Capítulo único
Levi, estaba asustado, por primera vez en mucho tiempo tenía miedo, miedo de perder a alguien que apreciaba. pero en este caso, no solo la apreciaba, la amaba.
Se preguntarán de quien estamos hablando... hablamos de aquella joven de mirada gris y cabello azabache, quien le cautivo, y no fue precisamente su físico, lo que lo cautivo, fue su fiereza al momento de que este osaba tan solo tocarle un cabello a sus amigos, como esa vez que le dio una paliza a Eren en un juicio, podía sentir su mirada asesina sobre él, era una de los pocos soldados que no le temía.
Quizás no lo respetaba, pero no al punto de querer faltarle el respeto, ella sabía que era su superior.
Pero desde lo sucedido hace unos días, él había arruinado todo, incluso provocó que Mikasa renunciara a la legión.
Fue una fuerte discusión, porque mandaron a encarcelar a Eren, Levi estaba arto de que ella defendiera tanto a ese chico, en ese instante eran pareja, pero no oficial. Quizás fueron celos lo que le hicieron actuar.
-¿Por que lo mandó a prisión? ¡¿Ahora que hizo?! -Exigía una respuesta, Mikasa enojada.
-El no es de fiar -Fue lo único que dijo el con seriedad.
Eso fue todo lo que dijo a modo de respuesta a su pregunta, Mikasa a ese punto, estaba angustiada; sin embargo, insistió exclamando:
-¡Eren no ha hecho nada malo! ¡¿Por que no puede confiar en él?!
él suspiro con claro fastidio, para después mirarla fijamente. De repente Levi habló:
-A veces dudo de tu fidelidad hacia mi... cuando defiendes a Eren con uñas y dientes... realmente... me haces dudar.
Palabras frías, sin emoción alguna, Mikasa se sintió, más que ofendida, se sintió herida, pero dijo:
-Él ha sido parte fundamental en mi vida, no puedo simplemente dejarlo como si nada.
-Retírate Mikasa, no lograras que cambie de opinión. -dijo él
-Bien, me iré. -hablo decidida y muy herida; sin embargo, ella no lloró.
Ella volteo, dándole la espalda a Levi y se retiró de su despacho.
Tuvieron que pasar solo un par de horas para que Levi se diese cuenta de lo que acababa de hacer, la había herido con su desconfianza y su frialdad, sin imaginar lo que podría provocar. Enteradas las dos horas de pensar fríamente, Levi, mando a que liberaran a Eren, y se decidió ir a buscar a Mikasa.
Iba llegando a la habitación de la azabache, notó que la puerta estaba semi abierta, él entró notando así que el armario de la habitación estaba abierto; sin embargo estaba vacío, no había ninguna de las pertenencias de Mikasa, y sobre la cama había una carta, la cual tenía el nombre de Levi escrito. este tomo la carta y la leyó.
La heridas que me ha hecho con sus palabras, fueron profundas, y no sabe cuanto... Por fuera soy fuerte como una roca, pero por dentro soy tan frágil como una hoja al viento, la cual no tiene un destino. Me pidió que me fuera, y eso he hecho. espero que esté bien, y si tengo suerte, yo también.
la primavera que yo sentía cuando estaba a su lado, se ha vuelto un cruel invierno eterno, del cual jamás saldré, el olor a rosas que me acompaña, ya no lo hará más, y solo oleré el olor de la sangre.
Lo amo... pero ya me di cuenta que usted no pertenece a nadie.
Mikasa.
Y ahora helo aquí, temiendo haberla perdido, preparando su escuadrón de exploración para buscar a Mikasa. Pero; sin embargo, fue como si la tierra se la hubiese tragado, nadie podía encontrarla, Levi estaba asustado, no quería perderla.
Y tenían que pasar 3 dolorosos años, para Levi, quien jamás perdió la esperanza de encontrarla. Una noche observo desde la ventana de su despacho a Armin quien llegaba del exterior del cuartel, cosa que le llamó a atención, desconfió así que fue a interceptarlo, encontrándolo en los pasillos que iban a las habitaciones, notó que el traía la bufanda de Mikasa, el capitán se acercó a Armin y con una fría voz habló:
-¿De donde sacaste eso...?
Armin le miró sorprendido pero solo pudo modular:
-Capitán...
-responde -ordenó Levi
-Mikasa me pidió que le entregara su bufanda a Eren. -respondió Armin con algo de nerviosismo.
-Sabías donde estaba.. y aún así no me lo dijiste... -reprochó el capitán muy molesto.
-Fue su petición... ella aun que lo desee, no puede volver a la legión. -Respondió Armin con una voz calma. Tan calmada como desconcertante.
-¿Por que? -mencionó Levi con desconcierto.
-Su salud, estos últimos tres años, su salud se deterioró mucho -Explicó Armin con un tono de voz algo más preocupante.
Levi se sorprendió, el mismo temor que sintió cuando se enteró que ella se fue, lo comenzó a carcomer.
-¿Qué es lo que tiene?
-Hace dos años le diagnosticaron Cáncer avanzado -Respondió el rubio
-¿Donde se encuentra ahora? -cuestionó el capitán.
-Capitán... -habló Dudando Armin algo afligido.
-dímelo. -ordeno el contrario con una fría voz.
Armin dudo un poco, pero finalmente se decidió a decirlo:
-En una cabaña en el bosque.
-Bien -habló el capitán.
Levi se iba retirando cuando de repente Armin mencionó:
-Por favor, capitán, no la entristezca, ella quiere pasar tranquila sus últimos momentos.
-¡¿Qué?! ¿Cómo que sus últimos momentos? -exclamó Levi sorprendido, y claramente preocupado.
-Ella esta terminal, solo le dieron un mes de vida. -respondió el rubio con voz afligida.
-Bien... -mencionó Levi con seriedad.
entonces el capitán se retiró.
A la mañana siguiente, Levi, salió temprano, en dirección a dicha cabaña, en el camino compro un pequeño ramo de rosas rojas y al llegar, tocó la puerta, una muchacha de no más allá de trece años, le recibió diciendo:
-Buenos días. ¿Qué se le ofrece?
-Vengo a visitar a Mikasa Ackerman. -respondió Levi con seriedad pero con la contradicción de sentir su corazón latiendo con fuerza en su pecho.
-Claro, pase, ella se encuentra en la habitación del fondo. -indicó la chica.
Levi, entró, la muchacha cerró la puerta y le guio a la habitación, el azabache, entro y encontró a Mikasa, la cual estaba muy cambiada y deteriorada, estaba pálida y muy delgada, tenía ojeras y claramente dolor.
Ella, yacía recostada en la cama descansando, con gestos de dolor. De repente la chica dijo:
-Señorita Mikasa, tiene visitas.
Ella abrió los ojos y volteo su mirada hacia la chica y Levi, este esperaba que ella, se enojase con su presencia; sin embargo ella al verle, le sonrió con debilidad y habló:
-Capitán...
-Bien, les dejaré a solas, ante cualquier problema me llaman -mencionó la chica retirándose del cuarto.
-¿Cómo te sientes? -preguntó Levi acercándose, con una expresión algo afligida.
-Estoy bien...-respondió Mikasa reincorporándose con debilidad, pero cuidado.
-Hey, tranquila... no te levantes. -Habló Levi acercándose con rapidez para detenerla y volver a recostarla.
La azabache miró al contrario y le preguntó:
-¿Cómo supo donde estaba?
-El soldado Armin Arlert me lo dijo, tuve que presionarlo demasiado para que me lo dijera, y también me dijo que estas enferma. -mencionó él fijando su mirada en ella.
-Lo siento, no quería molestarlo con esto, tampoco era mi intención de que se enterase... -Respondió ella desviando la mirada.
-¿Es por eso que te fuiste? no creo que por una pequeñez como haber encerrado a Eren, hayas decidido irte. -Habló el contrario.
-Las palabras que me dijo... el que dudara de mi... eso me hirió demasiado, por eso decidí irme, no creí que enfermaría durante estos últimos años... -explicó la azabache mientras dirigía su mirada hacia él.
Levi jamás creyó que tocaría de tal forma la fragilidad de Mikasa, ella siempre se mostro, como una mujer fuerte y saludable, empezó a deducir que aquella enfermedad, ya se le estaba desarrollando cuando estuvo el la legión.
Preocupado se acerco a ella y coloco su mano sobre el la de Mikasa, y habló:
-Perdóname, por mi culpa, enfermaste.
-No capitán, esta enfermedad yo ya la tenía, cuando estaba en la legión no sabía que tenía esta enfermedad, pero no lo culpo por nada -habló Mikasa para tranquilizar al contrario.
-Debiste decirme que estabas enferma. Debiste permanecer conmigo. Te hubiese cuidado con mi vida -habló Levi mientras acariciaba con suavidad en rostro de la contraria.
-No quería molestarlo con este asunto -respondió ella- estoy tranquila en este lugar, por eso fue que también me marché
-¿Yo te molestaba? -pregunto Levi sorprendido.
-Para nada, los entrenamientos ya me eran cada vez más difíciles, y ahora, necesito descansar. Perdón si lo preocupé, o le hice sentir mal- Se disculpó Mikasa dedicándole una sonrisa débil.
Tanto sus palabras, como sus expresiones, eran las de un enfermo en etapa terminal. Levi pudo notarlo, quizás a ella le quedase poco. Menos de un mes, como mencionó Armin, quizás, ella este en sus últimas.
El dejó las rosas aun lado, en la mesita de noche, se sentó frente a Mikasa diciendo:
-Quiero quedarme contigo, quiero estar a tu lado... para cuando ese momento llegue...
Ella poso su mano en la mejilla de Levi y dijo:
-Estaré tranquila, llegando a mi final, sabiendo que usted esta a mi lado. Levi.
Al contrario le dolía aquella verdad inevitable. poso su mano sobre la de Mikasa la cual estaba en su mejilla, luego la sujeto y la beso diciendo:
-me quedaré contigo...
de repente, las lagrimas cayeron de los ojos de Levi, primera vez en mucho tiempo que no lloraba por alguien. Y ahora, el soldado más fuete de la humanidad, quebrantándose por el final de la que valía por 100 soldados.
Era claro que él estaba mas que enamorado de ella.
El anochecer hacía su aparición, dando fin al momento de luminosidad solar, y ahora era la luna la que iluminaba.
Ambos Ackerman se encontraban abrazándose mutuamente, recostados en la cama, Levi contemplaba a Mikasa, quien también le miraba, el le habló con suavidad:
-Te amo, Mikasa.
-Yo también te amo, Levi. -Respondió ella sonriéndole
Ambos se dieron un beso, dulce y apasionado. Lleno de amor y respeto hacia el otro.
Mikasa se aferro un poco más a él, y poso su cabeza en el pecho de Levi, con la intención de escuchar los latidos de su corazón, el le sonrió levemente, y le acaricio la mejilla, para luego besar su frente, apoyando su mejilla sobre la cabeza de Mikasa.
Levi, estaba cayendo en los brazos de Morfeo cuando de repente Mikasa que le susurró:
-Te amo... Levi...
Fue un suspiro, él abrió sus ojos de repente y miró a Mikasa, más pálida que antes, y sin respiración.
Ella había dado su ultimo suspiro en sus brazos. Dedicandole un «Te amo». Levi sin importar nada, dejo caer sus lagrimas, con una expresión de claro dolor, la abrazó diciendo:
-Mikasa...
Aferró el cuerpo inerte de Mikasa a él, llorando sin consuelo alguno. Repitiendo una y otra vez su nombre, suplicando que ella abriese los ojos.
Se quedó con ella hasta el amanecer, donde dio en aviso de fallecimiento de su amada.
Han pasado los años, diez para ser exactos, ahora, es Levi quien ha enfermado; sin embargo, el ya había aceptado cada momento de su muerte, pues sabía, que una vez el muriese, se encontraría con ella.
Recostado en una cama, de un hospital, el mantenía sus ojos cerrados, recordando el momento en que él le declaro su amor a Mikasa, y ella lo acepto y correspondió a sus sentimientos.
A diferencia de Mikasa, el moriría solo, de eso estaba seguro.
Pero a veces hay que creer en ángeles, en un alma pura, que te guía en tu camino al otro mundo.
De repente, Levi, vio en sus pensamientos la imagen de una niña, quién le extendía su mano hacía el. Reconocía esos ojos grises y esa cabellera azabache, era ella.
Levi sin pensarlo dos veces, le sostuvo su mano, ella lo guio por un campo de flores, ambos vestidos de blanco y ahora él, con la forma de un niño.
El dio su último aliento; más sin embargo, no se sentía solo, ya que su amada fue a ayudarlo a trascender al otro mundo.
Ahora estaban juntos, tomados de la mano caminando por aquel campo de flores de girasol. Ya no había diferencias, ni de edad o estatura.
-Mikasa...
-¿Si, Levi? -le respondió Mikasa con una sonrisa.
-lamento tardar en venir junto a ti. -habló él sonriéndole.
De repente ella se detuvo y ahora sostuvo su otra mano y coloco su frente en la de él diciendo:
-Tranquilo, ahora estamos juntos.
Entonces se dedicaron una dulce sonrisa el uno al otro.
¡Fin!
Gracias por leer. :)








