Cap铆tulo 1: Caly
Mientras giro con mi jeep por el largo camino de grava, ya puedo oler la sangre. Polaris, el enorme lobo maderero que viaja en el asiento del copiloto, olfatea el aire, pero no necesito el sentido del olfato excepcional de mi familiar para saber que nos espera una masacre.
Me detengo detr谩s de mis compa帽eros guardianes justo cuando la granja aparece ante nosotros. Me aseguro de cerrar la puerta sin hacer ruido. Bajo la luna menguante, la noche est谩 en un silencio sepulcral, solo roto por nuestra respiraci贸n agitada y el crujido de la grava bajo nuestros pies mientras avanzamos hacia la casa. Ni siquiera los grillos se atreven a chirriar.
Hay luces encendidas en todas las ventanas, proyectando un resplandor amarillento y enfermizo sobre el porche. Nos detenemos en los escalones de la entrada. Wade, nuestro guardi谩n mayor, nos hace una se帽a a Polaris y a m铆 para que entremos por delante, dejando que 茅l y Fisher cubran la entrada trasera. Me aprieto la coleta y muevo los hombros para soltar la tensi贸n que se acumula. Una parte de m铆 desea que haya una pelea. La otra est谩 aterrorizada de que lleguemos demasiado tarde.
Nos tom贸 30 minutos llegar hasta aqu铆 desde que se envi贸 la llamada de auxilio; un tiempo dolorosamente largo, pero r谩pido si consideras lo remoto del lugar. Todos los ataques han sido as铆: hogares vulnerables a lo largo de la frontera de las tierras del aquelarre, lo suficientemente lejos como para que, cuando los guardianes llegaban, los asesinos y cualquier rastro de su identidad ya hubieran desaparecido. Cinco ataques en los 煤ltimos 10 meses, pero esta era la primera vez que estaba de turno cuando recibimos la llamada.
Empujo mi magia hacia las puntas de mis dedos, sinti茅ndola viva y hormigueante, lista para soltarla en un abrir y cerrar de ojos.
El chirrido de la puerta mosquitera corta la calma y entramos en una casa de los horrores. Sangre carmes铆 salpica el papel pintado con flores amarillas. Los muebles est谩n volcados y rotos. Y hay cuerpos, cuerpos espantosamente destripados, por todas partes. J贸venes y viejos, igual que en los otros ataques; nadie se salv贸.
芦Dioses, es peor de lo que imaginaba禄, digo cuando los dem谩s nos alcanzan.
芦Creo que voy a vomitar禄. Fisher se tapa la boca con la mano, con los ojos muy abiertos por el horror.
芦Tendr谩s que controlarte un poco m谩s, novato禄, dice Wade. 芦T煤 y yo nos aseguraremos de que la planta alta est茅 despejada. Caly y Polaris pueden encargarse aqu铆 abajo禄.
Dice esto 煤ltimo como una afirmaci贸n, pero s茅 que en realidad es una pregunta. Wade puede ser el guardi谩n mayor aqu铆, pero yo tengo tres a帽os m谩s de experiencia que 茅l. Wade es un buen tipo y un guardi谩n de puta madre. No le culpo por haber conseguido el ascenso que me negaron a m铆, pero eso no evita que ocurran estos momentos inc贸modos en los peores instantes. Les dedico a ambos un asentimiento serio.
Quien o lo que sea que haya hecho esto, ya se ha ido hace mucho. Estoy segura de que lo 煤nico que encontrar谩n arriba son m谩s v铆ctimas. Reprimo un escalofr铆o al pensarlo; ya hay demasiada muerte en este lugar. Aun as铆, hago mi trabajo y escaneo la escena, esperando encontrar alguna pista, cualquier cosa que nos lleve hasta estos monstruos. Por lo que parece, ni siquiera tuvieron oportunidad de defenderse.
Concentro mi intenci贸n y tomo la magia que espera impaciente para ser usada. Lanzo un hechizo boomerang, un encantamiento sencillo que te permite ver lo que ocurri贸 en un pasado reciente, como si fuera una cinta rebobinando, antes de devolverte al presente. Veo a Fisher y a Wade caminar hacia atr谩s saliendo de la habitaci贸n, seguidos por Polaris y por m铆. Una vez que la puerta mosquitera se cierra, no queda m谩s que la calma eterna de la muerte. Despu茅s de unos instantes, nos veo entrar de nuevo en la habitaci贸n y s茅 que la escena ha dado la vuelta completa. Lo que sea que haya pasado aqu铆 ocurri贸 hace demasiado tiempo para que el hechizo nos revele algo.
芦Revelare mihi禄. Intento un hechizo de revelaci贸n, un truco que muestra los rastros persistentes de magia en una habitaci贸n y, a veces, qui茅n la us贸. Lo 煤nico que se revela es magia menor; cosas cotidianas como hechizos de invocaci贸n y amuletos de limpieza brillan en blanco, seguidos por una llamada de auxilio amarilla, que parece haber sido cortada antes de que apenas saliera de las manos de quien la lanz贸. Ten铆a raz贸n; fueron superados antes de que nadie pudiera lanzar un hechizo defensivo. La conocida sensaci贸n de un terror helado sube por mi columna como una escarcha de enero. No tuvieron ninguna oportunidad.
Sin querer, trato de distinguir los rostros de las v铆ctimas a trav茅s de la sangre para ver si los reconozco de alguna de las ceremonias del aquelarre, pero en su lugar, lo que aflora a la superficie son recuerdos dolorosos de hace mucho tiempo. Otros ojos muertos y sin vida. Otra noche ahogada en un silencio letal.
Jadeo al sentir que todo el ox铆geno es succionado de la habitaci贸n. Mi coraz贸n late como un p谩jaro enjaulado en mi pecho. El peso de la impotencia me empuja hacia el suelo, y Polaris se acerca r谩pidamente y me da un empujoncito con el hocico. 芦Respira... exhala...禄, dice a trav茅s de nuestra conexi贸n. Llevo la mano a mi collar de bayas de serbal y toco las cuentas escarlatas una por una, oblig谩ndome a volver al presente.
Tras unas cuantas respiraciones para calmarme, el crujido de la escalera anuncia el regreso de Wade y Fisher, y me pongo de pie de un salto. Ya recibo suficientes miradas de l谩stima de brujas y brujos bienintencionados; no necesito darles m谩s motivos para hablar de m铆 en susurros.
芦Algo no huele bien禄, gru帽e Polaris, con sus ojos azul hielo entrecerrados por la concentraci贸n.
Wade gru帽e al llegar al descansillo. 芦Todo despejado. La planta de arriba est谩 intacta. 驴Encontraron algo?禄
Niego con la cabeza, sin confiar en que mi voz sea lo suficientemente firme para responder.
Wade se pasa la mano por la cara. 芦Mierda. Est谩 bien, informar茅 al Consejo禄.
Polaris lo oye antes que el resto de nosotros. La veo mover sus orejas gris谩ceas hacia el armario del recibidor, a tres metros detr谩s de nosotros.
Rasgu帽o. Rasgu帽o. Rasgu帽o.
El pobre Fisher parece que se va a mear encima, pero, a su favor, no sale corriendo. Como soy la que est谩 m谩s cerca, Wade me hace un gesto para que vaya a investigar.
Rasgu帽o. Rasgu帽o.
Es d茅bil pero insistente. Me acerco al armario, con la magia lamiendo las puntas de mis dedos, lista para lo que sea que se esconda ah铆.
Rasgu帽o.
Abro la puerta de golpe y doy un salto hacia atr谩s con las manos en posici贸n de lanzamiento. En lugar de una amenaza, un ni帽o, de unos 10 u 11 a帽os, cae hacia adelante con la mano extendida.
Caigo de rodillas a su lado. Est谩 tan cubierto de sangre que ni siquiera puedo imaginar de d贸nde viene todo.
芦驴D贸nde est谩s herido?禄, pregunto, tratando de evitar la urgencia en mi voz. Tomo su mano con la m铆a y la aprieto con fuerza. Sus p谩rpados parpadean. 芦驴Puedes decirnos qu茅 pas贸?禄
Veo c贸mo se va apagando; su respiraci贸n sale en jadeos ag贸nicos. 芦隆Qu茅date con nosotros! 驴Qui茅n te hizo esto?禄
En ese momento, parece volver en s铆 por un instante mientras mueve vacilante la mano que no tengo agarrada hacia m铆, cerrada en un pu帽o con los nudillos blancos. Luego, su cabeza se desploma, sus m煤sculos se relajan por completo y su mano cae sin vida sobre su pecho.
Ahogo un sollozo. 芦隆No, no, no, no!禄
El crujido del suelo de madera resuena cuando golpeo el suelo con todas mis fuerzas. S茅 que me he rajado los nudillos, pero no lo siento y no me importa.
Est谩bamos jodidamente cerca de saber qui茅nes eran los bastardos que hicieron esto, pero lo m谩s importante es que estuvimos a punto de arrebatar una vida a su absoluta victoria. Era solo un ni帽o. No es justo, joder. Me escondo la cara entre las manos, pero no lloro. No he llorado en a帽os.
Detr谩s de m铆, siento el peso de la mano de Wade en mi hombro. 芦Ya no hab铆a nada que hacer, Caly. Ni siquiera los sanadores podr铆an haberlo salvado禄.
Asiento lentamente y suelto un suspiro tembloroso. S茅 que tiene raz贸n. Eso no hace que el sabor amargo de la tristeza mezclada con la frustraci贸n desaparezca, pero al menos la parte l贸gica de m铆 sabe que lo que dice es verdad.
Tomo la mano del ni帽o y la coloco suavemente sobre la otra, que ya descansa en su pecho. Es entonces cuando lo veo: un trozo de tela negra que sobresale de debajo de su palma ca铆da. Con delicadeza, aparto su mano y recojo el trozo de tela con los bordes deshilachados.
芦驴Qu茅 es eso?禄, pregunta Fisher, estirando el cuello por encima de m铆 para mirar m谩s de cerca.
芦Es una pista禄, digo. El primer brote de esperanza desde la llamada de auxilio florece en mi pecho. 芦Es una maldita pista禄.
Paso el pulgar por la tela rasgada. Letras blancas bordadas rodean la parte superior, cortadas a la izquierda por el lugar del que fue arrancada. Solo queda la 煤ltima letra de una palabra, una A may煤scula, seguida de S-Q-U-A-D.
Debajo de las letras hay el bordado de una insignia familiar. Un lobo, con los dientes descubiertos y el pelo erizado, se alza ante una luna llena. Un grito de sorpresa escapa de mis labios. No hay duda de qu茅 s铆mbolo es y a qui茅n pertenece.
El Rey de los Hombres Lobo.









I鈥檓 honestly in awe of how immersive this was. The imagery, the rhythm, it felt like a movie unfolding inside my head. Each paragraph had a visual beat. This could easily evolve into something visual, a short film, maybe even a motion comic. It already has that heartbeat of movement in its storytelling.