Hide & Seek
(...)
Es algo tarde, y Hyung ha venido a mi casa para invitarme a jugar al parque, mi mamá me dio permiso y ambos salimos.
Cerca de casa hay un parque, aunque no es tan concurrido pues por el vecindario no había muchos niños, por no decir ninguno, al parecer solo yo y mi amigo venimos aquí ocasionalmente.
—Juguemos a las escondidas, si logras encontrarme...— pensé en que ofrecer.— ¡seré tu esclavo por un día!
—Si, necesito quien vaya a la tienda por mi y lave mi ropa, trato hecho.
Me reí de mi Hyung, no hay manera de que me encuentre, es decir, soy muy bueno escondiéndome.
Cuando lo escucho comenzar a contar, salgo apresurado a buscar un escondite. Hace poco me di cuenta de qué hay unos juegos viejos detrás de la casa de vigilancia.
Y creo que es un buen escondite porque mi mayor no sabe que se encuentra ahí, además estoy algo lejos de su radar.
Hay un tobogán casi en deterioro y un par de columpios, luego veo que dónde está el tobogán hay una abertura y dentro un espacio perfecto para esconderme.
Sin dudarlo intento meterme dentro, pero la abertura es algo pequeña... y cuando me doy cuenta, estoy atrapado aquí.
“Ush, ¿como saldré de aquí? No puedo pedir ayuda porque Hyung me encontrará...”
Pienso con fastidio, intento zafarme, pero no lo consigo, mi parte inferior está dentro de la abertura mientras la inferior en el exterior.
—¿Estás atrapado, pequeño?
De repente escucho, no sé de quien se trate, pero me emociono.
—Sí, ¿puede ayudarme, por favor?
Escucho que se ríe y después me toca la cintura, pienso que me va a jalar hacia afuera, pero no sucede, en su lugar; mis shorts son bajados.
Ese tipo me acaba de sacar la ropa, y está tocándome el culo.
—Vaya, estás muy mojado aquí, ¿te quedaste atrapado a propósito para que alguien te tocara?
Mi respiración está entrecortada, este tipo no sé de que está hablando...
Pataleo esperanzado de golpearlo para que se aparte, pero solo me sujeta las piernas y me da una nalgada. Yo suelto un gemido adolorido.
—No, yo no...
Estoy negando con la cabeza aunque no me pueda ver.
—Dices que no y tu coño está chorreando.— no sé cuando me bajó mis calzoncillos. Pero ahora está tocándome en mi rajita húmeda.
Cubro mi boca con la mano, no quiero que se escuchen los sonidos que hace cuando frota sus dedos en mi clitoris.
En realidad, se siente muy bien...
—Ya no me toque ahí~
Intento suplicar para que se detenga. Y lo que obtengo son sus dedos frotarme más rápido.—¡Ahh~ n-no!
Me tiemblan las piernas.
—Pequeña puta, ya te estás chorreando todo.
—¡Uhm, señor!
Mi coño estalla y suelto todos mis jugos. Lloriqueo del placer y el dolor mezclados, mis piernas tiemblan por el orgasmo.
—Ya estás listo para tomar una verga.— ni siquiera me he recuperado y estoy sensible cuando siento que algo intenta entrarme en mi agujero.
—¡Espere, no no~
Me sujeta la cintura y sube una de mis piernas a su costado, luego siento que mi coñito se abre forzosamente. Este tipo me está metiendo su verga entera y me gusta.
Siento centímetro por centímetro y cómo me abro a su paso, estoy apretando y temblando. Mis labios ya están hinchados de tanto morderlos para no gemir.
—Uhm, me duele~
Digo pero en realidad estoy muriendo del placer, mis ojos lagrimeando y soltando suspiros cuando me penetra hasta el fondo.
—Tienes el coño bien apretado, nadie te ha cogido antes, ¿eh?
Muerdo mis dedos, siento que gemiré demasiado alto y me escucharán, este tipo tiene razón.
Nadie me ha cogido antes... solo he metido mis dedos y algún consolador para aliviarme, pero jamás he tenido una polla. Aunque ahora que la he probado, dudo mucho olvidarme de la rica sensación.
Me gusta como entra y sale, mi vagina húmeda hace sonidos vulgares, además me roza un punto que me hace temblar y gemir.
—¡Ahí, ahí por favor! Me gusta ahí~
No puedo controlarme más, me aferro las manos al suelo y las aprieto. Estoy sintiéndome en las nubes con cada roce y empujón.
Quiero que vaya más fuerte y muevo mis caderas para que vuelva a rozarme hasta el fondo, mientras lo hago siento un ardor en mi nalga.
Me acaba de nalguear y me aprieto alrededor de su polla mojándome más. Suelto un sollozo.
—Sabía que eras toda una puta, solo esperabas que alguien te agarrara y cogiera ese sucio coño tuyo.
—Mhmm~
Esta vez lloro en serio, me esta cogiendo bien duro y mientras me frota mi clítoris, ambos son salvajes, me pellizca fuerte y me empuja duro.
No puedo seguir el ritmo porque me corro. Mi cuerpo se convulsiona y tiemblo cuando siento mis chorros salir.
Mientras sucede el tipo no deja de follarme, incluso es más errático y sigue dándome en ese delicioso lugar que me estremece.
—Puta sucia, ya mojaste todo el lugar, ¿te gusta que te cojan en público? Donde todos podrían verte siendo follado sin pudor alguno.
mientras te chorreas por todas partes y esperas con ganas que cualquiera te folle”
—¡Sí, me gusta! Ugh~
Siento un último empujón y luego algo llenarme el coñito. Me gustó demasiado, y más cuando aquel sujeto me acarició por última vez allá abajo.
No pude soportarlo mas y me corri de nuevo, pero esta vez sale algo más que sólo agua.
—Muy bien, tienes un buen agujero, listo para recibir más vergas.— escucho su voz y luego como se sube la cremallera del pantalón.
Por último, me ayuda a salir de donde estoy atrapado, aunque no logro ver bien al tipo que me ha cogido, me quedo un rato en el suelo.
Estoy recostado boca abajo, con el culo al aire y temblando. Con todo el coño rojo y chorreando fluidos mientras me meto los dedos, sonrío cuando escucho unos pasos acercarse.
Y cuando volteo, le sonrió a mi Hyung.—Me encontraste...
(...)
;(
🦝