Prologo
Las rosas fueron testigos de la traición. Entre sus pétalos quedó sellado el destino de los reinos, y en sus raíces se esconde un pacto que jamás debió hacerse.
Hace miles de años existía un reino lleno de paz y armonía; los reyes de este mantenían el equilibrio y la riqueza de su pueblo.
Pero no siempre sería así, pues el rey, a punto de colapsar, le pidió a un ente oscuro que le diera el poder suficiente para derrotar a sus enemigos. Sin embargo, el costo de este pacto fue caro: él pudo ganar y seguir protegiendo su reino, pero esto lo fue consumiendo hasta matarlo. Cuando él murió, nació un jardín lleno de hermosas rosas, pero si las tocas, corres el riesgo de pagar un alto precio.
Y ahí no paró, pues este pacto siguió marcando a las generaciones futuras. Muchos intentaron contactar al ente, pero la única respuesta que les dio fue una profecía, una que prometía que nacería una niña con cualidades especiales para poder devolver el equilibrio al reino.
Lamentablemente, el reino no duró mucho y se quebrantó. Ahora, los Rosewood son parte de esta sangre marcada y con la responsabilidad de cuidar el jardín, mientras que el reino se dividió en las siguientes hermandades, cada una con una distinta visión sobre el destino del jardín:
•Pétalo Blanco (Reino de las Rosas Blancas):Buscan la pureza y la armonía, creyendo que la profecía puede ser cumplida sin derramamiento de sangre.
•Hermandad de las Rosas Negras:Controlan la magia oscura, convencidos de que solo la sombra puede evitar que el ente regrese.
•Hermandad de las Rosas Rojas:Guerreros implacables, dispuestos a destruir a quien amenace el equilibrio.
•Hermandad de las Rosas Grises: Sabios y artesanos que han dedicado su vida a estudiar las rosas del jardín y descubrir su verdadero poder.
Nadie confía en nadie. Los reinos han peleado entre ellos, acusándose mutuamente de traiciones y conspiraciones. Pero hay algo que no saben: la profecía ha comenzado a cumplirse.
En algún lugar, la niña marcada por las rosas ha nacido. Y cuando el jardín la llame, los reinos deberán decidir si la protegen... o la destruyen.