El Último Walton en Pie

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Sinopsis

Durante finales de la década de los 80, un grupo de científicos euro-asiáticos estaba haciendo experimentos con el fin de crear a la raza perfecta para combatir a amenazas más fuertes cuyo origen se desconoce. Sin embargo, al ser descubiertos por el gobierno; pusieron fin a sus experimentos y los niños sobrevivientes enviados a sus lugares de orígen. La historia trata sobre un millonario que termina adoptando a 5 niños, conociendo secretamente sus orígenes, para criarlos según su parecer (aprovecharse del potencial que guardaban). Sin embargo, nada sale como lo planea y los niños terminan creciendo en un entorno de desconfianza y frialdad, donde cada uno compite internamente por ser el favorito de su padre. Tráiler: https://youtu.be/g7WSd5ioQQc?si=iZX9JYDPaGS94pGW

Genero:
Scifi
Autor/a:
Ottavia Rizzi
Estado:
En proceso
Capítulos:
8
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

CAPÍTULO I: Juego de Niños

Los niños estaban creciendo bajo una presión emocional y una educación bastante estricta por parte de William. Si bien podían tener todo cuanto sus necesidades lo exigían (ropa, comida, medicinas, todo excepto juguetes), no era algo que pudiera compensar la falta emocional que les hacía el necesitar tener a un padre presente para ellos.

Aunque crecieron juntos, los niños se sentían solos, en su propio mundo, abandonados sentimentalmente, no entendían sus propias emociones y les costaba expresarse.

Sin embargo, visto la situación negativa que se estaba formando hizo que William les "consiguiera una nana" llamada Nicol (que casualmente era una mujer de color, para dar conflictos a la trama), que parecía darle a los niños, de tres años en ese momento, esa necesidad que no podía, no quería y ni siquiera se molestaba en darles.


Nicol: Niños, ya es hora de dormir, vamos a ponernos los pijamas, ¿de acuerdo?

Rachid: Mmmm —Niega con la cabeza.


A Rachid era el único al que le estaba costando aprender a hablar como a sus hermanos. A pesar de que ya había aprendido a escribir, había puesto en el papel "Rachid" en vez de "Richard", Nicol trató de corregirlo pero él se negaba rotundamente, incluso llorando, a aceptar que estaba mal, por lo que terminaron aceptando su "actual nombre".


Luisa: Yo no puedo —Se desespera.

Cecilia: Deja te ayudo yo —Se acerca a Luisa.

Santiago: —Se pone el pijama al revés— Mira mamá, yo solito.

Nicol: —Se ríe un poco— Deja que te ayude un poco —Le quita el pijama para vestirlo.


Mientras cada uno estaba ocupado en lo suyo, Annie estaba luchando por vestirse ella sola, cosa que termina consiguiendo.


Nicol: Bien, ya están todos, ahora le toca a Annie... —Voltea para ayudar a Annie pero ve que ya está con el pijama puesto— Annie, ¿te has vestido tu sola?

Annie: Sí, podría decirse que sí.¹

Nicol: —Sonriendo— Lo hiciste muy bien, eres una buena niña.

Annie: —Sin poder evitar sonreír—² Gracias, hago lo mejor que puedo.


Nicol llevó a cada uno a su respectiva habitación, los acostó, los arropó o abrigó y les dió las buenas noches, aunque Annie se había mostrado reacia³ a todas estas muestras de cariño.

A todos les costaba dormir, en especial a Rachid por sus pesadillas y a Annie porque le costaba conciliar⁴ el sueño como a esas personas que no paran de pensar en sus decisiones.Al no poder dormir, Annie se sentó en su cama mirando hacia la nada y pensando en todo a la vez, su mente funcionaba diferente a la de sus hermanos, ella lo sabía y ellos lo sabían. Como Annie era diferente y conflictiva, había tenido varios problemas con sus hermanos desde que tenían uso de razón y conciencia del "yo", viven quejándose de ella porque, según sus palabras, era como el lobo de caperucita roja.⁵

Ella tampoco se sentía bien consigo misma, creía que no encajaba entre ellos porque no la entendían, ni siquiera su nana. Aún así conseguía tener momentos para los que ella podía ser feliz o eso es lo que decía, porque primero; a nadie le hacía gracia, segundo; los demás salían lastimados y tercero; ¿hace falta que diga de nuevo que a nadie le causaban gracias? Era una niña rara y no tenía miedo de eso, de hecho, a nada le tenía miedo, y eso era algo que le preocupaba a los demás.

De todas formas, hartos de tener que lidiar con sus problemas de ira, que no eran pocos, decidieron decírselo a Nicol para que pudiera hablar con ella y ver qué es lo que pasaba exactamente con su hermana.

Nicol no pudo hacer mucho porque Annie se negaba rotundamente a hablar de su situación y, como venganza a sus hermanos por decirle a su madre el cómo se estaba portando mal, se portó peor con ellos hasta el punto que le tenían miedo y ni siquiera le dirigían la palabra. Pero, ¿qué les daba tanto miedo? Resulta que no solo su mirada seria que mantenía todo el día los hacía tener tan tensos, sino que también lo era su capacidad mental e inteligente puesto que usaba ambas cosas en contra de sus hermanos para perjudicarlos, como si eso la emocionara y fuera adicta a la sensación de poder que ejercía sobre ellos, para Nicol en especial le parecía que había maldad enterrada en su pequeño corazón.

Como la situación era complicada con Annie tuvo que decírselo a William para que tomara cartas en el asunto.


Nicol: Disculpe, ¿estoy interrumpiendo algo?

William: Pues sí, estoy haciendo algo importante en este preciso momento, ¿pasa algo con los chicos?

Nicol: El problema es Annie, se está comportando de una manera... extraña.

William: Mientras no sea un peligro, no hace falta que haga algo-

Nicol: ¡Lo es! Si sigue así podría ser una amenaza para todos, es tan fría e insensible que les da miedo a sus propios hermanos.


A William le llamó la atención la forma en que Nicol se estaba expresando con respecto a Annie porque no esperaba que una niña tan pequeña tuviera una mentalidad así.

Cuando fue a comprobar si esas cosas que decía eran ciertas, vió cómo Annie estaba peleando con los chicos quienes estaban llorando por la forma en que se estaba comportando su hermana con ellos. Cecilia, por su parte, estaba tratando de defenderlos.Como no tuvo otra opción, y harto de la situación de tener siempre quejas de ella, la tomó con sus brazos para que no sea pudiera mover ni hacer nada. Ella pataleaba y se resistía cuando William la estaba atando a la silla. Seguido a esto, William sacó un reloj de bolsillo y lo balanceaba frente a Annie, obligándola a ver.


William: Te has portado mal, he tenido muchas quejas de ti. Vas a caer en un sueño profundo, vas a prestarle atención sólo a mí voz y a lo que diga, vas a obedecer.

Annie: —Cerrando los ojos de a poco hasta quedarse dormida.

William: Eres un peligro para los demás, ahora te digo que, chasquee los dedos, vas a despertar y ser una niña normal, común y corriente. Para salir del trance, deberás beber café,⁶ pero serás alérgica a eso y no te gustará su amargo sabor.Y, efectivamente, tras chasquear los dedos, lentamente Annie abría los ojos, pero tenía una expresión diferente en ellos, su mirada se había suavizado, y el destello de lo que antes era; se fue desvaneciendo poco a poco.

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