Entre la verdad y el corazón. Vínculos invisibles

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

"Fui testigo de un asesinato. Corrí para salvar mi vida y me reencontré con él. La única persona que me hizo feliz y a la que yo le rompí el corazón". "Creí haberlo superado, pero volver a verlo hizo que todo se me desmorone más de lo debido porque él es el testigo y yo el policía que lleva el caso". "Esta es nuestra historia". Todos los derechos reservados.

Genero:
Romance
Autor/a:
Barbara_PS
Estado:
En proceso
Capítulos:
5
Rating
5.0 2 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Prólogo

Corro.

No puedo parar en esos instantes o me matarían.

No tendría que haber pasado por allí para empezar. ¿A quién se le ocurre meterse en una zona industrial a aquellas horas de la madrugada para correr?

Las sirenas comenzaron a oírse a lo lejos y me escondo detrás de una nave abandonada, cayendo al suelo cuando me doblo el tobillo. Maldigo mientras me siento para tocarme este.

Aquel polígono es demasiado grande. Espero que al menos pillen a esa gente antes de que dieran conmigo.

Estaba manchado de sangre, me había salpicado cuando intenté salvar a aquel chico al que mataron frente a mis narices sin siquiera parpadear. No puedo dejar de pensar en que yo podría haber sido el siguiente si no hubiese salido corriendo como un puto loco.

Al pasar por la zona, hace un rato, vi una furgoneta con las puertas traseras abiertas y lo que parecían varios paquetes cuadrados. No había que ser muy tonto para saber que aquello era droga. Mucha droga.

Allí había un joven con las manos en alto frente a varios tipos vestidos de negro y justo detrás de ellos un hombre que vestía con traje de chaqueta gris mientras apuntaba al chico con la pistola.

Era un hombre muy alto, el pelo, peinado con la raya a un lado tenía unas pocas canas en las sienes y su rostro era cuadrado, con una nariz prominente, aunque no desmerecía su aspecto. El color de sus ojos era confuso, ya que con las nulas luces de las farolas y lo cercano que estaba el amanecer, no se podría apreciar con claridad.

El peligro era inminente. Me dije miles de veces que no tendría que haberme metido en ese berenjenal, pero el chico estaba muy asustado y sin pensar en lo que hacía, corrí para intentar salvarlo creyéndome un superhéroe de Marvel o DC.

En cambio, no pude evitar el disparo y ahora me perseguían para matarme también.

Me tenía que haber largado por otro lado sin que se dieran cuenta de mi presencia, pero cometí el error de creer que llegaría a tiempo de salvarlo.

Apoyo la espalda en la pared de la nave mientras trataba de recuperar el aliento.

—Cálmate, respira hondo —me decía antes de mirar hacia el cielo aún oscuro—. Dios mío, si salgo vivo de esto, no volveré a meterme en una zona peligrosa.

—¡Rápido! ¡Por aquí!

Oigo gritos cerca de dónde me encuentro y mi instinto me decía que era la policía. Ellos podrían ayudarme si esa gente sigue por la zona.

Me incorporo y un ramalazo de dolor me azota el tobillo, aunque no impide que saliera al encuentro de la policía pidiendo ayuda.

Les relato que me estaban persiguiendo, aunque al comienzo me miraron con ciertas dudas, pero sigo insistiendo que yo solo estaba de paso y me vi afectado por lo ocurrido.

Intento contener el temblor de mi cuerpo y alejar de mi mente el dolor del tobillo por unos instantes mirando a mi espalda por si aparecían esos hombres de repente a pesar de estar cerca de la policía nacional.

Entonces, uno de ellos, con amabilidad se me acerca y me ayuda a sentarme de nuevo mientras avisan a una ambulancia a la vez que me llueven preguntas de todo tipo que intento responder lo mejor que puedo a pesar del nerviosismo.