No Mas Limites

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Sinopsis

Un hipnotista recuenta aun mas sesiones que tuvo con su hermana. Tercera parte de la saga Limites, secuela de Mas Limites. Historia Original: https://mcstories.com/NoMoreLimits/index.html

Genero:
Erotica
Autor/a:
hypnolara
Estado:
Completado
Capítulos:
10
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

Mientras Mama entregaba una nueva pila de pancakes a mi plato, mire alrededor, y me maraville por mi nueva vida.

A mi lado, Lucy estaba levantando un tenedor con su desayuno cubierto de jarabe hacia su boca, encargándose de que no cayera en sus pechos desnudos. Frente a mí, las magníficas tetas de mi madre estaban colgando, solo rogando ser tocadas.

Mama se sonrojo cuando noto que la estaba viendo, pero no dijo nada. Apago la estufa y se sentó para unirse a la mesa.

Hacia frio esa mañana, así que los cuatros pezones mirándome a la cara estaban duros. Sabia por experiencia lo sensible que Lucy se ponía cuando estaban erectos, pero solo podía preguntarme por los de mi madre. Era la gentil brisa suficiente para excitarla? Se estaba excitando solo por estar sentada ahí, en topless, o requería alguna estimulación más directa? Me estaba imaginando la mancha de humedad que había visto en medio de sus bragas?

La comida paso rápidamente (la combinación de una excelente cocina y una vista aún mejor lo hicieron) y muy pronto, Mama estaba limpiando la mesa.

“Debería vestirme para trabajar,” dijo ella, y—como se le ordeno—Lucy se levantó para darle un abrazo antes de que dejara el cuarto. No había nada como eso: cuatro pechos enormes presionándose mutuamente, con su suave piel entrando en contacto, la mirada de lujuria en la cara de Lucy cuando noto que la estaba viendo...

Tan pronto como Mama cerró la puerta de la cocina, Lucy estaba de rodillas frente a mí, desesperadamente tragando mi verga lo más rápido que podía.

“Córrete para mí,” jadeo ella después de unos cuantos minutos, tomando un descanso de su mamada. “Por favor...córrete en mis tetas.”

Gemí, y ella empezó a frotarme más y más rápido, mirándome suplicantemente, pellizcando sus pezones tan duro que pensé que se los iba a arrancar.

“Córrete en mis tetas e imagina que son las de Mama...”

Fue esa imagen mental la que me hizo acabar, y pronto mi verga estaba chorreando, cubriendo las tetas de Lucy con mi semen. Ella cerro sus ojos y empezó a frotarlo, y pronto estaba temblando de placer.

Le sonreí, observando como calladamente se venía por el mero placer de hacerme venir. Ella era todo lo que había soñado que fuera, y más.

Mientras se calmaba y empezaba a limpiarse, mire la puerta de la cocina, preguntándome si Mama estaba del otro lado, tocándose mientras escuchaba lo que sus hijos estaban haciendo...

Sesión A62:

Me congele.

Que era lo que Marcie había dicho? Acaba de llamarme Amo? Frente a Mama y Lucy?

Porque carajos ella...oh.

Repentinamente llego a mí. Vagamente recordaba decirle que me llamara así cuando estaba en trance. Le había dicho a la mejor amiga de mi hermana que me llamara Amo, y no había pensado en especificar cuando era o no era apropiado...como cuando estuviéramos frente a mi madre y hermana.

Carajo.

Durante los últimos meses, había estado hipnotizando a mi hermana Lucy, su mejor amiga Marcie, y a mi madre. Verán, desde que puedo recordar, me había sentido atraído por los miembros de mi familia. Podrían pensar que eso es enfermo, pero tienen que entender—tanto como Lucy como mi madre tienen cuerpos perfectos.

Lo se. Los he visto.

El problema es, incluso cuando están hipnotizadas, no puedes hacer que alguien haga algo que no quiera hacer. Confíen en mi—había intentado todo, pero si presionas a alguien demasiado cuando está en trance, solo despierta.

Sin embargo, lo que puedes hacer, es descubrir cuando la gente hará las cosas. Como con Lucy—ella normalmente nunca me mostraría sus tetas.

Ella nunca me mostro sus tetas.

Pero si estábamos en una playa nudista, si se estaba mostrando al mundo...claro. Entonces no sería tan raro que su hermano viera sus tetas. (Ella no tenía idea de cómo me siento por ella—en lo que a Lucy le concierne, solo soy su dulce y preciado hermanito, no alguien totalmente obsesionado con convertirla—y a Mama—en mis esclavas sexuales personales.)

Y si ya los había visto, entonces repentinamente no es la gran cosa.

El truco, había descubierto, son las hipótesis—“Que tal si ya había visto sus tetas en la playa, y te sentías insegura por ellas, y querías la opinión de alguien en quien confías—alguien que sabes que no está intentando dormir contigo.”

Repentinamente hay una situación donde tiene total sentido para una hermana mostrarle sus tetas a su hermano.

Todo es sobre límites. Si puedes encontrar los límites de alguien, entonces, con suficiente tiempo y esfuerzo, puedes moverlos. Había descubierto (totalmente por accidente) que si planteas una hipótesis que pruebe el borde de un límite, esa delgada línea donde su respuesta puede ir a cualquier lado, donde quieren decir si pero sienten que tienen que decir no...

Despiertan. Y aceptan la hipótesis como realidad.

Si puedes encontrar los límites de alguien, puedes alterar sus propios recuerdos. Y que somos nosotros, si no una colección de recuerdos?

Hasta ahora, me había encargado de usar esto para convertir a la amiga de Lucy, Marcie, en mi propia esclava sexual, había logrado que Mama empezara a caminar en la casa en atuendos pequeños, y me había encargado de hacer que Lucy estuviera en topless, lamiendo mi pito hasta que me venía en su boca.

Había logrado hacer tanto, pero estaba cansado de presionar límites.

Ahora: Quería destruirlos.

Quería cogerme a mi hermana. Quería verla cogerse a Mama. Quería que me despertaran cada mañana con sus bocas, y quería irme a dormir cada noche con mi verga dentro de sus culos.

Pero primero, por supuesto, tenía algo más presionante con lo que lidiar.

Sesión B34:

“Te pertenezco.”

“Dime Amo.”

“Le pertenezco, Amo.”

“Así que si me perteneces, cojeras con quien yo te diga que cojas. Soy el dueño de tu vagina, no es así?”

“Si, Amo.”

“Soy el dueño de tus bubis, no es así?”

“Si, Amo.”

“Y soy el dueño de tu placer, no es así?”

“Siii...Amo...”

Sesión A62:

Intentando verme natural, mire a mi hermana y madre, esperando que no notaran lo que había salido de la boca de Marcie.

Ambas estaban mirándola fijamente, con una mirada curiosa en sus caras.

Si...lo notaron.

Mi mente estaba acelerada. Como carajos explicarían que la mejor amiga de tu hermana casualmente llamándote Amo, en frente de todos? Mil posibilidades pasaron por mi mente: pretender que era un juego, reírme, actuar como si Marcie estuviera loca, decirles que era un dominante y ella era mi sumisa, decir la verdad...

Antes de que tuviera tiempo para hacer alguna de ellas, Lucy hablo.

“Que acabas de decir, Marce?”

“Si,” dije, intentando sonar casual. “Que fue eso?”

Fingir ignorancia no era parte del plan, pero era todo lo que tenía.

“Solo estaba diciendo hola,” dijo Marcie. Para mi gran alivio, ella se veía igual de confundida que el resto de nosotros—apenas recuerdo decirle que me llamara Amo en primer lugar, así que claramente no había sido la gran cosa. Ella quizás ni siquiera había estado consciente de que había algo raro en eso.

Mama y Lucy aún se veían sospechosas, pero el momento paso, y Lucy se llevó a su amiga para ponerse al corriente.

Respiré un suspiro de alivio, y me di la vuelta para ver a Mama mirándome sospechosamente.

Carajo.

Sesión B34:

“Quien es el dueño de tu boca?”

“Tú lo eres.”

“Quien es el dueño de tu cuerpo, Marcie?”

“T—...tú lo eres.”

“Quien es tu dueño?”

“Tú lo eres.”

“Quien decide cuando te corres, Marcie?”

“Tú lo haces.”

Sesión A62:

Sin siquiera intentarlo, mis ojos bajaron al pecho de Mama. Obviamente había temas más urgentes en mano, pero no pude evitarlo—eran tan grandes, tan hermosos...

Por supuesto, la había convencido de que los miembros de la familia nunca, jamás se ven entre ellos de forma sexual, así que ni siquiera registro mi mirada.

“Que pasa?” pregunte, aun intentando verme casual.

“Hay algo pasando entre Marcie y tú?”

Mi ritmo cardiaco se aceleró.

“A que te refieres?”

No había razón para que Mama conectara a Marcie llamándome Amo con nuestras sesiones de hipnosis (Mama ni siquiera sabía que estaba hipnotizando a Marcie—ella sabía de Lucy, pero no de su amiga) pero aun sentía que estaba al borde de que todo colapsara.

“Quiero decir...”

Mama pausa, y mordió sus labios. Hubiera dado lo que sea para saber que estaba pensando—estúpidamente, mi principal impulso fue hipnotizarla. Quería preguntarle que estaba pasando por su cabeza...pero por supuesto, si algo la hiciera empezar a preguntarse sobre el hipnotismo, era pedirle ponerla en trance cuando ya estaba sospechando.

No, tenía que salir de ahí. Y luego tenía que esperar a que ella se aproximara a mi para otra sesión—algo más seria demasiado peligroso.

“...no importa. Solo pensé que tenía que preguntar.”

Dios.

Ahora iba a pasar las siguientes semanas demasiado nervioso para hacer algo con Marcie cuando Mama estuviera cerca. No es, por supuesto, que estuviéramos exactamente cogiendo en la sala antes, pero había estado planeando meter a Marcie en mi cuarto tan pronto cuando terminara de estar con mi hermana...

Oh, mierda.

Marcie estaba con mi hermana justo ahora. Y Lucy no era el tipo de persona que dejaría ir a Marcie con el tema del “Amo”. Marcie probablemente estaba siendo interrogada justo ahora...y no había nada que pudiera hacer al respecto.

Pensé que mis instrucciones habían sido claras—que no podríamos hacer nada que llamara la atención a lo que estábamos haciendo. Pero tampoco recuerdo decirle que me llamara Amo frente a todos, así que claramente no había sido tan cuidadoso como pensé.

En ese momento, todo podría haber colapsado. Mi hermana podría haber descubierto que Marcie era mi puta personal. Ella hubiera aprendido sobre la hipnosis, y preguntarse si yo podría haberla cambiado. Ella podría haberse dado cuenta de la forma en que estaba vistiendo—la forma en que Mama estaba vistiendo—todo era raro, nuevo. Ella podría haberme prohibido que la hipnotizara de nuevo...o podría pasar lo que le paso a Mama el otro día, y solo totalmente bloquearse.

Mientras Mama se dirigía a su cuarto para cambiarse (sus atuendos reveladores solo eran para la casa...después de todo, que importaba si la familia veía tu cuerpo?) Ni siquiera mire hacia su trasero cubierto por el pantalón de yoga. Mi cabeza estaba dando vueltas—había sido tan tonto, tomado demasiados riesgos.

Todo por lo que estaba trabajando estaba en riesgo de caerse a pedazos. No sabía que hacer...

Así que solo respire profundamente. Nada había pasado aun—tenía que esperar hasta que Marcie saliera. Si todo estaba bien, la pondría en trances, y descubriría que habían hablado. Ella me lo diría—sé que lo haría.

Hasta entonces, todo lo que podía hacer era esperar. Y esperar. Mama se fue de compras, el reloj de nuestro abuelo marco la hora, las manecillas daban vueltas, mi ritmo cardiaco lentamente regreso a la normalidad, y mi mente dejo de construir elaboradas y aterradoras fantasías.

Y después de lo que sentí que fueron miles de años (pero probablemente menos de una década), la puerta de mi hermana se abrió, y podía escuchar el sonido de pasos. Marice entro a la sala, y después de ver alrededor para asegurarme de que nadie estaba alrededor, ella me sonrió.

“Hola, Amo” dijo ella. “Quieres ir a tu cuarto y hacer algo?”

Sesión B35:

La primera cosa que hice, por supuesto, fue deshacerme de esa mierda de “Amo”. No podía creer que me había encargado de sobrevivir tanto sin haberme mordido el trasero.

No me malentiendan—era excitante, pero muy, demasiado peligroso. Incluso cuando estuviéramos solos; nunca sabes quien está escuchando.

La segunda cosa que hice fue preguntar lo que Lucy y ella habían hablado. Y ahí fue cuando me encontré con un bloqueo inesperado.

“Gracias por eso—lo había extrañado.”

Ella pauso, estirando una mano hacia mi entrepierna, y con una sonrisa traviesa apareció en su cara.

“Por supuesto, no tanto como había extrañado esto...”

Preguntarle a Marcie sobre lo que había hablado con mi hermana la despertó. Solo el hecho de preguntarle. No hubo duda, ni aclaración—en un segundo estaba en trance, y luego tan pronto como le pregunte sobre la conversación con Lucy, ella despertó.

De que carajos habían discutido?