Todo aquello que nunca fuimos

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Sinopsis

Alejandra es una mujer independiente, con una relación estable y un futuro prometedor como escritora. Ella no cree en el futuro, es partidaria de crear su propio camino. Pero, ¿cómo negar aquel punto en el que el destino se empeña en hacer de las suyas? ¿Cómo negar ese día que desde su infancia había quedado marcado en su vida? ¿Cómo negar todo aquello que nunca fue, que no está destinado a ser? O Quizá sí. Quizá simplemente vuelvan a encontrarse en otra historia. Libro 1 de la bilogía Años a tu lado.

Genero:
Romance/Erotica
Autor/a:
De_Lena
Estado:
Completado
Capítulos:
44
Rating
5.0 2 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Prólogo

1 de septiembre del 2002

—¿Por qué en siete años? —le preguntó él.

—No lo sé. Es bonito. Es mi número favorito —le contestó la niña moviendo sus hombros.

—¿Tienes un número favorito? Qué rara eres —él le dedicó una mueca, provocando que ella le sacara la lengua.

Él agachó su mirada, centrándola en sus zapatillas sucias. Golpeó algún objeto invisible que se encontraba frente a sus pies, levantando una pequeña ola de polvo. Estaba nervioso. Respiró profundamente y se atrevió a preguntar aquello que rondaba sus pensamientos.

—¿Y si dentro de siete años ya no te acuerdas de mí?

Ella le dedicó una mirada. Arrugó su frente por unos segundos que a él le parecieron eternos, para luego dibujar una amplia sonrisa en su boca.

—Claro que me voy a acordar de ti, tonto.

—Pero, ¿cómo lo sabes?

—Pues, porque eres mi primer amor y tu hermana siempre dice que el primer amor nunca se olvida.

—Se refiere a los novios. Tú y yo no somos novios.

—No se refiere a los novios, listo. Se refiere a cualquier amor, ¿o es que yo no soy tu primer amor?

—Nunca lo había pensado así. Eres mi mejor amiga.

—Es lo que te digo. Soy tu primer amor, porque soy tu mejor amiga. Es imposible que te olvide —esta vez fue ella quien agachó la cabeza antes de hablar—. ¿Me vas a olvidar tú a mí?

—No creo. Según lo que dices, no podré.

Ella volvió a dedicarle otra de sus sonrisas.

—Pues claro que no —le contestó, como si aquello del primer amor fuera una teoría completamente comprobada.

Los dos le dedicaron una mirada al horizonte donde el sol se iba escondiendo con cada segundo que marcaba el reloj, dejando a su paso un cielo teñido de distintos tonos de azul y naranja. Era momento de irse.

—Nos vemos en siete años —le dijo ella extendiéndole una de sus manos.

—Nos vemos en siete años —le respondió él sin dudarlo, tomando su mano para envolverla dentro de la suya.

El apretón de sus manos duró más de lo necesario, sellando con él una promesa que, independientemente de la voluntad de ellos, el destino sería el único encargado de hacer cumplir.

Porque el primer amor, ese nunca se olvida.