DuLcE y TeNtAdOr🍓🔥

Sinopsis

Chanyeol era un hombre tímido a morir y Baekhyun era muy extrovertido. Ambos compañeros de trabajo. Solo que Baekhyun era el hijo menor del jefe y el consentido de toda la Byun y poseedor de un par de voluptuosos atributos. ¿Que sucede cuando ese bello chico se convierte en Dulce y Tentador para Chanyeol?

Genero:
Romance
Autor/a:
LauParkByun ❤
Estado:
Completado
Capítulos:
8
Rating
4.0 1 reseña
Clasificación por edades:
18+

Cap1 ¡Oh bendita timidez!

Park Chanyeol de 28 años y Byun Baekhyun de 25, han sido compañeros de trabajo por casi tres años en la empresa de publicidad perteneciente a los Byun. 



Chanyeol se caracteriza en la oficina por ser un hombre impecable y muy responsable, alguien que destaca por su profesionalismo, su buen trabajo y desempeño pero sobre todo por ser un hombre retraído, detalle que para algunos resultaba desesperante y más tratándose de las chicas a su alrededor. Si bien su apariencia no era la de un casanova, lo que se escondía tras ese par de anteojos y el traje de oficina, podría ser arrasador para cualquiera que se atreviera a descubrir lo que había más allá de esa apariencia inocente que cargaba Chanyeol.




Baekhyun al igual que su compañero Chanyeol, era alguien responsable y sobre todo muy brillante, pero al contrario de Chanyeol, Baekhyun era muy extrovertido.  Su carisma era algo esencial en la oficina, prácticamente era la luz del día que alumbraba el lugar.


No es por qué fuera el hijo menor y el consentido de la familia Byun, que los tratos hacia él eran especiales, sino que su personalidad carismática y entusiasta lo hacía ser muy querido entre los que lo rodeaban. 



Sin embargo, su personalidad no era lo único que resaltaba en su persona, sino ese par de esponjosos y apetecibles pechos ocultos tras su ropa. 


Pese a ser alguien que todo el mundo respetaba y “Las miraditas están prohibidas para mí bebe”  palabras de Byun Changmin padre de Baekhyun, nunca faltaban los mirones que se calentarán con solo verlo contonear su cuerpo por los corredores de la oficina, luciendo esas apretadas camisas de botones resaltando esos pechos tan redonditos y duritos que a cualquiera se le antojaban.



Y para no hacer la excepción, Chanyeol era uno de esos mirones.




No obstante, Chanyeol no era cualquier mirón.




Park Chanyeol llevaba ya 5 años trabajando en esa empresa de publicidad, su vida de oficina era aburrida y apagada como cualquier empleo, así lo pensaba. Fue hasta que dos años después, el hermoso y lindo hijo menor de su jefe llegó a iluminar sus días aburridos de oficina con su deslumbrante belleza.


Cuando lo vio entrar por la puerta fue como si un rayo de luz iluminará su día más oscuro. Su corazón se aceleró y su polla…


Bueno, ese era otro cuento.



Durante esos tres años que llevaba Baekhyun siendo su compañero justo en la oficina frente a su cubículo, no se había atrevido a conversar con él más de lo debido o más de lo que su empleo se lo permitía, sin embargo, eso no era todo. 



Baekhyun no sólo era su compañero de trabajo sino que tenía que verlo a diario todas las mañanas al salir de su apartamento ya que, eran vecinos en el mismo edificio, mismo piso y justo en la puerta de enfrente a la suya.




Jodida tortura su día a día.




¿Pero por qué jodida tortura? 

Pues por qué Chanyeol no sólo estaba deslumbrado con su belleza, ni con su carisma sino que, con el pasar de los días ese lindo chico de pechos pronunciados y hermosa sonrisa se adentraba en su corazón. Sí, cada expresión en su rostro, cada facción, movimiento o cualquier cosa que tuviera que ver con Byun Baekhyun, estaba bien grabada en su memoria y en su corazón, provocando más de un suspiro a Chanyeol. 



Sí, estaba jodido al estar enamorado del hijo preciado de su jefe.




¿Cómo pasar desapercibida tan hermosa sonrisa, tan melodiosa voz y tan exquisita figura? 



Imposible.




Chanyeol estaba enamorado en silencio de Byun Baekhyun, sin saber que Baekhyun pasaba por la misma situación que él. 




Sí, desde que Baekhyun llegó a trabajar a la empresa de su padre, ese empleado no pasó desapercibido para él, no, no, no…



Su cabello despeinado, el traje ajustado que marcaba su musculoso cuerpo,  esa intensa mirada atrapada tras ese par de anteojos que se clavó en su persona, su voz y sobre todo su timidez. 



¡OH BENDITA TIMIDEZ!




Justo como a Baekhyun le gustaban.



Ah, y qué decir de la diferencia de altura que era  algo maravilloso. 



Sin embargo, tanta timidez por parte de Chanyeol era desesperante hasta cierto punto, así nunca darían un paso más que el de compañeros de trabajo o incluso el de un par de vecinos dirigiéndose un simple saludo de buenos días o buenas noches, así como esa mañana que Baekhyun llegaba a casa de su larga carrera matutina antes del trabajo.



– Buen día, Chanyeol – saludo con una amplia sonrisa en su rostro, su vecino se encontraba fuera del edificio cargando un par de bolsas de basura.



– B-buen día, Baekhyun– devolvió el saludo con una tímida y nerviosa sonrisa. El atuendo de Baekhyun esa mañana no ayudaba mucho, su camiseta color blanco y holgada se pegaba a sus pechos por el sudor que lo cubría permitiéndole apreciar un poco de esos botoncitos escondidos bajo la tela.



Y cada encuentro era así, la conversación moría con ese simple saludo.


Cansado de esa situación, Baekhyun estaba decidido a actuar, Park Chanyeol tenía que ceder a sus encantos porque bien se daba cuenta que su compañero de trabajo moría por él tanto como él lo hacía. 


Su mirada no mentía. 



Dirigiéndose a su apartamento con esa maravillosa sonrisa en su rostro, todo el ánimo y la buena actitud que siempre lo acompañaba, su destino siguió sus pasos y así fue como ambos subieron al elevador. 


Chanyeol amablemente pulsó el botón con el numero cinco que era el piso en el que habitaban.


El silencio era abrumador para el más alto al contrario del bajito quien disfrutaba de ese silencio, aunque pensándolo bien, una conversación con ese hombre sería algo mucho mejor que el silencio. 


Y, ahí comenzaba su encrucijada por acercarse a su vecino.



– Es una linda mañana – preguntó con su vista al frente – ¿Cierto?




El cuerpo de Chanyeol se paralizó al escuchar la melodiosa voz del rubio, hecho que no pasó desapercibido para Baekhyun. 



– Aunque creo que es por la grata compañía – continuó hablando – ¿No lo crees así, Chanyeol?



Las mariposas revoloteaban en su estómago, una maravilla escuchar su tierna voz, una maravilla deleitarse con ese chico tan dulce y tentador. No obstante, pese a desear responder, las palabras nada más no salían de su boca.



Baekhyun guardó silencio, no estaba ofendido por no recibir respuesta pero tenía claro que alguna buena reacción causaba en ese hombre pues logró notar el nerviosismo que causaron sus palabras y con eso era suficiente.




Al menos por ahora…