El laberinto en el bosque

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Sinopsis

El susurro del bosque es la Guía de la aventura en su interior. Se teorísa mucho de cual es la razón de su existencia, Guía? Maldad? Desprecio? Hambre? Sea lo que sea, los dos Mellizos Jones se embarcaran hasta el fin de un infierno verde para encontrar a su padre

Estado:
En proceso
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Prólogo

—ey, ¿has oído esta leyenda?—Dos niñas sonreían bajo la luz de una vela, mientras hojeaba los dibujos hechos por un aventurero rescatado esta mañana.

—Hace muchos años, durante las guerras napoleónicas , un soldado desertor huyó antes de volver a luchar. Tenía mucho miedo de la guerra , de la muerte, de matar. llegó hasta un campo,donde lo que más resaltaba, era el bosque que lo cubría. el susurro del bosque comenzó y el hombre entró, estuvo por semanas viviendo los horrores del bosque hasta que pudo huir, pero la locura ya había hecho efecto.

—efecto? hasta qué nivel entró?

—hasta el corazón del bosque. y cuando intentó rehacer su vida, los recuerdos volvían a arruinar su triste nueva vida. el hombre volvió al bosque y le gritó enojado,—la niña se golpeó un poco el cuello mientras tosía , intentando encontrar el tono adecuado—”¡Me has torturado por años con tus viles recuerdos! ¿Qué deseas de mí? he arruinado todo, lo único que tengo es el sentimiento de culpa que me has generado” pero no recibió respuesta, o por lo menos no esa noche. Al día siguiente, a sus narices, estaba un pequeño río que separaba el campo del bosque.

—La maldición del bosque ya no tenía efecto en el campo, y con el tiempo el pueblo de Riversend se creó.

—pero… si tanto odiaba al bosque el señor Senderson, porque cuando murió lo llevaron allí?

—mi papa dijo que era como una venganza, mostrarle que a pesar de su maldición, seguía humano, tenía gente que lo admiraba y fue un líder genial y además de que-

la voz de la pequeña fue interrumpida cuando Theodor , el asistente bibliotecario irrumpió en la pequeña travesura de las pequeñas

—el señor Senderson era un borracho, fin de la historia, ahora vuelvan a su casa— Theodor se agacho para ordenar todo, mientras las niñas ponían excusas baratas para poder quedarse más tiempo.—¿Saben que a estas horas la araña sale a cazar niñas despiertas?

—¿de verdad…?

—si, en especial a las de pelo rubio y rizado.

Ese comentario hizo que las niñas huyeran del lugar, era algo que siempre les decía a los niños que no le hacían caso o que simplemente le irritaba.

Era de noche cuando Theodor por fin terminó de ordenar todo, pero cuando vio los dibujos del aventurero que habían rescatado, decidió que era hora de descansar un poco. prendió una vela y se sentó para verlos junto a sus descripciones.

el aventurero había sido encontrado en el río esta mañana, decía haber visto a una araña gigante rondar por el bosque, con eso, los aldeanos notificaron que aquel hombre había llegado hasta el corazón del bosque. se había ido en la tarde pero había dejado varias cosas como esos dibujos. El dueño de la biblioteca estaba obsesionado con el bosque maldito, por lo que saber de eso sería bueno para Theodore en algún caso.

los dibujos estaban hechos a la rápida, probablemente por la urgencia de correr y algunos otros rotos , con sangre o suciedad . Al terminar de leer todo, Theodor dejó todo en su lugar y partió a su casa.

no había nada más que lo de siempre, criaturas, alucinaciones y horrores. siempre se encontraban aventureros vivos o muertos en el río, todos con diferentes historias, metas y personalidad, todos con la misma razón por la cual entrar pero ninguno era el aventurero que quería que regresara.

Al llegar a casa su madre, Eleanor, estaba leyendo la biblia antes de dormir. Ese hábito comenzó cuando se casó con el padre de Theodor y continuó después de la muerte de éste, antes de llegar a Riversend ella no era católica, pero ahora, era la más devota a dios de toda la aldea.

—Acaso te pagan las horas extra?—Ni siquiera volteo a ver a Theodor, como si su tardanza no significaba un peligro para ella. Theodor dejó su bolso en la mesa, sacando algunas cosas que le había pedido Eleonor en la mañana.—Aún no has respondido mi pregunta ,Theodor ¿qué hacías hasta tarde con ese depravado?

—El señor Winston no es ningún depravado y ni siquiera estaba en la biblioteca

—¿y qué estabas haciendo entonces? Esa casa no es tan grande como para que te tardes tanto en limpiar.

—Estaba leyendo algo…—bajo la mirada , intentando evitar los ojos enjuiciadores de su madre.—¿Charlotte está durmiendo?

—eso supongo, comió solo un poco, tal vez se desmayó en el cuarto—como siempre, no había ningún toque de responsabilidad o culpa en el tono de Eleonor. no la encaró ni la juzgo, no valía la pena hacerlo, sabía que no cambiaría. Tomó su bolso y se dirigió al cuarto que compartía con su melliza, pero su madre lo interrumpió con la mirada aún fija en la biblia.

—al hombre que encontraron esta mañana, sabes lo que le dijo al Padre…?— theodor se giró, pocas veces su madre habla con suavidad o calma hacia él, debía de ser importante esto.—¿Qué le dijo?

—Un hombre lo había ayudado a salir, lo describió como un hombre alto y barba… tenía ojos azules y pelo castaño…dijo… que hizo un dibujo de él en la biblioteca antes de irse.—Theodor volvió rápidamente a su cuarto y sacó los dibujos del aventurero, los revisó todos rápidamente, no había nada, pero no era posible que su madre le mintiera con algo como esto. si , ella solía ser cruel con ellos algunas veces, pero nunca había llegado a estos extremos.

mientras intentaba revisarlos todos, recordó algo, se había llevado los dibujos que esas niñas estaban viendo, pero los otros dibujos los tenía el señor Winston.

En la mañana, Theodor solo desayuno unas 2 manzanas para irse rápidamente a la casa del señor Winston, estaba ansioso y nervioso por lo que encontrara en esos dibujos, pero seria mas facil vivir con respuesta que con esperanzas para el. A pesar del notable hambre, Theodor corrió por toda la aldea, con algo de suerte, el señor Winston le daría algún pan.

cuando Theodor tocó la puerta a los minutos abrió el bibliotecario.

—¿Theodor? ¿Qué haces aquí tan temprano?—Winston lo dejó entrar de inmediato ,invitándolo a comer junto a él. Winston es un viejo de mediana edad, no tenía esposa ni mucho menos hijos, solo era él , sus libros y sus 2 gatos. Theodor pasó por el pasillo principal, dejando su bolso en una silla, sentándose en la que estaba al lado, estaba algo tenso, por lo que Winston le dijo que podía sacarse los zapatos si quería, algo que Theodor dudó, pero finalmente hizo.

Winston le sirvió al joven un té y pan , dejándolo elegir sus condimentos. Mientras Winston hablaba sin parar de los nuevos rumores del bosque, la mente de theodor vago sin parar, si bien agredecia toda la hospitalidad de winston, estaba aquí por algo importante.

—hablando del bosque, el viajero que encontraron tenia mas dibujos que los que había en la biblioteca?—intentó sonar lo menos desesperado posible, era algo tonto estar así de tenso y más con el viejo winston, pero esta era un situación que superaba a theodor por mucho.—Los dibujos… si, le había insistido al niño que los hiciera de nuevo, a cambio de dinero claro, pero estos entregan más información que los libros, ¿quieres verlos?

—¡¡si!!—Theodor casi se subía a la mesa de la emoción, el señor Winston solo rió mientras le mostraba el camino a su estudio, era raro ver a theodor emocionado por algo relacionado al bosque, pero ciertamente, ya era hora de que le empezara a interesar.

Mientras Theodor revisaba los dibujos, entendió por qué Winston había pedido otros, estos eran más detallados y algunos a color. Había de todo, los duendes, los huérfanos, incluso ese “demonio” de la mansión Zabaky y algunos magos más.—ese joven pudo llegar más allá de la mansión sin sufrir tantos daños…¿me pregunto qué ayuda recibió?

Pero Theodor no respondió, estaba viendo el último dibujo pero sus manos temblaban y no pudo mantenerse de pie, se apoyó en el mueble, mostrándole el dibujo a Winston.—o si, fue el que ayudó al joven a escapar—el viejo miró a theodor confundido, acaso conocía a ese hombre?

—Señor Winston…Él es mi padre….


—papá… ¿Crees que alguien logre llegar hasta el final del bosque? —sentado en una silla de la biblioteca con los pies colgando, Theodor siempre había insistido en acompañar a su padre a la biblioteca, aunque aún no supiera leer.—Algún día pequeño, quién sabe, tal vez seas tú…—

Artaud desapareció dos semanas después en el bosque para salvar a unos niños perdidos, aparecieron cuatro días después, uno vivo y otro muerto, pero sin Artaud. 10 años sin novedades de el, pero ahora, ahora había una noticia

Cuando Theodor se fue de la casa de Winston para ir a la biblioteca, sintió una brisa extraña rozar cerca de su oído, escuchó un leve susurro que se esfumó apenas apenas cerró la puerta, tal vez debería haber llevado alguna bufanda.