Mushoku Tensei - Un Nuevo Jugador

Sinopsis

Entre la gente de la raza Migurd ha nacido un niño peculiar, parece que un nuevo reencarnado ha llegado a estas tierras 5 años antes que el propio Rudeus. Sin embargo, este niño no posee recuerdos de su vida pasada más allá de los conocimientos teóricos y la lógica de su tiempo. ¿Será este un nuevo peón de Hitogami, o la clave para un éxito temprano de Rudeus?

Genero:
Fantasy/Adventure
Autor/a:
Edaís
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

El pequeño demonio

Dentro de una casa de estilo tribal, cuyo techo era el caparazón de una tortuga gigante, un bebe de cabello azul es mecido en los brazos de su madre, una mujer de cabello y ojos azul marino; vestía un camisón de tela blanca bastante holgado, su apariencia no parecía ser la de alguien con edad para tener un hijo.

«Hmm… ¿D-Dónde estoy? ¿Quién es esta niña?»

Elevé mis brazos en su dirección.

«¿¡Eh!? ¡¿Por qué tengo manos de bebe?!»

>>Oww, ¿el pequeño Sephyro está inquieto?

¿Sephyro? ¿A-Acaso…? ¡¿reencarné!?

Un chico de apariencia similar a la de la mujer entró en la tienda, su sonrisa y ojos brillantes denotaban una enorme emoción; iba vestido con telas reforzadas de cuero.

>>¡¿C-Cómo está mi campeón?!

Se apresuró a llegar a un lado de su esposa, sus ojos se cristalizaron al ver al pequeño envuelto en tela.

>>¡Es idéntico a ti!

«L-Lamento interrumpirlos, pero. ¿¡Podrían decirme qué pasa!?»

«¡Espera! ¿Por qué puedo oírlos si no mueven la boca?»

>>¿Sientes sus pensamientos?, son como pequeños murmullos.

>>Me alegra saberlo... temía que le pasará lo que a "ya sabes quién".

>>Cariño, no deberías pensar de esa forma cerca del bebé.

>>Lo siento, es solo qué, de verdad me aterraba esa idea...

>>Aún así, lo amariamos tanto como ahora.

>>Tienes razón...

Mi aparente padre me tomó en sus manos y me levantó, mi cuerpo estaba desnudo, pero extrañamente no sentía vergüenza, ¿será porque mi cuerpo es aún muy joven?

>>Bienvenido al mundo, pequeño Sephyro.

Me alegra sentirme amado, pero… ¿De dónde vengo? ¿Por qué no recuerdo nada? Tengo memorias de un mundo distante, tecnología, ropa, filosofía, ciencia, arte e historia. Entiendo perfectamente esos conceptos, ¿pero por qué no recuerdo una vida pasada?

>>¡Mira su carita! Pareciera que está analizando su entorno, debió salir igual de inteligente que su madre...

>>Jaja, ay cariño. Estoy segura que será un hombre valiente y astuto como su padre, ven deja le doy de comer.

>>Me emociona solo de pensar en quién se convertirá, aunque nuestra pequeña aldea puede no ser muy "emocionante", vivirá feliz y tranquilo.

«Feliz… me gusta esa palabra, siento que llena el frío hueco de mi corazón…»

Cuando mi papá me entregó mamá, ella se descubrió su pequeño pecho para amamantarme, la verdad me sentía muy incómodo, pero mi estómago me dolía y rugía, así que, a regañadientes, acepté la leche…

«Sabe mejor de lo que esperaba.»

«Supongo que este es el inicio de mi nueva vida, sin recuerdos de la anterior, espero poder dar lo mejor de mí…»

Después de unos días, comencé a gatear alrededor de la casa, el suelo era de una tela gruesa de buen aislamiento, me gustaba revolcarme en ella. Luego comencé a poder comunicarme telepáticamente, fue muy difícil al principio, ya que tienes que abrir un canal mental por el cual enviar la información, extrañamente no me costaba recibirla, conforme crecía, podía oír incluso la conversación entre otras personas que no me involucraban.

Varios amigos de mis padres entraron a la tienda y me veían con cariño, por suerte ya tengo ropa. Lo que me sorprendía era lo jóvenes que todos eran, como si fueran niños de secundaria.

¿Estoy en alguna especie de tribu rara? Las paredes parecen estar hechas de arcilla y no hay puertas, solo una tela colgada en la entrada principal.

Las camas son un montón de cobijas en el suelo, hay una fogata en el centro con su respiradero y algunos utensilios de metal, desde luego parecen estar muy atrasados tecnológicamente.

Entrenando mi motricidad, agarré un cuchillo y comencé a moverlo.

«Es difícil darle órdenes a este cuerpo…»

>>¡Sephyro suelta eso!

Mi mamá entró corriendo al verme con el cuchillo, quitándomelo de inmediato y poniéndolo en una estantería elevada.

>>¡Debes tener cuidado con eso!, ¡te puedes cortar!.

Me tomó entre sus brazos y comenzó a mecerme, yo podía sentir su corazón acelerado… Me alegra tener padres cuidadosos, pero puede que compliquen el intento de acelerar mi crecimiento…


Hoy, finalmente, me sacaron de la casa; el desértico sol me deslumbró por unos segundos, cuando recuperé mi vista, pude ver decenas de casas iguales a la mía, unidas por un camino labrado de piedra lisa, con unas bardas de madera en los bordes.

Había un poco de pasto creciendo para mi sorpresa, pero la mayoría del suelo era arenisca.

«Mi cuerpo resiste bien el calor del lugar.»

Llevándome en sus brazos, mi mamá me llevo por el vecindario, que estaba bastante animado; niños corriendo por ahí y adultos platicando de sus pacíficas vidas.

Mi papá era el líder cazador de la tribu, por lo que no suele estar en casa; ellos son los que se encargan de traer alimento. Las mujeres se dedican a los niños y los hombres a la caza, parece funcionarles bien.

Mientras caminábamos pude oír una voz deprimida, no pude identificar a la persona, pero sus pensamientos eran fuertes ondas de tristeza.

>>Roxy... por favor cuidate...

Su tristeza despertó mi curiosidad, contrastante con la paz del resto del pueblo. Sinceramente, me gustaría saber más acerca de esa tal Roxy, tal vez, cuando pueda hablar correctamente, le pregunte a mis padres.

Por fortuna mi crecimiento iba viento en popa, logré comenzar a caminar al poco tiempo y mis dientes comenzaron salir, solía mordisquear un trozo de tela para asegurarme que crecieran bien.

Cuando mi madre estaba cocinando, me escabullía a por un trozo de carbón, de la leña quemada, y comenzaba a escribir mi antiguo idioma en una esquina de la casa, para después rayarlo todo y no dejar evidencias.

Conforme iba mejorando mi habla telepática, mis padres comenzaban a hablarme sobre como somos vistos por el resto de razas; básicamente nos consideran unos inadaptados. Cuando pregunté por nuestro aislamiento del mundo exterior, ellos simplemente dijeron que así siempre había sido, lo que quiere decir que la razón original fue olvidada hace ya mucho.

Dejando atrás la leche materna, comencé a comer caldos y sopas, las verduras eran traídas por comerciantes ambulantes a cambio de pieles y carne.

Una vez pude caminar sin caerme, se me dio la libertad de salir de casa a jugar con otros chicos, sin embargo, no me encantaba del todo la idea, supongo que lo de ser antisocial es algo que se lleva en lo profundo.

En su lugar, comencé a buscar algo parecido a una biblioteca,sin embargo, no encontré nada ya qué todo el conocimiento es transmitido “oralmente”.

«Tengo recuerdos de las consolas de videojuegos y el internet, suenan más divertidas que mi situación actual…»

A pesar de ello, y por insistencia de mis padres, intenté jugar con los niños de mi edad; algunos iban a dibujar al círculo de piedra que está en la colina del pueblo, otros prefieren jugar a las escondidas o a las traes, en lo personal, preferí quedarme dibujando.

El círculo de piedra estaba lleno de garabatos hechos con tiza blanca, sin embargo, hay una especie de glifos ya erosionados por el tiempo.

«Tal vez la función de este círculo ya fue olvidada…»

Comencé a dibujar lo primero qué se me viniera a la cabeza, en realidad no tenía demasiadas ganas de hacerlo, pero no me quedaba de otra.

Mientras rayoneaba la piedra, el grupo de chicos, que jugaban a las traes, entró en nuestra área y comenzaron a corretearse entre ellos, riéndose.

«Qué molestos…»

Entre el revoltoso grupo, hubo una chica qué me llamó la atención; vestía un vestido de tela blanco con unos pocos bordados rojos y llevaba una coleta de caballo baja. Se veía más serena que el resto, además, tenía una sonrisa bastante tierna...

«¿¡En qué estoy pensando!?»

Sacudí mi cabeza y traté de volver a mis dibujos, pero su risa me hacía voltearla a ver una y otra vez, no fue hasta qué el grupito volvió a correr a su área qué ella también se fue.

No mucho después de eso, yo también terminé yendo para la casa, me sacudí el polvo antes de entrar.

>>¡Ya llegué!

Dije usando telepatía

>>Estoy en la cocina pequeño, dame unos minutos

>>¡Okey!

Me senté en nuestro "comedor", qué en realidad solo era una mesa al nivel del suelo en la que nos sentábamos alrededor, cómo de costumbre, papá no llegará sí no hasta la cena…

>>¿Cómo te fue con los otros niños?

Preguntó mi mamá mientras servía la sopa

>>Todo bien, solo qué... creo que me gusta estar más en casa que afuera.

>>Lo entiendo, pero recuerda qué es importante que te lleves bien con los vecinos

>>Lo sé, lo sé...

«Digo eso, pero en realidad no me interesa mucho llevarme bien con los otros niños… Preferiría aprender más de este mundo»

>>Oye mamá... me estaba preguntando, ¿sería posible qué me hables más de lo qué esta más allá del pueblo?

Ella me miró con curiosidad, y algo sorprendida, me preguntó

>>¿Lo qué hay más allá de la tribu? ¿Por qué la pregunta?

>>Es qué, nunca he sabido de dónde vienen los mercaderes, y me gustaría saber.

Fue lo mejor qué pude inventar

«¿Acaso es raro qué los niños sean curiosos en este mundo? No creí qué me afectaría tanto no tener el internet a la mano para informarme… En comparación, me siento con los ojos vendados»

>>Pues, más allá de la tribu, sigue el continente demóniaco, un vasto desierto con algunos oasis y muchos monstruos. Los únicos lugares habitados son la ciudad de Drakaris, la ciudad de Kurasuma y el puerto del Sur.

Me quedé en silencio escuchando atentamente a mi madre, mientras sorbía mi sopa.

>>Hay alguna qué otra tribu nomada o establecida dispersa por ahí, pero eso serían básicamente los alrededores.

>>Ya veo... muchas gracias mamá

>>No hay de qué, si quieres puedes preguntarle más cosas a tu papá, él es quién mejor conoce el territorio.

>>¡Si!

«Si se llama continente demoníaco, eso quiere decir que, ¿yo soy un demonio? Pero parece qué no somos del tipo qué tiene cuernos, ¿eso quiere decir qué soy longevo? Genial, ahora tengo más preguntas...»

>>Se te va a enfriar la sopa si sigues tan absorto en tu cabecita jaja

La voz de mi madre me sacó de mis pensamientos

>>Ah, si. Gracias mamá.

Seguí comiendo aún con muchas preguntas sin resolver, parece qué tendré que hacer mucho más trabajo de campo si quiero entender más de este nuevo mundo y sus reglas...

Una vez terminé de comer, volví a tomar algo del carbon de la hornilla y escribí una lista llena de preguntas, entre ellas, subrayé una qué me interesaba mucho saber, "¿puedo hacer magia en este mundo?".