Mi juventud
Me envenenan
y me ciegan.
Ya no siento,
ya no veo.
Solo lucho
por aquello que pierdo,
por aquellos
que quiero.
Pero no aguanto.
Me ahogan
y arrebatan
aquello que poseo
aquello que defiendo.
Me rindo
y abandono.
Ya no lucho.
Los colores
se oscurecen
y las flores
engrisecen.
Me arrebatan
mi juventud.
Mi mayor tesoro
se la llevan
y no la veo.
Crezco
y mi pelo
castaño
en blanco
se tiñe.
Pero no olvido
a mi antiguo
Peter pan
que anhelo
encontrar.
Me embargan
los recuerdos
y huelo las flores
de Italia.
Los parques
de Londres.
Y las calles
de Buenos Aires.
Sé que ella
ya me acecha
pero no resisto
pues ese es mi destino.
Vive los días
como si fueran el ultimo.
Sin pensar
en lo que puedas imaginar desencadenar.
Sin temer
a la oscuridad
o a la peculiaridad.
Solo vive
porque yo ya no puedo.
La muerte me abraza
y la respondo.
Me mata
y me salva.
Y solo cuando
me abraza
me doy cuenta
que es igual de hermosa
que la vida.