Única parte
Los reyes habían tenido una reunión sobre como seguir con la guerra, ahora con la ayuda de un extraño, aun cuando Nie MingJue no confiaba en la nueva figura confiaba en el criterio de su mejor amigo de la infancia, Lan Xichen, ambos se habían estado enviando miradas, algunas divertidas por las ocurrencias del heredero Jin, que era el que estaba tomando las decisiones puesto que Jin Guangshan, el rey, no quería salir de su lujoso reino. Poco a poco el ambiente llevo a unas cuantas copas que para Lan Xichen fue solo una pero se sentía lo suficientemente sobrio para hablar en privado en la carpa de Nie MingJue.
— Da-ge, podemos hablar en privado?.— el tono ansioso del Lan no paso desapercibido pero MingJue que estaba mas relajado por el alcohol solo guió en silencio el camino de ambos donde siguieron bebiendo mientras hablaban de sus hermanitos.
—enviare de nuevo a Huaisang a Gusu, algo debe de aprender.
Lan Xichen se perdió entre como una gota bajaba de la comisura de los labios de su acompañante hasta su pecho, tragando con fuerza y tomando de un tirón la ultima jarra hasta su ultima gota. Nie MingJue estaba sorprendido, que había pasado con su amigo para que rompiera una de las reglas mas importantes de su clan.
— Da-ge?!?!?! Tengo curiosidad de algo, en Qighe he visto unos libros raros!!!
El nombrado se quedo pesando que libros habría visto su acompañante que parecía a punto de explotar de vergüenza, aunque admitía que el rojo le sentaba bien al Lan.
—hay muchos libros raros, di el titulo y veré si recuerdo algo~.— una pizca de coqueteo salió de su voz pero fue ignorada al ver como el Lan se cubría la cara con la botella vacía.
—relaciones entre las mismas castas, eso es...
La palabra que posiblemente cruzo por la mente de Xichen fue “asqueroso” o una similar pero la risa del Nie lo saco del hilo de pensamientos que empezaba a tener junto a su bochorno.
—ese libro pensé que jamás lo leería alguien como tu, pero supongo que tienes curiosidad...
Con sus últimas palabras algo en el Nie se acelero, también con curiosidad viendo a su amigo como alguien a quien dominar, ambos son alfas si pero la diferencia esta en que él ya despertó su parte dominante y Xichen no, su deseo de dominar también iba con ese hilo de pensamientos que no debería tener en su amigo hasta que miro la entrepierna de ambos, los notables bultos entre sus túnicas hicieron la situación mas tensa.
“Solo será una vez, después seguirá todo igual”
Los alfas internos mencionaron eso como algo casual, empujando a sus humanos a acercarse lentamente en medio de ese silencio hasta que la impaciencia lleno al Nie quien tomo al Lan para subirlo a su regazo, para ambos seria su primera vez pero si no la van a recordar para que temer?. Entre besos desesperados y con necesidad de mas las ropas fueron tiradas a cualquier lugar de la carpa, un aceite corporal basto para hacer resbaladizo todo el cuerpo del Lan, las manos curiosas apretaban y arañaban mutuamente, las respiraciones pesadas, los gemidos y jadeos ahogados llenaban el pequeño lugar por suerte todos estaban lo suficientemente borrachos para no prestar atención a los ruidos que salían de esta.
—MingJue~ ah!!
Lan Xichen sintió un pequeño pánico al sentir con sus manos el tamaño de el miembro de su amigo, pero los toques en su propio miembro lo empezaron a distraer de las acciones del Nie, quien en algún momento lleno sus dedos del aceite y empezó a estimular el anillo de carne del Lan, que a su vez con su mano libre masturbaba el miembro del Lan. Para Lan Xichen sentía estar en la gloria y no noto que su amigo empezaba a meter uno de sus dedos en su interior.
—Ahh!! MingJue!!! Duele~
—se que duele pero pronto pasara~
Ambas voces estaban roncas, MingJue por estar controlándose y Xichen por los gemidos que amenazaban con dejarlo sin habla por la mañana. Una idea fugaz llego a la mente del Lan quien con ayuda de su fuerza empujo al Nie a la cama y después se subió sobre este, MingJue pareció leer la mente de su compañero y tomo las caderas del Lan y las puso delante de su rostro mientras Xichen analizaba cómo metería él miembro de su amigo en su boca, si bien había dado unas cuantas lecturas al libro pero nunca puso verdadera atención. Primero su aliento cálido hizo que el Nie temblara por la anticipación pero la lengua curiosa del Lan provoco un sonoro jadeo por la sorpresa, Xichen tomo eso como un “vas bien” y siguió lamiendo desde la punta hasta el falo donde con un poco de instinto con su mano empezó a masturbar el falo y jugar con la glande mientras MingJue metía un segundo dedo al interior del Lan para dilatarlo lo más posible. Ambos siguieron hasta que el Nie quiso explicarle al Lan como se hacia una mamada pero Xichen veía esto como una competencia y metió la mitad del falo a su boca y donde no alcanzaba a llegar con su mano, MingJue comenzó a mover sus caderas contra la boca de Xichen, ambos dándose placer hasta que MingJue obtuvo su liberación en la boca del Lan quien ahora parecía mas borracho, la mirada ida y que parecía querer tragar, el Nie aprovecho y beso al Lan nuevamente acomodándolo para que queden frente a frente, uno debajo del otro, abriendo las piernas de este para distraerlo de como su miembro entraba en su interior.
—A’Huan~ agh~ tal vez deba dilatarte un poco mas
Aun con el dolor Xichen con ayuda de sus piernas empujo de lleno a MingJue ambos soltando un largo gemido, dolor, deseo, curiosidad había en la mirada del Lan pero MingJue estaba preocupado por lo que pasaría después. Ambos se quedaron quietos por un rato ambos deseando moverse pero el dolor en los ojos de Xichen obligaban a MingJue a quedarse lo mas quieto posible, solo cuando Xichen estuvo listo con un movimiento de caderas le informo al mayor que ya se podía mover.
—Xichen~ estas muy apretado debo dilatarte mas...
MingJue quería tener una buena primera vez, no le estaba gustando sentir que casi le partían su miembro en dos.
—solo muévete~
Ante la orden de Xichen el Nie solo hizo lo que pidió pero lento, disfrutando lentamente aquel momento, el roce de pieles, los pequeños y suaves suspiros de Lan Xichen en su oído, ambos aromas queriendo marcar al otro, pronto el ritmo no fue suficiente, el calor en sus cuerpos era cada vez mayor y ahora MingJue decidió abandonar su deseo de ir lento para empezar embestidas más rápidas y en cierto grado con una fuerza bruta, Lan Xichen quería morder algo para que los vergonzosos sonidos no fueran escuchados, su labio empezando a sangrar por la fuerza con la que era mordido.
Él Nie parecía no ver, ni oír solo podía sentir como el su orgasmo se aproximaba pero los gemidos de la persona bajo de el le dio un jalón de su oreja.
— ni se te ocurra correrte dentro~ aaah~ MingJue me estas escuchando?...
La voz de Xichen era rasposa, su respiración agitada mientras se aferraba a la espalda del Nie. Ahí el mayor se dio cuenta del ardor de su espalda, había estado tan metido en su placer que se olvido del Lan, un Lan que parecía agotado pero sin rastros del dolor inicial, ambos abdómenes estaban pegajosos por las veces que el Lan había llegado a su orgasmo, luchando entre el placer que amenazaba con dormirlo pero lo suficientemente brutal para mantenerlo despierto, el Nie vio el labio del Lan y sin resistir beso con fervor los labios rojos, lastimados e hinchados del Lan, su lengua pasando por esos labios, una mezcla de saliva y sangre llenando aquel beso, saliendo del interior de Xichen todo las manos de este y con ello a su orgasmo momentos después, negándose ambos a parar pero tampoco querían seguir sobrios, las posiciones de aquel libro eran tantas que no podrían terminar en solo una noche, pero este encuentro no se volvería a repetir nunca, pues ambos tenían a una persona en sus corazones pero por los eventos recientes no podían estar juntos, solo un encuentro entre amigos, solo una noche de placer sin medidas, sin reglas, ambos con libertad. Una libertad que el Lan nunca había saboreado como esa noche donde solo se entregaron al placer,
Al ser ambos los mejores de su generación tienen una resistencia muy buena pero al no tomar descansos sus alfas internos aprovechaban para tomar control en ciertos puntos, Xichen cuando retomaba el control sobre su cuerpo se encontraba con los brillantes ojos del alfa de Nie MingJue, el cual recibía gustoso las caricias que este le proporcionaba, cuando Xichen se encontraba con el alfa dominante interior de MingJue todo se volvía mas dulce pero manteniendo la fuerza en las embestidas, por otro lado cuando MingJue era quien estaba junto al alfa interno de Xichen las cosas eran diferentes, una lucha por dominar, varias siendo ganadas por el alfa que marcaba un ritmo que a vista del Nie era una tortura.
Las velas en algún punto se apagaron, ambos guiándose solo por lo que habían visto antes de la oscuridad, las acciones no se limitaron a solo la cama, toda la carpa era un desastre, la ropa tirada por el suelo, libros, papeles, incluso las velas estaban por el suelo, ambos cuerpos se movían en sincronía, siendo el Nie quien dominaba sin dejar oportunidad a cambiar la posición.
Después de intentar llegar a la mitad del libro, ambos llegaron a un punto donde ya no podían y el sol empezaba a salir, entonces ambos por el miedo de ser atrapados estaban nuevamente sobrios. Xichen fue al rio a darse una ducha en el agua fría, calmando sus nervios y tratando de olvidar lo poco que recordaba de lo sucedido durante la noche. MingJue no estaba mejor, su espalda ardía tanto que ponerse ropa estaba doliendo, no quería ir al medico pues no tenia como explicar el como su espalda estaba destruida.
Antes de finalizar el día ambos se reunieron, el ambienté incómodo no solo los afectaba a ellos, también a los soldados bajo su mando, esta vez se negaron tomar de nuevo y se reunieron en la carpa personal de Xichen, ambos a una distancia segura pues no confiaban en sí mismos sobre sus acciones. Ambos mirándose de reojo, sin saber cómo abordar el tema, menos Xichen que estaba mas que avergonzado por como había dejado la espalda del Nie y de como huyo de la habitación, ninguno durmió, estaban agotados y adoloridos, no podían solo dormir.
—ejem... yo lo lamento por lo sucedido, no pensé que fuera a pasar, eres mi mejor amigo desde la infancia pero supongo que solo fue atracción física por nuestra adolescencia.
Xichen fue el primero en hablar pero el sonrojo en sus orejas llego hasta su cara haciendo de su voz algo nerviosa. Su mirada bajo hasta sus manos que por algún motivo aun picaban, en ambos hombres había un sentimiento de culpa, pero no de arrepentimiento, ambos habían disfrutado pero tenían aun a alguien en sus corazones que aunque no quisieran, aunque no fueran nada aun, sentían que debían lealtad. Ambos se dieron una mirada para después apartar sus miradas.
—no me arrepiento, solo lamento haber sido muy... brusco, fue nuestra primera vez, pero ambos disfrutamos, en la adolescencia te veías como un omega al igual que Wangji pero supongo que desde entonces hubo algo, aunque ahora de manera romántica tu no me atraes.
MingJue quería que la tierra lo tragase, había profanado a su amigo mas leal, ambos ahora estaban rojos tanto por sus propias palabras como por las respuestas a las mismas. Ambos se daban fugaces miradas, pero Xichen sentía que podía respirar de nuevo.
—olvidemos lo sucedido, de todos modos no volverá a pasar Xichen, fue bueno que tu hayas sido el primero, y déjame te digo que en un futuro podremos reír de esto
Xichen conociendo a su amigo sabia que dentro de un tiempo le molestaría o le jugaría una broma con lo sucedido, pero su forma de solo ver lo positivo de lo sucedido esa era la principal razón de su amistad, ambos en ámbitos de trabajo como herederos, ahora como un rey y un futuro gobernante ambos lado a lado, la confianza, alianzas entre ambos se hizo más grande conforme paso el tiempo.
Y como un acuerdo mutuo ambos cumplieron sus palabras, Xichen empezó en secreto su romance con Jin GuangYao y MingJue empezó una relación publica con Jiang WanYin, el único que aguantaba su ritmo y brutalidad. Pero eso ya es cuento aparte.
FIN.