Beast in love!

Sinopsis

Desde hace años, lo único que está en la mente de Jungkook, es vengarse del alfa que traicionó a su padre. Su único objetivo en la vida es proteger a su manada y vengarla. Jungkook, está convencido de que las oportunidades se toman sin pensarlo dos veces y es lo que hace cuando encuentra al hijo omega de su enemigo. ¡tomarlo! Sin saber que en el camino Jimin traería consigo secretos y mucho más de lo que esperaba. Historia omega-verse 🐺 Esta es la precuela de lo que sucedió en Monster in love. No es necesario que leas en orden para entender lo que sucede. Contenido para mayores de edad. 🔞 Historia Kookmin. 🐥🐰 No acepto adaptaciones. 🚫 Contenido BL.👨‍❤️‍👨 Portada realizada por @Jungshuax Agradezco el apoyo y reitero mi agradecimiento por esta hermosa portada. 📖📖📖

Estado:
Completado
Capítulos:
30
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
18+

Parte 1

"We can cap the old times make playing only logical harm" Interpol, Obstacle 1


Capítulo 1 La temible necesidad de venganza

Jeon sintió un sabor amargo invadir su boca mientras observaba el frágil cuerpo de su presa y repasaba todos los escenarios, su cabeza llena con pensamientos salvajes de venganza.

—¿Estás seguro de que es él? —preguntó el alfa Jeon mirando entre la muchedumbre.

—No podría estar más seguro.—respondió Hoseok—Hay pocas fotografías, pero últimamente con el tema de su posible compromiso, rondaron mucho más.

—¿Crees que sea alguna trampa?

—Imposible—negó —hemos revisado, llegó con otro omega y se encontraron con su grupo, han estado ahí bailoteando toda la noche. No hay seguridad afuera o dentro que lo vigilen, estoy seguro que su padre no sabe que está aquí, él se escapó.

—Tómalo.—ordenó Jungkook.

—¿Estás seguro? ¿Qué hay de su amigo?

—A él no, no tiene nada que ver, no servirá de nada.

—¿A donde quieres llevarlo? Tal vez a la bodega en...

—Llévalo a casa.—respondió lacónicamente Jeon sin quitar la vista del omega que reía y bailaba con una bebida en la mano.

—¿A casa? ¿A tu casa o a mi casa?—preguntó Hoseok confundido ladeando el rostro y apuntándose con un dedo.

Jungkook rodó los ojos—¡A mi casa, Joder!

—Bien, tú mandas.

—No lo lastimen y asegúrate de que sea el hijo de ese bastardo antes de llevártelo.—murmuró antes encaminarse a la salida.

Jimin había entrado un par de horas antes a aquel ruidoso lugar, estaba repleto de gente. Nunca había estado en un lugar así, se sujetaba nervioso de la camisa de su mejor amigo, deslumbrado  por la luces robóticas y abrumado por el ruido.  Su corazón latía emocionado y su mirada apreciando todo el lugar, hacía más evidente que era nuevo ahí.

—Tae, hay demasiada gente—levantó la voz por sobre la música—¡Y es muy ruidoso!

—¡Es una discoteca, Jimin! ¡Por supuesto que es ruidosa!—sonrió su amigo avanzando entre la gente hacia la barra—¿Quieres tomar algo?

—Un juguito.—respondió.

Tae giró hacia el más bajo y levantó una ceja—¡No! ¡Aquí no hay juguitos, tonto! ¡Tienes que tomar alcohol!

—¡No puedo volver ebrio!

—Nadie hablo de emborracharse.—lo rodeó por encima de los hombros—Solo prueba algo dulce, se burlarán de nosotros si pides jugo. Ya te ves bastante nuevo aquí.—se burló esbozando una sonrisa.

—Está bien, algo dulce—asintió Jimin emocionado—pero recuerda que debemos volver antes de las 6 o pueden descubrirme.

—Nadie va a saberlo, relájate. Querías conocer un lugar así ¿no? Pues aquí estamos, bailaremos y nos la pasaremos bien.

—¡Si!—celebró Jimin sonriendo.

Una hora más tarde, ambos omegas estaban bailando divertidos a un lado de la pista con bebidas en mano.

Jimin miraba asombrado todo el lugar y sentía vibrar todo su cuerpo con los bajos de la música.

En un mes cumpliría 23 años y nunca había estado en una discoteca. Seguro su padre lo mataría si se enterara que había ido a un lugar así, pero por primera vez en su vida, quiso ir en contra de las reglas que había en casa y escaparse.

Su nana Dal, se había despedido de él alrededor de las 9 de la noche después de cenar. Ella tampoco lo sabía, habría  hecho lo imposible para convencerlo de no hacer esa locura. Así que quedó con Tae, para que lo esperara fuera, justo a las 10 que se cambiaban los turnos de la seguridad en la casa.

Un minuto antes de las 10, Jimin se escabulló por la puerta trasera mientras  temblaba nervioso por ser descubierto, tenía menos de 5 minutos para salir, tiempo suficiente para que los guardias que estaban cambiando de turno se distrajeran de las cámaras de seguridad. Si era atrapado, les diría que Tae había venido a dejarle algún encargo y abortaría el plan.

No fue descubierto. Cuando salió, Tae lo esperaba detrás de un muro y ambos corrieron dos cuadras con el corazón acelerado hacia el auto de su mejor amigo donde tenían ropa acorde a la ocasión.

Jimin entró al auto con algunas gotas de sudor perlando su rostro, cambió su pijama por unos jeans ajustados negros y una camisa con transparencias.

—Te ves sexy, Mimi.—dijo Tae mientras le pasaba un par de botas y sacaba un poco de maquillaje para ponerle.

—Estoy muy nervioso.—murmuró Jimin mientras se calzaba—¿Me veo realmente lindo?

—No amigo, sexy, te ves sexy. Lindo, luces siempre.—le guiñó un ojo.

—A las 6 am es el siguiente cambio, si no llegamos a esa hora estoy muer...

—¡Sí! ¡Si! Estaremos de vuelta a tiempo.—interrumpió su amigo rodando los ojos—Relájate, será divertido.

—No puedo creer que esté haciendo esto, es la primera vez que escapo de casa.

—¿Estas arrepintiéndote? Fue tu idea.

—No, por supuesto que no.Quiero hacerlo, solo estoy nervioso.

—La vamos a pasar bien, solo no te alejes mucho del grupo y mantén tu teléfono encendido todo el tiempo. Es un lugar exclusivo así que hay demasiada seguridad, aún así, siempre es bueno estar alerta.

—Tengo suficiente batería, estaremos bien.—sonrió el castaño mostrando la pantalla de su teléfono.

—¡Vamos!

Jimin estaba pasándola muy bien, el pensamiento de hacer algo indebido se había esfumado y ahora se sentía feliz. Sorbió su bebida de arándano con vodka y vio como Tae bailoteaba con un alfa con el que había estado saliendo pocos meses.

Un par de alfas habían intentado invitarlo a bailar pero él declinó la invitación con una linda sonrisa.

—¿No te gustan?—preguntó su amigo cuando lo vio rechazar al segundo.

—No puedo tener conquistas, ya sabes...—se encogió de hombros.

—Es solo una noche, Jimin. No pasará nada, no necesitas darle tu nombre real, solo dale tu nombre de pila, estará bien.

—No me gusta.—respondió.

—Bien, si hay alguien que te guste por ahí, solo sonríe lindo y seguro se acercará, si no es que se acerca antes de que lo notes.—levantó repetidamente las cejas a su amigo—Te ves realmente sexy.

Jimin carcajeó divertido—Estoy pasándola bien, no te preocupes. Iré al baño ¿Sabes cuál es el camino?

—Puedo acompañarte.—sugirió Tae.

—Esta bien, puedo ir solo.

—Ok, es a la derecha, justo detrás la barra.—su amigo señaló con un dedo el camino al otro lado del lugar.

Jimin dejó en la mesa su bebida y se encaminó hacia esa dirección, esquivando los cuerpos medio sudorosos para abrirse paso.  Tae y su grupo, a pesar de tener acceso, nunca reservaban la zona VIP, les gustaba camuflarse, la zona general era mucho más interesante.

Cuando Jimin pasó por la enorme barra de alcohol, se encontró con la mirada de un alfa rubio que le dedicó una sonrisa lasciva y levantó su copa en invitación. Jimin declinó la propuesta desviando la mirada del tipo y continuó avanzando.

Encontró el baño casi de inmediato, después de descargar su vejiga, echó un vistazo  a su rostro en el espejo, sintiéndose conforme, retocó sus labios con un poco de gloss y volvió afuera.

Fue sorprendido casi de inmediato cuando sintió un aliento tibio cerca de su oído y una mano envolverse en su antebrazo.

—Hola lindo.—la voz era ronca y pudo percibir el aliento alcohólico del tipo.

Jimin giró, encontrándose con que era el mismo alfa rubio que le había sonreído antes.

—¿Quieres que te invite algo?—el hombre sonrió muy cerca de su rostro, haciéndole sentir incómodo.

—No gracias.—respondió usando su mejor cara de pocos amigos.

—¿Vienes con alguien?

—Si, yo...

—No debería de dejarte solo, puedo acompañarte de vuelta—interrumpió el tipo.

—No, yo puedo volver solo.

—Vamos, solo una bebida, podemos platicar un poco—insistió el alfa, volviendo a enroscar la mano en su antebrazo, pero esta vez aplicó un poco más de presión haciendo que Jimin se comenzara a sentir vulnerable.

—Gracias, n-no—balbuceó nervioso e intentó zafarse del agarre pero el alfa no estaba cediendo.

—Me llamo...

—¡Hey! ¿podrías quitar tus manos amigo?—una voz hizo girar a ambos—Déjalo ir, viene conmigo.

Un alfa pelirrojo tomó a Jimin de la muñeca mientras, empujaba ligeramente al acosador. Jimin no conocía a ese alfa, pero se sintió aliviado por la interrupción.

—Lo siento—mordió el rubio para darse vuelta y alejarse.

—¿Estas bien?—preguntó con una sonrisa amable y genuina el alfa desconocido—Parecías incómodo y vine ayudar.

—Gra-gracias—balbuceó Jimin.

—Mi nombre es Hoseok, soy regular por aquí—sonrió extendiéndole la mano.

Jimin estrechó su pequeña mano con la del alfa—Soy Jimin.—cayó en cuenta rápidamente en que le había dado su nombre real, pero no le importó, la  expresión risueña y ligera del pelirrojo le daban buena espina.

—Mucho gusto Jimin. No vienes solo ¿Verdad?

—No, mis amigos están por allá.—señaló.

—Bien, te acompañaré hasta ahí por si ese alfa está mirando. Solo déjame pedir una bebida, mi grupo está por allá—apuntó al lado contrario de la ubicación del grupo del omega—Es una mierda pero a veces los omegas deben andar en grupos o los idiotas como ese son insistentes. No te preocupes, si sigue molestando solo dile a uno de los guardias de seguridad  y van a ayudarte.

El alfa parecía confiable, no olía como aquel rubio ni estaba invadiendo su espacio personal, así que supuso que estaba bien. Siguió al alfa unos cuantos pasos hacia la barra y esperó a que ordenara su bebida.

—Lo de siempre—ordenó Hoseok al barman—¿Quieres algo, Jimin?  Te recomendaría algo con poco alcohol—sonrió.

Jimin sonrió de vuelta y asintió—Algo dulce con poco alcohol.

El alfa  giró de vuelta para ordenar una bebida que Jimin no pudo escuchar. En unos minutos el barman los despachó y le fue entregada una linda bebida rosada.

—Pruébala, es poco alcohol—guiñó un ojo el alfa.

Jimin sorbió la pajilla, en efecto el alcohol pasaba desapercibido en la bebida.

—Vengo aquí todos los sábados, me gusta bailar.

—A mi también—respondió Jimin más confiado y acercándose un poco más para ser escuchado por encima del ruido.

—¿De verdad? Mis amigos y yo disfrutamos mucho hacerlo—Hoseok le dio un trago a su bebida  y luego levantó el vaso con líquido color ámbar—Sin alcohol, es jugo de manzana.

—¿Es jugo?—boqueó Jimin incrédulo.

—Si ¿por qué te asombra? No soy muy fanático del alcohol.

—No es nada.

—Bien, te llevo a tu lugar.

—Está bien, podemos beber esto—Jimin le dio otro sorbo a su bebida. El alfa era amable y hacer amigos no estaba mal después de todo había venido a divertirse.

—¿Quieres bailar? Es decir, podemos ir a donde está mi grupo y bailar un poco. No es nada con doble intención.

—Claro, solo le aviso a mi amigo por mensaje—asintió sacando el teléfono y enviando un mensaje a Tae.

Tae, estaré ahí pronto. Estoy del otro lado, por donde están las luces verde.

Taehyung no respondió pero Jimin supuso que lo haría más tarde.

—Listo—Sonrió devolviendo el teléfono al bolsillo de su pantalón.

—Por aquí—Hoseok lo guió al lado contrario del lugar.

Llegaron a un lugar más alejado casi junto a una salida de emergencia,  en donde Hoseok saludó a un grupo de personas de las que Jimin más tarde, no recordaría su nombre porque lo último que supo fue sentir que el aire fresco de la noche golpeaba su rostro y era llevado lejos del lugar en los brazos de un desconocido en un estado semi inconsciente.