tragué duro tan pronto como sentí la presión que ejerció contra mis muñecas. Giré la mirada en dirección a estas intentando zafarme pero la fuerza proporcionada había sido estremecedora.


—No podrás librarte Demián, solo tienes la opción de cooperar. —me inclinó separando mis piernas, pegó su abdomen con mi espalda y restregó su miembro contra mi trasero, justo cuando pensaba que nada peor podría pasar, metió su mano en mis pantalones y masajeó mi masculinidad por encima del bóxer. —Sacaré mis dedos de tu boca si cooperas, Demi. —asentí rápidamente, no voy a ceder pero al menos intentaría hacerlo entrar en razón.


Sacó ambos dedos.


—Jon —pronuncié agitado. —... N_no puedes hacer es- ¡Ah!. —grité alto cuando apretó mis testículos, este tipo está estúpido. —¡Jon!. –emití notablemente cabreado.


—esbozó una sonrisa maliciosa. —Te dije que cooperes. —iba a meter su mano dentro de mi bóxer cuando estampé mi nuca contra su rostro.


—¡Aléjate imbécil!. —exclamé estruendoso, consiguiendo ganar el tiempo suficiente como para zafarme de su amarre y me acomodarme los pantalones.


Lo miré frívolo.


—No te acerques a mi. –amenacé con determinio para salir de su apartamento.


Narra Jon.


—el repentino portazo se escuchó estrepitoso. Empuñé mi izquierda mientras me revolví los cabellos con la diestra. —... Imbécil.


[...]


|En la mansión.|


Narra Demián.


—caminé desde el apartamento de ese idiota hasta la mansión, no tenía derecho de meterse en mi vida personal, aún menos de hacer lo que hizo con mi cuerpo... mucho menos hacerme sentir de esa manera.


Las náuseas se adueñaron de mis sentidos, obligandome a vomitar.


Suspiré ingresando a la mansión, necesito alguien con quien desahogarme y la única persona con quien podía hacerlo es el responsable de todo.


—Demián, ¿qué haces aquí?. —cuestionó mi padre, quien bajaba las escaleras listo para ir a la empresa.


—Nada, padre. —suspiré solemne, pasando de largo.


—Deberías ir camino a tu escuela, no a tu habitación. —reprochó con obvia molestia.


—... No tengo ganas de ir. —descendí la mirada.


—No empieces y arréglate, suficiente hago con pagar tus estudios como para que exageres. —salió con un semblante exasperado.


¿Por qué siempre dice que exagero?.


Subí hasta mi habitación cerrando con seguro, Grayson ya no intenta hablar conmigo de mis problemas, Jason desaparece a mitad de la conversación en la que decido abrirme con el y, bueno, Drake no me tolera.


... Que excusas tan estupidas.


Quiero romper en llanto justo ahora y salir huyendo de todo, sentirme libre y tranquilo.


Pero mi madre no crió a un cobarde.


Ese idiota, no tenía que ponerme en esta posición.


|En Metrópolis.|


Narra Jon.


—tomé asiento frente al ventanal de mi apartamento, si, es verdad que desde que volví del futuro con unos años más de vivencia, me convertí en alguien calculador, manipulador y dictador. Pero más que eso me volví codicioso. ¿Por qué no podría arruinar la amistad que mantengo con el?, si desde que lo conocí ya me tenía a su merced.


Oh lindo petirrojo; tendré que enjaularte.


Me puse de pie en busca de mi traje con claras intenciones de hacer una visita nocturna a mi más amado aliado, hoy teníamos que patrullar y conociéndolo bien, jamás se lo perdería.


Es lo único que lo hace sentir libre, pero si tengo que despojarlo de esa libertad que tanto valora para tenerlo conmigo, espero que tenga por seguro que lo haré. Le quitaré lo más preciado para él, lo corromperé hasta que solo encuentree consuelo en mi y lo enloqueceré de amor; por mi.


|En Blüdhaven.|


Narra Dick.


—apagué mi computador dando por finalizado un caso que los titanes y yo llevábamos armando por más de dos meses. Ni siquiera le presté atención a ninguno de mis hermanos, ni siquiera a mi pequeño Demibird... espero que no lo haya tomado tan personal como creo.


Llevábamos un buen avance.


—Hola Demibird, ¿quieres salir mañana?. —envié el mensaje, quedando perplejo apenas miré el chat.


Este usuario te ha bloqueado.


Que rara contestación. Esperaba un pudrete o vete a la mierda, suspiré cansado. Estamos progresando.


|En Gotham.|


Narra Demián.


—Ese idiota. —aventé mi celular a un lado del colchón. —Me ignora durante semanas y piensa que puede hablarme como si nada. —abracé mis piernas en busca de consuelo, cerrando los ojos con rudeza, teniendo miedo de abrirlos.


¿Miedo?, ¿qué mierda Samuel?.


No sabía el nivel de tortura psicológica que un intento de abuso podía causar.


Continuará...