Prólogo
Una brisa serpentea por los barrios abandonados para luego morir contra tu ventana. Despiertas en penumbras y silencio. Pensamientos acuden a tu mente como fantasmas de vidas pasadas y te recuerdan donde estás.
Tus pupilas danzan investigando la habitación que lentamente comienza a enseñarte sus huesos.
Allí, tendido en el suelo, decides
- Ponerte de pie
- Echar un vistazo
Echar un vistazo
La superficie fria del suelo te tranquiliza. Giras el cuello de un lado a otro y no distingues a nada ni a nadie. Comienzas a mover manos y pies mientras la sangre obediente circula por tus dedos.
Los objetos de la habitacion se van transformando en siluetas y tus ojos se fijan en la puerta de entrada, donde un armario de madera continúa bloqueando el acceso.
Tras dar un paso, contemplas la mesa donde te espera el cuaderno.
Caminas hasta la mesa y tomas asiento
Ignoras la mesa e investigas la habitacion
Caminas hasta la mesa y tomas asiento
La mesa parece hablar a traves de la madera. Ayer no la oías, te quedaste alli sentado mientras tu mirada buscaba otras cosas. Hoy es diferente.
Cuando das el primer paso, el parqué chirría bajo tu pie. Te paralizas y aguzas el oído...
Sin embargo, no es la primera vez que sucede. Tienes que encontrar una forma de silenciar el bendito parqué.
Te cercioras una vez más de que nadie te ha oido y continuas hacia la mesa.
Te sientas en la silla y frunces el rostro al sentir el respaldo de metal. A continuación, coges el mechero y enciendes una vela. La zona se ilumina de inmediato al ritmo de la llama.
Algo dentro de ti arde en deseos de expresarse, de contarlo todo. Crees oir un coche a la distancia pero el ruido desaparece tan rapido que no te da ocasion a pensar en él.
Estiras tu mano sobre la mesa y coges el unico boligrafo que te queda. El cuaderno parece exigirte que des explicaciones. Ayer estuvieste horas frente al endemoniado objeto; hoy, sin embargo, la batalla parece decantarse en tu favor.
Tras suspirar, escribes:
Mi nombre es Chae Hyungwon. El reloj en mi muñeca me advierte de que son las 04:13 de la madrugada. La electricidad se ha convertido, ironicamente, en un lujo del pasado.
¿Por donde empezar?...
Antes de que todo esto se convirtiera en una nube de putrefaccion y gritos pasaba la mayor parte de mi tiempo en:
El gimnasio
Mi oficina privada
La universidad
La biblioteca
La biblioteca
Libros polvorientos, libros nuevos... todos formaban parte de mi mundo. Catalogarlos era mi trabajo y necesidad, leerlos estudiarlos mi objetivo.
Jamás olvido lo que he estudiado.
Por aquel entonces vivía en un piso en el sureste con mi pareja.
Mientras escribo y te pienso, Jungwon, unas turbinas rugen en el cielo... los ilusos aun creen que pueden retomar la ciudad. ¿Para que, Jungwon, para que?
Otra explosion mas, demasiado cerca
El mismo polvo de yeso que respiro rodea ahora estas palabras. Y ¿para que? Habria que bombardear toda la ciudad. Me siento como Anna Frank; me siento como ella pero sin sus ganas de vivir.
Si tan solo estuvieses tu, el hombre de mi vida a mi lado... ¿que hable con Jungkook?¡Tu y tus ideas! muy bien...
¿Que, Jungkook? ¿Que donde esta Jungwon ahora? ¡eres curioso! te lo contaré. Pero será mejor que empiece por el principio. Por el dia en el que todo se fue al infierno
Recuerdo que viajaba en el metro y...