Personalizar legibilidad
Aa

Fang and fancy

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

Donde el vampiro ChanYeol disfruta de sus días junto a su pequeño y tonto sirviente.

Estado:
En proceso
Capítulos:
8
Rating
5.0 7 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

ChanYeol miró la hora en su móvil, eran cerca de las seis de la tarde, normalmente tomaba el té a las cuatro y era obvio que habían pasado dos horas más de la hora adecuada y no notaba ningún indicio de que el hombre fuera a aparecer pronto.


Ciertamente BaekHyun era despistado, a veces tenían que llamarle la atención o sino se la pasaría cantando y bailando todos los días, porque parecía no tener ninguna maldita preocupación. Y ChanYeol tampoco debería de tener ninguna preocupación, pero aquí estaba, esperando su té pasadas dos horas de lo habitual porque su sirviente incompetente lo había olvidado. Otra vez.


Si tan solo otro tonto no tan incompetente se atreviera a aceptar el trabajo, BaekHyun habría estado en la calle con sus maletas muy lejos de su casa, pero no, era el único hombre que no había hecho preguntas cuando vio la lúgubre mansión y el bosque oscuro que tenía como patio trasero. Pasó por alto el clima lluvioso del pueblo y que ChanYeol a veces actuaba un poco extraño.


No se entrometía donde nadie lo llamaba y ese era su mejor rasgo. Era un tonto total en cuanto a ChanYeol siendo vampiro. Oh, las botellas de vino que olían extraño, solo una bebida muy cara que no era para el gusto de todos. Si ChanYeol tenía el mismo aspecto por los últimos diez años, sólo debía decir que usaba todo tipo de tratamientos para mantenerse joven y con una piel bien cuidada.


Si a ChanYeol no le gustaba salir cuando hacía buen tiempo, simplemente decía que su piel era sensible a los rayos solares. Si a veces BaekHyun lo encontraba vagando por las noches como si fuera de día, el insomnio era su respuesta y el hombre lo aceptaría sin poner peros.


BaekHyun nunca tuvo la necesidad de enumerar todas esas cosas y formar sospechas de que ChanYeol no era otra cosa que un simple humano.


Otros harían preguntas, otros cuestionaban la edad de veintiocho que aparentaba y que cada día no envejecía ni un poco, otros incluso trataron de hacerlo salir cuando el sol estaba en lo más alto y no había ninguna nube en el cielo.


Hubo algunos que intentaron husmear en su oficina y su habitación para ver si encontraban algo que descifrara todos sus secretos. BaekHyun no, y es por eso que ChanYeol lo había mantenido como su sirviente por los últimos trece años.


Cuando BaekHyun llegó acababa de cumplir diecinueve años, su madre murió de cáncer y su padre se casó otra vez y no quiso hacerse cargo de él, y al no tener donde vivir ni dinero para comer, en cuanto vio el anuncio de ChanYeol buscando personal, acudió de inmediato. Ahora él tenía treinta y dos años y seguía siendo el mismo hombre despistado y sinsentido que conoció tiempo atrás.


Por eso ChanYeol se hartó cuando pasaron otros veinte minutos, aventó su bolígrafo sobre los papeles que estaba leyendo y se levantó furioso, saliendo de su oficina y yendo a buscar al hombre tonto.


La habitación de BaekHyun estaba en el primer piso, junto a la cocina. Su puerta conectaba a la cocina y tenía baño propio. Era considerablemente grande porque era para todo el personal que normalmente eran tres personas, pero hacía más o menos tres años que se quedó solo con BaekHyun. Ahora el hombre se encargaba de la comida y de cuidar el jardín y ChanYeol le pagaba el sueldo de tres personas.


Todavía no sabía cuando iba a renunciar y si es que lo haría, y si no lo hacía, mejor para el vampiro. Podría mantenerlo hasta que fuera funcional, unos veinte años más o menos. Luego que hiciera lo que quisiera, no iba a ser asunto de ChanYeol.


Las escaleras que llevaban al piso de abajo estaban recién pulidas, la sala de estar estaba limpia y libre de polvo, las luces estaban encendidas y afuera ya estaba oscuro a pesar de ser las seis de la tarde ya que nubes negras cubrían el cielo, al menos la lluvia se había detenido como vio ChanYeol a través de la ventana de la cocina, la carretera que pasaba frente a su casa estaba húmeda y llena de charcos, afuera las ranas y grillos cantaban junto con el viento siendo el único sonido en todo el lugar.


ChanYeol abrió la puerta de la habitación de BaekHyun sin pensarlo, la luz estaba encendido, las cortinas abiertas y de las tres camas, dos estaban vacías, la de BaekHyun estaba junto a la puerta del baño, y BaekHyun estaba de pie junto a su armario, llevando pantalones de tela color beige y se estaba quitando su sudadera, debajo no llevaba nada y ChanYeol se quedó congelado en su lugar en la puerta.


El torso de BaekHyun estaba desnudo y al aire mientras peleaba con su sudadera tratando de pasarla por encima de su cabeza. El vampiro pudo ver el abdomen plano del hombre, su tierno ombligo y su cintura pequeña. Aquello no fue lo que le quitó las palabras de la boca, fueron los dos senos del hombre, considerablemente grandes con los pezones marrones anchos.


Fueron segundos que se sintieron en cámara lenta, y para cuando BaekHyun logró salir de la estúpida sudadera, ChanYeol ya estaba fuera de la cocina, corriendo escaleras arriba y encerrándose en su oficina. ChanYeol tragó saliva con dificultad, su espalda contra la puerta y sus manos sujetando su cabello con fuerza. El cuerpo de BaekHyun aún en su mente, preguntándose por qué carajos en todos esos años no se había dado cuenta.


Aunque era cierto que ahí hacía frío todo el año y BaekHyun siempre llevaba abrigo incluso dentro de la casa. Además, ChanYeol nunca lo había mirado por más de cinco segundos, no de esa manera. ChanYeol era hetero, le gustaban muchísimo las mujeres, mujeres con grandes senos, y al parecer, a su polla no le importaba que dichos senos pertenecieran a un hombre.


Miró su entrepierna, maldiciendo por estar duro como una roca, sus colmillos doliendo por querer salir, anhelando el calor de aquellas preciosas tetas, de hombre, claro, pero al fin y al cabo, grandes tetas.


Cerró sus ojos, pensando en mil cosas aburridas para bajar su erección.


Frunció el ceño pensando en por qué demonios su sirviente tenía tetas, cómo en todos esos años lo pasó por alto. Haciendo memoria, todas las veces que miraba a BaekHyun de frente era cuando estaba furioso, irritado, desesperado o cansado mientras le llamaba la atención por las cosas que hacía mal, que no hacía o que si hacía terminaba estropeando.


Esos pensamientos lo llevaban de vuelta al recuerdo del torso desnudo de BaekHyun, de sus tetas bien paradas y los ricos pezones que ChanYeol alcanzó a observar. Su erección regresó sin que pudiera evitarlo.


Y como si fuera una puta broma, BaekHyun llamó a la puerta, y obviamente era él porque ellos dos eran los únicos en la casa.


Hubo otros dos golpes más hasta que ChanYeol se apartó y tomó asiento detrás de su escritorio.


—Adelante —dijo odiando como su voz salió más grave de lo normal. Se acomodó la camisa y se peinó el cabello con las manos, hasta que se dio cuenta de lo que estaba haciendo y frunció el ceño.


En ese momento, BaekHyun entró llevando una bandeja con el té de ChanYeol y un platito con galletas de chocolate, de esas que le encantan a ChanYeol y que luego le dan dolor de estómago. Pese a que fue convertido en vampiro desde hace cien años, seguía manteniendo sus costumbres de humano, comiendo como si realmente lo necesitara.


Solo que, las galletas y el té no eran lo importante, era BaekHyun y su gran suéter que cubría su pecho y que definitivamente no dejaba ver nada de lo que ChanYeol quería ver aunque no lo quisiera admitir.


— ¿Va a necesitar algo más?


ChanYeol observó su rostro sin estar enojado o irritado por primera vez en mucho tiempo. Seguía siendo el mismo BaekHyun de siempre, con los ojos pequeños que parecían estar tristes todo el tiempo pero que se ponían en medias lunas cuando sonreía lo que era casi todo el tiempo, las mismas mejillas llenas y sonrojadas y el cabello castaño. Sus labios eran rosas y su piel no era del todo blanca.


Seguía siendo el mismo BaekHyun de siempre.


Y ChanYeol seguía siendo hetero. No le gustaba Byun BaekHyun, pero estaba interesado en los senos que ocultaba debajo de su abrigo. Aún así, seguía sin estar interesado en los hombres; no estaba interesado en este hombre en particular. Pero ChanYeol amaba las tetas y BaekHyun tenía dos que se veían muy bien, justo del tipo de ChanYeol, del tamaño perfecto, ni tan grandes y para nada pequeñas.


BaekHyun tenía dos preciosas tetas y a ChanYeol no le dejaban de rondar los pensamientos de sujetar ambas y hundir su rostro entre ellas, disfrutando de la calidez. Y la idea de beber de ellas lo tenía con los vellos de punta.


Probablemente hubiera tomado al hombre a la fuerza si BaekHyun no elegía ese momento para aclararse la garganta.


—Me gustaría ir a acostarme, si está bien con usted—. ChanYeol miró sus manos mientras jugaba con sus dedos. Por primera vez notó lo delicados que lucían sus dedos largos, casi como si fueran manos femeninas. BaekHyun tal vez pensó que ChanYeol estaba enojado y decidió explicarse—: Sé que es tarde y esta no es su hora del té. No había visto que ya no tenía en el almacén así que tuve que salir a comprarlo hasta que la lluvia se detuvo, por eso tardé tanto. Lo siento, mañana no sucederá de nuevo.


Se mordió el labio inferior y ChanYeol notó también el lunar por encima de su boca. Se le hizo un nudo en el estómago, y tragó saliva en cuanto sus ojos se posaron en la boca de BaekHyun.


Él no podía empezar a tener pensamientos extraños sobre su sirviente.


Regresó a su trabajo apretando la mandíbula. Sacudió su mano hacia BaekHyun para que se fuera. —No necesito nada más, vete.


BaekHyun lanzó uno de esos chillidos de emoción que siempre estaba haciendo. —Muchas gracias, estaré en mi habitación viendo mi serie favorita de lobos, puede llamarme si necesita algo.


ChanYeol gruñó como asentimiento. Se relajó solo cuando la puerta se cerró detrás de BaekHyun.


Tenía que salir a follar. Conseguir una mamada o lo que sea. Necesitaba contacto femenino y un par de tetas que estuvieran pegadas al cuerpo de una bonita mujer. No podía seguir pensando en las tetas de su sirviente tonto, esos pensamientos no iban a controlarlo.

¡Cuéntale a ✿𝐁𝐲𝐮𝐥𝐓𝐡𝐢𝐞𝐟ϟ lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

34

Me encanta

Divertido

8

Divertido

Picante

11

Picante

Suspense

4

Suspense

Emotivo

1

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

2

Impactante

Bien escrito

2

Bien escrito

Trama absorbente

3

Trama absorbente

Buenos personajes

3

Buenos personajes

Diálogos potentes

2

Diálogos potentes

Ver 5 comentarios anteriores...
author

AMO DIOS MÍO GRACIAS

2 años
author

car*jo que amo Fang and Fancy

2 años
author

cuando vas a actualizar???😭😭

un año

Otras recomendaciones

La favorita de la profesora

Jud: Historia corta con buen desarrollo y ritmo

Leer ahora
Dame Una Oportunidad ~ kookmin

Ana: Me gustó,al principio llore,mil gracias por la historia

Leer ahora
Odio a mi jefa

Majo Me: Excelente, me enganchó tanto la historia que la terminé en un día. Y la volvería a leer. Cada personaje te deja atrapada, a veces me perdí de la perspectiva del personaje que me tenía que devolver. Jajaja del resto muy bien

Leer ahora
Chica nueva, Jefe nuevo

MaríEn: Me gusta la temática y no me gusta que la dejen a medias

Leer ahora
Vuelve a mi

Hildaaaa: Me ha gustado mucho pero creo que se necesitaban más contexto o como capítulos del pasado.

Leer ahora
Lo Que Nos Separó

jarriagada2501: Me gusta esta historia, es muy triste lo que le hicieron a mi Jikook de separarlos . Pero el amor siempre vence. Y con 2 hermosos . Ojalá su amor en la vida real sea para siempre. Y love Jikook

Leer ahora
Marido y mujer, ¡solo en papel!

Claudia: Hgytvbggghhhhhh Hu yhhhhhhyh

Leer ahora
Durmiendo con el Enemigo •°kookmin •°

𝐿𝑒𝑟𝑦𝑚𝑖𝑛𝑗𝑘: Es buena aunq a mi parecer las cosas pasaron rápido y sin tanto desarrollo. Tiene algunos errores de ortografía y gramática pero fuera de eso esta bien.

Leer ahora