Personalizar legibilidad
Aa

Ser un buen senpai

Sinopsis

Sugawara quería ser un buen senpai, lo intentaba, día a día se esforzaba por ayudar y apoyar a sus kohais y esta no era la excepción, que las cosas se distorsionaran de tal forma no era su culpa, claro que no, todo era circunstancial y ya. ::SugaxKageyamaxNoya:: ::Smut:: ::R18::

Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo único

Sugawara quería ser un buen senpai, lo intentaba, día a día se esforzaba por ayudar y apoyar a sus kohais, por eso estaba donde estaba, haciendo lo que hacía, ayudando al muchacho de cabello oscuro, estaban en los vestidores, convenientemente solos y lo que comenzó como una charla de volley termino desviándose bastante, demasiado tal vez, Kageyama estaba agitado con un par de roces inocentones, Koushi paso las manos por el torso de Tobio, acariciando despacio sobre la ropa, subió su mano con lentitud hasta detenerla en su nuca

–¿Esta bien si te beso?– Kageyama asintió con la boca salivando de más, sintiéndose agitado y desesperado, el mayor se acercó consiguiendo que Tobio se inclinará un poco para alcanzar su boca, beso despacio, juntando sus labios, manteniéndolos quietos esperando a que el menor se calmara un poco antes de comenzar a mover los propios, lo guío con paciencia y calma, calma que el oji azul parecía perder con increíble rapidez, respiraba agitado y con dificultad, parecía que simplemente había olvidado como hacerlo –Respira por la nariz Tobio– rio con suavidad con sus labios todavía pegados a los del otro, rozándolos con cada palabra que dejaba su boca –¿Qué quieres hacer ahora?– inquirió con voz suave, incitando al menor, lo vio tragar saliva nervioso, se veía tan bonito sonrojado y avergonzado como estaba.

El más alto apretó los puños avergonzándose, sin poder poner en palabras lo que quería, y es que sinceramente ni el sabía que quería exactamente, Suga rozó sus labios, con su mano libre bajando entre ambos cuerpos, deteniéndose en el borde el pantalón, delineando el borde de este con la yema de los dedos, Tobio jadeo de anticipación

–¿Entonces? – acelerado empujo su boca contra la de Suga, sus dientes chocaron antes de que el albino pudiera tomar el control, sonrió en la boca ajena cuando percibió al peli negro buscando bajar su pantalón, gruñendo en medio del beso cuando la desesperación se lo impedía, tomo con ambas manos la ropa del chico bajándola lo suficiente para dejar su erección a la vista, Tobio tenía los ojos cerrados con fuerza y el rostro rojo, se aparto lo suficiente para ver su rostro –No hay de que avergonzarse– le beso la mejilla –No eres el único así– tomó la erección del menor enfatizando, bajo con besos húmedos hasta su cuello donde se detuvo y se mantuvo ahí besando y mordiendo con suavidad mientras su mano se movía lento sobre el miembro duro de Tobio, la mano temblorosa de él pasando por la espalda de Suga, abrazando su cintura con nerviosismo, se sentía bien, la mano ajena haciendo el trabajo que había hecho muchas veces a solas en su cuarto, pero había algo, ver a su senpai de forma tan distinta a la usual, profundo comenzaba a formarse un deseo, quería un poco más, ¿podría tomar otro poco de ese Koushi tan seductor?

–Suga– lo llamó en un jadeo, avergonzándose de lo temblorosa que sonó su voz –Quiero más– pidió, el mencionado aparto el rostro de su cuello, sonriendo con coquetería

–¿Qué tanto? – beso sus labios al tiempo que su mano se concentraba en la punta de su erección –¿Hasta dónde quieres llegar? – Kageyama negó

–No lo sé– respondió agitado, solo quería más, Sugawara se aparto un poco para llevarlo a las bancas donde lo empujo con suavidad para que se sentará, una idea ya formándose en su mente

–Está bien, me dirás cuando quieras que pare entonces─ asintió con ambas manos apoyadas en la banca, tensó y nervioso –Tranquilo, no pretendo hacer nada que te disguste– dejo un beso suave en sus labios antes de arrodillarse entre las piernas ajenas –Y si no te gusta, parare– nada más dicho esto se inclino sobre el miembro duro de Tobio deslizando la lengua por toda la extensión, tomando las gotitas de líquido preseminal y sacándole un gemido gutural al setter, coloco su mano en la nuca del mayor luchando por contener los gemidos que se le escapaban entre las lamidas y besos húmedos sobre su erección, sintió la punta de la lengua sobre la hendidura en su miembro, sintió la boca llenándosele de saliva, su lengua jugueteando sobre él mientras esta vez ambas manos sostenían su cabeza, tiro la cabeza hacia atrás cuando su miembro entro en la boca de Koushi, gimió cada vez más desinhibido, cada vez dejándose llevar un poco más por la calentura, sentía el cuerpo ardiendo y no ayudaba el trabajo magnifico que hacia Suga sobre su pene duro y caliente.

El muchacho mayor se aparto un poco para tomar aire, jadeando miro a Tobio que le devolvió la mirada oscurecida por el deseo, se relamió los labios llevándose los restos de saliva que estaban en sus comisuras, su erección punzaba en sus pantalones, sonrió de lado tomando nuevamente los bordes del pantalón del menor, sacándolos por completo esta vez, junto a su ropa interior, beso el interior de sus muslos, subiendo y con ello empujando la pierna del chico cada vez más arriba obligándolo casi a recostarse sobre la incómoda banca, mordiendo el interior del muslo blanco se fijo en algo más allá de su erección, tomó su erección con una mano bajando hasta la base con besos húmedos, llegando a sus testículos cargados donde continuo, Kageyama curvo la espalda cuando su lengua se deslizo sobre ellos, antes de tomarlos en su boca, paseo la lengua sobre ellos, sacándolos luego para volver a lamerlos con más facilidad, deslizando la punta de la lengua por la línea que recorría el centro, su mano moviéndose con lentitud sobre su miembro endurecido, estuvo así un rato jugando con los testículos del menor dentro y fuera de su boca antes de volver a subir y meter de lleno la erección en su cavidad bucal, una de sus manos tanteo entre sus muslos, más allá, despacio deslizo las yemas por la entrada apretada del muchacho que se estremeció y levantó la cabeza ante la sensación de esos dedos en ese lugar tan intimo

–¿Me dejas probar algo?– Tobio quiso negarse por un momento, temeroso, pero esos ojos, la expresión rebosante de deseo en los ojos de Suga y el hecho de que lo había pedido sin dejar ni un momento de prestar atención a su miembro duro, lamiéndolo como una paleta, deslizándola por la parte inferior, justo debajo de la cabeza, obligándolo a gemir, haciendo contacto visual, jadeo, asintiendo cuando aquellos dedos rozando su entrada comenzaron a darle agradables cosquilleos, apoyo su peso completo sobre la banca nuevamente, dejándose hacer cuando Suga le separo las piernas más, sintió su boca más abajo, más allá de sus testículos, tuvo que cerrar los ojos y gemir cuando sintió la lengua del chico en un lugar desconocido pero que se sentía bien, demasiado bien, curvo la espalda y siguió gimiendo con la boca del albino pegada a ese lugar, apretó la banca bajo sus manos abriendo más las piernas.

Suga entre sus piernas sonrió apenas, encantado de las reacciones de su kohai, con sus manos separo los glúteos firmes y redondos dejando finalmente a la vista lo que estaba buscando desde que le abrió las piernas al menor, su lengua se mantuvo otro poco en el sensible perineo del muchacho antes de bajar un poco más, rozó con la punta la entrada del chico que se contrajo ante el contacto, se removió un poco antes de que Suga pudiera sostenerlo en su lugar, clavando los dedos en su glúteos mientras su lengua se pasaba sobre la entrada apretada del menor, jugueteo ahí, empujando ligeramente la punta una vez logró que el cuerpo ajeno se relajara de nuevo, estaba jadeando otra vez, su erección palpitando mientras su lengua estimulaba su ano, rodeándolo, antes de ocupar sus labios, chupando los bordes, aparto una de sus manos solo para buscar otra vez el perineo, tocándolo con suavidad consiguiendo más gemidos y jadeos, rodeo la entrada del pelinegro con su boca ocupando la lengua para empujarse dentro, embistiendo con ella, rozando ocasionalmente la piel con los dientes.

Tobio se estremecía, gimiendo, sudando como si acabara de estar en un partido más, tenía los ojos apenas abiertos, llorosos, nublados de placer, se sentía sobre estimulado, esto era muchísimo mejor que tocarse en la soledad de su cuarto, sintió la boca de Suga dejar finalmente su entrada y escucho su boca haciendo sonidos húmedos de succión sobre su trasero, se sobresalto cuando sintió una nalgada, se alzo entre sus piernas bajándose la ropa, dejando a la vista su miembro duro, goteando liquido preseminal, comenzó a masturbarse frente a él

–No es justo que solo tu te sientas bien Tobio– la mirada azulina del chico estaba fija en los movimientos del mayor, en la erección en su mano, inconscientemente abrió más las piernas, acomodándose para darle espacio a hacer lo que quisiera, Koushi lo notó y se acomodó entre ellas, apretó sus muslos y coloco su erección sobre él –Ayúdame ¿sí? – pidió con ese tonó de voz suave y seductor, Kageyama bajo la mano entre ambos, tomando ambas erecciones, comenzando a masturbar a ambos, el albino jadeo comenzando a embestir contra su mano, inclinándose sobre él para besarlo, el más alto correspondió al beso de inmediato, buscando con ansias la lengua ajena, enredándolas, luchando por el dominio sin importarles realmente quien ganaba, Kageyama se aparto para tirar la cabeza hacia atrás gimiendo por el orgasmo cercano, Suga bajo su mano para ayudar, frotando ambas erecciones con desesperación, buscando su propio orgasmo también, gimió con la mano de Tobio sobre la punta de ambas, chocando con ella cada vez que embestía, el mismo oji azul había comenzado a mover las caderas, ambos tan cerca, se vino primero Kageyama, cerrando los ojos y gimiendo más alto, llamando a su senpai entre gemidos, Koushi le siguió pronto, encorvándose sobre el cuerpo ajeno, en su placentera nebulosa creyó oír ruidos pero los ignoro, demasiado ocupado en acabar sobre el peli negro, se apoyo en el hombro de Tobio jadeante mientras la mano de este se posaba en su espalda baja, cuando aquella mano comenzó a moverse un poco más abajo la voz de alguien más los interrumpió

–¿Suga? – Kageyama escondió el rostro sonrojado parcialmente en el hombro del mayor quien había volteado sobre su hombro para encontrarse a Nishinoya en la puerta, confundido por la escena ante sus ojos –¿Me perdí de algo? – el menor de los tres intento moverse, pero la mano de Sugawara apretó la piel suave del muslo que sostenía, con el pantalón a medio bajar por todo el movimiento anterior, miro al mayor confundido por aquella acción

–Le estoy enseñando algunas cosas a mi adorable kohai– la sonrisa del albino delataba por completo sus malas intenciones –Es mi deber como su superior– el peli negro no entendía que estaba pasando entre ellos, solo sabía que lo mejor era salir de ahí en ese momento, para evitar avergonzarse más, desde su posición vio a Nishinoya pensativo, avanzó unos pasos cerrando la puerta tras él, dejo caer el bolso que traía colgado al hombro hasta hace un momento, caminando a paso seguro hasta ambos muchachos, Koushi se apartó del más alto consiguiendo que su rostro enrojeciera más, mantenía sostenido su muslo, impidiendo que cerrara las piernas, dejándole la vista del desastre que habían hecho sobre él

–¿Qué tal si dejas que tu senpai te enseñe algunas cosas? – Tobio alterno la mirada del albino al castaño buscando una respuesta

–Será solo si tú quieres– se inclinó para besarle la frente –Podemos parar justo ahora– y como para reafirmar su frase lo soltó, dándole espacio para moverse

–¿Y ustedes que harán? – inquirió con curiosidad, Nishinoya se cruzó de brazos haciendo una mueca pensativa

–Supongo que podríamos ir a casa de alguno y coger– Tobio casi se atraganta con su propia saliva mientras Suga reía –Ya me calenté y no me quiero quedar con las ganas– finalizó con firmeza, el oji azul un poco más recompuesto lo medito unos segundos, rememorando las placenteras sensaciones de antes y que el mismo había considerado seguir, con Suga, solo con él, ahora Nishinoya entraba en la ecuación, suspiró, tembloroso y nervioso

–Está bien– murmuró –Enséñame... senpai─ entendió que fue un error llamarlo así en esas circunstancias cuando sus pantalones y ropa interior volaron y tuvo al pequeño libero entre sus piernas con su lengua casi en la garganta, se tuvo que sostener de sus hombros gimiendo, lo besaba duro, sin compasión, buscando arrebatarle toda pizca de oxígeno, nublándole la cabeza con la lengua que se frotaba contra la suya, las manos más pequeñas deslizándose por la piel desnuda de sus piernas

–Noya déjalo respirar– golpeo con suavidad el hombro del libero quien soltó a regañadientes la boca del peli negro relamiéndose los labios con la mirada encendida, Suga se acomodó a sus espaldas, pasando la mano por su torso incitándolo a inclinarse y apoyar su espalda en él, una vez hecho esto sus manos viajaron camino abajo, rozando la piel expuesta que había dejado la camiseta a medio levantar, acaricio el interior de sus muslos muy cerca de su entrepierna aun dormida, deslizándose poco a poco, empujando sus piernas para que las abriera más dejándole espacio a Noya para explorar, el mencionado observaba en inusual silencio las acciones ajenas sobre el cuerpo del menor –Abre bien las piernas Tobio– jadeo cuando la lengua tibia de Suga se deslizo con suavidad por el lóbulo de su oreja izquierda, subiendo despacio, obedeciendo las órdenes del mayor separo más ambas piernas subiendo sus propias manos por su torso levantando más la camiseta que ahora le molestaba

–Eres muy provocativo cuando quieres, ¿no? – las manos de Noya tomaron la camiseta quitándola y limpiando de paso el abdomen manchado del anterior encuentro, dejando al pelinegro completamente desnudo entre ambos, jadeante ya por la expectativa, su miembro comenzando a despertar

–¿Ahora que senpai? – fue intencional, lo delato la sonrisita ladina y la mirada deseosa, Noya se mordió el labio colocando sus manos en el interior de sus muslos, apretando la piel pálida antes de arrodillarse en el suelo y hundir el rosto ahí, entre las piernas, dejando mordidas y marcas, obligando al pelinegro a estremecerse, tomo su miembro semi erguido masturbándolo con lentitud, las manos de Sugawara acariciaban su pecho deteniéndose en sus pezones, los tomo entre sus dedos, apretándolos y retorciéndolos haciéndolo jadear con la cabeza hacia atrás, la boca del mayor en su cuello besando, uniéndose a la tarea de Noya de dejar marcas en la piel clara

–Te pusiste duro muy rápido– deslizo la lengua por la erección de Tobio, jugando con la punta –¿Tanto te calienta tener a tus senpai toqueteándote? – el menor asintió agitado, sonrojado y algo perdido por la estimulación simultanea de dos puntos tan sensibles –¿Y aquí? – sus dedos estaban sobre su ano, acariciando los bordes –Te gusta– afirmo al ver como empujaba sus caderas hacia sus dedos, se apartó solo para rebuscar en su bolso

–¿Qué es eso? – musitó al ver la botellita en manos del libero, este sonreía con la mirada fija entre sus piernas, en la entrada apretada del peli negro

–Es para follarte– se acercó arrodillándose de nuevo –Para abrirte para nosotros y follarte bien– dejo caer el líquido sobre sus dedos, las gotas deslizándose cayendo sobre los testículos de Tobio –Primero voy a hacerlo con mis dedos– paseo el índice por los bordes ganándose jadeos, se removió un poco

–Tranquilo– la mano de Koushi ahora lo masturbaba con lentitud –Pararemos si no te gusta– le recordó, repartiendo besos por la piel desnuda, se enterneció cuando a tientas el muchacho busco su mano, Nishinoya soltó un bufido de diversión

–Créeme no vas a querer parar– hundió un poco el primer dedo moviéndolo un poco antes de meterlo entero, Kageyama jadeo incomodo, apretando la mano de Suga, no tuvo tiempo de quejarse sin embargo ya que la lengua habilidosa de Noya se encontraba sobre su perineo obligándolo a gemir.

Koushi estaba caliente, con su miembro completamente despierto otra vez por la vista privilegiada que tenía de Kageyama, apartó su mano de la erección ajena aprovechando las atenciones de Noya que movía su dedo dentro del interior caliente del menor mientras su lengua se encargaba de su perineo, obligó al peli negro a voltear el rostro para besarlo, mordiéndole los labios, empujando su lengua para buscar la contraria y enredarla en una deliciosa lucha, inconscientemente Tobio intento separar más las piernas, una idea comenzando a formarse en la cabeza de Nishinoya, hundió un segundo dedo con cuidado, con su lengua pegada al perineo, estimulando con suavidad, sus dedos se abrieron en el interior apretado, volvió a cerrarlos empujando profundo, buscando el ángulo justo, el oji azul cortó el beso de golpe gimiendo ante la repentina doble estimulación sobre su próstata, el castaño sonrió apartándose un poco

–¿Quieres parar? – Kageyama negó perdido –Dilo, dime que quieres que siga follándote con mis dedos– el menor gimió ante la constante estimulación a este lugar tan sensible –Se un buen kohai y dilo para mi–

–No pares...– vocalizo con dificultad, la respiración demasiado agitada, el cuerpo demasiado sensible –Por favor... sigue follan...dome con tus dedos... senpai─ echo la cabeza hacia atrás cerrando los ojos, la mano de Koushi en su erección y los dedos de Noya en su interior abusando de su próstata –Más...más fuerte...– enfocó los ojos del de segundo –Mete otro– y Noya obedientemente metió un tercer dedo, se quejó algo incomodo, pero la lengua de Suga lo distrajo

–Mierda...– murmuró –Kageyama– el mencionado abrió los ojos en medio del beso mirándolo, el albino negándose a dejarlo ir –Quítame el pantalón– obedeció en el acto, ansioso por ver al amiguito del libero, sus pantalones cayeron junto a la ropa interior –Que ansioso– dio un empuje duro –Nunca dije que me quitaras la ropa interior–

–Tobio está ansioso por ser follado– beso los hombros del más alto mientras levantaba las caderas para hacerle sentir lo duro que estaba –Ya lo haremos, déjanos disfrutarte otro poco– subió ambas manos por su torso ganándose más gemidos –Te ves tan caliente justo ahora–

–Deberíamos grabarte– separo los glúteos del chico con su mano libre apretando, disfrutando de la vista –Y enseñarte lo sucio y caliente que te ves... tan necesitado de sexo– Kageyama entrecerró los ojos sintiendo el orgasmo cerca, la constante estimulación sobre su cuerpo haciendo mella –Seguro mueres porque te follemos– embistió duro y lento –por tener dos penes abriendo tu trasero virgen– echo la cabeza hacia atrás con el nudo tenso al final de su vientre –llenándote de leche– y paró, Kageyama lo miro confundido e inconforme

–Aun no bonito– Suga lo aparto con suavidad –Tienes que complacernos un poco también– siguió mirando el camino que hizo Noya tomando su mano, guiándola a su erección, trago saliva envolviendo su mano alrededor moviéndola arriba y abajo haciendo suspirar al más bajo, la mano de Suga distrajo su atención tomando con suavidad su mentón –Abre la boca Kageyama– apenas consiguió acatar lo dicho cuando la punta de la erección del albino se hizo camino en su boca, despacio jadeando por la imagen que tenía del menor, su mano distraídamente masturbando a Nishinoya, incapaz de concentrarse en dos acciones a la vez, el castaño se tomó unos segundos para observar al oji azul, con las piernas aun abiertas, restos de lubricante visibles brillando en lo alto de sus muslos, su erección palpitante y la ajena en la boca, con el rostro sonrojado por la agitación

–Le estas prestando toda la atención a Suga, no es justo– se quejo colocando su mano sobre la de Tobio incitándolo a moverla

–Eso es porque soy su senpai favorito– el muchacho no respondió, procurando concentrarse en ambas tareas, en masturbar a Noya y comerse debidamente la erección de Suga

–Eso está mejor– volvió a jadear levantándose la camiseta, entrecerrando los ojos.

El muchacho del lunar tenía la mano en la nuca del menor, el cabello enredado en sus dedos jalándolo despacio, guiando los movimientos de su cabeza, jadeando y suspirando por la cavidad húmeda y caliente que lo tomaba, el movimiento de su mano fue detenido por el mismo libero, Tobio miro de reojo, estaba agitado y el cabello usualmente levantado se encontraba desordenado, con mechones cayéndole por la frente, Noya se relamió los labios echando su cabello hacia atrás antes de acomodarse entre las piernas ajenas

–¿Estas listo Tobio? – jalo las caderas del menor haciendo que por poco cayera –Ups, mi error– rio

–Sigue así y vas a terminar por espantarlo– se quejó Suga, con el ceño fruncido, la boca del bonito oji azul lejos de su erección, segundos después el muchacho se había acomodado abriendo las piernas lo mejor que pudo, tomando con su mano la erección del de cabello claro guiándola de nueva cuenta a su boca, gimió con el miembro ajeno en su boca cuando Yuu comenzó a masturbarlo, alineando su erección con su entrada dilatada, dio el primer empuja haciéndolo jadear, tensándose –Relájate– acarició el cabello del menor masajeando su cabeza, buscando relajar su cuerpo

–Solo dolerá al principio– sus dedos acariciaban la piel de su cadera y la otra mano se mantenía sobre su erección estimulando, se hundió lento, tanteando las reacciones de Kageyama, bastante satisfecho al verlo jadeante y sonrojado, jugando con el miembro de Koushi, lamiendo y volviendo a meterlo en su boca, quien igualmente sonrojado jadeaba al aire con ojos entrecerrados por las atenciones del menor –¿Duele mucho? – preguntó una vez entro por completo en el cuerpo del peli negro, Kageyama negó sustituyendo su mano sobre el miembro ajeno en lugar de su boca

–Es... raro– jadeo sonrojado cuando Noya dio el primer embiste, ardía un poco, pero no le disgustaba, incluso encontraba cierto placer dentro de aquel dolor, echo la cabeza hacia atrás encontrándose con los ojos de Suga fijos en él, sonrió ladino provocando que el pelinegro se sonrojara un poco más gimiendo en el proceso por los constantes embistes del más bajo, la mano de Koushi se deslizó por su mejilla hasta su mentón haciéndolo inclinarse más hasta estar prácticamente recostado en la incómoda banca

–Abre esa bonita boca para mi– musito seductor, Kageyama obedeció embelesado para posteriormente sentir al albino empujando su miembro erguido en su boca, dando embistes, cuidadoso, Noya frunció el ceño, molesto de la poca atención que le prestaban, empujo sus caderas en una estocada profunda, obligando al menor a encorvarse sobre sí mismo con los ojos cerrándose por la repentina corriente de placer, apretó los muslos con ambas manos, embistiendo duro el interior caliente del muchacho, sus gemidos aplacados por el miembro erguido en su boca

–Estoy aquí también– espeto, Suga rio entre suspiros de placer, estirando la mano para enredarla en el cabello del libero, acercándolo para besarlo, empujando su lengua en la boca ajena, obligando a Tobio a encorvarse un poco, Noya gimió contra la boca del albino, sus besos tan malditamente buenos, capaces de calentar a cualquier con rapidez increíble, Tobio, aprovechando el agarre débil sobre sus piernas aferro estas a las caderas del libero exigiendo más

–Más fuerte– exigió en voz alta volviendo a meter la erección de Suga en su boca, la suya goteando sobre su vientre pidiendo atención, Yuu se apartó del beso solo para complacer a su kohai, dando estocadas profundas, más rápidas, obligándolo a gemir y retorcerse, cerro los ojos dejando que ambos mayores lo arruinaran a placer, dedicándose a disfrutar de Nishinoya follando su trasero, incluso de Suga hundiéndose una y otra vez en su boca, un poco más profundo, el liquido preseminal dejándole un regusto amargo en la boca, bajo su mano para masturbarse, sintiendo el orgasmo cerca, el más bajito tomó la muñeca del chico deteniéndolo

–Aun no cariño– gimió en descontento, moviendo sus caderas contra las contrarias, sintiéndose cerca, tan cerca, cerro los ojos desesperado por venirse; abrió los ojos cuando las embestidas pararon –No soy el único que quiere follar tu lindo trasero– y en un movimiento inesperadamente rápido termino sentado en el regazo de Noya, su erección fuera, ambas manos separando sus nalgas dejándole una vista privilegiada al mayor de los tres de su trasero dilatado por la atención anterior, abrazo a Yuu sonrojado, respirando agitado escondiéndose en su cuello, gimió cuando sintió un par de manos extras en su trasero, el libero ahora acariciando su espalda mientras Suga exploraba hundiendo un par de dedos, arrastrándolos despacio

–Mierda Tobio, esta muy abierto– el mencionado solo se apretó más contra el libero, gimiendo nuevamente cuando Suga se hundió en su trasero, despacio, repartiendo besos por sus hombros, totalmente distinto a Nishinoya, se separo solo para recibir los labios del castaño, gimiendo en medio del beso arrebatador del muchacho, los labios de Koushi repartiendo caricias sobre la piel de sus hombros y cuello, comenzó a embestir lento, acariciando sus caderas, las manos de Noya subiendo por sus costados hasta su cuello, donde deslizo los dedos con lentitud rozando la piel, rodeando con su mano el cuello ajeno en medio del beso, manteniéndolo en su lugar, las manos de Kageyama bajando entre ambos cuerpos, buscando tenerlo más cerca para conseguir masturbar ambas erecciones, ganándose una mordida de labio y jadeos por parte del más bajo, Sugawara apretó las caderas ajenas aumentando el ritmo de las embestidas, obligándolo a separarse del beso para gemir, con los ojos azules brillantes, entrecerrados y las mejillas rojas –¿Se siente bien?– dio un empujo profundo, golpeando de lleno su próstata, cerro los ojos soltando un gemido al aire

–S-si... muy bien– respondió entre jadeos, moviendo su mano más fuerte sobre ambas erecciones, Nishinoya jalaba con suavidad su cabello dejando su cuello expuesto donde se dedico a dejar marcas y mordidas, con los ojos cerrados y la cabeza hacia atrás se dedicó a gemir retorciéndose de vez en cuando debido al placer, estaba disfrutando demasiado de la inesperada situación.

Abrió los ojos de golpe cuando se vio siendo levantado, las manos de Suga sosteniendo sus muslos, abiertos, acomodándolo para dejarle la vista de su interior dilatado a Noya, quien no dudo para acercarse, ayudando a Koushi a volver a hundirse en Tobio, el menor observaba la escena sin comprender demasiado, pronto hubo más lubricante en la situación, el miembro erguido de Yuu brillando por el liquido preseminal y el lubricante, el albino no se había movido ni una sola vez desde que habían cambiado de posición, el libero mantenía una ligera sonrisa ladina, la mirada encendida

–Esto te va gustar– acaricio el interior de los muslos ajenos acercándose más, alineo su erección contra en interior ocupado del muchacho y empujo, Tobio se tensó, nervioso –Tranquilo, respira profundo y relájate– lo miro directamente a los ojos –Confía en tu senpai– asintió tomando una larga bocanada de aire, sentía los labios de Suga dejando besos en su piel y sus pulgares acariciando sus muslos, entrecerró los ojos con la boca abierta dejando salir el aire que antes había tomado, Noya entrando de a poco, con cierta dificultad, gimió cuando estuvo completamente dentro, Suga igual de agitado con la boca pegada a su hombro, respirando contra la piel tibia, se quedaron ahí unos segundos, esperando a que el cuerpo del menor se acostumbrará a la nueva intromisión; Kageyama movió las caderas como pudo en la posición en la que estaba, incitando a ambos hombres a moverse, Nishinoya lo hizo primero, sacando la mitad de su miembro antes de hundirse de nuevo haciéndolo jadear, Koushi le beso el cuello empujando sus caderas hacia arriba, clavándose en él; comenzaron así a embestir el interior de Tobio que jadeaba y gemía sonrojado, con la boca abierta y la mirada perdida por el placer, cerro los ojos casi de forma inconsciente cuando la mano de Suga comenzó a masturbarlo, las manos del libero sobre su pecho jugueteando ocasionalmente con sus pezones, tantos estímulos estaban haciendo que perdiera la cabeza, ni siquiera había notado en qué momento había comenzado a gemir en voz alta ya sin ningún rastro de vergüenza, completamente entregado al placer de ser follado por sus dos superiores, se encorvo sobre sí mismo con el orgasmo acercándose peligrosamente, las embestidas certeras de ambos muchachos, abusando constantemente de su próstata, oía a Nishinoya gemir desvergonzado y la voz más acallada de Suga en su cuello donde estaba seguro habían muchas marcas, el albino no había abandonado ese lugar desde hace un rato y también había tenido a Noya en algún momento

–Me vengo– jadeo de forma ahogada, alzando más la voz, apretando los parpados, la cabeza en una nebulosa, su interior se apretó alrededor de ambos mayores al tiempo que el semen salía en tiras blancas, espesas, manchando su propio estómago, estremeciéndose ante la sensación del esperado orgasmo, su cuerpo se relajo entre ambos apoyando su peso completamente en Suga

–Mierda...– Yuu maldijo por lo bajo ante lo apretado del trasero del menor –Suga– jadeo el nombre del albino, ambos ocupados en ir más profundo, más fuerte dentro del anteriormente virgen trasero de Tobio, el albino gimió en respuesta, sintiéndose al borde igual que el más bajo, casi con sincronía perfecta cambiaron de ritmo, Suga entraba y Nishinoya salía, sus miembro duros frotándose no solo contra las paredes de Tobio sino que entre ellos dentro del caliente trasero del menor que aun jadeaba y gemía débilmente por el abuso a su próstata sensible por el reciente orgasmo, Nishinoya fue el primero en llegar, gimiendo en voz alta, cerrando los ojos concentrado en disfrutar de su orgasmo, el liquido blanco llenando el trasero de Kageyama, Koushi no tardo en seguirle, escondiendo el rostro en el cuello del peli negro, gimiendo ahí, clavando los dedos en los muslos pálidos que en ningún momento había soltado, ojos entrecerrados mientras su carga quedaba en el interior ajeno, salieron despacio luego de unos segundos, dejando a Tobio con cuidado en la banca que solo se quejó aun algo ido, parpadeando con pesadez, de pronto demasiado cansado

–¿Estas bien? – preguntó Koushi acariciando con suavidad la mejilla del menor, asintió buscando acurrucarse en el cuello del albino, enternecido lo rodeo con sus brazos –Creo que tenemos que limpiarlo– Noya estuvo de acuerdo y entre ambos se dedicaron a limpiar al muchacho lo suficiente antes de llevarlo a las duchas, donde como si fuera sorpresa, el pelinegro termino entre ambos mayores otra vez, llenando las instalaciones vacías con sus gemidos y el sonido de las embestidas; finalmente después de desahogar la calentura remanente en ellos acabaron por vestirse, teniendo Suga que cargar en su espalda a un adolorido y ya algo adormilado Tobio

–¿Crees que vuelva a ocurrir? – inquirió Noya mientras caminaban camino a casa del menor que dormía plácidamente en la espalda del mayor, Suga se encogió de hombros, una sonrisa ligera formándose en su rostro, una sonrisa que Noya ya conocía, miro al frente sopesando la posibilidad de volverse a ver involucrado en esa clase de situación, tal vez con alguien aparte del colocador menor –Si Daichi se entera te meterás en problemas–

–Yo solo estoy tratando de ser un buen senpai– se excuso antes de seguir hablando –Y si Kageyama viene a mí con dudas lo voy a ayudar – volvió a sonreír con el recuerdo tan fresco de Tobio siendo sometido por él y por el libero –O a cualquiera de mis kohais– Yuu rio recordando la primera vez que termino enredándose con el albino, en ese entonces también dijo algo sobre ser un buen senpai y termino empotrado contra una pared mientras Suga lo follaba, rio más fuerte al pensar que probablemente la mayoría del equipo había pasado por manos de Suga, es que era irresistible después de todo y malditamente seductor

–Eres un pervertido Suga– dijo entre risas, Kageyama se removió frunciendo el ceño por el ruido

–Tal vez, pero siempre hubo consentimiento– mencionó –Eso es lo que importa– Yuu solo asintió, siguieron el camino en silencio en medio de la noche, puede que lo ocurrido quedara solo en algo casual como puede que se volviera una constante, cosa que sinceramente no le molestaba, Kageyama era bastante complaciente durante el sexo, suspiro, sintiendo el calor subir por su cuerpo

–¿Quieres quedarte a dormir hoy? – preguntó mirándolo de reojo, esperando con ansias una respuesta positiva

–Claro– sonrió –Creo que aun me queda algo de energía– añadió, silenciosamente convinieron alargar un poco más la noche, esta vez en casa de Noya, luego de dejar a Tobio en casa por supuesto.

¡Cuéntale a Mejillas_de_mochi lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

1

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

2

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

0

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes

Otras recomendaciones

How To Tame A Beast- An MC Romance

Lisa: Beast the club Enforce meets Emma at the pizza restaurant. And no stopping him from dating, loving and claiming her. What a sweet sexy Beast .

Leer ahora
Nous deux ? Impossible !

Cathy: Très belle histoire. Très bien écrit. Beaucoup d'intrigue. On voit encore une fois du harcèlement. Heureusement tout se fini bien.Ce roman pour moi est plus à faire lire à des personnes d'âge mûrs vu les scènes un peu hot. Belle écriture.Bravo à l'auteur.

Leer ahora
Claimed by the Knight

Emily012: Raze and Freya make every moment unforgettable.

Leer ahora
SLANE | 18+

nilaytasci2: Der Roman ist wirklich der Hammer ich habe ihn förmlich verschlungen ich habe ihn sogar mehrmals gelesen weil er mir so gut gefallen hat ich hoffe so sehr das er bald fortgesetzt wird der kliffhäger am ende hat mich was um den Verstand gebracht als ich ihn das erste mal gelesen habe die Story die Ch...

Leer ahora
Knight Takes Bishop

Diana: Muy buena historia tensión y redacción en la lectura se siente el aura, se transporta y vive uno la historia buenísima 100% recomendable. 🥰

Leer ahora
Til Kingdom Come

Clyrene Mason: Love the story!!! Beautifully written. I love a gangster being soft for his woman. I love the story line

Leer ahora
Under his Command: My best friend's Dad

Angelique: This is romantic porn i loooooved this book so much!

Leer ahora
Alpha Company - Xavier Caldwell

Hallo: Schöne Geschichte, habe sie in einem Rutsch durchgelesen. 🍀🥰🔥❤️

Leer ahora