Capítulo Único
Tammy se despertó de golpe por el sonido de manos aplaudiendo.
Ella se sentía más ligera, como si hubiera recibido el mejor masaje de su vida. Pero no lo tuvo, evidentemente, viendo como aún estaba en su estrecho dormitorio desplomada sobre su silla. Recuerdos de los últimos minutos volvieron a ella cuando su amigo Matt entro en su vista.
“Wow! Tenías razón! Me siento increíble!” Los ojos de Tammy se abrieron, probando sus extremidades. Ella se sintió como si cada hueso de su cuerpo hubiera estado roto y ahora estuviera reparado.
“Como si realmente hubieras tenido ocho horas de sueño, verdad?” La sonrisa contagiosa de Matt la infecto, causándole que le regresara la sonrisa.
Tammy había conocido a Matt en uno de los módulos núcleo (pobremente diseñado) de la universidad y se volvieron amigos rápido a pesar de las diferentes carreras. El trasfondo la ciencia de la comida de Tammy el conocimiento en psicología de Matt tenía poco que hacer con el módulo obligatorio de Estudios Asiáticos, así que pasaban la clase platicando en vez de escuchar.
Después de semanas de ver a Tammy con ojeras y escuchar sus quejas sobre no dormir suficiente de noche, Matt le hizo una oferta única. Él quería hipnotizarla, darle un buen sueño por una vez en su vida universitaria. Aunque inicialmente dudaba, ella sentía cariño por el ñoño de la psicología y accedió, ansiosa por sentirse energizada por una vez en su vida académica.
“Maldición, donde has estado toda mi vida? Realmente podías haberme ayudado durante esas noches en la secundaria...” Tammy se estiro, consciente del hecho que destacando sus pechos de tamaño respetable para Matt. Ella siempre había encontrado tierno a Matt con su cara infantil y figura delgada y él le había hecho un enorme favor en recuperar su más reciente energía, así que darle un pequeño espectáculo era solo una muestra de agradecimiento.
“Aprendiendo a hacer estas cosas, supongo.” Matt se rio, intentando hacer lo mejor para no bajar sus ojos. Ellos estaban solos en su dormitorio por primera vez, y el parecía adorablemente autoconsciente como resultado.
“Fuiste un gran sujeto, sabes? Es perfectamente normal que te sientas increíble ahora mismo.” Y tenía razón. Tan pronto como le dijo eso Tammy se sintió como si pudiera correr un maratón. Tenía una explosión de energía, el tipo que viene de vivir un estilo de vida saludable y no de 3 horas de sueño seguido de una pequeña sesión de hipnosis.
“Si! Lo se! No me di cuenta de lo mucho que la mente controla el cuerpo!” Ella grito, sintiéndose exuberante. Había un brillo de placer en ella, un cosquilleo recorrió su cuerpo. Matt se veía carismáticamente orgulloso de sí mismo mientras veía a Tammy estirarse, sintiéndose cómoda en su propia piel por primera vez.
“Apuesto que podrías tener una carrera como hipnoterapeuta o algo así! Si puedes hacer que todos tus clientes se sientan así de bien, serias rico en poco tiempo.” Dijo Tammy, mirando al chico tierno en frente de ella. Él se sonrojo un poco por el cumplido, tímido por su peculiar habilidad que había resultado ser útil para ella.
“Gracias um, pero aun soy nuevo en la hipnosis, así que podría tener efectos secundarios raros en ti.” Su voz estaba confundida, como preguntando direcciones en un país extranjero.
“Como qué?” Pregunto ella, girando un poco su cabeza. Tammy se sentía como una super modelo y no podía imaginar ninguna repercusión de esto.
“Bueno, por ejemplo, seria perfectamente normal si sientes que tu ropa te empieza a dar comezón. Si la mente y el cuerpo no están en armonía en cómo te deberías sentir, ese tipo de cosas podrían pasar.”
Justo así, Tammy noto lo incomoda que era su ropa. Como si hormigas rojas hubieran reemplazado el algodón del que estaba hecha su ropa. La blusa que estaba usando era barata, pero nunca se había sentido así, como si estuviera siendo bombardeada por pequeñas picaduras de insecto. Pero Matt tenía razón, estaba sintiendo esos efectos secundarios. Sus shorts cortos ya no eran cómodos, de alguna forma transmutaron en ser hechos de la lana de peor calidad posible. Eso no era siquiera el inicio para hablar de su ropa interior, la cual la estaba royendo.
Ella se esforzó para no rascarse en frente de Matt. Sería un poco feo estarse rascando como un mono controlado por su instinto. Pero él dijo que era perfectamente normal, y por eso no se preocupó por eso.
“Agh...tienes razón. Esto apesta un poco. No te importa si me rasco, verdad?” Ella frunció el ceño, intentando ser calmada en aliviarse. Matt gestiono con su mano un ‘adelante’ y así ella se rasco. Su ropa nunca había lastimado su piel, así que parecía raro que repentinamente se sintiera tan incomoda, pero Matt dijo que era normal. Así que era perfectamente normal.
“Bueno, es perfectamente normal quitarse la ropa que es incomoda. Parece que rascarte no está funcionando.” Matt se rio mientras veía a la pobre chica clavándose las uñas. Él tenía razón. Rascarse no tendría tanto efecto mientras ella aun estuviera usando esa atroz ropa. Y si no te gusta la ropa que estas usando, deberías quitártela! Pero no realmente frente de un amigo/atractivo/crush, verdad? Aun así, era perfectamente normal quitarse la ropa que picaba. Eso tenía sentido.
“Obviamente. Pero...estas aquí. Estoy segura de que te gustaría, pero no puedo desnudarme frente a un chico.” Ella jugueteo ligeramente, pero principalmente gimoteando, no siendo capaz de contenerse de rascar su estómago agresivamente para un alivio momentario. No importa dónde o como se rascará, la comezón no se iba. Tammy maldecía la moda barata, jurando tirar esa ropa después de hoy.
“Bueno, es perfectamente normal que no te moleste que te vea sin ropa. Solo quiero que estes cómoda, después de todo. Y somos amigos, es perfectamente normal que nos veamos desnudos.” Matt dijo nerviosa y rápidamente, esforzándose por mantener contacto visual. Él estaba estresado por algo, quizás se sentía mal por los efectos secundarios. Tammy no estaba enojado con el después de todo, los efectos secundarios pasan y este intento por hacerla sentir mejor era admirable, incluso si resulto en este comezón. Y de nuevo, tenía razón! Era perfectamente normal quitarse la ropa en frente de tus amigos. Los amigos eran gente en quien confías, así que ella podía confiar en Matt con su cuerpo desnudo. No le molestaba.
Con un ágil movimiento, ella se quitó su blusa. Inmediatamente, el aire frio actuó como aloe vera, purificando su piel. Pero no era suficiente. Habilidosamente, ella desabrocho su bra rosa y lo tiro al suelo, revelando sus generosos montes a Matt. Al principio, Matt intento mirar hacia otro lado, resistiéndose a la fuerza de gravedad que estaba atrayendo sus ojos.
“No tienes que mirar a otro lado, sabes? Somos amigos!” Sonrió ella inocentemente, como si invitara a su amigo de la infancia a una pijamada. “Puedes ver mis bubis si quieres! Si no fuéramos amigos, entonces sería raro. Pero lo somos, así que es perfectamente normal.” Dijo Tammy, como si estuviera intentando convencerse a sí misma. Mientras decía las palabras, se volvían verdad. Era raro que Mat siquiera estuviera mirando hacia otro lado para empezar, pero quizás era mojigato.
Aunque, ella no recordaba eso. Un cactus invisible aun pellizcaba sus muslos, y ella necesitaba aliviarse de eso. En un movimiento, sus pulgares tomaron la liga de su short y lo bajaron junto con las bragas, dejándolas en el suelo en una moda anticlimática. Ella estaba consciente de que estaba usando un par a juego hoy, sabiendo que Matt vendría, pero nunca espero desnudarse bajo estas circunstancias.
“Esto es MUCHO mejor.” Suspiro ella, dejando que el aire frio la abrazara y consolara. Ella era delgada, con una figura atlética por jugar regularmente vóleibol. Por otro lado, con pechos que eran más grandes que el promedio para alguien de su tamaño. Su cuerpo claramente estaba influenciando a Matt, mientras ella veía una tienda de campaña apareciendo en sus jeans. Era una reacción natural al ver a una mujer desnuda, y aun así ella no podía evitar sonrojarse por notar el miembro de Matt.
“A ti, uh, te gusta lo que ves?” Sus ojos cambiaban entre su erección y sus ojos. Matt tímidamente miro hacia otro lado, mordiéndose el labio. Una parte de Tammy no podía evitar avergonzarse también. Brevemente, ella considero cubrirse la entrepierna o las bubis, pero decidió que ya que él era su amigo, no había nada extraño con el viendo.
“Si. Es perfectamente normal que este duro, tu entiendes.” Murmuro el, con su pecho inflándose mientras respiraba profundo. Su rubor se disipo, por supuesto que tenía que estar duro por ver a una mujer desnuda. No significaba nada, solo era una función biológica normal. Con voz firme, el hablo de nuevo.
“Es perfectamente normal que estes increíblemente excitada, al estar desnuda frente a mí.” Y ahí estaba. Ella siempre había sido tan caliente e intensa, o solo paso? Ella no podía recordar realmente, pero al menos sabía que no era nada fuera de lo ordinario. Estar desnuda frente a Matt, por quien sentía algo, era algo sexy, verdad?
Tammy estaba agradecida de estar de pie, de otra forma ella habría manchado la silla con sus jugos Era notable lo húmeda que estaba, y podía jurar que estaba mojando y manchando el piso. Ella miro hacia abajo, dándose cuenta de lo hinchada y rosa que estaban sus labios, rogando ser tocados. Esta repentina urgencia de su excitación había resultado en un incontrolable gemido y una calidez recorriendo su cuerpo. Sus pezones se pusieron duros por la atención mientras ella pasaba una mano por su cuerpo, con su boca sabiendo dulce como la miel.
Con alguien más, o con quien sea, en el cuarto con ella en este estado, estaría un poco avergonzada. Pero con Matt, era perfectamente normal que estuviera excitada. El algún lugar dentro de ella reconocía que esto no era normal en cualquier sentido de la imaginación, pero su cerebro se reescribió para dar sentido a la situación. Ella lo quería como un amigo, y era atractivo. Ella obviamente tenía un crush con él y además no tenía problema exponiendo su cuerpo en su estado caliente.
Las urgencias primitivas quemaban su cerebro. Tammy quería saltar sobre él y devorarlo como si fuera un animal salvaje. Ella necesitaba aliviarse y su verga era ese alivio. Pero se contuvo, porque el decoro necesitaba ser observado. Ser un desastre caliente en frente de su crush era una cosa increíblemente mundana, pero de hecho hacer un movimiento porque eso sería raro por decirlo menos y lo peor sería acoso sexual. Matt la observo brevemente y una sonrisa confiada apareció en su cara.
“Realmente te ves buena así, Tammy. Aunque, es perfectamente normal si te esfuerzas en controlarte. Obviamente tienes un libido alto. En psicología, hablamos de como las chicas con altos deseos sexuales se esfuerzan por controlarse con alguien con quien están sexualmente atractiva. Como que se, dedican a ser putas. Así que, que te sientas de esa forma es perfectamente normal.” El hablo con un suave tono en su voz, claramente también esforzándose por contenerse. Como comer una deliciosa cena, una que podía despedazar, o saborear cada mordida. Él fue lento con su explicación mientras las palabras se hundían profundo en su subconsciente. Tammy no podía decir si la estaba saboreando, pero maldición esperaba que la devorara pronto.
Tammy era consciente de lo increíblemente normal que era no ser capaz de controlarse. Ella peleo duro, pero sus manos masajearon su clítoris, provocando gemidos sucios. Su lengua salió mientras jadeaba como un perro en celo. Ella estaba siendo superada por sus urgencias animalísticas, su visión se volvía más borrosa con cada segundo. No es que necesitara ver su clítoris para frotarlo y sentir un pulso eléctrico fluir a través de ella.
Estúpida biología, pensó ella. Ser una mujer con libido alto no era algo de que avergonzarse en el siglo 21, pero Dios era molesto perder el control de sí misma frente a Matt. Todo lo que podía pensar era tener una verga bombeando dentro de ella mientras sus manos ligeramente acariciaban su agujero. Pero aún estaba sintiendo un poco de auto—consciencia sobre tocarse frente a él, incluso si fuera una puta justo ahora.
“Es perfectamente normal para una puta como tu masturbarse justo ahora.” Hablo Matt, tocando su erección a través de sus jeans. Incapaz de ayudarse, y consolada por lo normal que era, Tammy se tiró al suelo, no queriendo gastar siquiera un segundo yendo a la cama. La chica indefensa abrió sus piernas, frotando su suave clítoris y dedeándose mientras sonidos de su húmeda vagina y gemidos necesitados hacían eco en el cuarto. Ella ni siquiera recordaba porque estaba dudando. Ella era una puta, las putas amaban masturbarse, además ella no debería estar avergonzada de hacerlo incluso frente a alguien más. Era perfectamente normal.
“Oooh, oh carajo si, oh si...carajo...soy una puta...” Y ahí estaba ella. Si, puta era despectivo, pero era normal ser llamada así justo ahora. Después de todo, quien más sino una puta estaría desesperadamente acariciando su coño hasta que tuviera un rico orgasmo o cinco? Era perfectamente normal que Matt la llamara así, era como llamar a una flor por su nombre científico. Muy normal.
“También es perfectamente normal que te refieras a ti misma como ‘Puta’ justo ahora. La hipnosis afecta la mente en formas extrañas, una de esas formas es como tu sentido de ser puede cambiar. Justo ahora, cuál es tu nombre?” Pregunto Matt, 3/4 excitado y 1/4 fascinado, como un científico investigador haciéndole preguntas a su sujeto de pruebas.
“Mi....ah...carajo, oh por Dios oh por Dios me vengo!!” Grito ella, chorreando por todo el piso de nuevo. Eso no la detuvo de tocarse, de hecho parecía que solo la empoderaba, apenas registrando el hecho de que su nombre se había filtrado por su vagina mientras se venía. “Ah, mi nombre, mi nombre, es Puta...”
Puta sabía que tenía otro nombre. Un nombre real. El nombre en su acta de nacimiento, pasaporte, documentos escolares. Pero cuando revisaba en su banco de memorias, recordaba a sus amigos llamarla Puta. La chica confundida recordaba decir que su nombre era Puta en las cafeterías. Ella recordaba a Matt llamarla Puta desde el día que se conocieron. Puta era Puta, y eso era perfectamente normal.
No es que tuviera tiempo o facultades mentales para pensar en cual podía ser su nombre. Ella estaba ocupada tocándose de nuevo. Su libido estaba liberado y descontrolado. Si ella aun tuviera un poco de auto—control quizás hubiera ido a su cajón para sacar su vibrador, pero no quería mover sus manos lejos de sus jugosos labios para nada. Matt veía su trabajo, sacando su verga y gentilmente acariciándola. El gruño mientras admiraba a su estrella porno personal frente a ella, completando sus más grandes fantasías. Todo lo que necesitaba eran unos pocos toques finales.
“Es perfectamente normal que ya no puedas funcionar sin ayuda. Eres un desastre caliente, Puta. Es perfectamente normal, hnng...que necesites a alguien que te ayude, que se encargue de tu deseo sexual y se encargue de tus...ah, pensamientos. Que tome tus decisiones. No necesitas hacer eso más.” El gruño un poco por tocar su verga, ambos estudiantes en el cuarto deseaban que fuera la mano de Puta rodeando su verga en vez de la suya.
Las palabras de Matt entraban completamente en el cerebro de Puta, tomando sus pensamientos de independencia y agencia y corrompiéndolos. Sus palabras se volvían la absoluta verdad en su mente. Puta sabía que Matt tenía razón. Ella no podía tomar decisiones o hacer nada si seguía comportando así. Ella se imaginó intentando comprar comida, pero solo podía ver como terminaba jugando con ella en la fila. Puta intento imaginarse comprando ropa en una tienda, solo terminando intentar solicitar sexo de cualquiera que la viera. Ella no podía ser un miembro de la sociedad así.
Ella uso esa imaginación para llegar a otro poderoso orgasmo, el piso ahora tenía una visible mancha. Ser una completa esclava de su propia necesidad por sexo era increíblemente caliente, no solo para Puta, sino para Tammy.
Oh, oh si...es perfectamente normal que lamas tus jugos del piso...es...ugh, higiénico.” Matt susurro intensamente lo suficientemente fuerte para que Puta pudiera escucharlo. Él ni siquiera tenía una razón para eso, ella ya estaba lamiendo su semen de chica del suelo antes de que pudiera terminar su oración. Ella se inclinó como si estuviera haciéndole una reverencia, pero nunca detuvo sus manos de tocar su coño. Puta sabía que no quería su piso sucio, ese es el porque estaba lamiendo su lubricante vaginal del piso del dormitorio mientras se arrodillaba frente a su amigo como lo haría una esclava sexual. Eso era perfectamente normal para ella.
Pero claramente, sus hormonas habían comprometido su función cerebral si necesitaba que le recordaran algo tan obvio. Si ni siquiera podía recordar algo tan fácil como lamer sus jugos del suelo después de tocarse, como podían confiarle tomar cualquier decisión difícil? Sería como olvidar lavar tus manos después de ir al baño.
Puta necesitaba que la controlaran. Ella necesitaba ser controlada. Esos pensamientos eran normales. Eran sus pensamientos. Pensamientos normales. Puta intento pensar en una solución para su problema, pero pensar era difícil. Su cerebro estaba nublando con endorfinas y una niebla rosa que hacía tan difícil crear pensamientos. Pero eventualmente, después de llegar a otro clímax, solo había una sola conclusión lógica a la que Puta podía llegar. Ella necesitaba un amo.
Parecía una conclusión normal a la que llegar. Como encajar un bloque rectangular en un espacio rectangular. Incluso ese tipo de pensamiento era difícil de crea, ya que cualquier pensamiento no relacionado con correrse era casi imposible de tener. Y había un candidato perfecto para ser su amo frente a ella. La palabra ‘crush’ ya no le quedaba a Matt. Ella lo deseaba. Estar completamente bajo sus pies. Ella necesitaba ser su mascota hasta que la considerara indigna de su propiedad. Puta fantaseaba con tener un collar, ser amarrada, encadenada a la cama por Matt. No, Amo. El Amo podía controlarla, tomar decisiones por ella, y dominar su persona completamente. Una pequeña perra necesitada como ella nunca podría sobrevivir sola. Pero el aun no era su amo.
“Por favor...” gimió ella, con sus caderas girando en su propio eje.
“Por favor qué? Es perfectamente normal que digas lo que piensas. Sea lo que sea. Si necesitas algo de mí, es perfectamente normal que me lo pidas.” Matt sonrió, viendo la última pieza del rompecabezas encajando.
“Carajo...podrías...por favor volver mi amo, Amo?” Puta desesperadamente esperaba que no notara su desliz. Llamar a su amigo amo era raro. Aunque, pedirle ser su amo era tan normal como pedirle un paseo un auto. Esa era la lógica corrupta que estaba viviendo ahora. Por supuesto para ella, sonaba lógico.
“Hmmm...” Matt miro a la chica maullando frente a él, prácticamente salivando mientras la veía rogar por ser controlada.
“Por favor, Matt...hare lo que sea...lo que sea... Yo—oh carajo, carajo si mmmm...puedes tenerme...usarme...carajo si oh carajo...te necesito, seré tu—oh, Dios...si...oh se siente tan bien, seré una buena chica! Necesito tu verga necesito que me cojas tan duro por favor por favor...” Puta se vino tan pronto como termino de rogar, o termino de rogar tan pronto como se vino. Era difícil cual fue primero.
“Hmmm...tendrás que probarlo...te diré que. Chúpamela, Puta, luego podemos discutir lo de controlarte.” Dijo Matt con una sonrisa mientras Puta ponía su boca alrededor de su miembro palpitante, desesperada por tener su semilla en su boca.
“Y cuando me corra en tu boca, es perfectamente normal que también te corras.”
Cuando su caliente carga exploto en su boca, Puta se vino más duro que antes, y sabía que necesitaba a su Amo por el resto de su vida.
***
Había pasado un mes desde ese día.
“Como te va Tam...” Kimberly, la compañera de piso de Puta, gruño mientras se esforzaba con una tarea. “Estas en forma, tienes a un adorable novio y tienes calificaciones perfectas...lo juro, lo tienes todo en estos días...”
Puta ya había terminado sus tareas y solo estaba acompañando a su amiga, haciendo un poco de compras en línea para pasar el tiempo. Ella resistió la urgencia de añadir collares y horquillas a su carrito, ella ya tenía de eso en abundancia.
“Solo organizándome y manejando mis tiempos,” dijo ella con una sonrisa suave. “Matt me ayuda con eso.”
Eso era medio verdad. Matt tomaba cada decisión por ella en estos días, desde la forma más eficiente para estudiar hasta la ropa que usaba. Puta ni siquiera podía usar bragas en la mañana sin preguntarle a Matt por su preferencia en color y tipo. Él quería unas lisas o unas lindas? Ella preferiría morir que arriesgarse a decepcionar a su amo, el solo pensamiento la aterraba. Ella no podía volver a estar sin un Amo, ella no sería nada sin estar controlada. Ese sentimiento era perfectamente normal, solo nuevas cosas de relación.
“Ugh, estoy tan sola, Tammy...” se quejó Kimberly, causando que Puta se riera. Ella ni siquiera podía recordar cómo era no ser una propiedad. Ser ‘Tammy’ era solo una memoria vaga en este punto. El pensamiento de necesidad o incluso querer ser independiente la hacía estremecerse, ser Puta era mucho mejor. Con un Amo amable como Matt, ella chuparía su pito cuando sus urgencias incontrolables llegaran. Ella no podía imaginar tener que necesitar lidiar con esas urgencias son un Amo! Ella lamentaba lo afortunado que era para Kimberly que no nació siendo una puta caliente desesperada como lo era Puta. O quizás era desafortunado que ella nunca sabría de la dicha de la servidumbre que Puta había encontrado.
Molestamente, ella tenía que pretender ser ‘Tammy’ aun con sus amigos y familia, así que ella no podía decirle a Kimberly las maravillas de ser controlada. Ella no podía entender porque escribía ese nombre falso en todos lados, o porque sus amigos aun la llamaban ‘Tammy’ o porque Amo la hacía llamarlo ‘Matt’ y porque no la llamaba Puta en público. Pero Matt le dijo que era perfectamente normal no preocuparse por cómo eran las cosas, así que nunca le pregunto.
En la superficie ella parecía ser su yo de siempre, pero Puta escondía su verdadera naturaleza de todos. Por ejemplo, esta mañana había negado completamente las bragas. No a propósito, sino porque era perfectamente normal para las putas tontas olvidar como usar bragas de vez en cuando. Cuando ella se dio cuenta ni siquiera podía recordar donde estaban las bragas, ella se vino un poco, sabiendo que olvidar la hacia una buena puta. Una vez, ella casi sale del cuarto con sus bragas puestas en la cabeza, convencida de que ahí es donde iban.
Nadie más que su Amo sabría de la humillación que recibió cuando camino por el campus sin bragas con una falda lo suficientemente corta para mostrarle a todo que no tuvo cuidado. Y ella rara vez tenía cuidado, porque su Amo le dijo que era perfectamente normal si su linda vagina rosa terminaba siendo mostrada al mundo. Lo que amaba era el conocimiento privado que Matt tenía de ella, y a Puta le encantaba tener pequeños secretos solo para él.
“Bueno, no te ayudara a sentirte menos sola, pero Matt me está llamando! Te veo mañana en el sermón de Nutrición Humana, está bien chica? Puedes hablar todo lo que quieras de lo sola que estas entonces.” Dijo Puta con una gran sonrisa, viendo con hambre la notificación en su teléfono mientras iluminaba la pantalla. Kimberly se despidió y cargo su frustración mientras Puta corría devuelta a su cuarto, donde Matt estaba esperando.
“Hola Amo!” Saludo ella, mareada de alegría de ver al Amo ya en su cuarto. Ella cerró la puerta detrás de ella y le dio un perfectamente normal espectáculo de desnudismo que había estado aprendiendo. Él le dio una gentil sonrisa y saco su verga de sus jeans, ya masiva. Puta corrió para darle una mamada de bienvenida. Un ritual muy normal.
“Como estuvo tu día, Puta?”
“Bien! Tuve un sueño húmedo sobre ti de nuevo, luego olvidé mis bragas!” Ella de mala gana libero su verga para responder luego volvió a su furiosa chupada. Era perfectamente normal que ella amara las felaciones, ya que el semen del Amo era la cosa más sabrosa del mundo.
“Oh! Cuando fui al baño hoy, me encargué de no masturbarme!” Ella pauso un poco, mirando la ceja levantada del Amo. Ella no podía mentirle, así que tímidamente continuo. “Está bien, me dedeé un poquiiiiito...pero no me corrí! Así que no cuenta!” Ella masturbaba su miembro mientras hablaba, no queriendo dejar la verga de su Amo desatendida.
“E incluso hable con amigos hombres sin ver sus vergas! Quiero decir, me imagine ser cogida por ellos y así, pero sabes que no puedo controlar eso...” Puta alardeaba esas hazañas Heroicas de auto control, a propósito omitiendo el hecho de que ella no dejo de verle las enormes tetas a Kimberly durante toda la sesión de estudio. Las grandes tetas la ponían caliente. Bueno, más caliente. Así que era perfectamente normal que ella mirara las tetas de su amiga. Solo pensar en eso hacía que pellizcara sus propios pezones mientras volvía a chupar.
“Eso es, ooh...carajo...genial, Puta...oh por Dios si justo así...” gimió Matt mientras Puta jugaba con sus bolas y fervientemente lamia su verga. Él se vino duro en su boca y ella fervientemente trago cada gota, saboreando la salada sensación. El sabor la excitaba tanto que era perfectamente normal que se venga solo por tragarlo. Ella siempre se venía cuando él lo hacía, así es como ella sabía que su lazo como Amo y Esclava era perfecto.
“Mm! Terminé mis tareas y fui al gimnasio como me instruiste, así que ha sido muy productivo!” Grito ella. Puta nunca había sido tan eficiente en su vida, pero gracias a su Amo y su inteligencia, su calidad de vida había mejorado desde una perspectiva exterior. Ella no se había saltado ni un día de gimnasio en un tiempo, sabiendo que necesitaba mantener su figura para el Amo. Sus calificaciones estaban cerca del nivel valedictoriano, ya que ella necesitaba hacer tarea para mantener su mente fuera de su constante excitación. Y ella tenía un adorable novio, quien hacía de su dueño ayudándola a tomar todas las decisiones.
Ella solo era una puta tonta, y las putas tontas necesitaban amos que las cuidaran. Una calidez lleno su corazón mientras disfrutaba de lo afortunada que era por tener a un Amo a diferencia de Kimberly, quien probablemente tenía que tomar decisiones difíciles como que ropa usar y que porno debería usar para masturbarse. La respuesta a esas preguntas eran faldas porque hacía más fácil ser cogida y el tipo de chica sumisa podría imponerse, respectivamente.
“Es genial, eres una chica muy buena.” Matt acaricio su cabeza mientras Puta acariciaba su verga, sintiéndose perfectamente en paz. Ser una buena chica la hacía sentir un rayo dorado de esperanza dentro de ella, un momento de afecto genuino. Cada vez que era llamada buena chica, era natural que ella amara a Matt un poco más.
“Gracias, Amo.” Ronroneo ella, incapaz de detenerse de ligeramente lamer su delicioso miembro. Dios, como es que siquiera funcionaba sin una verga en su vida?
“Los pensamientos son muy difíciles para una chica tonta como yo. Una puta como yo debería obedecer órdenes. Una puta como yo vive para servir. Una puta como yo necesita verga. Es perfectamente normal que siempre este caliente, una buena chica siempre lo está.”
Ella repetía ese mantra más y más, sintiéndose más caliente y mojada y mejor cada vez. Dentro de ella, Puta se preguntaba si gustarle su nueva relación tanto estaba mal de alguna manera. Como si ser la esclava sexual de alguien fuera malo de alguna manera. Luego, el Amo le ordeno inclinarse y presentar su coño mojado para él, y esos pensamientos se erradicaron completamente. Mientras su dura verga entraba en su vagina, estaba ajustada alrededor de la verga de su Amo mientras Puta gemía con fuerza, habiendo olvidado meter un par de bragas en su boca para ahogarse. Lo cual, era un comportamiento perfectamente normal, pero una puta tonta como ella debía olvidar principios tan básicos de vez en cuando. El Amo entendía eso.
Puta tenía una tonta sonrisa plasmada en su cara mientras sus jugos sucios salían de su vagina y caían al suelo. Ella tendría que recordar limpiar eso con su lengua, justo después de que limpiara su verga de la misma forma. Ella estaba completamente bajo el control de su Amo, una perfecta esclava sexual tonta para el por el resto de sus días.
Para Tammy, una vida como esa era perfectamente normal.