𝐑𝐄𝐀𝐋𝐄𝐒 𝐂𝐔𝐋𝐏𝐀𝐁𝐋𝐄𝐒 | TAEKOOK

Sinopsis

"Yo era un excelente Rey" "No eres más qué un culpable" © OBRA COMPLETAMENTE ORIGINAL ✓ →OMEGAVERSE →CONTENIDO ADULTO⚠️ →TAEKOOK

Estado:
En proceso
Capítulos:
83
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
18+

Capitulo 1 "Reencuentro"


"Yo era un excelente Rey"

"No eres más que un culpable"

«Reales Culpables»

"No eres más que un culpable"


"¡SALUD!"

Todos brindaron.

Sin embargo, el silencio se hizo presente ante su presencia.

"Buenas tardes ¿Interrumpo algo?" dijo con simpleza.

Nadie respondió.

Estaba tan acostumbrado a eso, así que se quedó ahí parado un par de segundos viendo cómo todos volvían a lo suyo, ignorando su presencia. Caminó hasta el final del largo comedor y tomó asiento aislado de los demás. Aún faltaba que llegaran más Reales a la junta. Observó con atención el alrededor notando las decoraciones extravagantes por la llegada del invierno.

Le gustaba.

Volvió su vista al grupo que se encontraba al otro extremo de la mesa brindando.

"¿Acaso no está prohibido consumir alcohol antes de la junta con el Reynado?"

Aquel grupo dejó de platicar entre sí al escucharlo. Todos lo miraron con desprecio. Unos segundos largos de silencio. El castaño solo observaba a cada uno lentamente en espera de quien iba ser el primer valiente en contestarle.

"¿Acaso los traidores son dignos de ser invitados a una junta muy importante?"

Bingo.

El castaño sonrió.

"Cada día más me sorprende tu odio hacia mi, Real Sohee" dijo impasible.

La bella chica apretó los dientes.

"No eres más que un culpable, Jeon Jungkook" se puso de pie.

Todos abrieron los ojos en grande al escucharla. La informalidad estaba prohibida en el Reyno, sin embargo, cómo toda sociedad solamente respetaban cuando los Reyes estaban presentes o cerca.

Sonrió.

La castaña cerró en puño la mano y apretó la mandíbula. Una de las Omegas que la acompañaba le susurró al oído indicándole que tome asiento y mantenga la calma. Sohee la miró por unos segundos y luego regresó la vista al castaño. No dijo una palabra más y volvió a tomar asiento.

"Vaya..." susurró para si mismo.

Varios pasos resonaron fuera de la entrada de la Sala Real dónde esperaban. De ella entraron varios Reales apresurados a tomar asiento, ninguno cerca de él. Observó con calma y centró su atención en la entrada al ver ingresar a varios Guardias Reales con porte firme, aquellos trajes elegantes y especiales para batalla; rojo, azul y bordes dorados.

Cada uno tomó su posición. Los dos de la entrada se pusieron frente a frente y reverenciaron.

La junta real había comenzado.

Todos los Reales presentes se pusieron de pie y él también hizo lo mismo. Reverenciaron al mismo tiempo y aquella presencia se pudo sentir con el primer paso entrando. Aquel aroma a madera y menta impregnó la Sala Real. Mientras se mantenía en aquella posición alzó un poco la vista observando al Alfa que había hecho acto de presencia.

Ahí estaba.

Volvió a mirar al suelo fijamente con la mente en blanco.

"Buenas tardes a todos, gracias por la cortesía y la paciente espera" la voz que tenía aquel Alfa era profunda. "Pueden tomar asiento"

Todos haciendo caso a ello tomaron asiento. El castaño hizo lo mismo y miró al frente observando a todos y al Alfa qué miró a cada uno de los Reales, menos a él.

"Cómo pueden ver yo seré quién dé la junta de hoy" habló "Y cómo bien saben, este tipo de juntas son muy cortas y rápidas. Es para dar indicaciones y resolver dudas que tengan." hablaba con mucha firmeza y confianza en si mismo "El Rey Kim no pudo estar presente el día de hoy por asuntos reales confidenciales, así que por parte de nuestro Rey Kim les pido mil cortezas disculpas" juntó ambas manos al frente "Todos sabemos que la llegada del invierno ha afectado un poco el Gran Huerto, de tal manera el Refugio Real ha tenido algunos detalles con la calefacción dentro de la instalación y eso afecta mucho a los Omegas, Betas y cachorros dentro, y por último el Hospital Real"

Ante lo último todos se miraron entre si preocupados y murmurando.

"No es para alarmarse" calmó "El problema son las goteras que de un momento a otro se hicieron presentes por las fuertes lluvias torrenciales. Hay que mejorar los techos y ventilaciones para que las próximas tormentas no afecten en ninguna circunstancia a los pacientes que están ingresados"

El Alfa se giró a tomar una pluma y aquel libro donde anotaban todas las propuestas para la Ciudad Real.

"Antes de dar inicio a las anotaciones de sus propuestas y resolver dudas" aclaró un poco la garganta "Los resultados en dónde se les asignará ir con su respectivo grupo, saldrán el día de mañana al medio día" les hizo saber "Ahora ¿Alguna duda que tengan?"

Aquella castaña alzó la mano.

"Adelante Real Sohee, puedes ponerte de pie por favor" indicó el Alfa.

La beta se puso de pie.

"En este caso, ¿Los autos reales serán posibles está vez? Ya qué la última vez no fué posible por daños, tuvimos que irnos en el Tren Real"

"En ese caso, solo tenemos disponibles cuatro autos reales. Cómo saben la construcción de estos es única y son grandes, indicando el gran espacio que tienen para varias personas." aclaró "Sin embargo, el rumbo para el Gran Huerto no es apto para los autos, por ello un grupo se irá en tren"

Todos voltearon a verse.

"Así que dos grupos irán en los autos reales, los cuales solo serán dos y el tercer grupo se irá en tren al Gran Huerto" concluyó "¿Algún inconveniente con eso?" todos negaron, sin embargo, muchos deseaban no ir al Gran Huerto.

Odiaban el viaje en el Tren Real.

Su trayectoria era lenta y la llegada era de un día.

"¿Algo más que quieras agregar, Real Sohee?"

La castaña negó.

"Puedes tomar asiento"

"Gracias, Rey Kim" reverenció y tomó asiento.

"¿Alguien más qué tenga duda?" cuestionó en general.

El Alfa observó y al no ver señal, asintió.

"Bien, los que tengan propuestas antes del fin de año pueden esperar aquí y los que no pueden retirarse sin problema, les agradezco su tiempo y espera, Reales" asintió con una sonrisa.

Aquellos que tenían propuestas se quedaron y los que no, se pusieron de pie despidiéndose cordialmente y formalmente ante el Rey Kim. El castaño fue el último en ponerse de pie después que último Real saliera por la puerta, llamando la atención. Con seguridad en si mismo se dirigió a la puerta de la Sala Real para retirarse. Sin embargo al salir, antes que las puertas fueran cerradas, se dió la media vuelta encontrándose con aquella mirada sobre él.

Y mientras las puertas se cerraban, el Omega miró al Alfa fijamente, notando aquella seriedad que esté tenía hacia él. Finalmente cuándo las puertas se cerraron por completo perdiendo la vista de aquel Alfa, suspiró pesado. Se dió la vuelta caminando por aquel enorme pasillo para salir del Castillo Real. Bajó un par de escaleras, las cuales estaban iluminadas por la luz de la luna junto al pasillo que estas mismas llevaban.

A paso lento y admirando la noche por las gigantescas ventanas, se detuvo en una dónde a simple vista podía verse el gran Jardín Real del castillo, el cuál estaba repleto de preciosas rosas doradas y azules. Brillando con un inmenso resplandor a simple vista. La nostalgia invadió su pecho y aquella energía en sus ojos disminuyó un poco.


"Tengo algo para ti"

El Omega se giró confundido y sonrió al ver al Alfa encondiendo algo detrás de la espalda.

"¿Puedo saber qué es?"

El Alfa negó con una enorme sonrisa.

"Cierra los ojos"

El Omega lo miró entrecerrando los ojos y alzó la quijada sonriendo.

"Mm, sólo porque eres tú lo haré"

Y entonces los cerró. Pacientemente esperó, hasta que sintió aquel aroma del Alfa que lo impregnó por completo y respiró profundo. La cercanía del Alfa le hizo respirar tembloroso y sonrió al escucharlo.

"Puedes abrirlos"

Y lo hizo.

Al ver lo que el Alfa le extendía con las manos, los ojos se le aguaron y lo miró.

"¿Es una broma...?"

"El gran amor que te tengo te elegiría en esta vida y en otras más"



Apretó las manos a los costados y respiró. Se giró para retomar el camino y salir, pero se detuvo al ver una figura al final del pasillo. Sus ojos ardieron en un hermoso iris rojo en alerta de defensa, pero aquello se esfumó cuándo la luz de la luna iluminó aquella cabellera rubia. Y cuándo los pasos de aquella presencia se acercaron a él y se detuvieron a una larga distancia, lo miró.

"Real Jeon"

Esa voz hizo que su interior retumbara. Sin embargo, ya no era cómo antes. Ya no huía, ya no tenía miedo, ya no más.

Dió un paso al frente.

"Rey Taehyung"

No podía verle bien el rostro, ya que lo único que la luz de la luna iluminaba eran sus ojos y llamativa cabellera rubia.

"Creí que darías propuestas" dijo aquel Alfa.

"Está vez no"

Ninguno apartó la mirada del otro. El ambiente era tenso, extraño y ruidoso internamente.

"Si me permite" reverenció "Me despido de usted" se enderezó nuevamente "Tenga buena noche" y dicho esto último, caminó hacia el contrario cambiando de dirección para pasar a lado de él, pero en el momento que lo hizo, aquel aroma llegó a sus fosas nasales.

Un aroma único y embriagante.

Se detuvo dándole la espalda.

"Rey Taehyung" lo llamó.

El nombrado lo miró por el hombro notando que le estaba dando la espalda.

"Felicidades por su compromiso"

Aquello hizo que el Alfa se girara un poco.

"Hasta luego" asintió sin girarse o verlo por encima del hombro.

Retomó su camino dejándolo atrás para girar al siguiente que daba a la salida del Castillo Real. Con la mirada al frente y el pecho vacío, salió de aquel lugar.

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