O1. Bienvenida
"Damas y caballeros, tengo el placer de informarles que hemos llegado a nuestro destino”.
Me acomodĂ© un poco en mi asiento mientras las demás personas se abultaban para salir del aviĂłn. A decir verdad, estaba bastante nerviosa, era mi primera vez en mi paĂs luego de un año fuera.
Siempre me habĂa emocionado la idea de salir al extranjero y estudiar en otro lugar, pero no pensaba que me darĂa tanta nostalgia volver a mi tierra.
Bueno, no sé si nostalgia, muchos recuerdos que no me gustaban cruzaron por mi mente en ese instante. Me removà incomoda en mi asiento mientras mi mano se enredaba y desordenaba mi cabello.
El solo hecho de recordarlo se me hacĂa engorroso.
Tomé mi mochila una vez que me dispuse a bajar del avión, y esperé a que apareciera mi maleta dentro del aeropuerto. Cuando finalmente la encontré, me di media vuelta en busca de algún rostro conocido.
Mi teléfono vibró y lo saqué de mi bolsillo.
"Estoy afuera del aeropuerto, frente a la entrada :)"
ComencĂ© a caminar en direcciĂłn a la entrada principal, intentando sacarme de encima el gran nerviosismo que tenĂa sobre los hombros.
Honestamente, ni siquiera sĂ© porque me sentĂa asĂ. No habĂa motivos... hasta ahora.
La puerta se abriĂł y apenas lo hizo, pude observar a mi mejor amiga con una sonrisa de oreja a oreja mientras sostenĂa un cartel gigante con las palabras ”Bienvenida“. Pude sentir el rojo subiendo a mis mejillas ante su acciĂłn, sin embargo, antes de siquiera poder darme la vuelta, ella se abalanzĂł sobre mĂ, rodeándome con sus piernas y manos tal cual koala.
── ¡Olivia!
── Hola Belle ── murmuré por lo bajo, dándole una pequeña sonrisa. Casi una mueca.
No es que no quisiera verla, pero no me estaba gustando el hecho de que todas las personas a nuestro alrededor nos estuvieran mirando como si fuĂ©ramos bichos raros. Además, yo no soy una persona afectiva, mucho menos de contacto fĂsico, por lo que ya comenzaba a incomodarme el hecho de tener a Belle sobre mi espada con una gran sonrisa.
── ÂżY quĂ© tal USA? ── dijo con su caracterĂstico acento inglĂ©s mientras me miraba abriendo sus ojos un poco más de lo normal
Solté una pequeña risa.
── Estuvo bien ── ella me miró, expectante ──. Estudié y pasé el año bien, eso fue todo.
Dahye se bajĂł de mi espalda, y se parĂł frente a mĂ. CruzĂł sus brazos y frunciĂł el ceño causándome algo de confusiĂłn, no entendĂa bien a que iba su reacciĂłn.
── ÂżEso fue todo? ── asentà ── Me estás diciendo que cumpliste diecinueve años, estuviste en otro paĂs lleno de gente nueva Âży quĂ© no pasĂł nada?
RodĂ© los ojos y suspirĂ© al saber exactamente a que se referĂa y solo neguĂ©.
── En Estados Unidos hay muchos chicos guapos ¿y no te fijaste en ninguno? ── guardé silencio, dejándole en claro cuál era la respuesta ──. ¡Ay, Yeseul!
── Esa no es mi prioridad, Belle. Y lo sabes muy bien ── dije como último ──. Lo importante es que estoy de vuelta ¿no?
Finalmente se dio por vencida y solo negĂł con la cabeza. Ambas caminamos en direcciĂłn hacia el auto en el cual habĂa llegado al aeropuerto. Una sonrisa se asomĂł por mis labios cuando vi un rostro bastante conocido a la distancia.
Nos miramos a los ojos y su tierna sonrisa apareciĂł en su rostro mientras extendĂa sus brazos en mi direcciĂłn. Me acerquĂ© y me dio uno de esos abrazos de oso caracterĂsticos de Ă©l.
La verdad, y siendo sincera, era muy probable que hubiera extrañado más a Jae que a Belle. Pero... solo un poco.
── Por fin llegaste~ ── canturreo mientras me estrechaba entre sus brazos ──. Te extrañé muchĂsimo, este año fue mucho más largo sin ti. Por favor, no te vayas de nuevo.
SoltĂ© una pequeña carcajada mientras me soltaba de su abrazo. Me alegraba verlo despuĂ©s de un año, si bien habĂamos hablado unas cuantas veces por Skype, no era lo mismo que verlo en persona.
ConocĂa a Jae desde que tenĂa memoria, solĂa verlo con frecuencia porque era el amigo de mi hermano y desde ese entonces ambos nos habĂamos vuelto buenos amigos. Prácticamente habĂamos crecidos juntos, por lo que tenĂa más confianza con Ă©l que con cualquier otro de mis amigos.
── ÂżY quĂ© tal la universidad? ── sus manos cayeron en mis hombros y le sonreĂ.
── Bien, pase el año con buenas calificaciones asà que estoy lista para lo que viene.
── Me alegro, Olivia. ── sus labios se curvaron y sus dientes se hicieron visibles. ── Pero ahora es momento de relajarnos y disfrutar el verano.
Asentà y él tomo mi maleta para subirla a la parte trasera del auto.
── ¡Este verano es para beber! ── chilló Belle y Jae rodó los ojos.
── Voy a tener que inscribirte en alcohólicos anónimo, y no lo digo en broma. ── Belle frunció las cejas, ignorando lo dicho
Los tres nos subimos al auto.
── En fin, tenemos que ir de fiesta. ── continuó. ── Hay que celebrar que nuestra querida Olivia está de vuelta.
SonreĂ, meneando mi cabeza ligeramente mientras Jae conectaba su playlist a la radio de su auto para amenizar el ambiente de camino a casa.
AbrĂ la ventana, sintiendo como el aire chocaba con mi rostro mientras una sensaciĂłn de alivio recorrĂa mi cuerpo.
ReĂ suavemente viendo como Belle y Jae discutĂan.
Extraña eso, en realidad, extrañaba todo. Extrañaba mi paĂs, a mis amigos, esa sensaciĂłn de estar por fin en casa.
ApoyĂ© mis brazos al borde de la ventana y mi mentĂłn sobre ellos, admirando el cielo despejado, aspirando la brisa del lugar. Ya no sentĂa aquella ansiedad que tenĂa al bajar del aviĂłn, sino más bien, tenĂa aquella impresiĂłn de que todo irĂa genial durante este verano.
Quizás me estaba adelantando mucho al decirlo, pero esperaba que asà fuera.
Al fin y al cabo, habĂa vuelto solo por mi familia y amigos.
Y no sé cómo ── quizás porque iba sumergida en mi propio mundo ──, pero el camino a casa se me hizo bastante corto. El auto se estacionó, y bajé mis cosas mientras Belle continuaba parloteando.
RespirĂ© profundo y observĂ© mi casa, por alguna razĂłn, me sentĂ nerviosa. Tal vez era porque habĂa pasado mucho tiempo, pero me armĂ© de valor y avancĂ© hasta llegar a la puerta con Jae y Belle a mis espaldas. AbrĂ la puerta y entrĂ©, nada habĂa cambiado, todo seguĂa igual.
Eso era extraño, mi madre solĂa cambiar las cosas de lugar casi todos los meses.
FruncĂ mis cejas con cierta confusiĂłn. El lugar estaba vacĂo, no habĂa nadie. MirĂ© a Jae quien solo se encogiĂł de hombros, di un par de pasos dentro y Belle cerrĂł la puerta principal a sus espaldas.
Dejé mi maleta a un lado del sofá, y me quité los zapatos.
── ¡Sorpresa!
Di un pequeño respingo ante el ruido y me di media vuelta. Todos estaban allĂ y me sonreĂan, les devolvĂ la sonrisa y me acerquĂ©.
── ¡Ay, cariño! ── chillĂł mi madre corriendo hacia mĂ. ── No sabes cuánto te extrañé, me alegra mucho que estĂ©s de vuelta en casa. ── sonreĂ mientras me tomaba de las mejillas.
Mi madre siempre habĂa sido un poco dramática, sin embargo, luego de estar un año entero en el extranjero, me habĂa dado cuenta de que extrañaba ese dramatismo.
── ¡Ven aquĂ, enana!
Mi madre frunciĂł las cejas, observando a mi hermano de mala manera.
── Yo también me alegro de verte, Jack. ── murmuré con una media sonrisa.
Él solo sonrió y me estrechó entre sus brazos con fuerza. Correspondà a su abrazo con una pequeña risa, y detrás de él se acercó mi padre, también dispuesto a abrazarme.
── Los extrañé mucho. ── dije una vez que mis brazos los rodearon. Ambos sonrieron.
── ¿Y a nosotros nos extrañaste?
Solté una pequeña risa y me acerqué a ambos.
── Vengan aquĂ. ── sonreĂ.
Jake y Jennie me abrazaron, y yo correspondĂ. Los extrañaba a ambos, eran mis mejores amigos despuĂ©s de todo.
── No saben cuánta falta me hicieron. ── confesé y Jakr sonrió, viéndose tan tierno como siempre.
── Te extrañamos mucho, Olivia. ── dijo Jennie en mi hombro. ── Jake contaba los dĂas para tu regreso, digamos que me puse un poco celosa por eso.
Todos reĂmos, y Jake solo sonriĂł para seguido abrazar a Jennie por la cintura y darle un pequeño beso en la mejilla. Esos dos eran el estándar en cuanto a parejas, al menos para mĂ lo eran.
FruncĂ las cejas, mirando a mi alrededor.
── ¿Y dónde está Mark?
Leehan sonriĂł, sus ojos volviĂ©ndose dos pequeñas lĂneas y ladeĂ© mi cabeza con cierta confusiĂłn. Sin embargo, antes de que logrará siquiera reaccionar, mi cuerpo perdiĂł el equilibrio debido a un pese que se subiĂł a mi espalda.
Una carcajada bastante familiar llegando a mi oĂdo.
── ¡Hola Olivia!
── ¡Mark! ── chillé. ── No vuelvas a hacer eso.
── Yo también te extrañe, Olivia. ── comentó con gracia. ── Gracias por preguntar.
Negué con mi cabeza y el se bajó de mi espalda, sonriente como siempre.
── En fin, ¿algo interesante? ── Jennie movió sus cejas de forma juguetona.
── Yo le pregunté lo mismo y me dijo que no. ── respondió Belle. ── Olivia es la única chica que no aprovecha su oportunidad de conocer a alguien en Estados Unidos.
── ¿Te refieres a un chico? ── preguntó Jennie.
Belle asintiĂł, y Jennie rodĂł los ojos.
── Ya hablamos que no todo en la vida son chicos, Belle Anderson.
── Irónicamente lo dice la chica que tiene novio hace dos años. ── murmuró entre dientes.
── ¿En serio no conociste a nadie, Olivia? ── preguntó mi madre y yo negué. ── Olivia Park, está bien que hayas ido a estudiar, pero también tienes que hacer vida social.
── Cariño. ── llamó mi padre ── Ella sabe cuáles son sus prioridades, los chicos no son importantes para ella en este momento.
── Pero, tiene diecinueve y nunca ha tenido novio, bueno, el que tuvo no valió la pena, y yo quiero nietos. ── todos mis amigos rieron, incluso Jack.
Mi padre y yo negamos.
── No sé preocupe, señora Park. ── intervino Jennie siendo tan oportuna como siempre. ── Quizás este verano aparezca alguien en la vida de Olivia.
── De eso ni hablar. ── negué rotundamente. ── Fue suficiente con Christian.
── Olivia, no puedes vivir atrapada en lo que ocurrió con Christian. ── murmuró mi padre.
MirĂ© hacia otro lado, tenĂan razĂłn, pero lo que menos querĂa era volver a hablar sobre este tema otra vez.
── Además, nunca digas nunca. ── dijo Jennie. ── No sabemos lo que puede suceder en tres meses.
Un pequeño silencio se formĂł y yo solo asentĂ.
── Bueno, en honor a que mi hermana regresó. ── intervino Jack. ── Te hemos preparado tus comidas favoritas. No creo que en Estados Unidos haya buena comida, ¿cierto?
── Perdón. ── interrumpió mamá. ── ¿”Hemos preparado“? Yo no te vi agarrar ni siquiera una cebolla.
── Bueno, puede que mamá haya preparado un banquete por tu regreso. ── confesó.
ReĂ y la tensiĂłn que habĂa en el aire desapareciĂł completamente cuando mi madre nos dijo que pasáramos a la mesa. De vez en cuando reĂamos una que otra vez por alguna anĂ©cdota de Jack y Jae, o como mi mamá regañaba a mi hermano.
── ¿Y qué piensan hacer hoy, chicos? ── preguntó mi papá, llevándose un trozo de carne a la boca.
── Estábamos pensando en salir de fiesta. ── respondió Jae con una pequeña sonrisa. ── Ya sabe, para celebrar que Olivia volvió, aunque depende de ella si salimos o no.
Tras eso toda la atenciĂłn pasĂł a mĂ.
── ¿Qué opinas Olivia? ── la voz de Belle resonó en el comedor.
DudĂ© un momento antes de responder. Todos se veĂan muy felices por ese plan, sin embargo, yo no era una persona bohemia, por lo que no sabĂa bien que responder.
── No lo sé. ── dije luego de un rato. ── No soy muy fan de las fiestas.
── Hija, es verano. ── intervino mi padre. ── Eres joven, bonita, Âżpor quĂ© no sales? Te harĂa bien, asĂ podrĂas desconectar tu mente de todo lo de la universidad.
MordĂ mi mejilla interna y bajĂ© la mirada, pensando bien, sobre todo. Las miradas aun seguĂan en mĂ cuando levantĂ© la vista.
Suspiré. ── Está bien.
── Tengo el oufit perfecto para esta noche. ── chillĂł Belle y todos reĂmos.
Quizás mi padre tenĂa razĂłn, no me harĂa mal. TenĂa que despejarme de todo lo que habĂa sucedido en el extranjero y la universidad.
HabĂa vuelto para pasarlo bien con las personas a las que amo, Âżpor quĂ© no hacerlo simplemente?
SuspirĂ©. TenĂa que animarme y vivir mi presente, y eso iba a hacer. Nada podĂa salir mal, o al menos nada debĂa salir mal.
MirĂ© a mis amigos y sonreĂ, juntando el valor para dejar mis preocupaciones de lado, y asĂ poder estar dispuesta a disfrutar estos tres meses de vacaciones.
Era verano, y tenĂa que disfrutarlo de alguna manera.