The Cage of Silk

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

Un amor tan puro como posesivo dónde Lyra está comprometida con Kael, un hombre que no es bueno, pero la ama y trata como un verdadero tesoro, mientras se da el regreso de Elian, un antiguo amor que está dispuesto a darle libertad pero su trato y estilo de vida es un mundo libre en una selva donde un abrazo no calienta tanto. Ella tenía alas, él tenía jaulas… pero las suyas eran suaves, cálidas e imposibles de dejar. Lyra conoció el amor dos veces: uno que la dejó volar… y otro que le cortó el cielo para que no se perdiera. Entre un beso frío y una caricia ardiente, entre la libertad y el encierro, entre Elian y Kael… ¿Puede una flor elegir dónde crecer si la enredan con seda?

Genero:
Romance
Autor/a:
Anton
Estado:
hace un año
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Introducción.

El mundo es grande, perfecto para un alma libre, hasta que un alma libre es atrapada, como un ave enjaulada. Pero esta ave no tiene una fría jaula: su jaula es dorada, su nido de terciopelo, y su captor... Su captor es Lucifer, el mismo diablo hecho carne. Pero no lleva cuernos, no tiene garras; tiene un traje impecable, junto a una sonrisa cálida que solo ella conoce. Unos brazos fuertes que mataron más de una vez, pero al tocarla son pétalos que acarician su piel de forma cuidadosa, pues este diablo solo quiere amar... aunque una brisa fría con libertad podría arrebatarle todo.

Lyra: joven, con sueños, alas que quieren surcar el cielo, pero tiene miedo. Miedo a estar sola, a que la libertad cobre un precio muy alto, o a que la jaula se vuelva una trampa que ya no le dé sonrisas.

Kael: maduro, estricto, firme, pero... con ella es diferente. Es dulce, amable, amoroso y cálido, pero también posesivo. Nunca la dejaría salir, pues no quiere que esta sea dañada. Nunca la golpearía, pues es su mayor tesoro, su flor, y no quiere que sea cortada, pues la quiere en su jardín... en su corazón.

Elian: joven, frío, serio, pero respetuoso. Y da libertad. Su abrazo siempre es distante, sus besos se sienten fríos, pero es porque él no quiere apegarse, pues teme que, cuando no quiera soltar, no lo haga.