Capítulo uno: Pajarito
Paseando logre verte y mi corazón latió después de tanto tiempo, enamorada a primera vista, en el primer momento te ame, y en el primer segundo te quise en mis brazos, hermosa a mis ojos pero en los tuyos un simple desconocido, quería morder en ese cuello moreno en seguida, esos labios carnosos, quería dejar mi marca en todo tu cuerpo pero tu no lo sabias, me era casi imposible no querer acariciar aquel pelo negro y tus ojos en mielados solo me hacían querer devorarte completa. Me preguntaba si podía tenerte aunque sea unos breves momentos pero tu no me lo podrás permitir. Quería degollar cada parte de tu ser, quería la más bonita boda con tu cadáver, quería que sonreirás solo para mí y nadie más, ocultarte en mi sótano donde no pudieras salir y que nadie pudiera tocarte más que yo.
Grandes ideas para que solo te fueras pero no podía dejarte ir tan fácilmente, solo hacías que hiciera el plan más dulce que pudiera hacer para ti, iba hacer todo lo posible para que estuvieras a mi lado de algún modo, sin importar qué consecuencias tuviera, no iba a dejar que se escapara mi adorable pajarito que quería seguir volando en libertad. No podía permitirte seguir surcando los cielos, te quería en mi hermosa jaula encerrada sola para mi.
Cada día la misma hora, pasabas yo ya hacia en aquella banca fingiendo que no te veía en ocasiones, era la misma tonta rutina, diferente vestuarios pero el más repetido que veía era una playera blanca que te hacía lucir inocente, pantalones de mezclilla y unos típicos zapatos de charol negro, te veías tan casual que tal vez nadie te pudiera notar y menos destacar de los demás, pero para mi era imposible no hacerlo me llamabas la atención sin notarlo y mi corazón lo único que hacia era latir rápidamente que te veía pasar, eran simples segundos, pero para mi eran más que segundos eran una enorme oportunidad para entrar en tu vida. Días, semanas y pasó un mes rápidamente cuando te comenzabas a fijar en mi siempre en el mismo lugar a ver si me lograbas encontrar, cuando decidí chocar mi mirada con la tuya fue la mejor sensación que había sentido, mi estómago se revolvía y quería explotar de algún modo, quería solo jalar y besar esos labios hasta dejarlos sangrando pero veía como simplemente como te marchabas, eran miradas casuales y en poco tiempo comenzabas a saludarme con algunos gestos. Pero sin que lo notarás comenzaba a seguirte, un bonito lugar en donde trabajabas atendiendo y haciendo reír a la gente yo te veía desde lo lejos mirándote, tomando mi tiempo para ver tus acciones, como en cada personas le comenzabas a sonreír. Y sin pensarlo un día aparecí con otras amigas en aquel local donde trabajabas, para escuchar tu voz y saber que era realmente angelical como siempre había imaginado.
Me miraste algo sorprendida al verme en aquel local pero no te tome mucha importancia pidiendo una malteada de chocolate para mi solo te vi alejarte con mi pedido y de mis amigas, sabiendo que después de hoy me habré metido en tu vida sin que te hubieras dado cuenta, la misma banca, la misma ropa, la misma rutina, el mismo local, cuando por fin dirigiste tus palabras a mi supe que que ya había caído mi gorrión a la jaula. Pláticas pequeñas pero para mi eran más que simples pláticas o palabras de -me alegra verte- o -¿como has estado?- quería poder abrazarte y simplemente decirte que te quería para mi para siempre. Sin embargo no quería espantarte antes de tiempo por lo que cuando por fin me había acercado lo suficiente para conversar y hacer una amistad donde meterme fue cuando me comenzabas a complicar las cosas serafina.
-Carmín necesito un consejo, no se que hacer con un chico que le gustó-. Mire incrédula a sus palabras mientras que sentía rabia escuchar de tu boca decir tal basura- no quiero arruinarlo podrías ayudarme.
-bueno... ¿Y cómo es él?
Pregunte para escuchar quien era ese bastardo, me comenzabas a dar celos sin notarlo mientras a penas empezabas a confiar en mí me contabas cosas que solo provocaba odio al ver cómo hablabas de alguien más que no fuera yo, un tipo cualquiera que te robó el corazón, mis manos solo se enterraban en mis muslos aguantando cada palabra que soltabas y aunque yo te daba consejos sobre qué debías hacer, era inevitable pensar que te quería arrancar la lengua para que no pudieras decir el nombre de aquel patán nuevamente, aún así continúe sin más remedio pues ya estaba casi en tu vida y solo necesitaba un poco más para estar completamente a tu lado solo un poco más. Pero parecía que algo te retiene para que no estuviera a mi lado fue cuando tomé la decisión de invitarte serafina y aquel estorbo a salir, necesitaba alejar a mi pajarito del gato que tanto te miraba para arrancarte de mis brazos, mire sonriente esos ojos que tanto me gustaban que deseaba arrancártelos y así poder apreciarlos permanentemente, para mi suerte aceptaste mi invitación diciendo que le comentarías.
Estaba nerviosa porqué por fin íbamos a salir ambos, tenía mi corazón a mil mientras estaba fantaseando cómo sería nuestras vidas después de que me deshiciera de aquella peste y así estar juntas sin que nadie nos detuviera, bailando con mi oso de peluche imaginando que éramos ambas bailando con la canción más romántica que pudiéramos escuchar. Mi emoción no me dejaba dormir y como si se tratara de una descargas eléctricas que solo me hacían saltar de emoción a imaginarnos salir ambas sería más gratificante si no fuera aportar ti estorboso hombre que se interfiere en las dos pero estaba tranquila pues en poco tiempo iba a deshacerme de él. Y cuando llegó el día de nuestra salida miré a mi hermoso pajarito venir con un simple perro sucio.
-Mira Carmín el es mi amigo del que te he contado-sonreíste emocionada pero yo quería arrancarle los brazos al ir abrazados, pero actúe tan dulce que ni te diste cuenta de lo tan molesta que estaba al verte con el, que para ti haya sido una buena idea al traerlo- Damián ella es Carmín la amiga que te conté.
-es un placer- me dijo como si pensará que éramos algo ya pero ni tocar al bastardo quería.
-El placer es mío- extendió su mano para saludarme pero yo solo mire asqueada su acción pero la tome con una sonrisa, mientras yo ya había formado nuevamente un plan para sacarlos de nuestras vidas y solo estuviéramos nosotras dos.
Damián no era el tipo más detallista que hubiera visto, solo era un torpe que te hacía sentir bien, lanzarte alguno que otra palabra linda y coqueteos insignificantes en los que caías quería empujarlo a los carros para que ambas saliéramos corriendo como si se tratara de una simple travesura de niños, quería picar sus ojos para que dejara de mirarte, que te dejaba de comerte con la mirada insinuaciones tan insignificante a comparación de las que yo misma nos imaginaba como más que una pareja perfecta, debía encargarme de crearles tensión como fuera posible. Tal vez simples comentarios accidentes algo que les hiciera pelear, mire en su manos dos anillos a juego que ambos decían que era de amistad eso solo me hizo sonreír pero cuando miraron a otro lado hice una mueca de asco al ver lo que tenias puesto. Quería meter tu dedo en mi boca y arrancar lo que tú portas, pero solo les seguía como un tercero como si de verdad yo era la que no debía estar ahí, pero pronto eso iba a cambiar.
Lamentablemente Damián decía que me metía mucho y yo solo me excusaba de que era tu amiga y quería tu bienestar, incluso insistió que alguien viniera en nuestras próximas salidas para ver nos mutuamente oh decir que yo también invitara a alguien, el no me quería y no lo sabía esconder algo que tú también veías, mi paciencia se agotaba con el pero debía mantener la calma para así él ya no estuviera en nuestra relación.
-Serafina no crees que Carmín es un poco intrusiva en nuestra relación.
-De qué hablas Damián ella es así, además fue quien me ayudó a iniciar nuestra relación en primer lugar.
-Siento que hay algo malo en ella.
-vamos no debe ser nada, simplemente debe ser la tensión que tienen ambos.
-tal vez-escucharlo hablar de mi tratando de alejarme, me hizo enojar te miraba desde lo lejos mientras el solo se levanta y se despedían pero esta vez en no fue a ti a quien te seguí, era tarde y el sol se ocultaba yo comenzaba a caminar con tranquilidad mientras veía como el solo caminaba aún paso vago a su casa, fue cuando obtuve la oportunidad de encontrar un camino para deshacerme de él, de manera permanente, estuve días estudiando su rutina la cual era salir estudiar luego trabajar y rápidamente volver a casa a dormir. Fue cuando por fin llegó el día esperado para ambas había por fin logrado encontrar una entrada a la cual podía pasar a dentro sin que hubiera alarmas su casa no tenía cámaras y me alegré de eso, tomé mi tiempo explorando la casa y ver que él no vivía del todo solo escudándose llamadas de su madre en la contestadora que le pedía dar de comer a los peces, cosa que hacía al ver que ni se inmutaba hacerlo incluso llegando a ver uno muerto por él, el hambre que me los lleve, y aun así ni siquiera se dio cuenta que ya no estaban, mire la casa en todas partes aprendiendo donde estaban las cosas y buscando un lugar donde no pudiera encontrarme, colocando cosas donde me daria cuenta que fueran movidas por él, y aunque fue tardado en contratar un escondiste por fin lo había encontrado era perfecto y solo faltaba la oportunidad de poder estar cuando él estuviera sin sospechar que no estaba solo y ese día llegó.
Escondía logre escuchar como te gritaba por una tontería y tu te disculpaste por algo que no tenias ni siquiera en la mínima culpa, con fuerza empuñe mi cuchillo y aguantando todo lo que pude simplemente espere, llena de rabia al escucharlo hablar tan grosero contigo que no soportaba realmente como te dirigía la voz, como te faltaba el respeto sin comprender lo frágil que eras, cuando dejé de escucharlo maldecirte mire por la pequeña visión que tenía para averiguar dónde estaba fue cuando escuche la contestadora sonar y oír el nuevo mensaje de voz de su madre recordando los peces y su comida, escuche maldecirse a sí mismo por lo olvidadizo que era y fue cuando lo vi parado enfrente de la pecera vacía algo angustiado al no ver ningún pez ahí. Miró a su lados esperando ver algún rastro de ellos pero nada sonríe burlona al ver que había algo de pánico. Dejando la comida en la esquina de la pecera comenzaba a ver a su alrededor buscando una explicación, y asustado salió de ahí sin notar algo extraño.
Era tan iluso que no entendía lo que pasaba, fue cuando era noche cuando decidí ir a por él, mire en su habitación donde se encontraba para hallarlo acostado en su cama, mirando su teléfono hablando con alguien posiblemente, y sin esperar tumbe un jarrón con la punta de mi arma lo que hizo que se levantará. Apresurado para averiguar qué pasaba cuando se dirigió al jarrón como si me tratara de lobo comenzaba a encaminarse tras de él en silenció, tome fuerza el mango y cuando estuvo apunto de voltearse lo apuñale en la espalda automáticamente cayendo y antes qué diera algún grito dirigí mi cuchillo a su garganta, ahora luchando por respirar trato de huir pero lo detuve, su piel blanca ahora era manchada de sangre y sus ojos azules se habían apagado rápidamente mientras seguía apuñalado cada parte de su espalda cada golpe que daba era tan liberador al ver que por fin me había desecho de la maldita basura, cuando supe que no había ninguna esperanza de que viviera mi mirada se dirigió al anillo puesto para solo pensar en algo y arrancarlo de su cuerpo. Pues no era merecedor de tú tan bondadoso corazón.
Afuera daba brincos felices al ver que ya no había alguien que se fuera interponer en nuestro camino mi hermosos pajarito por lo que cuando llegue a casa solo mire a mi madre la cual estaba esperando a mi llegada con mi padre, ambos no dijeron nada y solo regañarme por llegar tarde, mire en mis manos la prueba que él ya no nos iba a separar y que ya no podría interponerse en nuestra relación, feliz por eliminar a la basura que al día siguiente comenzamos la misma rutina de siempre, sabía que mi sonrisa no la podría borrar pero no le tomaste atención yo que parecías concentrada en tu celular esperando que alguien contestara.
Nota de autora:
Sueno como si estuviera enamorada pero realmente solo me deje llevar por las canciones de mi playlist. Al principio no iba aponer esta canción pero mientras la re escribía le quedó como anillo al dedo. Pondré las tres canciones las cuales me inspiré en escribir esto.