LASHA RENACERA

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Sinopsis

León ha llegado al futuro en busca de su imperio en prosperidad, en su lugar encuentra destrucción y esclavitud a manos de los demonios, en su búsqueda de una solución la voz de Alba le indica como regresar y para ello un viaje desagradable a la par que revelador. Consciente de que el mal del presente sigue siendo una amenaza a su actual estancia emprende un viaje al imperio Malito, ambicionando convertirse en un heraldo, en espera de un futuro de reconquista y retomar su tierra natal, un viaje espinoso a la academia de especialización en el feudo de Runa y la misma instancia prolongando su propia decadencia en lo estigmatizado de fuera del imperio. Misiones complejas y dogmas que quebrantan su fe, ideales, moral y hábitos en algo mejor con el paso del tiempo y con una visión renovada del mundo dictándole como debe forjar su camino e imperio aprenderá todo lo posible mientras más y más enemigos se suman a su objetivo final. Coronado con dudas, ¿Podrá mantener su propia fe?, ¿Comprenderá mejor sus nuevas ambiciones?, ¿Sera eclipsado por sus pares? Todo ello y mas forma parte de este relato. PD: Como un borrador, muchas cosas serán cambiadas, pero en su mayoría todo esta medio establecido, salvo algunas incoherencias preparadas para deliberar, todo en orden salvo la ortografía a refinar.

Genero:
Fantasy/Horror
Autor/a:
RENE II
Estado:
Completado
Capítulos:
47
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Los primeros tiempos.

El santuario de Alba estaba recibiendo a los hijos de las casas nobles del imperio de Lasha, de los reinos cercanos, en igual medida a las tribus menos alejadas, rara era la ocasión en la que la plaza terminaba tan saturada de gente y en igual medida las filas de sangre nueva de entre 5 a 6 rituales de edad, algunos ansiosos por fin recibir sus nombres, otros más nerviosos por llevar vergüenza a sus familias por la falta de modales y en su defecto, muchos contemplando la majestuosidad de una estructura tan grande que podría eclipsar cualquier castillo concebido en la época.

“Observen con cuidado niños, lo que ven a su paso son los lideres que han surgido a lo largo y ancho de la historia de Lasha”, Indico con las manos cada detalle mencionado. “No crean en la simpleza de un cargo, sino en sus logros, la imagen de alba por encima del vitral es la señal de que fueron escogidos para traer la prosperidad a estas tierras”.

Los pocos niños reunidos presentes no superaban los 6 rituales, pero eso no les impidió entender mejor cómo funcionaba el tema de los jefes de tribu y actualmente el de rey, la sorpresa no se hizo esperar mientras notaban dicha descripción por encima de dos marcos con las pinturas de gobernantes que parecían imponentes y se tenía constancia de una representación de cuerpo completo, caso contrario de los que los rodeaban que solo parecía ser de la cintura para arriba.

La calma llego cuando se presentaron ante el altar, muchos entendían bien cómo funcionaba el ritual de nombramiento, pero había cosas que aún no entendían el ¿porqué de la necesidad del ritual para tener un nombre?, pero eso no les impidió ponerse en la fila designada.

Al frente el hijo de la familia Sol, presente para dar honor a su familia como se esperaría de los actuales gobernantes de Lasha y más importante detrás de ellos la familia Lica los presuntos herederos del Reino, por la constancia de participación tanto en asuntos políticos, como en diferentes ámbitos de mantenimiento del reino, en especial sus bastos campos agrícolas.

“¿Estás listo chico?”, el sacerdote hablo con tono mesurado, con un leve toque e alegría. “¿Que nombre ha elegido la familia Sol?”

“Blad”, El niño mostro algo de temor al mencionar su nombre.

“Como se esperaría de un Sol, apuntando a lo alto”, Realizo una leve oración y tras pasar el incienso sobre la cera escribió el nombre en el pergamino y posterior a eso sello el pergamino con la cera blanca y restos incienso

“Parta con la bendición de Alba, Blad de la casa Sol”

Posterior al niño paso otro, este como su familia tenían fallos ante la religión, pero no le impidió mantener la actuación.

“Es bueno verlo hoy, que nombre a decidido la familia Lica”

“León”, Seriedad y confianza se mesclaban en la voz.

A diferencia tanto de su predecesor en la fila como los que llegarían tenía confianza, que no parecía estar acorde a su edad y la seriedad del mismo por un momento le hizo duda de si trataba con un niño, pero mantuvo la calma al responder.

“León, un buen nombre”.

Repitió el ritual, ceniza en un sello de cera blanco que cerraba el pergamino con el nombre y con ello la llegada a las manos del niño quien se retiró con toda la parsimonia de alguien que recibía entrenamiento y disciplina de un caballero.

En la entrada los miembros de la familia Sol parecían ausentes y la familia Lica, estaba alegre de ver a su hijo, contraste que todos notaron cuando llego ante ellos, de una familia tan variada en miembros no era ninguna sorpresa su futuro en orden.

“Que tal te fue hijo, nervioso, debiste estarlo”, La madre procedió a tomar a su hijo menor en brazos mientras pasaba el pergamino a su padre.

“Otro a nuestra tesorería, te aremos una placa en metal para conmemorarlo”, el hombre veía el nombre tallado en el sello y con ello el final de su asistencia.

Por un instante vieron el vidrio celeste por encima de la puerta iluminarse y al mismo tiempo el celeste oscurecerse formando un nuevo nombre.

“Ami Celim”, el nombre le salió por instinto, mientras era cargado por su madre y posteriormente por su padre antes de subir al carruaje de la familia.

La poca expresión del joven había dado problemas a la familia, en especial porque al nacer lo tomaron por muerto al no chillar ni mostrar signo alguno de cambio, mientras lo bañaban, tanto en el agua caliente como en la fría, si no fuera porque lo mantuvieron atrapado entre las mantas, esa noche hubiera muerto en su cuarto.

Cuatro rituales estaban presentes, mientras los Lica, continuaban ampliando su abanico de influencia, a pesar de ser de una familia de pelo oscuro no les impidió tener una actitud agradable a todos y por delante de todo descendían de un gran guerrero que se ganó el apellido al defender el territorio de vestías felinas en su tercera reconstrucción, las pieles de los animales aún persisten en la sala familiar.

“Hijo, estas seguro de querer quedarte aquí”. Un intento fútil por las muchas ocasiones en las que noto la preferencia de su hijo quedarse en la biblioteca que jugando con sus hermanos.

“Seguro padre”, hablo con una calma, mientras degustaba de la taza de té. “Si no te molesta claro”.

“Disfruta de los libros de la familia”. Recordaba las peticiones a Alba de un hijo inteligente, pero no considero las consecuencias de dicho pedido y más el casi perderlo.

Los continuos y venideros textos continuaron acumulándose, a pesar de su edad no cambiaba su gusto por lo escrito que, por lo vivido, no era ninguna novedad para la familia, ya que incluso antes de poder moverse ya pronunciaba palabras más complicadas y la ausencia de comunicación preocupaba a los padres al punto que consideraron pasar tiempo en la sala de libros, para ver si podían aprender algo más de su hijo, solo llegando a la conclusión de que era aburrido.

La llegada de la noche hizo lo de siempre, una vela y su cuento favorito, el señor Blad de la familia Sol, el cómo había pasado de tantos problemas y como se había convertido en el soberano de las tierras, tenía una memoria clara de ese cuento en particular, más de lo demás, tenía que llegar a revisar si no olvidaba cosas importantes.

Las sirvientas llegaban para llevarlo a su cuarto junto al resto de su familia los casi 24 miembros le dieron la bienvenida, mientras la sirvienta se retiraba y para el mismo proceso los hijos mayores descansaban en una cama y los padres con los hijos menores en la otra, la variación de cada uno era de apenas medio ritual a uno completo, pero eso no detenía a la familia de aumentar sus números, en especial con la llegada de una prometida para el hijo mayor de 10 rituales.

“Querido, la luz”. Tarde recordó de quien era dicha luz.

“Hijo hora de dormir”, intento ser amable en su petición.

“Entendido”. Soplo la vela antes de dormir.

Como si algún favor extraño se tratase el cielo se despejo y las tres lunas alumbraron la habitación en sus tres tonos Azul Rojo y Verde, causando que el lugar se iluminara con bastante facilidad.

“Hermano, tanto te gusta esa historia” la niña, alado suyo que le ganaba apenas por medio ritual, continúo mirando a su hermanito con algo de agrado, por ser quien siempre le facilitaba la lectura de todo.

“Sí”. No pensó mucho, mientras se acomodaba entre las sabanas.

“Algún día serás tan genial hermano, quien sabe quizá seas el próximo Blad”, tenía alegría impregnada en cada palabra.

“Hermana, descansa, los cuentos son para disfrutar no para revivir”, respondió rápidamente. “Además los Sol son los más cercanos a ese cuento”

“¿No era una leyenda?”, la confusión le hizo lanzar la pregunta.

“A donde lo mires es un cuento”, respondió mirando el techo con la calma natural.

“Te gusta mucho ese cuento ¿Verdad?”.

“A ti te gusta el de la ascendida”.

“Es que es genial, com g…”.

“Hija, hijo, duerman, tenemos que despertar temprano”.

“Si”, respondieron al unísono los dos.

El tiempo dictaba cambios extremos para la familia, la formación de equipo militar fue el cambio que facilito el gran avance de los Lica en casi todo el reino, oficialmente clasificado como un reino mixto por la Santa Fe.

Las tres familias que formaban su principal poder, la principal de los ancianos y la segunda del primer hijo con su actual mujer de la casa Argo, recién absorbida y la tercera, formada con el Sacerdote Cort representaba el ingreso en el poder jerárquico de la Santa fe y tenían un templo destinado para sus territorios en expiación junto al reino que estaba próximo a ser nominado como un imperio.