1
-¡Katsuki te abrigaste! - grito la mujer desde adentro de la casa.
-¡Si mamá! - dijo el rubio mientras se colocaba sus guantes. Sus ojo rubí brillaron ante la hermosa vista frente a sus ojos. Era la primera vez que presenciaba una nevada tan intensa y divertida, y valla que para un niño de cinco años si era muy emocionante. -¡Diversión! - grito con todas sus energías mientras corría hacia ese parque frente a su casa.
Todos los niños de su cuadra estaban ahí, incluso las niñas supuestamente bonitas que gustaban de él, que fastidio. Para un niño tan travieso y enérgico como Katsuki era asqueroso el amor, su mamá era la que veía esas novelas de gente que juntaba sus salivas y para él no era divertido. De seguro ellas también veían esas cosas con sus mamás. Al rubio explosivo le gustaba la destrucción, el caos y la locura que hace con sus amigos, aventar bombas de agua en el verano por su ventana. Ponerle un insecto a las niñas feas, que en su total eran la mayoría, explorar el "enorme" bosque cerca del parque. El era un niño muy fuerte y grande, y a los niños fuertes y grandes no le gustan las cosas de niña. Y tampoco le gustan la verduras, eso es muy importante, los súper héroes no comen verduras. Aunque su mamá no le deja otra opción.
-Oye Bakugou, juaguemos guerra de nieve. - dijo su amigo pelinegro.
-De acuerdo, pero luego no llores si pierdes Kirishima. - dijo formando una "gran" bola de nieve.
Los demás niños en la plaza se sumaron al juego cuando notaron como comenzaba a lanzarse la nieve, algunos armaban extratégicamente fuertes donde protegerse, otros como Katsuki corrían en diferentes direcciones arrojando bolas de nieve. El rubio se escondió en un arbusto mientras reía agitadamente, escuchaba los pasos de su amigo cerca, el tonto no lo encontrara tan fácilmente. No puede encontrarlo, después de todo, esta desarmado. Se desplazo por las yerbas secas del su alrededor y se adentro mas al bosque, conocía el lugar como la palma de su mano, después de todo es un explorador. Cuando llego al centro escucho a alguien, no podía ser Kirishima, como abría llegado tan rápido al centro del bosque. Era un niño, se escuchaba como cantaba la canción de una serie que el veía, del súper Héroe All ming.
-¡Yo conozco esa canción! MIRAAA A LO AAALTO EL HERoe van...en asalto - Era un niño ¿Cierto? porque ese niño lo había dejando sin palabras, no sabia que decir, se veia...se veía...tierno. Estaba armando un muñeco de nieve, y en su cabeza llevaba una corona de flores de plástico, pero aun a si se veía lindo. - ¡No guacala Katsuki! - se grito a si mismo el rubio, mientras que esos ojos esmeraldas lo veían confundido.
-Hola. - dijo en vos baja, esperando ser escuchado ya que el rubio seguía hablando consigo mismo. -Me llamo Izuku. -
-Hola. - Katsuki lo miro detenidamente, no podía saber si era una niña o no. Estaba con una bufanda roja y un traje completamente blanco. Parecía querer camuflarse con la nieve. -Tus ojos son muy bonitos, eso es raro, eres niño o eres niña ¡Responde! - demando al niño frente a el.
- ¡S-Soy un niño! - grito tímido.
-No te creo, eres muy bonito. Los niños no son bonitos, los niños dan miedo. - coloco su manos en la cintura, el sabia todo, su papá siempre dice que su mamá se ve bonita y a él le dice lobito temerario. Tenia sentido. - Pero aun así, dejare que juegues conmigo. - comenzó a formar bolas de nieve. Incitando al contrario a seguirlo.
-No se si pueda jugar. - dijo con tristeza. -Los niños no quieren jugar con migo porque creen que soy raro. -
-Bueno, ahora eres mi amiga. Juguemos. - Lo tomo de la mano y se lo llevo al parque.
-Soy un niño. - reprimió con un puchero.
Cuando se reunió con los demás niños aun tomando la mano de Izuku le hablo a todos con fuerza, después de todo era el líder de la pandilla. -Él es mi nueva... Digo nuevo amigo. Se llama Izuku, si alguien lo molesta se la vera conmigo. - movió su mano de forma amenazante.
Todos asintieron y siguieron a la orden o amenaza.
....
-Nos vemos Bakugou. - agito su mano a su amigo mientras se iba tomado de la mano de su mamá.
-Oye Izuku ¿Dónde vives? - ambos caminaban a lo que parecía ser la misma dirección.
-Nos mudamos con mi mami ayer. - apunto con su pequeña mano la casa amarilla cubierta de nieve.
-Ohh ¡Vivimos cerca! Te podre invitar a jugar con notros- ¡Uhg! Ten cuidado tonto. —Izuku había resbalado y había caído arriba de Katsuki, pero este se mantuvo en pie y logro no caer. Pero la tiara de flores si. La tomo curioso para observa mas a detalle el objeto, era bonito pero estaba seguro que si él la usaba la arrumaría y quedaría feo. -Esto solo es para bonito. - Le coloco de nuevo la tiara de flores en la cabeza llena de rulos.
-No has parado de decirme bonito, no soy una niña. - dijo molesto.
-Ya lo se, ya me lo aclaraste cinco mil veces. - dijo con su mano en los bolsillo. -Pero si eres bonito ¡No te atrevas a decírselo a nadie que yo lo dije! - Izuku asintió y siguió caminando junto al otro niño.
Para Izuku esta situación se le hacia familiar. ¡Ya lo recuerda!
-Kacchan ¿Enserio crees que soy bonito? Tal vez sean las flores. -
Se detuvieron frente a la casa del rubio. - Ya te dije que si, eres bonito y eso es raro. - dijo ya cansado, Izuku se lo preguntaba a él y él tampoco entendía porque lo era. -Bueno, nos vemos maña- un suave tacto en su mejilla lo dejo perplejo, era suave y a pesar de estar en invierno era cálido. Una manito también había tomado la suya. Su panza tenia una sensación rara, lo único que pudo identificar fue el inmenso calor que subió a sus mejillas.
Izuku lo había besado.
-Adiós Kacchan. - dijo feliz mientras corría a su casa, los separaba dos casa uno del otro, seria el primer amigo que tenia en su nueva casa.
...
-Katsuki, lavate las manos. - Solo había silencio en la entrada, había escuchado a alguien llegar y estaba segura que era su hijo. Cuando salió de la cocina y llego a la entrada se encontró con su hijo, pero este parecía confundido o sorprendido. No entendía que le pasaba. - ¿Katsuki? -
-Me beso. - dijo aun sorprendido.
-¿Quien? - la miro feliz y curiosa, tenia la sospechas de que a su hijo no le interesaba nada de las cosas románticas pero parecía que había sufrido una de las cosas mas tiernas. - ¿Cómo se llama la niña? -
-No. - solo dijo eso y se fue a su cuarto donde tuvo por primera vez su crisis existencial.
Le había gustado. QUE HASCO.
...
-¿Como la pasaste Izuku? - pregunto la peliverde mientras acomodaba la mesa.
-Increíble, conocí a muchos niños y jugamos, y nos tiramos nieve. ¡Y tengo un nuevo amigo que se llama Kacchan! - dijo emocionado desde el sillón, movía su cabeza enérgicamente moviendo la corona de flores de un lugar a otro. Fue increíble su día.