Prólogo
El gimnasio debería estar vacío, sin embargo, el sonido de las noticias nocturnas en el televisor llena el espacio.
—Y en otras noticias, el día de hoy, alrededor de las 6 pm, el empresario Eilus Herald fue encontrado muerto dentro de las inmediaciones de su empresa, Farmacéuticas Herald.
—¡Zas! —resuena el impacto en el saco de boxeo. (Gritos de ayuda y clemencia inundan la noche pero son inútiles).
—Hasta el momento, la policía no ha informado de las circunstancias de la muerte de este importante empresario.
—¡Zas! (La sensación de manos tocando su piel llena de rabia sus puños).
—A pesar de que se descarta que realmente se trate de un ajuste de cuentas, la empresa y las autoridades no han desmentido o corroborado la información.
—¡Zas! (Las voces llenas de obscenidades hacen eco en su mente).
—A nombre de Hermes noticias, enviamos nuestro más sentido pésame a la familia Herald y los mantendremos informados.
—¡Zas!
Lágrimas furiosas corren por sus mejillas. A pesar de que el tiempo ha pasado, en días como el de hoy, su mente lo traiciona trayendo el recuerdo del día más espeluznante de su vida. A su mente no solo vienen las escenas incluso los olores de esa noche inundan sus fosas nasales como si no hubiese pasado el tiempo.
Justo en el momento que fijó su mirada en el televisor, la pantalla cambió, se mostraba una foto del fallecido y una voz de fondo daba más información mostrando una serie de imágenes que respaldan la historia de éxito del joven alfa.
Una sonrisa cruza su rostro a pesar de las lágrimas y una vez más recuerda que tiene una razón para seguir adelante.








