Mente controlada. Pr贸logo
Nueva York. 1940
El edificio estaba en llamas, a pocos minutos de derrumbarse. El novato hab铆a incumplido la orden de su superior y hab铆a entrado en el centro del fuego para ayudar a salir a quien quedase a煤n dentro. No estaba dispuesto a que nadie tuviera ese final tan horrible.
El bombero subi贸 las escaleras gritando para que el vecino despistado lo escuchara.
Al fondo de un pasillo escuch贸 el grito de terror de un joven que se hab铆a quedado atascado cuando el techo de su casa se le hab铆a venido encima.
El joven bombero abri贸 la puerta y observ贸 a su alrededor, gritando a pleno pulm贸n para volver a escuchar la voz del hombre proveniente de los escombros que se encontraban encima de la mesa del sal贸n.
El chico retir贸 los escombros, dejando espacio para que el muchacho pudiera salir de aquella jaula de ladrillos.
Ambos se encaminaron hacia las escaleras y bajaron a toda velocidad. Estaban a solo unos pocos escalones para llegar a la primera planta cuando la pierna del bombero se qued贸 atrapada en la escalera. Le grit贸 al chico que se marchara y el edificio se vino abajo en cuanto los compa帽eros del bombero ayudaron a escapar al vecino.
El novato cerr贸 los ojos, respir贸 hondo y esper贸 su final.
Not贸 que algo lo engull铆a hacia abajo y que ca铆a desde una gran altura. Abri贸 los ojos y vio un cielo azul lleno de nubes blancas que se alejaban de 茅l.
Sus ojos se abrieron de par en par al comprobar que ca铆a a una gran velocidad y que se estampar铆a con el lago que se encontraba debajo de 茅l. Se deshizo de la mascarilla de ox铆geno que le tapaba todo el rostro y cay贸 al agua.
Buce贸 hasta la superficie y cogi贸 una gran bocanada de aire. Mir贸 a su alrededor y vio a una mujer y dos hombres que lo observaban desde la orilla con una sonrisa amable en los labios.
El bombero nad贸 hasta la orilla con dificultad por el traje empapado que pesaba una tonelada y la bombona de ox铆geno a su espalda. Sali贸 gateando del agua, se quit贸 la chaqueta y contempl贸 a las tres personas que no le quitaban ojo de encima.
鈥擝ienvenido, Robert Mind 鈥攍o salud贸 la mujer.
鈥斅緾贸mo sabe mi nombre? 驴D贸nde estoy? 鈥攑regunt贸 el joven bombero con la respiraci贸n agitada por el esfuerzo de salir del agua con la ropa mojada.
鈥擬e llamo M谩gissa. Ellos son Jonathan y Andrew Flames. Est谩s muy lejos de Nueva York. Y s茅 tu nombre porque he visto tu futuro en las estrellas.
鈥斅縈i futuro? 驴No estoy muerto?
鈥擭o lo est谩s. Te saqu茅 justo a tiempo de aquel edificio. Tu destino est谩 aqu铆 y, por eso, te he hecho venir.
鈥斅緼 d贸nde me ha hecho venir exactamente? 鈥攓uiso saber el joven entrecerrando sus ojos con desconfianza.
鈥擜 isla Pyrena. Ven, te dejar茅 algo de ropa seca y charlaremos de todo lo que quieras mientras comemos.
鈥擳ranquilo, no est谩s so帽ando. Nosotros tambi茅n llegamos as铆, m谩s o menos 鈥攍e explic贸 Jonathan mientras le ofrec铆a una mano al reci茅n llegado para ayudarlo a subir hasta la colina donde se encontraba la caba帽a de la mujer.
鈥擡st谩s en buenas manos 鈥攁帽adi贸 Andrew para que se tranquilizara.








