Por favor cancele el compromiso

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Sinopsis

Nombre original: 求求你退婚吧 Estado: Completado Autor: 困成熊猫 Capítulos: 109 completos Etiquetas: Protagonista masculino atractivo , Transmigración , Múltiples individuos transportados Resumen de la novela: Luo Fei no teme ser rivales en el amor con Xi Yanqing; ¡lo que teme es que hayan transmigrado a tiempos antiguos y se hayan comprometido el uno con el otro! Padre Luo: ¡¿Eh?! ¿No te casas? ¿Qué tal si te rompo las piernas si no te casas? Luo Fei: ¡Papá, ahh, papá! Aiyo, ¡deja de golpearme ahora! Simplemente iré a casarme, ¿de acuerdo? Xi Yanqing: Sabes que no puedes escapar y ahora tendrás que pagar por ello. ¿Te fuiste sin traer tu coeficiente intelectual? Luo Fei: ¡Tú con el apellido Xi no tienes que dormir en la cama en la noche de bodas! Xi Yanqing: Oh. Luo Fei, quien en su noche de bodas fue presionado contra el tronco de un melocotonero en la entrada: ... ¡joder con tu apellido Xi! ¡¡¡Esto no es lo que quise decir!!!

Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1.1: venganza

“¡Abre la puerta! ¡Déjame salir!”

—¡Si no me dejas salir, me haré pis en la pila de leña!—Luo Fei le pellizcó la cintura y pateó la puerta del cobertizo con un fuerte golpe.

—Hermano, no desperdicies tus energías —Se escuchó una voz joven desde fuera del cobertizo, cargada de impotencia.

—Papá ya dijo que hoy no puedes salir, pase lo que pase. Tendrás que arreglártelas ahí dentro. Si de verdad no aguantas, puedes orinar en el suelo. Al fin y al cabo, es nuestro cobertizo, nadie te dirá nada.

—¡No! ¿¡Por qué!? —Luo Fei estaba tan enojado que se estaba volviendo loco—.¿No es solo la boda de Zhang Yangfan? ¿Qué tiene de malo que salga? ¡No puedo comérmelo, ¿o sí?!

—Dijiste lo mismo ayer, pero cuando te dejé salir... ¡corriste y te lanzaste al río!

—¿Saltar, saltar qué?

—Saltar al río —respondió Luo Yi con un tono que decía claramente “No te hagas el tonto”—. Hermano, en realidad no digo nada malo de ti, pero... ¿qué tiene de bueno Zhang Yangfan? Ya está casado con otra. ¿Por qué sigues pensando en él?

—¡Bah! ¿Quién está pensando en él?

—Solo tú... Bueno, bueno, no voy a discutir contigo. En fin, papá dijo que después de que Zhang Yangfan se case hoy, definitivamente te dejará salir.

—¡De acuerdo! ¡Que Zhang Yangfan se case, entonces! —Luo Fei se golpeó el pecho varias veces y maldijo en su interior:— ¡Zhang Yangfan, maldito seas! ¡Si tienes agallas, más te vale que no me cruce contigo en el futuro!

Solo con mencionar a ese “Zhang Yangfan”, Luo Fei sentía cómo la rabia le hervía en el pecho. Fue por culpa de él que, indirectamente, su vida se volvió tan difícil.

Zhang Yangfan, un hombre de 20 años, era el único erudito de la aldea Huaping. Apuesto y respetado, también era el exnovio de Luo Fei. Así es, Luo Fei, no Luo Fei... (aunque el nombre se escriba igual, el que está aquí ya no es el mismo de antes).

Luo Fei murió porque Zhang Yangfan lo abandonó tras haber tenido una aventura con él. Estaba tan destrozado que, finalmente, decidió suicidarse arrojándose al río. Y fue entonces cuando él —Luo Fei, un estudiante del siglo XXI—, tras sufrir un accidente, fue transportado a tiempos antiguos… justo al cuerpo de ese mismo Luo Fei que acababan de rescatar del agua.

En pocas palabras: fue el otro Luo Fei quien saltó al río, fue él quien amó a Zhang Yangfan. Pero ahora es este Luo Fei quien carga con las consecuencias.

Y lo peor de todo es que la familia Luo, por temor a que volviera a intentar suicidarse, ya lo había encerrado en el cobertizo durante toda una noche.

La noche anterior todavía pensaba en cómo regresar a su propio tiempo, pero ahora ya no quería perderse en ideas tan irreales. Solo quería una cosa: salir de allí. Había repetido incontables veces que no volvería a deprimirse, mucho menos a intentar quitarse la vida, pero la familia Luo simplemente no le creía, por más que insistiera.

Desde afuera, Luo Yi no escuchaba ningún ruido proveniente del cobertizo, así que pensó que su segundo hermano por fin se había calmado. Tomó un cucharón, echó un poco de agua en el balde y se preparó para llevarla a la casa.

Luo Fei ya estaba un poco ansioso, y al escuchar el sonido del agua salpicando, se encogió aún más, doblando la cintura. Espió a Luo Yi por la rendija de la puerta y vio que estaba a punto de llenar el balde para irse. Pensó rápido y gritó:

—¡Luo Yi, espera un minuto!

—¿Qué pasa, segundo hermano? —preguntó Luo Yi, sobresaltado.

—Dime algo... ¿de verdad no me vas a dejar salir?

—¿Y cómo podría ser mentira? Papá dijo que si alguien se atreve a dejarte salir, ¡le romperá las piernas! —Luo Yi se estremeció al recordar lo furioso que estaba su padre en ese momento.

—Está bien. Entonces dile a nuestros padres que soy un desleal... que no podré servirles en el futuro. ¿No creen que todavía no lo he superado? ¡Pues entonces pueden seguir enfadados! —gritó Luo Fei mientras golpeaba el marco de la puerta con el puño.

Con un fuerte ¡bang!, su cuerpo cayó al suelo con suavidad. Después de todo, como estudiante con el mejor desempeño en actuación en la Academia de Cine y Televisión, ¡esto era pan comido para él!

—¡¿Segundo... segundo hermano?! —Luo Yi se alarmó al escuchar el ruido y estiró el cuello para intentar ver dentro del cobertizo. El pequeño lugar, hecho de barro y paja, solo tenía una puerta y ninguna ventana. Para evitar que su segundo hermano escapara, incluso la había bloqueado con un enorme tanque lleno de agua.

Parado junto al tanque, no podía ver lo que había dentro, pero algo no le daba buena espina.

—¡Segundo hermano, no me asustes! —entró en pánico—. ¿Segundo hermano? ¿¡Segundo hermano!?

—¡Papá! ¡Mamá! —gritó Luo Yi, ya convencido de que algo no andaba bien. Al principio pensó que su hermano solo estaba fingiendo, pero al recordar sus “antecedentes” suicidas, se le heló la sangre. Tiró la pala que usaba para sacar agua y trató de empujar el gran tanque frente a la puerta. Al no lograr moverlo, salió corriendo hacia el huerto—: ¡¡Papá, mamá!! ¡¡Mi segundo hermano está enojado otra vez!! 

Luo Fei yacía en el suelo, escuchando el alboroto del exterior. Estaba tan molesto que quería poner los ojos en blanco, pero pronto escuchó pasos apresurados y llenos de pánico.

—¡Erbao! ¡Erbao, no asustes a tu madre! —Li Yuehua corrió hasta el cobertizo y, junto a su hijo menor, empujó el enorme tanque de agua. Cuando al fin lograron moverlo y abrir la puerta, estaba tan asustada que las manos le temblaban al intentar tomar la llave.

—¡Mamá, rápido! ¡Dame la llave! —gritó Luo Yi, arrebatándosela para abrir el candado con habilidad.

Al ver a su segundo hermano tirado en el suelo, ni siquiera se detuvo a pensar si era normal que no tuviera ni un rasguño. Simplemente se apresuró a ayudarlo a incorporarse.

—¡¿Segundo hermano?! ¡¿Segundo hermano?!

—¡Erbao, Erbao, despierta! —Li Yuehua lo sacudió dos veces, pero al no recibir respuesta, entró en pánico.

Luo Fei pensó que ya era el momento adecuado para “despertar lentamente”, pero entonces escuchó a Luo Yi decir:

—¡Mamá, esto no puede ser! ¡Déjame intentarlo yo!

Luo Fei, alarmado, se preguntó en su interior: ¿Qué vas a hacer, mocoso...? Y justo entonces sintió un ¡paf! en la mejilla izquierda.

—¡Ah! ¡Maldito mocoso! ¿Cómo te atreves a abofetearme? —pensó, conteniendo el impulso de estrangularlo. Abrió los ojos tan grandes como platos.

—¡Mamá, el segundo hermano despertó! —exclamó Luo Yi, con los ojos brillantes, convencido de que había sido gracias a él—. Segundo hermano, ¿estás bien?

—No… no estoy bien. Solo me siento un poco mareado. ¡Aunque no lo estuviera, debiste haberme dejado inconsciente con ese golpe!

—¡Sibao, ven! Ayuda a tu madre a llevar al segundo hermano de vuelta a casa. El suelo está frío, no es lugar para tumbarse —ordenó Li Yuehua mientras levantaba a Luo Fei con cuidado.

Con la ayuda de su madre y su hermano menor, Luo Fei fue llevado a casa. Haciendo todo lo posible por dejar su peso sobre ellos, observaba a su alrededor con disimulo. Si antes aún tenía esperanzas de regresar a su mundo original, ahora esas esperanzas se habían desvanecido por completo.

En un rincón del pequeño y ordenado patio había gallinas y patos, y una modesta casita de barro que no había alcanzado a ver con claridad cuando lo trajeron de vuelta del río. Frente a ella, un viejo molino de piedra parecía resistirse al paso del tiempo. Todo era demasiado real como para seguir creyendo que era un sueño. Ya no había vuelta atrás.

—Mamá, si dejamos salir a nuestro segundo hermano... ¿se enojará papá? —preguntó Luo Yi con preocupación.

—¡Él puede estar enojado, pero yo también lo estoy! —respondió Li Yuehua con firmeza. Su rostro, antes lleno de angustia, adoptó ahora una expresión decidida—. Tenemos espacio en casa, ¿por qué encerrarlo en el cobertizo? Me preocupa que tu segundo hermano se congele por la noche.

Con cuidado, ayudó a Luo Fei a subir al kang.

—No te preocupes, Erbao. Hablaré con tu padre. Pero prométeme que no volverás a hacer tonterías, ¿de acuerdo? ¡Zhang Yangfan es un idiota, no lo queremos! ¡Ya encontraremos a alguien mejor!

—...Lo sé, mamá —respondió Luo Fei con rigidez, encogiendo inconscientemente las piernas. Un entorno desconocido siempre hace que uno se sienta inseguro...

No. Más bien… parecía que estaba aguantando las ganas de orinar.

—Voy a ducharme e ir al baño —dijo Luo Fei.

—Iré contigo, segundo hermano —respondió Luo Yi, apresurándose a sostenerlo de nuevo.

Luo Fei no lo apartó. Simplemente asintió y lo siguió en silencio.

La choza de paja de la familia Luo estaba construida no muy lejos del huerto, justo al final del pequeño sendero a la izquierda de la casa. Desde afuera parecía aceptable, pero por dentro era difícil de describir con palabras. Luo Fei reprimió su incomodidad y resolvió su urgencia. Al salir, se quedó mirando aturdido el huerto vacío.

Principalmente, porque se sentía algo desorientado. Su estado actual era como el de un prisionero liberado tras varios años en prisión. Aunque no hubiesen pasado tantos años, la sensación de estar desconectado de la realidad era muy similar.

Algunas personas no logran seguir el ritmo del desarrollo de los tiempos, pero él, irónicamente, era incapaz de adaptarse al retroceso.

—Segundo hermano, ¿todavía piensas en Zhang...?

—¿Quieres que te dé una paliza si uelves a decir esas tres palabras? —Luo Fei lo fulminó con la mirada antes de que terminara la frase.

— No vuelvas a mencionarlo. ¿Para qué seguir hablando de un canalla como ese? ¡Ese asunto ya está zanjado!

—Eh... —Luo Yi se contuvo. En realidad, eras tú el que no dejaba de hablar de ese infeliz, pensó, pero se calló. En vez de eso, sonrió y dijo—: Está bien, segundo hermano, es mejor que pienses así. ¡Eres el chico más guapo de nuestro pueblo! ¿Cómo podría ese Zhang... ese imbécil, estar a tu altura?

—¿En serio? —Luo Fei se acarició la barbilla, fingiendo modestia—. Parece que es cierto.

No era presunción. Luo Fei era realmente apuesto. Su aspecto ya destacaba en los tiempos modernos, pero el rostro de este nuevo cuerpo era incluso más atractivo: piel clara, rasgos definidos y buena figura. Y además... podía tener hijos.

Había heredado tanto el cuerpo como los recuerdos de Luo Fei, así que sabía que este mundo se llamaba País Yuqing. Aquí existían tres tipos de personas: hombres, mujeres y los llamados ”Imprint”

Nota: marcas especiales con la capacidad de concebir (en el caso de hombres que pueden quedar embarazados).