La hermosa luna roja

Sinopsis

¿Porque seguir viviendo? Una pregunta que me había planteado hace tiempo, aunque ahora tengo la respuesta. Es seguir viviendo por ti, rubio idiota.

Genero:
Adventure/Romance
Autor/a:
Najii
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
13+

OneShot

Narra Satsuki.

Volví a tu lado para pelear contra los Akatsuki.

Derrotamos a Obito y lo pasaste a nuestro lado de la guerra.

Nos tocó pelear contra un familiar lejano, Madara Uchiha.

Puso al mundo a dormir en una eterna ilusión, el Mugen Tsukuyomi.

Por un momento estuviste muerto, aun estando inconsciente sentí un fuerte dolor en el corazón.

Descubrimos que éramos transmigraciones del Rikudou Sennin.

Tú de Ashura Ootsutsuki y yo de Indra Ootsutsuki.

Volvimos con más poder para hacerle frente a Madara y lo vencimos.

Pensé que la guerra había acabado.

Pero Madara fue traicionado por Zetsu, descubrimos que fue manipulado por este, para traer de vuelta a su madre.

Kaguya Ootsutsuki, la diosa coneja, la madre del chakra, madre del Rikudou Sennin y abuela de nuestras transmigraciones.

Una mujer con un gran poder, una mujer que quería quitarles todo el chakra a los humanos y reinar por encima de los humanos.

Tú te interpusiste en su meta, no sé si eres un tonto o un héroe, pero nos diste el valor para que la enfrentemos.

¿Cuánto paso?, horas?, días?. La verdad es que no lo sé, pero pudimos derrotarla y sellarla.

Ella en su rabia por ser derrotada lanzo un hueso desde la palma de su mano, el proyectil cayó en el brazo de la persona que estaba distraída.

Quien resulto ser nada más y menos que yo.

Vi tu cara, llena de terror y miedo. Estabas muy preocupado... me lleno de calidez saber que aunque haya cometido errores, aún te importaba y preocupabas por mí.

Así que aquí acaba mi vida, pensé.

Siento que veo mi vida pasar en cámara lenta. De adelante hacia atrás.

Puedo ver los errores que cometí en mi vida.

La pelea en el valle del fin, en donde nos enfrentamos, una batalla a muerte.

Cuando corrí con un chidori en mano y tú cargando un rasengan, empecé a dudar.

¿Podría ser feliz volviendo contigo a Konoha?

¿Debo dejar de esconder el amor que siento por ti o seguir ignorándolo?

¿Debería dejar mi venganza a tu lado?

Al final el sentimiento por venganza termino ganando. Algo de lo que me arrepiento ahora.

Veo más atrás en mi vida.

Y te puedo ver a ti.

Acompañándome y protegiéndome cuando estaba triste, aunque te gritara que te alejaras, siempre estuviste conmigo.

Con tu tonto lema de no rendirte nunca...

¿No..rendirse...nunca?

¿No rendirse nunca?

¿Rendirme?

¿Por qué debo rendirme ahora?

Ya he hecho muchas cosas en mi vida de las que me arrepiento.

¿Pero me arrepiento de vivir?

La verdad es que no.

Viviré siempre que tu estes vivo.

Seguiré viviendo con tal de pasar un día más a tu lado.

Tus palabras sobre no rendirte nunca me han devuelto a la lucha, al parecer me has salvado de nuevo.

Mientras lo que parecían horas viendo mi vida, solo fueron milisegundos afuera.

El hueso que me arrojo Kaguya ya está empezando a hacer efecto en cuestión de milisegundos, mis dedos ya han sido vueltos cenizas.

Agarro mi espada y me corto el brazo completo. No sé si esto me salvara, solo espero que si.

Veo como mi brazo se reduce a cenizas en el suelo.

Mi muñón expulsa mucha sangre, me lo quedo mirando y parece que mi hombro no se está volviendo cenizas.

Miro unos segundos mi hombro y no sucede nada.

¿Me he salvado?

Siento como corres a mi lado para mirar mi muñón. Me abrazas fuertemente y pones tu cara en mi cuello.

Empiezo a sentir humedad en mi cuello.

¿Son lágrimas?

...¿Son tus lágrimas?

Sentir como me abrazas fuertemente y como lloras por mí me hace sentir muy cálido, se siente...bien.

Quiero que esto dure para siempre, pero Sakura te quita de mi lado para verificar mi muñón.

Cierra la herida y me abraza, te unes al abrazo con Kakashi.

De vuelta somos un equipo.

El equipo 7.

Hemos ganado la guerra.

El equipo siete ha vencido a Kaguya y ha ganado la guerra.

El equipo siete ha salvado el mundo.

.

.

.

Han pasado meses desde la guerra.

Todo el mundo está pidiendo mi cabeza.

Quieren mi cabeza en una estaca.

No hay problema. Aceptaré mis errores y pagaré por ellos.

Esa será mi redención.

Pero... de nuevo me has salvado, ahora soy libre.

¿Qué has hecho?

¿Cómo pudiste convencer a todos de perdonarme?

La verdad...es que no lo sé, sigues sorprendiéndome a día de hoy.

Pero no puedo estar en esta aldea.

Cambiaré mi forma de redimirme, recorreré los pueblos de todo el mundo y ofreceré mi ayuda, esta será la forma de expiar mis pecados, y podré pensar sobre lo que siento de ti,

¿Debo dejar que seas feliz, aunque no sea conmigo?

Esa es la pregunta que resolveré en mi redención.

Oh...de nuevo me has sorprendido.

Quieres acompañarme en mi redención.

¿Estás dispuesto a abandonar tu sueño, de volverte el Hokage, tan solo para acompañarme en este camino de mi vida?

¿Eso es lindo o estúpido?

No lo sé.

Pero me siento encantada de que me acompañes.

.

.

.

¿Cuánto tiempo ha pasado desde que abandonamos Konoha por mi redención?

¿Fueron 3 años?

¿O quizás 4?

¿Talvez 5?

Si, han pasado 5 años desde que abandonamos Konoha, y han sido los mejores 10 años de mi vida pasándola a tu lado.

Un brillo llamó mi atención, y mi vista se dirige hacia mi dedo anular.

Un anillo.

Un anillo de compromiso.

Una sonrisa se forma en mis labios al recordar ese día, el día en que me pediste que sea tu esposa, no pude aguantar las lágrimas y me tire encima de ti abrazándote, cantando al cielo que “SI”, que si me casaría contigo.

Después de eso vino el día más feliz de mi vida, nuestra boda, nos casamos alejados de la gente, sin que alguien de nuestros conocidos se entere, aquella vez solo estuvimos presentes tú, yo, la noche y el mar.

La noche y el mar fueron los únicos testigos de nuestra boda, y la arena de nuestra luna de miel.

Producto de eso vino nuestra hija, Tsuki, la bebe que veo que estás cargando en brazos. Mirando como el sol se despide de nosotros para dar paso a su enamorada, la luna.

Me siento contigo y Tsuki se tira a mi regazo. Pone sus pequeñas manitas en mis mejillas y suelta una tierna risita, una dulce melodía que solo un bebe podría soltar.

Juego con ella un rato mientras tú haces una fogata y la prendes para que nos brinde calor. Preparas la comida, siempre nos ha gustado comer a las orillas del mar.

Ya no hay mucha luz, lo que significa que la luna ha reemplazado al sol.

Pero pasa algo extraño.

Veo que te pones nervioso. Últimamente has estado muy nervioso

Me acerco a ti y paso mis manos por tu espalda hasta llegar a tu abdomen.

Te pregunto por qué estás tan nervioso y solo ignoras la pregunta.

Es raro.

Siempre te pones raro al mirar la luna.

Dirigí mi mirada hacia la luna y lo vi.

Una hermosa luna carmesí.

¿Cuál es el problema?

.

.

.

Oh, es eso.

Ya me he dado cuenta de lo que está pasando.

Veo como agarras al bebe e intentas ponerlo a salvo.

Pero todo el mundo se está deformando.

Escucho como tratas de asegurarme que todo está bien. Pero los llantos del bebe impiden que te escuche.

Al final veo como todo el mundo se rompe como si fuera cristal.

Y despierto.

Sola en mi cama

Sin Tsuki a mi lado.

Sin que tu estes a mi lado.

Ya que no estás vivo.

Estás muerto.

Y yo sigo viviendo en esta pesadilla.

Siempre queriendo estar en esa ilusión.

Siempre queriendo que se vuelva realidad la ilusión que proyecto en mí misma con el Tsukuyomi.

Pero debo enfrentarme a la dura realidad, aunque no quiera.

Debo dejar de usar el Tsukuyomi en mí misma.

Debo aprender a superarte.

Debo dejar de echarme la culpa.

Sé que tú no quisieras esto.

Esas fueron tus palabras al fin y al cabo.

Esa fue lo último que me dijiste después de salvarme, sacrificándote. Empujándome cuando el proyectil de hueso de Kaguya me iba a impactar por estar distraída.

Solo quisiera que haber sido yo la que hubiese muerto y no tú.

“Satsuki, esto no fue tu culpa, fue mi decisión, lo único que te puedo pedir es que vivas sin echarte la culpa de esto....te amo”

Fin