Vectores en marvel

Sinopsis

Marvel: control vectorial . . . . . . La imagen no me pertenece

Genero:
Action/Scifi
Autor/a:
H_ell1
Estado:
En proceso
Capítulos:
18
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

En alguna parte de la bulliciosa ciudad de New York, se encontraba en un oscuro anochecer alumbrado solamente por la luna y edificios cercanos.

En un oscuro callejón se observaba como un joven de piel pálida con unos ojos color sangre, parecido a un fantasma , caminaba lentamente hacia dirección desconocida demasiado tarde, despreocupado por los peligrosos criminales, el seguía su caminata.

Detrás de el seguido por un hombre encapuchado durante un tiempo, cada vez más cerca con paso rápido ya se encontraba a menos de un metro detuvo al chico con un toque en el hombro.

-detente-dijo el desconocido procediendo a sacar un arma de su bolsillo y apuntando, exigió que entregará sus pertenencias.

Las sombras del edificio aledaño ocultaba la siniestra escena, por parte del albino parece expresar sorpresa por la pistola

-dame todo lo que tienes - repitió el ladrón con el dedo en el gatillo

-primero muerto- expreso recompuesto y sin temor el peli blanco frente al cañón del arma

-acaso quieres que te dispare- dijo el hombre exasperado

-quedate quieto- sigue diciendo, mientras el joven da la vuelta para marcharse

-¡maldicion!- grito el encapuchado accionando del gatillo del arma disparo a quemarropa conun

¡bang!

Resonando por el callejón y el sonido de un cuerpo cayendo al piso. Era el mismo ladrón que disparó hace un instante atravesado por la bala que perforó su abdomen y órganos internos desangrando por dentro sus tejidos, tirado en estado de shock pues era incapaz de ver como el perdigón parecía rebotar al contacto con la piel del albino doblando su dirección volviendo al cañón del arma y atravesarla completamente llegando a su cuerpo.

El adolescente de aspecto débil continuó su marcha por las calles sombrías de Nueva York, ajeno al caos que dejaba tras de sí. La bala que había rebotado en su piel pálida no dejó rastro de herida, desafiando las reglas convencionales de la física.

En su camino, se cruzó con un par de maleantes que, aterrados, observaron la escena sobrenatural. Susurros se extendieron por la ciudad sobre un mutante asesino.

Mientras tanto, el cuerpo del ladrón caído yacía en el suelo, su mirada reflejaba el asombro y el terror ante el fenómeno inexplicable que acababa de presenciar, terminando su pánico al caer desmayado.

.

.

.

En la tranquilidad de su mente, detectó una presencia telepática cercana. Un susurro psíquico que le instaba a dirigirse hacia un lugar específico. Con pasos decididos, se adentró en callejones más oscuros, guiado por la conexión telepática que le impulsaba hacia un destino desconocido.

El consciente de alguien asomándose desde su hombro. El joven, se giró lentamente, sus ojos carmesíes destellando con curiosidad mientras se sumergía en la mente del extraño.

El hombre encapuchado, cuyo rostro permanecía oculto en las sombras de su capucha, habló en su mente con un susurro misterioso.

“He oído hablar de tus habilidades. Una combinación única que puede ser usada para el bien o para el mal- sin revelar sus pensamientos, respondió con calma,

-¿Quién eres y qué es lo que buscas?-

La figura encapuchada sonrió de manera enigmática.-“Me llaman Magus, y tengo una propuesta intrigante para alguien con tus talentos. Una alianza mutante para acabar con la persecución a los nuestros.”

Un aura de misterio rodeaba la conversación, mientras parece que consideraba las palabras de Magus. El mutante adolescente abrumado por sus pensamientos dirigidos hacia “Magus” y su conexión con los secretos mutantes ,estaba a punto de tomar una decisión en las oscuras callejuelas de Nueva York.

El denominado Magus parecía simplemente esperar la respuesta del albino, quien desconocía la constante energía psíquica dirigida hacia él. En un instante, su estado comenzó a debilitarse y fue sometido por un dolor opresivo, derrotado mentalmente hasta caer sobre el asfalto. Magus, utilizando su poder telepático, azotó el cuerpo del albino contra el suelo.

La tormentosa lucha mental continuaba mientras el albino luchaba por resistir el asalto telepático de Magus. Cada intento de defenderse se encontraba con una respuesta más fuerte y despiadada. En el suelo, el albino se retorcía, atrapado en una batalla que iba más allá de lo físico, sin poder usar su habilidad vectorial.

Magus, con una sonrisa siniestra, intensificaba su ataque, explorando cada recoveco de la mente del albino. Sin embargo, en un destello de determinación, el albino canalizó sus propias habilidades psíquicas despertando completamente su gen-x, contraatacando con una fuerza sorprendente.

La lucha psíquica creó ondas de energía que resonaron en el ambiente, atrayendo la atención de quienes se ocultan por el oscuro callejón. Mientras la batalla se intensificaba, ambos luchadores parecen se encontraban al borde de un abismo mental, donde la victoria no solo significaría el dominio físico, sino el control total sobre la psique del otro.

En medio de la batalla mental, el albino, aún retorcido en el suelo, se aferraba a su determinación. A pesar de la imposibilidad de usar sus habilidades vectoriales, su resistencia psíquica se convertía en una fuerza indomable.

Magus, sorprendido por la ferocidad del contraataque, se vio momentáneamente obligado a retroceder. Sin embargo, una sonrisa siniestra no abandonaba su rostro, indicando que la lucha estaba lejos de concluir.

Las ondas de energía psíquica continuaban resonando en el callejón, creando un espectáculo sobrenatural que no pasó desapercibido para los presentes.

A medida que la intensidad de la batalla psíquica aumentaba, una presencia misteriosa emergió en el callejón. Magus, recuperando su compostura, desató una nueva oleada de poder, envolviendo al albino en un aura oscura.

En un instante, un grupo de individuos encapuchados emergió de las sombras. Eran secuaces de Magus, y su tarea era clara: tomar al albino como prisionero. Con movimientos precisos, lo sujetaron y lo arrastraron hacia la oscuridad, mientras las ondas de energía psíquica se disipaban en el aire.

La sonrisa triunfante en el rostro de Magus indicaba que esto era parte de un plan más grande.

El desconocido con una mirada fría y despiadada, supervisaba cada paso del proceso. Los secuaces, sigilosos y eficientes, llevaban a cabo procedimientos que iban más allá de la comprensión del albino para retenerlo.

El callejón, ahora vacío y silencioso, ocultaba los horrores que se desarrollaban en su interior.

El destino del albino pendía en la balanza, sumergiéndose en un abismo de incertidumbre mientras se convertía en el sujeto de experimentos que cambiarían para siempre el curso de su existencia.

.

.

.

Aún recuerdo la mañana, menos de un año que despertaron mi poder latente para mí mala suerte era un mutante , el dolor insoportable en mi cabeza luchando por salir, no era la primera vez que lidiar con poderes.

Todo inicio con el haber nacido con albinismo alertó a mis padres de ser un posible portador del gen x que tan solo resultó en un defecto genético natural mío, viviendo relativamente tranquilo durante diez años pensando en mí condición como solo algo natural ,los médicos dejaron de recetar las medicinas necesarias para mí al observar que ninguna hacía un efecto real en mi vista y piel, las recomendaciones de no estar expuesto al sol con ropas inadecuadas por mi seguridad dejaron de importar cuando se dieron cuenta que podía estar expuesto por tiempo prolongado sin que me pasará nada, con edad de diez años entre a la escuela sin estar cubierto cada centímetro de mi cuerpo con ropa.

A la edad de catorce años descubrir mis poderes psíquicos sobre los vectores, en clases de física al calcular la trayectoria y magnitud de mi borrador que pronto se volvió uno volador, pude sentir como mi cerebro hacia calculo tras cálculo constante para poder lograrlo durante unos segundos. Mis habilidades psíquicas se mantuvieron ocultas hasta esa fatídica mañana hace menos de un año.

Mantenía en secreto mis habilidades, temiendo la reacción de los demás. La soledad se volvía mi compañera mientras trataba de comprender y controlar mis nuevos poderes.

Experimentaba con pequeños objetos, desarrollando gradualmente mi destreza en la manipulación de vectores. La escuela se volvía un desafío, pero también un lugar donde podía ocultar mis habilidades mientras seguía explorando su alcance.

En esa mañana el dolor en mi cabeza persistía, pero la curiosidad y el deseo de dominar mis habilidades eran más fuertes. La telepatía en un joven de quince años es demasiado tentadora para no usarlo en quien pase por la vista.

Sin embargo, la telepatía era un nuevo y desconcertante capítulo en mi vida de mutante. El dolor punzante en mi cabeza mientras intentaba filtrar los pensamientos ajenos era insoportable. Aprendí a controlar esta habilidad un poco para protegerme de la invasión constante de pensamientos ajenos al no saber usar mi nueva habilidad del gen x.

Al pasar el tiempo sentí la necesidad de usar mi poder al límite pero la inexperiencia e inestable de mi poder telepático en las calles me llevo usar mi control vectorial para golpear pandilleros como un vigilante.

Mi vida dio un oscuro giro cuando, en un intento desesperado por protegerme en las calles, dejé que la sed de poder y control me dominara. Redirige golpes y balazos con mi control vectorial, sintiendo la euforia momentánea de la venganza. Sin embargo, mi descenso a la oscuridad culminó cuando fui capturado y llevado a un lugar desconocido.

Ahora, estoy encerrado en un lugar siniestro, donde las paredes resonantes con los susurros de experimentos y la maquinaria ominosa que rodea mi existencia.

El psíquico, el responsable de mi captura, busca desentrañar los secretos de mis poderes para sus propios fines oscuros.

La ironía no se pierde en mí: de buscar venganza en las calles a convertirme en el sujeto de experimentación. Mi inexperiencia y mal uso de mis habilidades me llevaron a este abismo de incertidumbre, donde la promesa de poder se ha transformado en una pesadilla de la cual no puedo escapar. Ahora, enfrento la prueba definitiva de resistencia, mientras mi cuerpo y mis poderes son sometidos a un escrutinio implacable.

En la oscura celda donde me encuentro prisionero, el tiempo se desdibuja entre las sombras y el eco de mis pensamientos. Con cada día que pasa, mi determinación de escapar y vengarme de aquellos que buscan suprimir mis poderes se fortalece.

Observo cada detalle de la celda, buscando cualquier debilidad en la estructura que pueda aprovechar. Los susurros de experimentos cercanos me recuerdan constantemente el peligro que enfrento, pero también alimentan mi determinación de liberarme de esta pesadilla.

Cada oportunidad se convierte en un rayo de esperanza en mi monótona existencia encerrada. Planifico meticulosamente mi fuga, esperando el momento adecuado para desafiar a la maquinaria opresora que intenta comprender y controlar mis poderes.

Aunque la incertidumbre y el miedo me rodean, la llama de la venganza arde en mi interior. Mientras cada día pasa, mi entrenamiento y dominio de mis habilidades crecen, preparándome para el enfrentamiento inevitable que decidirá el destino de aquellos que han jugado con mis poderes. La promesa de poder que una vez me sumió en la oscuridad ahora se convierte en la fuerza que me guía hacia la luz de la libertad.

.

.

.

.


Cada día encerrado fortalece mi determinación de venganza. En las sombras de mi celda, afino mi control vectorial al no ser suprimido completamente por la máquina antimutante, moldeándolo como una herramienta afilada lista para cortar mis cadenas. La promesa de poder que una vez me sumió en la oscuridad ahora se convierte en la fuerza que me guía hacia la luz de la libertad.

Entrenando en secreto, siento cómo mis habilidades se vuelven más afiladas, más precisas. La celda que alguna vez fue mi prisión se convierte en mi campo de entrenamiento. Cada movimiento, cada respiración, es un paso más hacia la liberación.

Mis pensamientos se centran en el enfrentamiento inevitable. Imagino la sorpresa en los ojos de aquellos que creían que podían controlarme. La venganza se mezcla con la sed de justicia, y cada fibra de mi ser anhela el momento en que pueda romper las cadenas que me atan.

Con cada día de entrenamiento, mí control de vectores del entorno requiere enormes cantidades de cálculos, debido al hecho de que se tiene en cuenta incluso las fuerzas invisibles, inaudibles e imperceptibles, o de lo contrario puede causar enormes daños. La capacidad de cálculo para usos sencillos a los más difíciles, el proceso de manipulación vectorial no supone más esfuerzo que realizar operaciones aritméticas simples.

El momento del enfrentamiento inevitable finalmente llega cuando decido desafiar a Magus y sus secuaces. Emerjo de las sombras de mi celda con mi control vectorial activo, desatando toda máquina y cadena de mi camino.

Con un potente golpe, sale volando por los pasillos mi camilla, derribando a los guardias. El aire circundante se encarga de mantener a todos en su lugar; haciendo cálculos tras cálculos, mi cerebro aumenta considerablemente la presión en el pasillo, esperando su llegada.

La sorpresa en los ojos de Magus es palpable cuando me enfrento a él con mi poder. Una lanza de aire acelerada, dirigida a matar únicamente a mi objetivo. Sin embargo, la realidad golpea con fuerza. Magus, hábil y maestro de las artes telepáticas, utiliza sus poderes para contrarrestar mi ataque y feroz intento de liberación. De nuevo utilizo la presión del aire en su contra y lo comprimo en estacas, detenidas fácilmente de nuevo por su escudo de energía psiónica.

A pesar de mi entrenamiento y determinación, me veo una vez más sometido por su poder y dominio mental, haciéndome caer rendido e inutilizado, con mis extremidades dormidas.

La ironía pesa en el aire mientras mi intento de venganza se convierte en otra derrota. Soy arrastrado de nuevo a la oscuridad de la prisión, con las cadenas más apretadas que nunca, tirado sobre esta camilla sin poderes. La promesa de libertad se desvanece, dejándome sumido en la frustración y la impotencia.