Capítulo 1 parte 1/2
Estoy caminando a través de un pasillo largo, el cual parece ser infinito, sigo caminando en línea recta observando todo lo que hay alrededor.
Solo puedo ver luces en el techo que iluminan el lugar con muchas puertas cerradas a los lados del pasillo.
Esto parece ser algo como los pasillos de un hospital, siento miedo y este me impide abrir cualquiera de las puertas.
Después de caminar un rato puedo sentir como alguien o algo me sigue, puedo escuchas pisadas atrás de mi y puedo sentir que no es nada bueno, esto hace que mi pulso y los latidos de mi corazón se aceleren poco a poco y con esto, mi paso.
Sin darme cuenta empiezo a correr por todo el pasillo mientras aún me siguen.
Por alguna razón, cuando intento ver hacia atrás simplemente no puedo, el terror que siento me detiene.
No quiero saber que esa cosa que me sigue.
Empiezo a abrir puertas para intentar ocultarme o buscar algo con lo cual pueda defenderme pero simplemente hay más pasillos vacíos, esto empieza a causar tanto miedo que mis ojos se llenan de lagrimas mientras más puertas abro y más corro.
Me siento cansada, mis piernas ya no pueden y amenazan con rendirse pero aún así, hago el esfuerzo para no detenerme.
A lo lejos puedo ver algo, o más bien, a alguien.
Veo la silueta de un chico, alto y con cabello ondulado, eso es lo único q puedo distinguir gracias a que tengo la vista borrosa y la iluminación excesivamente blanca hace que este solo sea una sombra.
Al llegar donde él está parado lo sujeto de los brazos en busca de ayuda.
Empiezo a entrar más en pánico cuando mi voz no sale por más que intento decir algo. Siento que no puedo respirar.
Lágrimas salen de mis ojos y no se detienen, estoy desesperada y me está dando un ataque de pánico.
Sin darme cuenta y sin decirme nada, los brazos del chico se posan a mi alrededor abrazándome, fuerte pero a la vez se siente tan delicado como si no quisiera hacerme daño, su abrazo es cálido, me siento como si nada pudiese pasarme estando entre sus brazos.
Mi respiración y mi calma vuelven poco a poco a la normalidad con el pasar del tiempo.
Él empieza a acariciar mi cabello para intentar tranquilizarme, su tacto es delicado y suave, él huele bien, a uvas. Yo estoy abrazándolo fuerte como si no quisiera dejarlo ir nunca mientras sujeto entre mis puños su camisa.
Luego de unos minutos logro relajarme completamente, me separo un poco de él mientras veo el piso aun sin soltarlo del todo.
No quiero que me deje aquí sola.
Observo en donde están sus pies, está descalzo, al igual que yo.
Sus brazos aún sostienen los míos con delicadeza. Ambos estamos usando ropa como si fuese pijama, toda color blanca al igual que este lugar.
Intento ver hacia arriba cuando el pone una de sus manos en mi cabeza haciéndome que pegue esta contra su pecho, acaricia mi cabello de forma delicada como a una mascota, lo cual no me disgusta.
— Vas a estas bien, no voy a dejar que te pase nada malo.
— Siempre dices lo mismo.
— Y siempre estoy aquí contigo.
….
Eso es lo último que me dice y de la nada, abro mis ojos depertando de ese sueño.
Me levanto para ir directamente al baño, dentro de dos horas tengo que estar en una clase en la universidad, estoy estudiando fotografía probablemente es una carrera que se considera inútil, pero me doy el lujo de que mis padres tienen trabajos estables con una empresa que ellos mismos fundaron así que el dinero que llegue a ganar es lo de menos y tampoco tengo que preocuparme por dirigirla ya que de eso se encargará mi hermano mayor.
Otras personas dirían que es una vida fácil… pues no, no es fácil si tienes pesadillas diariamente o sueños extraños que te causan miedo constante apenas lo recuerdas.
Mis padres me mandaron con psicólogos desde que tenía diez años, ya que según ellos, no era normal la cantidad de pesadillas que yo solía tener.
Prácticamente me despertaba llorando casi todas las noches por esos sueños y pesadillas.
Por alguna extraña razón en muchos de mis sueños soñé con alguien a quien no conozco ni conocí nunca, él creció conmigo en mis sueños y siempre decía que me iba a cuidar.
Volviendo al tema, estoy en mi segundo año. A diferencia de mi, mí hermano se gradúa el año que viene, es solo tres años mayor que yo.
Bajo las escaleras para desayunar algo rápido y al terminar mi hermano me lleva en su auto.
El trayecto es igual que todos los días, únicamente hablamos de cosas triviales y nos burlamos el uno del otro.
El día transcurre como normalmente, el maestro de fotografía dejó de tarea llevar unas fotos tomadas a terceras personas en algún lugar que la gente suela visitar, como un centro comercial y esas cosas.
Se me ocurrió la gran idea de pedirle a mi amiga Rebeca que me acompañe al centro de la ciudad, a una cafetería que me gusta, es una cafetería muy linda con una decoración llena de plantas y cosas hechas con madera y cosas así, hay un lugar que queda en la parte trasera del café y nada más están las mesas, las sombrillas y alrededor del lugar hay muchas plantas y flores muy lindas.
Ella acepta y propone que vallamos en su auto.
Después de unos quince minutos conduciendo llegamos al local y al entrar pedimos una mesa. La chica que nos atiende nos lleva a una en la parte que queda atrás.
El clima es muy lindo hoy, no hace calor ni frío.
La muchacha pregunta que vamos a pedir de forma amable y nosotras acabamos ordenando dos frappes, uno con caramelo y el otro con chocolate.
— Segura que este es un buen lugar para tomar tus fotos? No sería mejor, no sé, un centro comercial? — me pregunta Rebeca mientras toma de su frappe con caramelo.
— Por supuesto que sí, este es un mejor lugar que un centro comercial, no te llevo a un bosque porque te da miedo perderte y porque no mucha gente va ahí – le digo mientras reviso que mi cámara funcione correctamente.
Tomo unas cuantas fotos sencillas a nuestras bebidas y al lugar, Rebeca me pide unas cuantas y no dudo en tomárselas. Ella es muy bonita y siempre estoy tomándole fotos.
Después de un rato y platicar de chismes con Rebeca, entran un grupo de chicos, todos son amigos al parecer, ya que bromean y se ríen entre ellos,. Están sentados al menos a dos mesas de nosotros y no es tanta distancia ya que, su risa y su platica se escucha hasta acá.
Desde donde estoy puedo verlos a todos de frente y se ven muy lindos. Y pum.. se me acaba de ocurrir la maravillosa idea de preguntarles si puedo hacerles las fotos. Y es que lo tienen todo, su forma de vestir, sus cabellos, sus sonrisas, todo, son muy lindos.
Son los mejores modelos para estas fotos.





![Omega Of The Moon [KOOKMIN]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_5d69c853fece43fa14845a8b39b9f701.jpg)


