Dedicatoria
Querida lectora:
Para las chicas que leen mi libro, sé que duele alejarse de la persona que creías que era la indicada para ti. Duele aceptar que ellos no están tan comprometidos a construir una relación contigo como tú lo estás con ellos. Incluso meses o años después de tomar la decisión de terminar las cosas, sigues lamentando lo que pudo haber sido. Te duele pensar en lo bien que estaban juntos y en toda la felicidad que habrían podido vivir si tan solo se hubieran esforzado en amarte como mereces. Si tan solo hubieran hecho un esfuerzo por dejar atrás sus hábitos tóxicos. Algunas personas pierden un amor único en la vida y te rompen el corazón. Tú fuiste quien vio esa conexión, quien la sintió y supo el potencial que tenía, pero ellos no. No lo sabían en ese momento, pero algún día lo sabrán. Algún día serán ellos quienes sufran cuando se den cuenta de todas las oportunidades que tuvieron para arreglar las cosas, pero que en su lugar solo sirvieron para alejarte cada vez más.
No todo amor es un buen amor y no toda energía es buena energía. Que alguien te quiera no le da derecho a menospreciarte. Nadie te está haciendo un favor y definitivamente no le debes nada a nadie. Así que, si no se siente como un hogar, tienes derecho a irte. No tienes que quedarte si no quieres y no tienes que fingir que todo está bien.
Este fue el año en que conocí el desamor y le di la bienvenida al duelo. Aprendí que la vida es cruel, injusta y, la mayor parte del tiempo, puro caos. Aprendí que el futuro es una ilusión y el pasado, una cárcel. Y al aprender a soltar, aprendí a aferrarme a lo que realmente importa. Este fue el año en que aprendí que la gente te traicionará y tratará de justificarlo. Aprendí que no todo el mundo es bueno y que algunas personas son malvadas. Este fue el año que me enseñó lo que es la fortaleza y todo lo que conlleva.
Pero entiende esto: el amor es cuando dos personas sienten lo mismo por el otro y ninguna recuerda cómo empezó. Cómo comenzó todo. El amor es que ambos sepan cuánto les importa el otro sin tener que recordárselo constantemente. Sin hacerse sentir desplazados. El amor es cuando simplemente lo saben. Cuando se entienden sin necesidad de palabras. Cuando hablan su propio idioma y parece que nadie más lo entiende, solo ellos. El amor son dos personas que se quedan. Que crean un vínculo a medida que avanzan. Que no pueden imaginar sus vidas el uno sin el otro. El amor es bondadoso. Es tener paciencia. Es darse tiempo, su propio tiempo. Cada momento valioso que podrían estar gastando en otra cosa. El amor es crecer juntos, guiarse mutuamente, darse esa chispa que enciende el alma. El amor es demostrarlo. Demostrar que te importa, que lo valoras, que estás dispuesta a sacrificar lo que sea para que la relación funcione. El amor son dos personas, dos corazones, dos almas, dos cuerpos convirtiéndose en uno solo.
Y para las chicas que se perdieron a sí mismas por un chico que creían amar, por favor, dime cómo es el resto de tu vida sin ellos. Tú eres suficiente. Y dicho esto, disfruta la lectura de mi libro.










